Siete indígenas murieron y más de un centenar resultaron heridos en choques con palos y disparos entre dos comunidades por un conflicto de tierras ancestrales en una de las regiones con más narcocultivos de Colombia. El enfrentamiento estalló el jueves entre los pueblos Misak y Nasa en un sector rural del municipio de Silvia, en el departamento de Cauca, previo a las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Un primer balance dio cuenta de cuatro muertos. Los nasa “se vinieron con todos esos palos, piedras, con armas, machetes” después de que los misak cortaran un cerco e intentaran tomarse un terreno que claman como parte de su territorio, dijo María Jacinta Tunubalá. La mujer misak de 45 años habló con la AFP desde una camilla en un hospital de Silvia.
Otras 110 personas sufrieron lesiones, la mayoría por armas de fuego, dijo el viernes en una declaración en video el ministro de Defensa Pedro Sánchez, que calificó lo ocurrido como una “barbarie”. Entre llantos y sollozos, indígenas Misak recibieron el viernes el cuerpo de una de las víctimas, Luis Enrique Tunubalá, alcalde de un resguardo indígena del municipio de Silvia.
“Nada pudimos hacer”, dijo Julio Tunubalá, hermano del líder fallecido.
Vestidos con trajes tradicionales, ponchos azules y sombreros, los indígenas se congregaron en los exteriores del hospital de Silvia con banderas blancas.
Cuatro de las víctimas mortales son misak, dos son nasa. Las autoridades trabajan en la identificación de un séptimo cuerpo.
Videos que circularon en redes mostraron encarnizados enfrentamientos con palos, piedras y personas ensangrentadas en el suelo. Algunos hombres llevaban escopetas.
Tras la jornada violenta, el ejército desplegó tropas en la zona. Soldados y vehículos blindados se veían el viernes en las calles del resguardo.
El Cauca es uno de los focos de la espiral de inseguridad que envuelve a Colombia en la campaña electoral para elegir al sucesor del presidente de izquierda, Gustavo Petro.
Rebeldes de la extinta guerrilla de las FARC siembran terror allí con secuestros y atentados. Los pueblos originarios representan un 4,4 % de los 50 millones de habitantes en Colombia. Las disputas territoriales son habituales, pero rara vez terminan en enfrentamientos mortales.
Fuente: AFP.