La Unión Europea (UE) y Estados Unidos firmaron ayer viernes un acuerdo para coordinar el suministro de minerales críticos en industrias clave —incluida la de defensa—, en un momento en que el dominio de China se convierte en una preocupación creciente para ambos. Este pacto representa un inusual reconocimiento, por parte de la administración del presidente Donald Trump, del papel de la UE, un bloque al que a menudo critica.
Haciendo gala de su poderío en tiempos de tensión, Pekín ha restringido las exportaciones de minerales críticos necesarios para la fabricación de productos como semiconductores, baterías para vehículos eléctricos y sistemas de armamento. “La excesiva concentración de estos recursos —el hecho de que estén dominados por uno o dos lugares— constituye un riesgo inaceptable”, declaró el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al firmar un memorando de entendimiento con el jefe de comercio de la UE, Maros Sefcovic.
“La combinación de Estados Unidos y la Unión Europea es extraordinaria. Juntos, somos los mayores clientes y usuarios” de estos minerales críticos, afirmó. “Debemos asegurarnos de que estos suministros y minerales estén disponibles para nuestro futuro, y de que lo estén de una manera que no resulte monopólica ni excesivamente concentrada en un solo lugar”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.
Un plan de acción establece que la UE y Estados Unidos explorarán la posibilidad de fijar precios mínimos para los minerales críticos, impidiendo en la práctica que China u otras potencias inunden el mercado con exportaciones de bajo costo. Asimismo, estudiarán la coordinación de posibles subsidios y reservas estratégicas de minerales críticos; armonizarán estándares conjuntos para facilitar el comercio en todo el mundo occidental e invertirán conjuntamente en investigación.
La administración Trump ya había propuesto anteriormente la creación de una zona comercial preferencial entre países aliados en lo que respecta a los minerales críticos. Washington también ha presentado planes de acción sobre minerales críticos junto con México y Japón, además de establecer un marco de suministro en colaboración con Australia y otros socios.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Trump saludó el triunfo electoral de la extrema derecha en regionales de Alemania
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saludó el martes la victoria “realmente grande” del partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD) en las elecciones regionales del domingo. La formación AfD, un partido antimigrantes y prorruso, recabó alrededor del 44 % de los votos, frente al 17 % conseguido por los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) que gobernaban la región oriental de Sajonia-Anhalt.
El éxito de la AfD se lee también en clave de derrota para la CDU, que gobiernan a nivel nacional bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, y que controlaban hasta ahora el Ejecutivo regional. “¡Wow! El partido populista en Alemania acaba de tener una gran noche”, escribió Trump en su plataforma Truth Social antes de criticar duramente las “absolutamente horribles reglas de inmigración” del país europeo, también objetadas por la AfD.
El republicano cerró su mensaje con la sigla “MGGA” en alusión a la frase “Make Germany Great Again” (hacer grande a Alemania de nuevo), en una variación de su propio eslogan “MAGA”. Es la primera vez desde 1945 que la extrema derecha gana el gobierno en una región.
Varias figuras de la órbita política de Trump ya habían alabado el triunfo de este partido antimigración, desde un exembajador en Alemania hasta el multimillonario Elon Musk. Musk, seguidor de vieja data del AfD, estuvo entre los primeros en celebrar la victoria, cuando respondió con un “¡bien hecho!” a una publicación en X de Alice Weidel, codirigente nacional del partido.
Inicia negociaciones
El partido ultraderechista AfD empezó a tantear a otros partidos este lunes para gobernar en una región poscomunista de Alemania, donde logró una histórica victoria electoral que envía una señal a otros países europeos que celebrarán comicios en los próximos meses.
El éxito de Alternativa por Alemania (AfD) en la región oriental de Sajonia-Anhalt se lee también en clave de derrota para los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobiernan a nivel nacional bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, y que controlaban hasta ahora el Ejecutivo regional.
La formación AfD, un partido antimigrantes y prorruso, recabó alrededor del 44 % de los votos, frente al 17 % conseguido por la CDU, que gobernaba hasta la fecha en Sajonia-Anhalt, una región del este que formó parte de la extinta RDA.
Su carismático líder regional, Ulrich Siegmund, de 35 años, prometió endurecer la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrada en la culpabilidad de la Alemania del Tercer Reich.
Ahora, le faltan tres escaños para la mayoría absoluta y ya ha iniciado conversaciones para formar gobierno. Podría intentar pescar apoyos en la CDU o contar con el respaldo, al menos tácito, de la formación prorrusa de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW).
Los comicios han causado un verdadero terremoto en Alemania, un país en el que la extrema derecha no ha gobernado ninguna región desde 1945 y donde el sentimiento de culpa por los crímenes del nazismo está profundamente arraigado.
El triunfo de los ultraderechistas se da precisamente en una región empobrecida del este, donde la AfD supo aprovechar el sentimiento de nostalgia por los años de la Alemania Oriental comunista y el resentimiento por la persistente brecha de riqueza con el oeste, décadas después de la caída del Muro de Berlín en 1989.
El canciller alemán, Friedrich Merz, cuya popularidad cayó a mínimos históricos, se dijo este lunes “profundamente consternado” por los resultados.
“Mi determinación de seguir por la senda de las reformas sigue intacta”, declaró no obstante el dirigente conservador, aunque matizó que intentará explicar “mejor” sus medidas.
“Amenaza ultra”
A nivel internacional, el resultado en Sajonia-Anhalt también generó numerosas reacciones, con varios países europeos preparándose para celebrar elecciones próximamente, incluyendo Suecia el próximo septiembre y Francia, España e Italia en 2027.
El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, advirtió que la “amenaza ultra” se extiende por el mundo.
En Francia, donde los ultraderechistas de Agrupación Nacional (RN) lideran los sondeos de cara a las presidenciales de abril de 2027, dos aliados del presidente Emmanuel Macron (centroderecha) abogaron por que las formaciones moderadas de centro, izquierda y derecha apoyen a un único candidato capaz de derrotar a Marine Le Pen.
Sin embargo, los dirigentes del partido de extrema derecha francés, que rompieron relaciones con la AfD a pesar de sus posturas similares contra la inmigración, se limitaron a decir que “tomaron nota”.
En cambio, la aplastante victoria de AfD fue celebrada por simpatizantes del presidente Donald Trump en Estados Unidos.
El exembajador de Estados Unidos en Alemania durante el primer mandato de Trump, Richard Grenell, calificó los resultados de “una gran victoria y un nuevo día en Alemania”.
También Elon Musk aplaudió el éxito de la formación alemana, con un rotundo “¡Bien hecho!”, en respuesta a una publicación de la codirigente nacional de AfD, Alice Weidel.
“Ni en mis peores pesadillas”
Para la AfD, el principal partido de la oposición a nivel federal, las implicaciones de este éxito también son nacionales. “Nunca un canciller fue tan impopular como Friedrich Merz”, declaró Weidel ante la prensa, donde expresó que el objetivo de su partido es lograr al menos el 40 % de los votos en las legislativas de 2029.
Merz, que llegó al poder en mayo de 2025 con promesas de endurecer la política migratoria, ha caído en picado en los sondeos, lastrado por una economía en horas bajas, peleas con los socialdemócratas -con quienes gobierna en coalición- y reiteradas meteduras de pata.
Una conocida representante de la comunidad judía de Alemania, Charlotte Knobloch, se dijo horrorizada. “Ni en mis peores pesadillas habría podido imaginar que la extrema derecha pueda ganar de nuevo unas elecciones en Alemania”.
Miles de manifestantes protestaron este lunes en la Puerta de Brandeburgo de Berlín bajo la consigna “Frenar a la AfD”. “La democracia en nuestro país se encuentra actualmente bajo una grave amenaza”, afirmó Marie-Therese Hattendorf a la AFP.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
China recuerda al líder comunista Mao Zedong a cincuenta años de su muerte
Cincuenta años después de su muerte, simpatizantes acérrimos del líder comunista chino Mao Zedong hicieron fila este miércoles en su pueblo natal para rendirle homenaje, portando retratos, banderas y enormes ofrendas florales. Mao, fundador de la República Popular China, falleció el 9 de septiembre de 1976, y su vida y legado han sido conmemorados con fervor esta semana por quienes aún lo veneran como un líder visionario.
Mientras China se enfrenta a una desaceleración económica, crece la nostalgia por los ideales igualitarios de Mao, aunque los historiadores también culpan a sus políticas drásticas de una hambruna masiva y de millones de muertes. Los turistas, muchos de ellos estudiantes universitarios, depositaron coronas de crisantemos, botellas de licor chino y cigarrillos a los pies de una estatua de bronce de Mao de 10 metros de altura en la plaza principal de Shaoshan, en la provincia central de Hunan.
Cientos de visitantes se alinearon en filas cuidadosamente organizadas para inclinarse solemnemente y guardar unos segundos de silencio, mientras que otros posaban para tomarse fotos frente al monumento bajo la mirada de la policía. Deng, un turista de 28 años, le dijo a la AFP que siente un gran respeto por él.
“De repente sentí ganas de venir aquí hoy para conmemorarlo, porque el 50.º aniversario es algo que solo ocurre una vez en la vida”, dijo.
La noche anterior, alrededor de 1.000 seguidores, algunos con los trajes cortos estilo túnica que Mao solía usar, celebraron una emotiva ceremonia junto a la estatua.
Entre ellos se veían reliquias de una época pasada: viejos retratos del líder y ejemplares del “Libro Rojo”, una recopilación de sus citas que en su momento fue prácticamente omnipresente en China. “¡Viva el presidente Mao!”, gritaba el grupo una y otra vez, mientras algunos levantaban los puños al aire y entonaban canciones revolucionarias.
Símbolo
Los recuerdos de Mao están omnipresentes en Shaoshan, impulsado a la fama por el hombre que llegaría a ser conocido como el “Gran Timonel”. La ciudad, donde Mao nació en diciembre de 1893, ha sido promocionada por los medios estatales como un destino de “turismo rojo”, parte de la campaña de décadas de Pekín para atraer a turistas fascinados por la historia comunista.
Aunque su legado ha resultado en ocasiones complicado para los líderes centrales del país, Mao sigue siendo un símbolo del Partido Comunista Chino.
Su rostro aparece en los billetes, muchos taxistas chinos cuelgan amuletos de buena suerte con su imagen de los retrovisores y un gran retrato suyo ocupa un lugar destacado con vista a la Plaza de Tiananmén en Pekín.
El mandato de Mao, sin embargo, estuvo marcado por decenas de millones de muertes por hambruna durante la campaña de industrialización conocida como “El Gran Salto Adelante” y por la sangrienta Revolución Cultural que él mismo orquestó, según historiadores. Pero, aunque el partido reconoció esas décadas como un “error”, a Mao todavía se le presenta como un héroe en la narrativa oficial, y los medios estatales lo aclaman como “un gran revolucionario proletario”.
Nostalgia en China
Las banderas carmesíes de la plaza “El Este es Rojo” de Nanjie cuelgan bajo el sofocante calor veraniego, mientras un puñado de turistas toma fotos frente a una estatua blanca del líder histórico Mao Zedong. El Gran Timonel, muerto el 9 de septiembre de 1976, es una figura importante en Nanjie, en la provincia central de Henan, considerada la “última aldea maoista de China”.
La nostalgia de las ideas igualitarias de Mao crece en China, mientras se desvanece el recuerdo de su turbulento mando y el país lidia con la desigualdad y la desaceleración económica.
Mao, quien lideró la revolución comunista de 1949 contra el gobierno nacionalista, impuso una era de propiedad colectiva con la que esperaba impulsar la industria y unir al país, pero sus drásticas políticas también han sido señaladas como causantes de hambrunas y millones de muertes.
El Partido Comunista Chino mantiene a Mao como un héroe revolucionario, aunque reconoció tras su muerte que la devastadora Revolución Cultural fue un “grave error”.
En Nanjie, su imagen aparece por todas partes en murales.
Sus pobladores viven bajo los principios maoístas de propiedad colectiva, mientras el resto del país abandonó ese modelo.
“Yo aún lo venero muchísimo”, comentó Xie Kaiyue, una estudiante local de 22 años.
“Creo que la gente joven de la aldea, y yo misma, no tienen el espíritu fuerte del pasado (...) La gente era más pura”, comentó.
Cerca de allí, carritos eléctricos transportan a los visitantes por edificios de apartamentos cubiertos con consignas socialistas, mientras los guías explican cómo la propiedad cooperativa de las empresas locales financia viviendas gratuitas para los residentes.
Línea de partido
Unos 500 kilómetros al norte, en la aldea montañosa de Dazhai, que Mao promovió como modelo nacional luego de que los pobladores transformaron sus colinas áridas en campos irrigados, los turistas recuerdan cuando el Gran Timonel dominaba la política y la vida social.
“No había suficiente para comer o vestir”, recordó sobre su infancia Li, un turista de 64 de la ciudad de Xi’an.
“Pero todo el país estaba lleno de vigor y había un espíritu de luchar contra cielo, tierra y gente para cambiar cada aspecto de China”, declaró.
Dazhai ahora está repleta de tiendas que venden objetos sobre Mao, como afiches, naipes y vajillas con su imagen, además del “Pequeño libro rojo” de citas suyas.
Aun así, las referencias a los pasajes oscuros de sus décadas de poder absoluto permanecen censuradas.
La Revolución Cultura, instaurada por Mao en 1966, hizo que intelectuales fueran señalados brutalmente como “enemigos de clase” y se cerraran las escuelas, retrasando a China durante años en educación y desarrollo.
La propiedad privada y la tierra fueron colectivizadas, mientras la gestión económica empujó al país a la Gran Hambruna, que según el gobierno mató a 15 millones de personas, aunque historiadores lo calculan en 20 a 43 millones.
“Todo lo que observas en el dominio público (...) es la línea del partido. Nadie se puede desviar de esto”, comentó el académico Xu Chenggang, cuyo padre fue etiquetado de “derechista” durante la Revolución cultural.
El rostro de Mao está impreso en los billetes, su retrato domina la Plaza de Tiananmen y su cuerpo se conserva en un mausoleo.
El debate público se ha visto aún más reducido bajo el actual presidente Xi Jinping, quien advierte contra el “nihilismo histórico” y las narrativas que contradicen la de su partido. “El Partido Comunista le dice a la gente que hubo errores, pero ¿cuál es el significado de ‘error’? Nadie lo sabe”, sostuvo Xu.
Gran figura
La historia edulcorada deja espacio a las interpretaciones idealizadas entre los jóvenes frustrados por las largas jornadas laborales y la intensa competencia en el ámbito educativo y el mercado laboral.
“Actualmente hay una sensación de que la Revolución Cultural fue un período de idealismo, en el que la sociedad se movía por ideales y no por la búsqueda implacable de dinero y bienes materiales”, comentó Kerry Brown, jefe del Lau China Institute de Londres y autor de un libro reciente sobre Mao.
“Esto, por supuesto, es una falsedad total”, aseguró.
Muchos atribuyen a Mao haber sentado las bases para que China se convierta en un país moderno y avanzado tecnológicamente, según Mobo Gao, profesor de estudios chinos de la Universidad de Adelaida.
“Ellos preguntan ¿de dónde salió (la China actual)? Salió del establecimiento de la RPC (República Popular China)”, señaló Gao, quien vivió durante la era de Mao en la provincia rural de Jiangxi.
En Shijiazhuang, una ciudad industrial de 7 millones de habitantes al noreste de Dazhai, Wang Zhihao, de 20 años, y sus compañeros posan frente a una estatua gigante de Mao frente al gobierno municipal. “Admiramos y veneramos mucho al presidente Mao. Es una gran figura”, comentó Wang, mientras pobladores ancianos entonaban canciones del Partido Comunista. “Él encabezó la fundación de la Nueva China”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Nueva York revela documentos inéditos sobre la toxicidad del aire tras el 11-S
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció el martes la publicación de miles de documentos que muestran que tras el 11-S las autoridades no revelaron todo lo que sabían sobre la toxicidad del aire en la ciudad. La divulgación se produce en vísperas del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que causaron la muerte de 2.977 personas en Estados Unidos, en su mayoría por el derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York.
Más de 9.400 personas han muerto a causa de enfermedades relacionadas con su exposición a la zona en los años posteriores, según un programa federal de vigilancia médica. “Son documentos que muestran lo que la ciudad sabía sobre el aire tóxico alrededor de la Zona Cero, cuándo lo supo y cómo actuó para limitar su responsabilidad”, dijo el alcalde en una rueda de prensa.
En más de 170.000 páginas, los documentos abordan problemas de salud, la calidad del aire y la respuesta de las autoridades neoyorquinas a los atentados. La divulgación forma parte de un acuerdo con 9/11 Health Watch, un grupo de defensa de las víctimas que había emprendido acciones legales para obligar a la ciudad a hacer públicos los documentos.
“Durante 25 años, cuatro diferentes administraciones municipales ocultaron al público, al Congreso de Estados Unidos y al Ayuntamiento documentos que mostraban lo que la Ciudad sabía realmente sobre el peligro de los químicos tóxicos en el Bajo Manhattan y el oeste de Brooklyn tras el derrumbe del World Trade Center, incluso mientras funcionarios de la ciudad seguían transmitiendo al público el mensaje de que el aire era ‘seguro y aceptable’”, afirmó el director del grupo, Benjamin Chevat, en un comunicado.
Cuando le preguntaron por los nombres de los funcionarios que habían ocultado información al público, Mamdani respondió: “Esto pasa por una multitud de personas en quienes los neoyorquinos han confiado”.
“La gente se enfermó porque los líderes en los que confiaban mintieron y les dijeron que era seguro respirar aire tóxico”, agregó.
Los documentos podrían implicar a dos exalcaldes de Nueva York: Rudy Giuliani, en el cargo en el momento de los atentados, y Michael Bloomberg, desde enero de 2002 hasta diciembre de 2013.
Algunos se refieren a debates que mantuvo entonces la administración de Giuliani sobre su responsabilidad legal y los riesgos para la salud, dijo el martes el principal asesor jurídico de la ciudad de Nueva York, Steven Banks.
El portavoz de Giuliani no respondió a la solicitud de comentarios.
Otro documento destaca la información proporcionada por el congresista Jerry Nadler durante el mandato de Bloomberg respecto a las preocupaciones de los residentes del Bajo Manhattan sobre la calidad del aire que estaban respirando. El equipo de Bloomberg declinó hacer comentarios.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
A dos décadas del 11-S, la comunidad musulmana de Nueva York deja atrás el estigma
Asad Dandia tenía ocho años cuando vio por televisión los atentados del 11 de septiembre de 2001 en casa de sus padres, inmigrantes paquistaníes, en Nueva York. Luego vino el coletazo: años de islamofobia mientras los estadounidenses procesaban los ataques que dejaron unos 3.000 muertos. A los 19 años, Dandia fue vigilado por un informante policial que se hizo pasar por amigo para infiltrarse en la casa de su familia, como parte de un programa que supuestamente buscaba detectar el extremismo islámico.
Hoy, sin embargo, este historiador de 33 años percibe una transformación en Nueva York, con su primer alcalde musulmán, plegarias públicas en Times Square y nuevas mezquitas que se alzan por toda la metrópoli. “Veinticinco años después del 11-S, lamentamos y lloramos lo que ocurrió y, al mismo tiempo, reconocemos que no soy responsable de lo que ocurrió”, dice a la AFP.
“No merezco ser objeto de ataques por lo que pasó, y soy tan neoyorquino como cualquiera en ese sentido”, afirma Dandia, que dirige recorridos a pie enfocados en las comunidades musulmanas de la ciudad. La islamofobia se disparó en Estados Unidos tras los atentados de 2001, cuando militantes secuestraron aviones de pasajeros y los estrellaron contra el World Trade Center de Manhattan y el Pentágono, en las afueras de Washington. Un cuarto avión se estrelló en un campo de Pensilvania tras la revuelta de los pasajeros.
Los musulmanes denunciaron un aumento de agresiones y acoso en espacios públicos. Algunos dejaron de usar signos visibles como el hiyab en un intento de ocultar su religión. Mientras, las autoridades estadounidenses vigilaron a los musulmanes obligando a miles de hombres y niños a registrarse ante el gobierno, lo que derivó en la deportación de muchos de ellos.
“Todo el mundo estaba aterrorizado”, rememora Mohammed Razvi, paquistaní de nacimiento que fundó una organización sin fines de lucro para apoyar a los musulmanes en Nueva York tras los ataques.
Razvi empezó a presentarse como “Mo” después del 11-S para evitar el estigma que encontraba al decir “Mohammed”, cuenta.
“Los musulmanes que intentaban vivir el sueño americano estaban siendo culpados por algo con lo que no tenían nada que ver, ni tenían ningún control”, explica.
“Aterrador”
En Nueva York, la policía comenzó a vigilar a cientos de musulmanes como parte de su estrategia antiterrorista, en ocasiones sin pruebas de que hubieran cometido delitos.
Dandia vivió esto como estudiante universitario, cuando un joven bangladesí se unió a una organización de ayuda que él había creado.
Los dos se hicieron muy cercanos. Siete meses después, el hombre reveló que era un informante del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, por sus siglas en inglés) enviado para vigilar a Dandia y a su comunidad.
“Fue desgarrador, pero también aterrador”, recuerda. “Mi relación con el mundo que me rodeaba cambió bajo mis pies”.
Dandia y organizaciones de derechos civiles lograron un histórico acuerdo legal que restringió al NYPD de implementar programas de vigilancia similares y estableció un organismo de supervisión para controlar al departamento.
Para Gadier Abbas, abogado del Consejo de Relaciones Americano Islámicas, el programa del NYPD fue el ejemplo más claro de la “histeria antimusulmana” que siguió al 11-S.
Aunque hoy, dice Abbas, “hay mucha esperanza”. “Ves a musulmanes estadounidenses en todos los ámbitos de la vida (...) eso es un testimonio de la vitalidad de la comunidad”, asegura.
“Poder”
Nueva York pronto contará con la mezquita más grande del estado, una de más de 100 construidas desde 2001 en la ciudad. Asimismo, los musulmanes se consolidan como una fuerza cultural y política ascendente.
El alcalde Zohran Mamdani, que prestó juramento con el Corán, se ha convertido en el nuevo rostro de la política de izquierda estadounidense.
Aun así, la islamofobia persiste en la Gran Manzana, donde alrededor del 9 % de la población es musulmana.
Algunos familiares de víctimas del 11-S han pedido que Mamdani, un firme defensor de los derechos palestinos, no acuda este año al memorial de los atentados. Otras familias respaldan al alcalde.
Dandia reconoce que la islamofobia no ha desaparecido, pero es optimista ante lo mucho que ha avanzado la comunidad musulmana de Nueva York.
“He visto el crecimiento de nuestro poder institucional, pero también el reconocimiento por parte de otros neoyorquinos que no son musulmanes de que juntos formamos parte de esta ciudad”, dice. Es “realmente valioso”, considera. “Roma no se construyó de la noche a la mañana, ni la construyó una sola persona o un solo grupo de personas. La construyó la comunidad”.
Fuente: AFP.