El segundo y último avión con ocupantes del Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus, despegó el lunes desde la isla española de Tenerife rumbo a Países Bajos, cerrando así el dispositivo de evacuación iniciado el domingo, constataron periodistas de la AFP.
El avión despegó sobre las 18H45 GMT. Poco antes, otro había despegado en la misma dirección.
En total, 27 pasajeros y tripulantes desembarcaron este lunes, antes de que el buque zarpara también hacia Países Bajos, con 27 tripulantes a bordo, según indicó la ministra de Sanidad española, Mónica García.
- Fuente: AFP
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Vuelo que salió de Asunción termina en Brasil entre denuncias de garrapatas a bordo
Un vuelo que partió del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, con destino final en Madrid, terminó protagonizando una inesperada odisea luego de que la aeronave fuera desviada hacia Salvador de Bahía, Brasil. El piloto declaró una situación de emergencia debido a problemas técnicos, según informó la compañía, mientras que durante el trayecto varios pasajeros denunciaron además la presencia de garrapatas en el interior del avión.
La situación con los parásitos generó alarma entre los viajeros. De acuerdo con testimonios recogidos por medios españoles y paraguayos, una pasajera habría sufrido una picadura durante el vuelo y posteriormente otros viajeros aseguraron haber encontrado garrapatas en distintos sectores de la aeronave, incluidos asientos, mantas, bolsos y equipaje de mano. La denuncia convirtió un inconveniente de viaje en un episodio particularmente insólito para quienes se encontraban a bordo.
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Pasajeros desembarcados
Tras el aterrizaje en Salvador de Bahía, los pasajeros fueron desembarcados y trasladados a un hotel mientras la compañía gestionaba la continuidad del viaje. Algunos viajeros manifestaron su malestar por la demora y por el tiempo que tuvieron que esperar hasta recibir información y alojamiento. La compañía aérea señaló que actuó conforme a sus protocolos operacionales y de seguridad, priorizando la integridad de pasajeros y tripulación.
También informó que personal técnico se dirigía al aeropuerto brasileño para realizar las tareas necesarias y procurar restablecer la operación. Para facilitar la salida de los pasajeros afectados, estaba previsto utilizar otro Boeing 787-9 en el tramo Salvador de Bahía-Madrid, mientras los viajeros restantes serían reubicados en vuelos posteriores, con opciones de cambios de fecha y ruta sin costo adicional.
El episodio dejó además interrogantes sobre el origen de las garrapatas denunciadas por los pasajeros y sobre las medidas de limpieza y control sanitario aplicadas antes del vuelo. Mientras continúan las verificaciones sobre lo ocurrido, la compañía mantiene que la decisión de desviar la aeronave estuvo relacionada con procedimientos operacionales y de seguridad derivados de la incidencia técnica.
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Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
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Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
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Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.
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Dinac registra un incremento del 12 % de afluencia en lo que va del año
En un escenario de expansión de la conectividad aérea, el registro de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), reveló un aumento del 12 % entre enero y julio de este año, frente al mismo periodo del 2025, un total de 839.308 pasaron por los aeropuertos paraguayos en los primeros 7 meses del 2026.
Según informes de la Dinac, se evidencia un crecimiento del 12 % interanual, lo que equivale a unos 90.000 pasajeros adicionales respecto del mismo periodo del 2025, calculado sobre la variación informada por la autoridad aeronáutica. Estos datos sostienen la trayectoria ascendente observada durante los primeros meses del año, entre enero y abril se movilizaron 495.993 pasajeros, unos 71.238 más que en el mismo periodo del año 2025, según publicaciones de la dirección de Estado, dando una expansión del 17 % en ese tramo.
La evolución se produce después de que Paraguay cerrara el año anterior con un total de 1.285.623 usuarios de los aeropuertos, según cifras expuestas por la Dirección General de Migraciones, en conjunto con autoridades de la Dinac durante el informe de la Presidencia de la República. Ese resultado fue presentado como un récord histórico para los aeropuertos del país.
Este aumento del tráfico implica una modificación en las necesidades operativas de los aeropuertos, tal es el caso del Aeropuerto Silvio Pettirossi, la principal terminal aérea de nuestro país, que reportó la ampliación de sus plazas a través del recapado de 13.000 metros cuadrados de superficie vehicular y la renovación de 1.165 metros cuadrados del acceso principal, además de 394 metros cuadrados de veredas.
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Además, el pasado mes, incorporaron a la institución un ómnibus para el traslado de pasajeros, equipaje y elementos de accesibilidad para personas con discapacidad, este transporte estará ubicado al servicio de pasajeros del Aeropuerto Silvio Pettirossi, la medida forma parte del proceso de modernización de los servicios aeroportuarios.
Para la institución, convertir mayor conectividad en mejores condiciones para el turismo, el comercio y la inversión es el desafío que se asume al seguir proyectando el crecimiento del flujo para los próximos meses.
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86 años después: el emotivo reencuentro de don Ismael con el Cañonero Paraguay en Itapúa
La llegada del cañonero Paraguay al departamento de Itapúa convocó a cientos de personas que recorrieron sus dependencias. Sin embargo, el momento más conmovedor lo protagonizó don Ismael Morales, de 99 años, quien recordó que tenía apenas 13 cuando vio por primera vez al imponente buque en Asunción. Hoy, 86 años después, la histórica nave volvió a cruzarse en su camino para regalarle una jornada de profunda emoción y nostalgia.
El veterano no pensó que luego de más de ocho décadas podría volver a contemplar nuevamente al cañonero, embarcación que conoció cuando era un niño. Rememoró que en aquella oportunidad pudo subir a la emblemática nave en el puerto de Asunción.
“Estoy muy emocionado y más todavía por como me están recibiendo. Esta imagen la guardo en el corazón, porque esta nave trasportó a los defensores del Chaco, sin este, el Paraguay no estaría donde está”, expresó el longevo hombre, en entrevista con Rocío Gómez, corresponsal de Nación Media en Itapúa.
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Recordó que tuvo la posibilidad de viajar hasta Asunción en el año 1940, cuando apenas tenía 13 años, y que pudo recorrer sus instalaciones, una situación que pudo volver a repetir ayer sábado. Invitó a la ciudadanía a aprovechar este momento y que conozca la historia paraguaya.
“Otra vez lo volví a ver cuando mi padre trabajaba en el obraje en el Chaco y este buque hacía viajes hacia Concepción o el norte del país, ahí aprovechaba para ver cuando navegaba aguas del río Paraguay y eso era mucho en aquella época para nosotros. Estoy muy emocionado de volver a verlo”, apuntó.
Afirmó que lo más emocionante es que las familias y jóvenes de su amado Itapúa puedan disfrutar de este momento. “Que los jóvenes puedan conocer la historia del Paraguay y lo que estamos conservando hasta ahora. Esta reliquia del país y que se valore la historia”, puntualizó.
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