Kevin Warsh, elegido por Donald Trump para dirigir la Reserva Federal (Fed), se juramentará el viernes en la Casa Blanca en presencia del mandatario estadounidense, señaló a la AFP un funcionario de la presidencia.
El nombramiento de Warsh, quien ejercerá como presidente del banco central estadounidense por un período de cuatro años, fue validado el 13 de mayo por el Senado.
Warsh, que deberá lidiar con un Trump resuelto a influir en la política monetaria, sustituirá a Jerome Powell, cuyo mandato expiró el viernes y que ejerce el cargo de forma interina desde entonces.
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El nuevo jefe de la Fed ocupó un puesto en el consejo de gobernadores de la Reserva entre 2006 y 2011.
La oposición demócrata lo considera un “títere de Trump”, según las palabras de la senadora Elizabeth Warren.
Es inusual que el presidente de la Fed —una institución independiente— preste juramento en la Casa Blanca o en presencia del mandatario.
La toma de posesión de Warsh será el último episodio de una transición marcada por tensiones, en medio de la presión desde la Casa Blanca.
Trump trató de acelerar la salida de Powell, a quien había nombrado al frente de la institución durante su primer mandato, pero a quien reprochó constantemente por no haber reducido con mayor contundencia las tasas de interés.
Al frente de una inmensa fortuna, Kevin Warsh se ha comprometido a desprenderse de más de 100 millones de dólares en activos financieros antes de asumir el cargo.
Fuente: AFP
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Dólar cierra la primera semana de agosto en su piso más bajo en 7 años: cotiza a G. 5.960
El mercado cambiario de Paraguay acaba de sellar una de sus semanas más impactantes en tiempos recientes. Este viernes 7 de agosto de 2026, el precio del dólar para los minoristas en las casas de cambio más importantes de la plaza experimentó una baja significativa.
Después de que el periodo semanal comenzara con precios de venta de G. 6.000, la moneda estadounidense se cotiza en este momento a G. 5.900 en la compra y a G. 5.960 en la venta, 40 puntos menos.
Esta disminución no es un acontecimiento aislado, sino la intensificación de una tendencia bajista que rompió el nivel psicológico de los G. 6.000 a finales de julio. En la semana actual, la paridad se mantuvo estable en G. 6.000 desde el viernes 31 de julio hasta el martes 4 de agosto, y después volvió a atravesar el soporte y descendió a G. 5.960 a la venta hacia el jueves y al cierre del viernes.
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Un piso histórico
Para hallar un caso previo en el que el billete verde se transaccionara con holgura por debajo de la barrera de G. 6.000 en el mercado minorista y de efectivo, tenemos que irnos atrás casi siete años, hasta el año 2019.
Desde ese momento, una mezcla de choques externos, presiones inflacionarias a nivel mundial e intervenciones del Banco Central de Paraguay (BCP) mantuvieron al dólar en niveles más altos o en un ciclo ascendente gradual.
La valorización relativa del guaraní, en comparación con la divisa de Estados Unidos, se debe a elementos globales y a fundamentos de la economía local. A nivel global, la tendencia del mercado ha estado determinada por el debilitamiento generalizado de la moneda estadounidense frente a las divisas emergentes.
En el ámbito doméstico, la política monetaria prudente, junto con el flujo de divisas que entran por medio de remesas del sector agroexportador, ha creado un exceso en la oferta de dólares que ejerce una presión hacia abajo sobre la cotización.
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Reserva Federal de EE. UU. mantiene sus tasas de interés en decisión dividida
La Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos resolvió este miércoles mantener sus tasas de interés, en una decisión dividida.
En medio de una inflación persistente provocada por la guerra en Oriente Medio y las presiones del presidente Donald Trump para que baje las tasas e impulse el crédito, el Comité de Política Monetaria (FOMC) de la Fed decidió por mayoría mantener en un rango de 3,50-3,75 % sus tasas de referencia, por quinta vez consecutiva.
Tres de los doce participantes en la votación se pronunciaron a favor de un aumento de 0,25 puntos de base.
Decisión esperada, economía resiliente
El mercado esperaba este resultado: según la herramienta de seguimiento de CME, FedWatch, cerca de dos tercios de los analistas habían anticipado tal decisión. Pero al mismo tiempo, un tercio de los analistas apostaba por una subida de los tipos de interés.
Era una porción importante de opiniones divergentes entre los especialistas, algo que se ve poco la víspera de la decisión, y que se explicaba en particular por la voluntad del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, de dejar de dar de antemano indicaciones sobre la dirección que podría tomar el banco central.
“La economía (estadounidense) ha demostrado una solidez impresionante a pesar de los recientes choques. Las tendencias son positivas y nos muestran un crecimiento que sigue siendo robusto”, declaró Warsh en rueda de prensa, al justificar que el banco central haya decidido mantener sin cambios sus tasas.
En sus primeras declaraciones públicas como presidente de la institución, Warsh había reafirmado que la entidad se centraría en devolver estabilidad a los precios, sin aportar, sin embargo, ninguna indicación sobre el método previsto.
Una subida de tipos de interés habría representado, sin embargo, un escenario desfavorable para el presidente Donald Trump, que ha prometido hacer bajar tanto los precios como los costes de endeudamiento. Tasas más altas suponen crédito más caro.
Varios integrantes del FOMC habían afirmado que contemplaban un incremento, y uno de ellos, Christopher Waller, había estimado a mediados de julio que la Fed “debe estar preparada para soportar su política monetaria para evitar una repetición del episodio de inflación de 2020-2021”, durante la pandemia de Covid-19.
Si bien Waller finalmente se manifestó a favor del statu quo, no fue el caso de sus colegas Beth Hammock, Lorie Logan y Neel Kashkari.
Antes de nombrar a Kevin Warsh -de quien no oculta que espera una política monetaria más acomodaticia-, Trump llevó a cabo una campaña encarnizada contra quien ocupó durante ocho años la presidencia de la Fed, Jerome Powell.
Visiones
El presidente estadounidense mantuvo la presión sobre el banco central hasta el último momento, y aseguró el lunes que “el informe sobre la inflación ha sido muy bueno”, con “costos que bajan rápidamente”.
En realidad, la inflación ha vuelto a subir en los últimos meses, principalmente debido a la guerra en Oriente Medio consecutiva a los bombardeos estadounidenses e israelíes en Irán.
En mayo, el índice PCE, que la Fed privilegiaba para determinar su política monetaria, alcanzaba el 4,1 %, 0,3 puntos porcentuales más que en abril, y un aumento de 1,2 puntos desde febrero.
Desde entonces, los precios de la energía, principal causa del actual pico de inflación, han vuelto a bajar.
Siguen, sin embargo, a un nivel mucho más elevado que a comienzos de año y muy volátiles según la evolución de las hostilidades.
Los datos del PCE de junio se conocerán el jueves, al día siguiente de la decisión de la Fed.
Según la mayoría de los analistas, el hecho de que la inflación esté vinculada a la energía explica que pueda considerarse temporal. El mercado laboral, en tanto, continúa mostrando solidez.
El desempleo sigue bajo (4,2 %), aunque este dato se explica en parte por una disminución de la tasa de participación de la mano de obra en la economía, un guarismo que se ubica en su menor nivel desde la pandemia.
La Fed tiene un doble mandato que consiste en mantener a raya la inflación (su objetivo es del 2% anual) y lograr el pleno empleo.
- Fuente: AFP
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Keiko Fujimori jura como presidenta en Perú, con el reto de enfrentar una ola de crimen
La derechista Keiko Fujimori tomó posesión este martes de la presidencia de Perú en una ceremonia celebrada en el Congreso, con el reto de enfrentar el crimen organizado que azota al país y que ella ha prometido acabar con un gobierno de mano dura.
La administradora, de 51 años, ganó la elección en junio por menos de 50.000 votos frente al izquierdista Roberto Sánchez, luego de perder en el balotaje tres elecciones consecutivas previas desde 2011.
“Juro (...) que ejerceré fielmente el cargo de presidenta de la república que me ha confiado la nación para el período 2026-2031”, dijo Fujmori, la segunda mujer en tomar el poder del país andino tras Dina Boluarte (2022-2025).
Tras su juramento, un grupo de parlamentarios de izquierda que rechazan su asunción se retiró en protesta.
La mandataria es hija del fallecido expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), que cumplió años este martes. Su victoria supone el retorno del fujimorismo al poder, un movimiento populista que oscila entre el conservadurismo y el liberalismo, y divide a los peruanos.
El líder de Fuerza Popular ha anunciado que gobernará con mano de hierro, como el padre, sobre todo para vencer la peor crisis de inseguridad del país andino desde su conflicto armado interno (1980-2000).
“Estoy muy de acuerdo” con sus promesas, dice Nelly Vega, ama de casa de 68 años. “Nos va a llevar a algo mejor. Estamos en un país con mucho terror”, agrega.
Pero Keiko Fujimori todavía no convence a muchos que ven a su partido como uno de los responsables de la inestabilidad política que atraviesa el Perú desde hace una década.
“No le tengo fe, pero qué podemos hacer: la mitad del Perú se dividió”, dijo a la AFP Franklin González, un trabajador independiente de 62 años, en el centro de Lima.
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Desde 2016, el país de 34 millones de habitantes tuvo ocho presidentes, la mayoría de ellos destituidos o empujados a renunciar por el Congreso, donde el fujimorismo ha sido una fuerza clave.
Fujimori, que reemplaza al mandatario interino José María Balcázar, fue elegido para gobernar hasta 2031.
Con ella, Perú se sumará a la ola que avanza en Latinoamérica de gobiernos de derecha alineados con el presidente estadounidense, Donald Trump.
A la ceremonia asistieron los mandatarios Javier Milei (Argentina), José Antonio Kast (Chile), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador) y Yamandú Orsi (Uruguay), entre otros líderes.
Allanamientos y expulsiones
Durante la campaña, captó votos apelando al legado del patriarca Fujimori, que polariza a los peruanos.
Aunque se le atribuye la derrota de la sanguinaria guerrilla maoísta Sendero Luminoso y frenar una hiperinflación, también es recordado por cerrar el Congreso con militares y haber sido condenado por violaciones de derechos humanos. Su gobierno cayó por escándalos de corrupción.
“Va a ser una réplica del padre”, dijo César Fuentes, un jubilado de 80 años, que teme que sus estrategias contra la inseguridad derivada en abusos.
Fujimori propone allanamientos en zonas peligrosas, expulsiones de migrantes indocumentados, la instalación de tribunales anónimos y el retiro del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En Perú, los homicidios pasaron de 1.000 en 2018 a 2.600 en 2025 y las denuncias por extorsión, de 3.200 a 26.500.
El sociólogo David Sulmont dice a la AFP que “si el gobierno no logra dar señales de que está enfrentando” el problema de la inseguridad rápidamente, “puede erosionar su legitimidad y popularidad”.
Ante la inestabilidad, Fujimori planteó recientemente una “reconciliación nacional”.
Estará obligada a “construir una coalición que le permita algo más de gobernabilidad de la que tuvieron” sus predecesores fugaces, comenta Sulmont.
En el Congreso tiene la bancada más numerosa, pero los grupos de derecha no alcanzan una mayoría para sacar adelante todos sus proyectos.
Fenómeno del Niño
Junto a la inseguridad, su otra prueba de fuego será la llegada del fenómeno El Niño, con lluvias y sequías extremas y un calentamiento inusual del océano, que los meteorólogos prevén que será el más intenso y devastador desde 1998.
El factor climático podría golpear la economía peruana, una de las más estables de América Latina.
Si no responde “de manera eficiente” para prevenir los desastres y una crisis en el sector de la agricultura, “eso va a generar un descontento social fuerte”, dice a la AFP el politólogo Arturo Maldonado, investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
- Fuente: AFP
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Peña asistirá al juramento de Espriella como nuevo presidente colombiano
El presidente de la República, Santiago Peña, aceptó la invitación para asistir a la toma de juramento de Abelardo De la Espriella como nuevo mandatario en Colombia. La asunción del empresario se encuentra fijada para el próximo 6 y 7 de agosto.
“Mantuvimos una productiva reunión con el vicepresidente electo de la República de Colombia, José Manuel Restrepo Abondano, y su comitiva oficial. Avanzamos sobre nuestra visión de fortalecer las relaciones bilaterales y económicas para generar nuevas inversiones que impulsen el crecimiento de nuestras naciones", comentó Peña en sus redes sociales.
El encuentro entre ambos líderes políticos se concretó ayer lunes, en el marco de su visita oficial al Perú para la toma de mando de Keiko Fujimori como jefa de Estado. “También reafirmamos el compromiso de afianzar nuestra diplomacia y crear alianzas estratégicas firmes en materia de seguridad para combatir el crimen organizado de manera conjunta“, comentó.
“En ese sentido, acepté la invitación para participar de los actos de asunción al mando del nuevo presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, a realizarse este 6 y 7 de agosto. Seguiremos construyendo lazos sólidos para el desarrollo y la paz de nuestros pueblo", agregó el mandatario.
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En uno de los balotajes más ajustados de la historia colombiana, el abogado de 47 años se impuso por un punto porcentual sobre el senador izquierdista Iván Cepeda, candidato del presidente Gustavo Petro, el pasado 21 de junio. El jurista se impuso con un 49,6 % de los votos, según el 99,7 % del conteo previo, ante el 48,7% de su rival electoral.
El gobernante electo también planea reabrir la legación colombiana en Jerusalén y ordenará suspender la instalación de una embajada en Palestina, una iniciativa del presidente Gustavo Petro, quien en 2024 rompió relaciones con Israel, tradicional aliado en materia de seguridad.