En medio de una indignación generalizada entre los aficionados, el costo del boleto de tren entre Nueva York y el estadio de la final del Mundial fue reducido de 150 a 105 dólares, informó ayer jueves el responsable del sistema de transporte. La tarifa habitual de ida y vuelta desde Manhattan al MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey), un trayecto de unos 55 kilómetros, es de 12,90 dólares.
“Me complace que podamos reducir el precio al menos un 30 % y bajar el costo a 105 dólares por billete”, dijo Kris Kolluri, jefe del sistema de tránsito de Nueva Jersey, que tiene a su cargo el trayecto. La gobernadora del estado, Mikie Sherrill, “pidió a NJ TRANSIT que buscara patrocinios privados y otras fuentes para reducir el costo del billete”, señaló Kolluri.
La capacidad del MetLife Stadium, sede de la final del 19 de julio, es de 78.000 espectadores. Aun con esta reducción, es poco probable que concluya la polémica sobre el costo de este transporte, cuya alza fue anunciada en abril provocando reproches incluso de la FIFA.
El organizador del Mundial, también en el ojo del huracán por el elevado costo de las entradas para los partidos, había señalado anteriormente que los acuerdos originales con las ciudades sede “exigían transporte gratuito para los aficionados a todos los partidos”. Posteriormente hubo una renegociación que estipuló que el transporte se ofreciera “a precio de costo” en los días de partido, precisó la FIFA.
A diferencia del MetLife Stadium, los aficionados de Filadelfia pagarán 2,90 para trasladarse en metro al Financial Field, otra sede del Mundial, y podrán regresar gratuitamente. Estados Unidos, coanfitrión del Mundial junto a México y Canadá, albergará la mayor parte de los partidos del certamen que arranca el 11 de junio.
Instalan el césped
El MetLife Stadium, a las afueras de Nueva York, cuenta desde el jueves con el césped natural que empleará en los partidos de la Copa del Mundo de fútbol, incluida la final del 19 de julio. La nueva superficie, que sustituye al pasto artificial usado en partidos de football americano (NFL), fue cultivada durante meses en Carolina del Norte con el objetivo de cumplir los estándares del mayor torneo del fútbol.
“Es de justicia que los mejores jugadores del planeta tengan el mejor césped del planeta, y eso es lo que intentamos conseguir”, dijo ayer jueves David Graham, responsable sénior de campos de la FIFA. La calidad del césped suele ser objeto de un intenso escrutinio en los Mundiales. En ediciones anteriores ha habido quejas de que la hierba estaba demasiado seca, demasiado blanda o incluso resbaladiza.
Graham afirmó que las investigaciones de la FIFA, incluidos los trabajos llevados a cabo en una cancha bajo techo en Tennessee, garantizarán que el terreno de juego esté a la altura de lo exigido. “Cuando se trata de entregar una cancha para el Mundial o para un torneo, tener esos datos, contar con todo el proceso de razonamiento, ha sido muy beneficioso”, dijo. “No podría hacer mi trabajo sin toda esa información”.
El MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey), con capacidad para 82.500 espectadores, es el hogar de los Giants y los Jets de la NFL, que compiten sobre césped artificial. Ayer jueves, operarios instalaron el nuevo pasto colocando docenas de bloques rectangulares sobre el terreno de juego.
La cancha se asienta sobre 45 centímetros de arena que contienen su propio sistema de ventilación y riego. Un dispositivo similar a una máquina de coser unirá los bloques individuales, rellenando las grietas y creando una capa continua de césped. El recinto, que será rebautizado como Nueva York Nueva Jersey Stadium la cita mundialista, albergará ocho partidos del torneo, que se disputará desde el 11 de junio a lo largo de Estados Unidos, Canadá y México.
Fin de asociación con Panini
La FIFA finalizará más de medio siglo de asociación con la empresa italiana Panini, creadora de los emblemáticos álbumes de cromos adhesivos del Mundial, al sustituirla a partir de 2031 por la estadounidense Fanatics. FIFA y Fanatics firmaron un contrato de licencia exclusiva y a largo plazo “para coleccionables tanto físicos como digitales, incluidos juegos de cartas y cromos”, indicó ayer jueves el organismo rector del fútbol mundial en un comunicado.
“Gracias a esta colaboración, se ofrecerán a los aficionados nuevos productos, como el programa de parches de camisetas”, señaló el texto. El acuerdo con Fanatics, cuya actividad abarca desde las cartas coleccionables hasta las apuestas deportivas, marca el fin de una colaboración de seis décadas con Panini, empresa con sede en Módena.
Creada a comienzos de la década de 1960 por los cuatro hermanos Panini, la compañía ha contado con una exclusividad con la FIFA para los álbumes de la Copa del Mundo desde 1970. La última edición mundialista de esta alianza será la de 2030, que hospedarán Marruecos, Portugal y España.
Panini no respondió a solicitudes de comentarios por parte de la AFP. De su lado Michael Rubin, fundador y director general de Fanatics, celebró este “día histórico” para la empresa. “Ningún otro deporte ofrece el potencial de crecimiento internacional del fútbol”, declaró.
Fanatics ya es socia de la FIFA para la comercialización de productos del Mundial de 2026, que se disputará desde el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá. La ampliación de esta alianza marca una nueva etapa en la voluntad de la FIFA de conectar con jóvenes audiencias, después de haberse asociado con la red social TikTok, con la plataforma YouTube y de acreditar a creadores de contenido para cubrir los partidos de este Mundial.
Hoteleros decepcionados
A casi un mes del inicio del Mundial, las reservas de habitaciones no se encuentran a la altura de las expectativas de los hoteleros estadounidenses, advirtió la principal organización del sector. “Varios factores han atenuado el entusiasmo inicial”, lamentó la presidenta de la asociación hotelera AHLA, Rosanna Maietta, en la introducción de un informe consultado este martes por la AFP.
La organización encuestó a sus miembros en las 11 áreas metropolitanas de Estados Unidos, de Nueva York a Los Ángeles, que albergarán partidos del Mundial, que se disputa entre el 11 de junio y el 19 de julio. “Cerca del 80 % de los encuestados afirma que las reservas de hotel están por debajo de las previsiones iniciales”, señaló AHLA.
En Kansas City (centro), las reservas son incluso más bajas de lo habitual para los meses de junio y julio. En Boston (noreste), Filadelfia (este), San Francisco (oeste) y Seattle (noroeste), “numerosos encuestados describen el torneo como un ‘no acontecimiento’”. El informe considera que el ambiente general en torno al turismo en Estados Unidos, en particular las restricciones en la concesión de visados, está frenando a los aficionados extranjeros.
“Muchos (...) tienen la impresión de que no se les va a recibir con un trato de alfombra roja”, señaló el reporte. A todo ello se suman los costos del viaje a Estados Unidos, acentuados por la subida reciente del precio de la gasolina y de los billetes de avión. La asociación hotelera también pone en la mira al propio organizador del Mundial, reprochando a la FIFA que reservara con antelación miles de habitaciones y luego las cancelara.
“Estas reservas habían influido en las previsiones de ingresos de los hoteles, en sus planes de contratación y en los preparativos” previos a la competición, lamentó la AHLA. Para que el Mundial esté a la altura de todas sus promesas, defendió Maietta, “Estados Unidos y la FIFA deben velar por que los viajeros internacionales disfruten de una acogida cálida y de una estancia sin contratiempos”. Para la ejecutiva, “esto implica evitar cualquier aumento innecesario de los costos relacionados con los visados y el transporte en torno a los partidos, así como disuadir a las autoridades locales de imponer subidas de impuestos de última hora”.
Fuente: AFP.