Putin recibe a canciller iraní tras colapso de negociaciones con EE. UU. en Pakistán
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El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, se reunirá este lunes con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, luego de responsabilizar a Estados Unidos por el colapso de la última ronda de diálogo en Pakistán. Araqchi desembarcó este lunes en San Petersburgo, en preparación para su encuentro con Putin. A casi tres semanas del alto el fuego alcanzado tras 40 días de combates entre Irán e Israel, aliado de Estados Unidos, Rusia sigue siendo uno de los principales apoyos de la república islámica.
“El enfoque de Estados Unidos hizo que la anterior ronda de negociaciones, pese a los avances, no lograra alcanzar sus objetivos”, dijo Araqchi, citado por los medios estatales iraníes. La delegación estadounidense, apuntó, presentó “exigencias excesivas”. El canciller también sostuvo que “el paso seguro por el estrecho de Ormuz es un asunto global importante”.
Irán mantiene cerrado el estrecho, en una medida que ha prometido sostener mientras continúe el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes. Antes de viajar a Rusia, Araqchi estuvo en Omán y en la capital pakistaní, Islamabad, donde debían celebrarse las conversaciones con Estados Unidos. También conversó telefónicamente con su homólogo turco, Hakan Fidan.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el sábado el viaje de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner a Islamabad. No obstante, la agencia noticiosa Fars informó que Irán envió “mensajes escritos” a los estadounidenses a través de Pakistán para definir sus líneas rojas, incluyendo el tema nuclear y el estrecho de Ormuz, una vía marítima en el centro del conflicto.
El portal estadounidense de noticias Axios informó el domingo que Irán había enviado una nueva propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz y terminar la guerra y dejar para más adelante las negociaciones sobre la cuestión nuclear, citando una fuente oficial de Estados Unidos. La agencia estatal iraní IRNA mencionó el informe de Axios sin negarlo. Hasta ahora se mantiene una tregua en la guerra contra Irán, pero persiste su impacto sobre la economía global.
Paso seguro
Trump justificó su decisión de no enviar sus emisarios a Pakistán, alegando que “esto terminará pronto y saldremos muy victoriosos”. Araqchi se reunió el sábado en Pakistán con el jefe militar, Asim Munir; el primer ministro, Shehbaz Sharif, y el canciller Ishaq Dar, antes de viajar a Omán y regresar a Islamabad.
El canciller iraní publicó en X que las conversaciones en Omán se centraron en asegurar el paso seguro por Ormuz “para el beneficio de todos los queridos vecinos y el mundo”. “Nuestros vecinos son nuestra prioridad”, afirmó. Pero los Guardianes de la Revolución iraníes indicaron que no pretenden levantar el bloqueo.
Israel ataca Líbano
Por su parte, Israel y el movimiento proiraní Hezbolá se culparon mutuamente de violar la frágil tregua en Líbano. Ataques israelíes contra el sur libanés dejaron el domingo un saldo de 14 personas muertas, incluyendo a dos niños. El ejército israelí indicó a su vez que uno de sus soldados había muerto y que otros seis habían resultado heridos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su ejército combatía “vigorosamente” a la milicia chiita, mientras las dos partes reportaban haber lanzado ataques.
Hezbolá arrastró a Líbano a la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo, cuando disparó cohetes contra Israel en venganza por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. Israel respondió con bombardeos y una invasión terrestre. Las dos partes alcanzaron una tregua de diez días, pero Israel y Hezbolá se acusan mutuamente de violarla.
Netanyahu dijo el domingo en su reunión semanal de gabinete que Hezbolá estaba “desmantelando la tregua”, mientras el movimiento proiraní anunció que respondería a las violaciones israelíes y su “continua ocupación” de Líbano. En un comunicado, el ministerio indicó que entre los fallecidos figuran dos mujeres y dos niños. Además, 37 personas resultaron heridas. Israel defendió su derecho de actuar contra “ataques planeados, inminentes o en marcha”. “Eso significa libertad de acción no solo en respuesta a ataques (...) sino también a las amenazas inmediatas e incluso amenazas emergentes”, sostuvo Netanyahu.
Anthropic denuncia que célula yemení usó la IA para desarrollar armas teledirigidas
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Una célula yemení ha utilizado a Claude, la inteligencia artificial (IA) de Anthropic, para intentar desarrollar armas teledirigidas, anunció el jueves la empresa estadounidense, en un momento en que los rebeldes hutíes llevan a cabo una ofensiva de gran envergadura en Yemen. Anthropic no revela la identidad de la célula, pero es probable que se trate de estos insurgentes proiraníes que controlan gran parte del norte de Yemen, incluida la capital, Saná.
“Hemos identificado una célula de actores maliciosos basada en el norte de Yemen que llevaba a cabo tres programas de desarrollo de armas”, indicó Anthropic en un informe que explica cómo detuvo operaciones ilegales provenientes de varios países.
Estos programas incluían “un cohete guiado utilizando un calculador de vuelo tipo smartphone con autoguiado”, un misil balístico con un objetivo de alcance de más de 2.000 km y un proyectil con un “tipo de planeador hipersónico”, según el informe.
La célula utilizó a Claude para sustituir a un equipo de ingenieros especializados en la creación de software de guiado, navegación y control de armas. “No disponemos de elementos que indiquen que han logrado desplegar un dispositivo operativo”, subrayó Anthropic.
Según la compañía, la célula ha realizado un lanzamiento de prueba de un cohete guiado pero fracasó. La start-up estadounidense asegura haber prohibido sus cuentas en cuanto identificó estas actividades ilegales y compartido la información para “reducir los riesgos que representan estos individuos”.
Yemen volvió a sumirse en la guerra en julio, tras más de cuatro años de tregua entre los hutíes y el gobierno yemenita, apoyado por Arabia Saudita.
Este viernes los hutíes tomaron una isla de gran valor estratégico en el estrecho de Bab el Mandeb y controlan este paso que da acceso al mar Rojo desde el océano Índico.
Espionaje para China e Irán
Anthropic anunció el jueves que cerró varias operaciones de vigilancia patrocinadas por Estados que utilizaban sus modelos de inteligencia artificial (IA), y advirtió que gobiernos y actores alineados con ellos recurren cada vez más a la IA para espiar a minorías y disidentes.
Los incidentes se originaron en China, Irán y el occidente de África, y fueron detectados e interrumpidos entre enero y julio, según informó la compañía en un reporte sobre el uso indebido de sus modelos.
Estas campañas de vigilancia “apuntaban a las mismas comunidades de la diáspora y disidentes que estos regímenes han perseguido históricamente”, apuntó el reporte.
De acuerdo con Anthropic, entre estos grupos había figuras prodemocracia de Hong Kong, comunidades tibetanas, y minorías y opositores al régimen iraní en el exterior.
En uno de los casos, actores iraníes desarrollaron un método para identificar a personas a través de sus cuentas en redes sociales.
En otro, un contratista que trabajaba para las autoridades de seguridad nacional de Mali utilizó Claude “para diseñar el software subyacente que permitió la recopilación de inteligencia”.
Anthropic también frustró intentos de usuarios de diseñar armas, realizar investigaciones biológicas cuestionables y crear estafas románticas en línea.
La empresa con sede en San Francisco también acusó a desarrolladores chinos de utilizar engañosamente a Claude para generar respuestas a las consultas de los usuarios mientras, de forma simultánea, “destilaban” esos datos para mejorar sus propios modelos.
La destilación es un término del sector que se refiere a un proceso en el que se emplea un modelo de IA para entrenar otro. Anteriormente, se ha acusado a desarrolladores chinos de usar esta técnica sin permiso.
En cuanto a las investigaciones relacionadas con armas biológicas que Anthropic detectó y bloqueó, la intención de los actores era menos clara y el laboratorio de IA no los identificó.
“Las personas implicadas en estos estudios de caso son científicos. No afirmamos que tuvieran intención de causar daño. Identificarlos a ellos o a sus laboratorios podría exponerlos a peligros”, señaló el informe.
La investigación científica en esos casos se centró en trabajos relacionados con el virus chikungunya, transmitido por mosquitos, una cepa “altamente patógena” de gripe aviar, una familia de virus que incluye la viruela y el mpox, así como venenos y otras toxinas.
Ceremonia del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre de Nueva York, el 11 de septiembre de 2026. Foto: David De Delgado/AFP
Nueva York conmemora 25 años de los peores atentados en EE. UU., luchando contra el olvido
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Nueva York conmemora este viernes los 25 años de los peores atentados jamás perpetrados en suelo estadounidense, sin el presidente Donald Trump, y en medio del rechazo de conservadores a la presencia en la ceremonia del primer alcalde musulmán de la ciudad. Trump optó por asistir a otra ceremonia, en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa, también blanco de un avión secuestrado por la organización yihadista Al Qaeda.
El vicepresidente JD Vance estará en Nueva York junto a los cuatro exmandatarios estadounidenses Joe Biden, Barack Obama y Bill Clinton, los tres demócratas, así como el republicano George W. Bush, quien gobernaba el día en que los ataques causaron la muerte de casi 3.000 personas.
Junto a ellos ocupará un lugar destacado Zohran Mamdani, de 34 años, perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata y primer alcalde de la ciudad en prestar juramento sobre el Corán.
Tras los atentados, los actos antimusulmanes se dispararon en Nueva York y en el resto de Estados Unidos. La policía también reforzó la vigilancia de las comunidades musulmanas en nombre de la lucha contra el islamismo, a través de un programa que posteriormente fue abandonado.
En 2001, “por supuesto ya había una población musulmana en Nueva York, pero era menos numerosa y prácticamente no tenía peso político. Desde entonces, la situación ha cambiado considerablemente, tanto en la ciudad como a escala nacional”, señala a la AFP el politólogo Lincoln Mitchell.
Una guardia de honor porta una bandera estadounidense a su llegada durante la conmemoración del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre en Nueva York, el 11 de septiembre de 2026. Foto: Ryan Murphy/AFP
Giuliani “ofendido”
Pese a ello, algunas voces conservadoras piden que Mamdani no asista a las conmemoraciones, entre ellas la de Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York en el momento de los atentados y quien luego fue abogado de Donald Trump. Giuliani se declaró ofendido por la presencia del joven mandatario en la “Zona Cero”. Con más de 100.000 firmas de respaldo, una petición lo acusa de estar asociado con personas “desdeñosas con las instituciones estadounidenses o insuficientemente críticas con las ideologías extremistas”, sin precisar cuáles.
Miembro de la pequeña formación Socialistas Democráticos de América, Mamdani es un militante comprometido con la causa palestina y muy crítico con Israel, al que acusa de haber perpetrado un “genocidio” en Gaza. Esta semana anunció la publicación de decenas de miles de documentos que revelan, según él, que la ciudad ocultó información sobre la toxicidad del aire tras los atentados contra el World Trade Center.
Además de las 2.977 personas fallecidas en Estados Unidos el día de los atentados, principalmente en Nueva York, más de 9.400 han muerto posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico. “La gente enfermó porque los dirigentes en quienes confiaba le mintieron al asegurarle que podía respirar sin peligro un aire tóxico”, dijo Mamdani. Entre quienes podrían ser señalados figuran Rudy Giuliani y Michael Bloomberg, elegido alcalde en noviembre de 2001.
Personas permanecen en el monumento conmemorativo antes de la ceremonia del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre en Nueva York, el 11 de septiembre de 2026. Foto: David De Delgado/AFP
Un recuerdo que se desvanece
Según SITE Intelligence Group, organismo especializado en la vigilancia de páginas web islamistas, Al Qaeda ha publicado imágenes de su jefe en el momento de los atentados, Osama bin Laden, y de su hijo Hamza, con motivo del aniversario. Bin Laden fue abatido en 2011 en una operación estadounidense; su hijo en 2019 de acuerdo con Trump.
Un cuarto de siglo después de los atentados, hay unos “100 millones de estadounidenses que aún no habían nacido o eran demasiado pequeños para recordarlos”, señala Beth Hillman, presidenta del Museo y Memorial del 11 de Septiembre. Enfocada por mucho tiempo en el “deber de la memoria”, la institución que dirige centra ahora sus esfuerzos en la transmisión y la educación, con testigos capacitados para hablar ante públicos que sólo conocieron los hechos por sus padres o en la escuela.
Una mujer se detiene ante el monumento conmemorativo durante la ceremonia del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre en Nueva York, el 11 de septiembre de 2026. Foto: Spencer Platt/AFP
“Uno nunca llega a comprender realmente hasta qué punto esto es real ni lo que se siente hasta que se encuentra en el lugar”, dice a la AFP Max Avena, un estudiante de secundaria de 17 años que visitó la Zona Cero El viernes, en un barrio del sur de Manhattan acordonado para la ocasión y bajo fuerte vigilancia policial, los allegados de las víctimas comenzarán a leer a las 8:40 local (12:40 GMT) la larga lista de nombres de los fallecidos.
Como cada año, una campana sonará siete veces para marcar los principales momentos de los acontecimientos ocurridos hace un cuarto de siglo.
Esta imagen satelital obtenida el 10 de septiembre de 2016, muestra una columna de humo negro elevándose sobre el desierto, al sureste de Medina, a lo largo del trazado general del oleoducto Este-Oeste (Petroline) de Arabia Saudita. Foto: Archivo/Copernicus Sentinel/AFP
Con apoyo de Irán, rebeldes hutíes toman isla clave en el estrecho de Bab el Mandeb
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Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron este viernes una isla de gran valor estratégico en el estrecho de Bab el Mandeb y controlan este paso que da acceso al mar Rojo desde el océano Índico, indicaron a AFP un responsable local y varios testigos. Desde la semana pasada, este grupo rebelde proiraní que domina amplias partes de Yemen lanzó una ofensiva para controlar esa vía marítima crucial que conecta Asia y Europa.
“Los barcos en los que iban los combatientes hutíes alcanzaron la isla de Perim, después de que las fuerzas del gobierno se retiraran ayer” jueves, indicó el responsable, un funcionario del ejecutivo reconocido por la comunidad internacional y apoyado por Arabia Saudita, que sólo controla parte del país. “Los hutíes han completado la toma de la zona de Bab el Mandeb y la isla de Perim, situada en el centro del estrecho”, enfatizó este responsable, que habló a la AFP bajo anonimato.
Un testigo dijo que los hombres armados “se estaban desplegando a lo largo de la costa de Bab el Mandeb”, con vehículos militares. Los hutíes son un movimiento apoyado por Irán, que desde hace más de una década controla amplias zonas del oeste de Yemen y está en guerra contra el gobierno internacionalmente reconocido, respaldado por Arabia Saudita.
El estrecho de Bab el Mandeb ha cobrado aún más importancia desde que arrancó a fines de febrero la guerra en Irán, con los ataques de Estados Unidos e Israel. Teherán ha usado como palanca de presión la práctica paralización del tránsito por el estrecho de Ormuz, que se encuentra al otro lado de la península arábiga y es una de las principales vías mundiales de tránsito de hidrocarburos.
Ante las graves perturbaciones en esa vía y para eludir el bloqueo iraní de Ormuz, Arabia Saudita ha optado por incrementar sus exportaciones de petróleo desde el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, ocasionalmente atacado por Teherán en estos meses. Según el diario web estadounidense Axios, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, pidió al presidente Donald Trump que ordenara ataques contra los hutíes para frenarlos.
Trump denegó dicha demanda, formulada dos veces a lo largo de la jornada del jueves, según Axios, que cita a responsables norteamericanos. Uno de ellos explicó a Axios que la administración Trump seguiría facilitando a Riad información de inteligencia sobre los hutíes y posibles blancos, pero no se plantea en este momento una intervención militar directa.
Las aguas del sur del mar Rojo tienen cuatro islas: Zuqar, tomada por los hutíes el jueves, Perim, y las dos islas Hanish. Fuentes militares del gobierno yemení dijeron a AFP que los hutíes han asediado a las fuerzas regulares en las islas Hanish, y que según creen los rebeldes han ordenado a estas que se rindan.
Ofensiva “respaldada y planificada” por Irán
Los hutíes aceleraron su ofensiva en los últimos días en torno a Bab el Mandeb, y el jueves tomaron la ciudad portuaria de Moca, a 70 km al norte del estrecho. Los precios del petróleo se resintieron y el barril de Brent volvía a cotizar este viernes por encima de los 100 dólares, en 104 USD. El West Texas Intermediate cotizaba muy cerca de los 100 dólares.
Antes de la guerra en Oriente Medio, Bab el Mandeb ya era una arteria principal para el petróleo, con el 12% de la circulación mundial en 2023, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Los petroleros y buques comerciales procedentes de Asia utilizan el estrecho de Bab el Mandeb para llegar al mar Rojo y después al canal de Suez y el Mediterráneo, y en sentido inverso hacia el océano Índico.
En caso de bloqueo del estrecho, la única alternativa, mucho más larga y costosa, consiste en rodear África por el cabo de Buena Esperanza. En Moca, varios testigos afirmaron haber visto a combatientes hutíes entrar en la ciudad, mientras coreaban consignas contra Estados Unidos e Israel, enemigos de Irán.
En un comunicado, Tarek Saleh, comandante de las fuerzas que controlaban Moca, calificó la ofensiva hutí de “planificada y respaldada por Irán”. Tras salir de Moca en plena noche, Mohamed, de 46 años, describe a AFP un ambiente “apocalíptico” en esta histórica ciudad portuaria, que dio nombre al café moka.
Hasta ahora, los hutíes controlaban gran parte del norte del país, incluida la capital, Saná, así como la importante ciudad portuaria de Hodeida, a unos 200 kilómetros al norte de Moca. Pero no controlaban zonas con acceso directo al estrecho de Bab el Mandeb. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 46.000 personas han sido desplazadas desde la reanudación de la intensificación de los combates en el suroeste del país.
Combatientes de las Fuerzas del Escudo de la Nación —respaldadas por Arabia Saudita— desplegados en la zona de Al-Kadha, en Yemen (al oeste de la provincia de Taiz), el 10 de septiembre de 2026. Foto: AFPTV/AFP
El otro estrecho estratégico
Los rebeldes hutíes proiraníes de Yemen lanzaron un asalto que amenaza el tráfico marítimo por el estrecho estratégico de Bab el Mandeb, muy importante para Arabia Saudita desde el bloqueo de Ormuz. Esta ruta que conecta Asia y Europa por el mar Rojo y el canal de Suez ha cobrado mayor importancia tras el cierre iraní del estrecho de Ormuz.
El jueves, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de Moca, ubicada a 70 km al norte de Bab el Mandeb. Arabia Saudita, aliada del gobierno yemenita, llevó a cabo decenas de ataques aéreos con F-15 y Typhoon para frenar a los rebeldes. La defensa civil saudí emitió el jueves alertas de emergencia en las ciudades de Abha y Jamis Mushait, aunque fueron levantadas poco después.
Esta es la situación en Bab el Mandeb, uno de los pasos más transitados del mundo, en un momento en el que los combates arrecian en Yemen, con cientos de muertos en ataques y represalias entre los insurgentes hutíes y Arabia Saudita.
¿Dónde se encuentra?
Este estrecho, cuyo nombre en árabe significa “la puerta de los lamentos”, separa Yemen, en la península arábiga, del Cuerno de África y permite conectar Europa con Asia a través del canal de Suez.
Mide unos 100 kilómetros de largo y unos treinta kilómetros de ancho entre la localidad de Ras Menheli, en la costa yemení, y la de Ras Siyyan en Yibuti. Estos dos cabos marcan el límite entre el mar Rojo y el golfo de Adén.
¿Por qué es estratégico?
Los petroleros y barcos comerciales que vienen de Asia atraviesan Bab el Mandeb para llegar al mar Rojo y luego al canal de Suez y al Mediterráneo, y viceversa.
Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, Arabia Saudita ha aumentado sus exportaciones de petróleo a través del puerto de Yanbu, en el mar Rojo, para eludir el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
El tráfico por el canal de Suez cayó drásticamente en 2024 tras los ataques de los hutíes contra barcos que consideraban vinculados a Israel.
Todavía no se ha recuperado. Entre enero y agosto de 2026 representaba apenas más de la mitad de su nivel anterior a la crisis, según los datos de PortWatch del FMI analizados por la AFP.
Los hutíes aún no controlan las costas que bordean directamente Bab el Mandeb, pero el jueves se apoderaron de Moca y controlan más al norte el puerto de Hodeida.
Testigos vieron a los hutíes entrar en Moca al grito de consignas contra Estados Unidos e Israel.
Según una fuente militar, también tomaron la isla de Zuqar, en el sur del mar Rojo, tras ataques con cohetes y un asalto terrestre apoyado por embarcaciones con combatientes.
Desde julio los hutíes imponen un bloqueo marítimo a Arabia Saudita y han atacado varios de sus barcos, pero niegan querer cerrar Bab el Mandeb o imponer derechos de tránsito.
Según el Institute for the Study of War, estos rebeldes buscan aumentar el costo económico y político de la guerra para Riad con el fin de obligar a la monarquía petrolera a poner fin a sus operaciones militares.
Consecuencias para el petróleo
Antes de la guerra en Oriente Medio, Bab el Mandeb ya era una arteria principal para el petróleo, con el 12 % de los flujos mundiales en 2023, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Los ataques de los hutíes por la guerra en Gaza redujeron drásticamente la navegación en la zona, pero el cierre del estrecho de Ormuz por Irán convirtió a Bab el Mandeb en una ruta vital para Arabia Saudita.
Las exportaciones de crudo desde el puerto saudí de Yanbu, en el mar Rojo, alcanzaron un promedio de 3,8 millones de barriles por día entre marzo y julio, aproximadamente cinco veces su nivel de antes de la guerra, según Kpler. Pero cayeron a 1,5 millones en agosto después de que los hutíes reanudaran sus ataques a los barcos saudíes.
Para Andreas Krieg, especialista en temas de seguridad en el King’s College de Londres, “el mayor peligro no es necesariamente un cierre físico de Bab el Mandeb, sino una incertidumbre persistente”. El petróleo siguió subiendo el jueves: el Brent superó los 107 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo.
¿Otra guerra en Yemen?
La guerra en Oriente Medio estalló el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, seguidos de represalias de Teherán en la región. Al comienzo los hutíes se mantuvieron al margen, pero en julio permitieron el aterrizaje en Yemen de un avión iraní a pesar del control saudí del espacio aéreo. La respuesta del gobierno yemení respaldado por Riad hizo añicos la tregua acordada en 2022. El avance hacia Bab el Mandeb acentúa la amenaza sobre las exportaciones petroleras del Golfo.
Valla publicitaria en Teherán que muestra a soldados cargando ataúdes cubiertos con la bandera de EE. UU., el 9 de septiembre de 2026. Foto: Atta Kenare/AFP
Irán endurece su discurso contra EE. UU. y multiplica sus ataques en el Golfo
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En las calles de Teherán, algunas pancartas llaman a “matar a Trump”, mientras que otras muestran ataúdes de soldados estadounidenses. A menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, Irán endurece su discurso y multiplica sus ataques.
La guerra ya supera los seis meses, el estratégico estrecho de Ormuz sigue bloqueado y ofensivas constantes contra los buques han disparado los precios del petróleo: la república islámica lucha por aumentar el costo del conflicto para el presidente estadounidense, según analistas consultados por la AFP.
Lejos de dar prioridad a la vía diplomática u optar por la distensión, Teherán llega incluso a arriesgarse a una reanudación de las hostilidades a gran escala, como ya ocurrió durante 40 días de bombardeos israelí-estadounidenses, desde que se inició el conflicto el 28 de febrero hasta la tregua de abril.
A pesar de la muerte de numerosos dirigentes y de contar con un nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien permanece fuera del ojo público, Irán ha intensificado su tradicional estrategia de confrontación con el “gran Satán” estadounidense.
“Considera que está ganando la guerra y que Estados Unidos la está perdiendo”, en un momento en que “no pueden permitirse una escalada”, comentó a la AFP Thomas Juneau, profesor de la Universidad de Ottawa.
El gobierno iraní ve en este período de campaña electoral una “ventana de oportunidad para aprovechar la debilidad estadounidense y remodelar el orden regional a su favor”, continuó el analista.
Lista de exigencias
Se acabó “la era de las respuestas proporcionadas”, según las palabras del negociador en jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf. Irán reivindicó el miércoles ataques contra diez embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz.
Además, anunció que pronto ampliará, más allá de ese paso, la zona sujeta a autorización de navegación, para bloquear mejor esta vía marítima estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos.
Teherán apuesta por “la presión ejercida mediante el bloqueo de Ormuz y la amenaza de perturbaciones más amplias” para debilitar a su enemigo antes de las elecciones, apuntó Sanam Vakil, directora del programa de Oriente Medio en el centro de estudios británico Chatham House.
Irán también atacó una instalación estadounidense en Jordania como represalia por la destrucción, el día anterior, de cinco petroleros iraníes por parte de las fuerzas estadounidenses. La cadena CBS News informó que aproximadamente ocho aviones F-15 sufrieron daños leves.
“No confiamos en Estados Unidos y no daremos ningún paso más hasta que hayan tomado medidas para generar confianza”, dijo el domingo pasado el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezai, vestido con uniforme militar. “Deben pasar a la acción”.
Los Guardianes de la Revolución, el poderoso ejército ideológico de la república islámica, plantearon esta semana una serie de exigencias para poner fin a la guerra, desde la retirada de las tropas israelíes que operan en el sur de Líbano hasta el desbloqueo de unos 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
“Ira popular”
“Irán no puede derrotar militarmente a Estados Unidos”, consideró Ali Alfoneh, investigador del Arab Gulf States Institute. “Pero Teherán espera debilitar políticamente al presidente Trump al contribuir a una derrota republicana en las elecciones, manteniendo alto el precio de la gasolina y recordando a los votantes estadounidenses que su presidente ha arrastrado a Estados Unidos a una ‘guerra sin fin’ que había prometido evitar”.
Al parecer, en alusión a la estrategia iraní, Trump acusó el miércoles a Teherán de “intentar desesperadamente influir” en la votación.
“Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones” porque Irán “ya no puede resistir más”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca.
Detrás de esta seguridad aparente, el diario Wall Street Journal informó que los asesores del presidente le habían advertido que Irán podría resistir a Estados Unidos mucho más allá del final de su mandato, en enero de 2029.
En el ámbito interno, sin embargo, las autoridades iraníes siguen enfrentándose a numerosas dificultades, entre las que destaca una crisis económica que ya había provocado el invierno pasado manifestaciones reprimidas sangrientamente.
“Existe un riesgo real de que Irán vaya demasiado lejos”, advierte Thomas Juneau, al recordar que el gobierno es “muy vulnerable en el plano interno” y que “la ira popular no hace más que crecer a medida que la situación económica se deteriora”.