El sitio arqueológico mexicano de Teotihuacán, donde el lunes ocurrió un ataque armado que dejó a una canadiense muerta y 13 turistas extranjeros heridos, reabrió ayer miércoles con varias medidas de seguridad. Las populares pirámides, localizadas a unos 50 kilómetros de Ciudad de México, fueron el escenario de un tiroteo desatado por Julio César Jasso Ramírez, un mexicano de 27 años influenciado por la masacre de Columbine y los sacrificios prehispánicos.
Tras el incidente, se anunció un cierre indefinido pero el sitio arqueológico volvió a recibir a los visitantes. Su seguridad ha sido reforzada con elementos de las fuerzas federales. “Íbamos a venir el lunes, pero por suerte no encontramos guía”, dice a la AFP Edouard Barbier, un turista belga de 35 años que viaja con su familia, incluidos dos niños.
“Vimos que fue un incidente aislado, así que decidimos que valía la pena venir (...) no sentimos que sea inseguro”, añadió. El ataque del lunes se produjo hacia el mediodía, cuando Jasso Ramírez sacó una pistola de fabricación estadounidense, abrió fuego en plena pirámide de la Luna y tomó como rehenes a numerosas personas.
Según testigos, disparó directamente contra una canadiense, que murió por las heridas. Los 13 lesionados son de Canadá, Colombia, Estados Unidos y Brasil. Los elementos de seguridad revisaron ayer miércoles tanto a personas como vehículos, con apoyo incluso de espejos para observar por debajo los motores, constató un equipo de la AFP.
Los comerciantes de la zona también dieron la bienvenida a la reapertura. “Es nuestro sustento para nuestras familias (...) sin ningún temor, sin ningún miedo, porque tenemos mucha vigilancia”, comentó Agustín Sánchez, un vendedor de artesanías de 54 años. Según las autoridades, el atacante, quien murió en el lugar, actuó en solitario y padecía “una psicopatía” que lo llevó a imitar crímenes cometidos en otras regiones.
Entre las pertenencias de Jasso Ramírez se encontraron imágenes y manuscritos que refieren a hechos violentos, como la masacre en la escuela estadounidense de Columbine ocurrida el 20 de abril 1999. Una turista estadounidense que estuvo retenida por el atacante relató que el hombre se refirió de manera expresa a Columbine. También les advirtió que las pirámides eran “un sitio de sacrificios” y no para hacer “fotitos”. Teotihuacán es el segundo sitio prehispánicos más frecuentado del país y este incidente se produce a menos de dos meses de que se inaugure el Mundial de Fútbol 2026, que coorganizan México, Estados Unidos y Canadá.
El tiroteo fue planificado
El hombre mexicano que mató a una mujer canadiense e hirió a 13 turistas la víspera en las pirámides de Teotihuacán planeó el ataque con tiempo de anticipación. La balacera ocurrió cuando faltan pocas semanas para el Mundial de fútbol que México organiza junto con Estados Unidos y Canadá. Mientras avanzan las investigaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió un control más estricto en las zonas turísticas.
El ataque, perpetrado el lunes al mediodía por un mexicano que luego se suicidó, “no fue espontáneo”, afirmó el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, en conferencia de prensa junto a Sheinbaum.
El hombre “visitó de manera preliminar en varias ocasiones la zona arqueológica”, a menos de una hora en automóvil de Ciudad de México, y se “hospedó en hoteles aledaños” para planear la agresión, indicó Cervantes.
El fiscal reveló que el tirador “arroja un perfil psicopático” que se define “por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares en otros momentos y por otros personajes”.
El lunes, mató a tiros a una canadiense y luego se quitó vida en una de las pirámides, después de que efectivos militares se le acercaran y comenzaran a enfrentarlo.
La víctima tenía entre 20 y 25 años y el agresor, un mexicano identificado como Julio César Jasso Ramírez, tenía 27 años, informaron autoridades de Seguridad. Ambos tenían heridas de bala en la cabeza.
El atacante llegó el domingo a Teotihuacán desde Tlapa de Comonfort, localidad del estado de Guerrero (sur) que ha sido semillero de movimientos sociales y guerrilleros de izquierda. Vivió hasta hace ocho años en un barrio popular de Ciudad de México. “Era muy tranquilo”, dijo bajo anonimato una persona que le rentó la vivienda.
Entre los heridos, que fueron trasladados a distintos hospitales figuran un niño de seis años y una mujer de Colombia, una canadiense, un brasileño y dos estadounidenses. Un portavoz del Departamento de Estado dijo a la prensa que se “está proporcionando asistencia consular” a los estadounidenses lesionados.
Matanza en Columbine
De acuerdo con el fiscal, en el lugar se encontró una mochila donde el agresor llevaba la pistola de fabricación estadounidense que utilizó contra los turistas, un cuchillo y 52 cartuchos útiles de calibre .38. También llevaba “literatura, imágenes, manuscritos”, agregó Cervantes.
Estos materiales, apuntó, están presuntamente “relacionados con hechos violentos (de los) que se tiene conocimiento, pudieron haber sucedido en los Estados Unidos en abril de 1999”.
El 20 de abril de 1999 dos estudiantes de 17 y 18 años de la escuela secundaria Columbine, en Colorado, mataron a tiros a 12 compañeros y a un profesor en cuestión de minutos. Ambos se suicidaron.
De acuerdo con testimonios este hombre mencionó la masacre de Columbine y los sacrificios humanos de las culturas prehispánicas, cuando amenazaba a los turistas.
Jacqueline Gutiérrez, una visitante estadounidense que fue testigo en el momento del ataque narró a la cadena Milenio: “Una de las cosas que nos estaba diciendo es que este era un lugar para sacrificios, no para sus fotitos (...) y que es el aniversario de la masacre de Columbine”.
Protocolo reforzado
La presidenta Sheinbaum afirmó que es la primera vez que ocurre algo así en un sitio arqueológico de México y pidió reforzar los controles en los sitios turísticos. “Hay que tener mayor seguridad para evitar que una persona entre con un arma de fuego a un sitio arqueológico, a un sitio turístico”, dijo.
Entre enero y julio de 2025 Teotihuacán fue la segunda zona arqueológica más visitada en México, con cerca de un millón turistas, sólo por detrás de Chichén Itzá, según cifras oficiales. Para Juan Carlos Mejía, director ejecutivo de la agencia turística Estur, es “muy bueno” el reforzamiento anunciado, pero al mismo tiempo es “irrisorio”. Actualmente “nunca te revisan” antes de entrar a la zona arqueológica, dijo a la AFP.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció que el recinto reabrirá al público el miércoles “con un protocolo de seguridad reforzado”. Ciudad de México será sede del partido inaugural de la Copa del Mundo el 11 de junio.
En Teotihuacán, a 50 km de Ciudad de México, habitualmente rebosante de turistas de todas las nacionalidades, hubo escenas impactantes con policías, guardias nacionales y socorristas bajando los cadáveres por las estrechas y empinadas escaleras de la pirámide de la Luna, la única en la que está permitido el ascenso para el público.
El atacante de Teotihuacán
Julio César Jasso Ramírez, el atacante suicida de las pirámides de Teotihuacán, se inspiró en la masacre en la escuela estadounidense de Columbine y los sacrificios prehispánicos para desatar una balacera que dejó una canadiense muerta y 13 turistas extranjeros heridos.
El mediodía del lunes trascurría apacible, con el sitio arqueológico vecino de Ciudad de México rebosante de turistas, cuando este hombre de 27 años, vestido con camisa de cuadros y pantalón táctico negro, sacó una pistola de fabricación estadounidense, abrió fuego en plena pirámide de la Luna y tomó como rehenes a numerosas personas.
Las autoridades han reconstruido los pasos que siguió Jasso Ramírez. Este hombre empleó más de 2.000 dólares entre pertrechos, transportes y hospedaje para reeditar el ataque de Columbine, ocurrida el 20 de abril de 1999.
La matanza en Colorado marcó a este mexicano, aunque tenía apenas ocho meses cuando ocurrió, según los hallazgos de las autoridades. Jasso Ramírez llegó el lunes a las pirámides vestido con una camisa similar a la que portaba uno de los atacantes de Columbine y una mochila táctica.
“La evidencia recolectada (...) arroja un perfil psicopático del agresor, caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares en otros momentos y por otros personajes”, dijo en la habitual rueda de prensa presidencial de este martes el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.
Las autoridades encontraron entre las pertenencias del tirador, al que catalogaron de “copy cat” (imitador de crímenes), una imagen generada con inteligencia artificial, que, según medios mexicanos, lo muestran al lado de los atacantes de Columbine. El funcionario explicó que previamente a lanzar el ataque, Jasso Ramírez visitó “en varias ocasiones” Teotihuacán y se hospedó en hoteles vecinos.
El domingo viajó desde Tlapa de Comonfort, una localidad enclavada en una intrincada zona montañosa del estado de Guerrero (sur), que ha sido semillero de movimientos sociales y guerrilleros de izquierda. Llegó a Ciudad de México, desde donde se trasladó por aplicación al sitio arqueológico para hospedarse en un hotel.
Sacrificios, “no fotitos”
Los testimonios de turistas retenidos por el atacante arrojan otro elemento que pudo influenciarlo y que remite a los sacrificios que, según historiadores, realizaban algunos pueblos prehispánicos. “Una de las cosas que nos estaba diciendo es que este era un lugar para sacrificios, no para sus fotitos (...) y que es el aniversario de la masacre de Columbine”, relató la turista estadounidense Jacqueline Gutiérrez a la cadena Milenio.
La joven visitaba las pirámides con sus padres y su novio cuando se desataron “14 minutos de terror”, sin poder escapar. “No nos podíamos mover sino caíamos abajo de la pirámide (...) si él quisiera matarnos a todos, lo hubiera hecho”, añadió al señalar que el mismo hombre les dijo que tenía tres años preparando el ataque.
Aseguró que presenció el momento en que Jasso Ramírez disparó directamente contra la turista canadiense que murió y gritó: “Europeos, va a ser la última vez que vienen aquí!”. Cervantes sostuvo que fue un ataque solitario, sin colaboradores externos en su planeación y ejecución. Entre sus pertenencias encontraron además “literatura alusiva a agresiones y a figuras que tienen que ver con este tipo de acciones violentas”.
Medios mexicanos han reproducido imágenes tomadas de redes sociales atribuidas al atacante en las que se observan alusiones a Adolfo Hitler, nacido también un 20 de abril, y a grupos extremistas. El atacante era originario del estado de Oaxaca (sur) y en su carnet electoral aparece un domicilio en un barrio popular de Ciudad de México.
“Era muy tranquilo”, dijo bajo anonimato una persona que le rentó la vivienda, de la que se mudó hace ocho años. “Yo no hablaría de un móvil, hablaría de una psicopatía, de un padecimiento, de una enfermedad”, resumió Cervantes sobre las potenciales motivaciones del atacante de Teotihuacán.
Fuente: AFP.