El comando militar de Irán advirtió este lunes que el ejército de Estados Unidos sería atacado si entra en el estrecho de Ormuz, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que Washington comenzaría a escoltar barcos a través de esta estratégica vía marítima.

"Advertimos que cualquier fuerza armada extranjera -especialmente las agresivas fuerzas militares estadounidenses-, será objeto de ataques si pretende acercarse o entrar en el estrecho de Ormuz", declaró el general Alí Abdollahi, del mando central del ejército iraní, en un comunicado difundido por la cadena estatal IRIB.

“Hemos afirmado reiteradas veces que la seguridad del estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y que, en cualquier circunstancia, cualquier paso seguro debe coordinarse con estas fuerzas”, añadió. Irán mantiene un férreo control sobre Ormuz -clave para el tráfico mundial de hidrocarburos- desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero.

En represalia, Teherán ha atacado objetivos en Israel y en países del Golfo. Trump dijo que la nueva operación marítima, a la que bautizó como “Proyecto Libertad”, era un gesto “humanitario” para las tripulaciones de los numerosos barcos atrapados por el bloqueo en el paso marítimo, y que podrían estar quedándose sin alimentos y otros suministros cruciales.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llamó por su parte a una reapertura del estrecho de Ormuz “concertada” entre Irán y Estados Unidos. “Es la única solución que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz de forma duradera, de permitir la navegación libre, sin restricciones ni peaje”, dijo.

“Impacto enorme”

La crisis en el suministro de petróleo por el bloqueo en el estrecho de Ormuz tiene un “impacto enorme” en la región de Asia Pacífico, afirmó el lunes en Australia la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi. Tras reunirse en Canberra con su par australiano, Anthony Albanese, Takaichi declaró que los dos países responderían con “un sentido de urgencia” para estabilizar el suministro energético.

“El cierre efectivo del estrecho de Ormuz ha tenido un impacto enorme” en la región de Asia Pacífico, señaló la gobernante japonesa a periodistas. “Coincidimos en que Japón y Australia se mantendrán en estrecha comunicación para responder con sentido de urgencia” a la crisis petrolera.

Takaichi afirmó que ambos países buscan reforzar su autonomía y resiliencia para garantizar un suministro estable de energía. Cerca de 20 % de la producción mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, donde el tránsito de barcos se ha visto obstaculizado desde que Israel y Estados Unidos atacaron a Irán el 28 de febrero.

Australia es el principal proveedor de gas natural licuado de Japón, que a su vez suministra 7 % del diésel de Australia. Los dos jefes de gobierno emitieron una serie de declaraciones en las que se comprometieron a trabajar juntos en materia de energía, economía, defensa y minerales críticos.

Fuente: AFP.

Dejanos tu comentario