Los ataques masivos lanzados por Rusia durante la noche dejaron al menos 16 muertos, principalmente en Kiev y la ciudad portuaria de Odesa, según informaron este jueves las autoridades ucranianas, en un contexto donde las negociaciones para poner fin a la guerra permanecen estancadas tras más de cuatro años de conflicto.
Los bombardeos, ejecutados con misiles y drones, figuran entre los más mortíferos de las últimas semanas y provocaron además al menos 107 heridos en distintas regiones del país, incluidas Kiev, Odesa, Dnipropetrovsk y Járkov.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, condenó lo ocurrido y calificó los hechos como “un nuevo ataque atroz contra civiles”, afirmando que Rusia, ante el fracaso de su ofensiva, “opta por aterrorizar deliberadamente a la población”.
Desde el inicio de la invasión, en febrero de 2022, el ejército ruso ha intensificado sus operaciones, lanzando ataques nocturnos casi diarios con misiles y drones, además de recientes bombardeos diurnos que evidencian una escalada en la ofensiva.
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En las últimas 24 horas, Rusia disparó 659 drones y 44 misiles, de los cuales las defensas ucranianas lograron interceptar 636 drones y 31 misiles, según datos de la fuerza aérea de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que Rusia no merece “ningún levantamiento de sanciones” y sostuvo que “Moscú apuesta por la guerra”, en referencia al estancamiento de las conversaciones diplomáticas.
Por su parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que su país no extenderá la suspensión de sanciones sobre el petróleo ruso almacenado en el mar, medida que había sido implementada para mitigar el impacto del alza de los precios energéticos.
Desde el inicio del conflicto, decenas de miles de civiles han muerto en Ucrania. Solo en Kiev, el alcalde Vitali Klitschko confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años, además de 45 heridos, varios de ellos integrantes del personal médico.
Durante la noche, periodistas reportaron fuertes explosiones y la presencia de grandes columnas de humo sobre la capital. En el distrito de Podilski, un edificio residencial sufrió el colapso de su planta baja, y un niño fue rescatado de entre los escombros. Asimismo, un dron impactó contra un edificio de 18 pisos en la misma zona.
En Odesa, donde se registraron al menos nueve fallecidos, se produjeron varias olas de ataques con misiles y drones, según autoridades locales. En la región de Dnipropetrovsk, otras tres personas murieron como consecuencia de bombardeos rusos.
En territorio ruso, en tanto, un ataque nocturno con drones ucranianos dejó dos víctimas fatales, una adolescente de 14 años y una joven, en la ciudad portuaria de Tuapsé, ubicada a orillas del mar Negro, de acuerdo con el gobernador regional Veniamin Kondrátiev.
Fuente: AFP
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Trabas en sistema satelital complican las operaciones militares con drones de Ucrania
Las restricciones reportadas por Ucrania al uso del sistema estadounidense de internet satelital Starlink evidencian la dependencia de Kiev de esta tecnología con fines ofensivos y defensivos en su lucha contra la invasión rusa, señalan analistas y observadores. Un alto funcionario ucraniano dijo el miércoles a la AFP en condición de anonimato que las velocidades de comunicación de datos de Starlink se han visto reducidas.
El cambio se da en momentos de tensión entre Kiev y Washington, cuando el presidente estadounidense Donald Trump busca comprar diésel ruso para reducir los precios del combustible y presiona a los dos bandos del conflicto para que dejen de atacar infraestructuras energéticas. Starlink está controlada por SpaceX, la empresa del multimillonario aliado de Trump Elon Musk, también propietario de la red social X.
Musk sugirió el miércoles que cualquier interrupción reportada por Ucrania en su sistema de comunicaciones satelitales es responsabilidad del gobierno de Estados Unidos, no de su empresa. El multimillonario aclaró la diferencia entre Starshield, utilizado por Ucrania para sus comunicaciones en el frente, y Starlink, limitado a usos civiles. Ambos sistemas satelitales fueron diseñados por SpaceX, la empresa de Musk.
“Los sistemas Starshield son propiedad y están bajo el control del gobierno estadounidense. Cualquier límite de velocidad o de uso lo decide el Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, el presidente” Donald Trump, dijo Musk. Trump ha reclamado por los ataques ucranianos contra las instalaciones energéticas rusas, lo que ha desatado temores de represalias estadounidenses contra Kiev, como dejar de compartir información de inteligencia o ralentizar Starlink.
Señal débil para los drones
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que su país enfrentó “algunas dificultades (...) con Starlink y con inteligencia”, en medio de los ataques rusos del miércoles.
Según afirmaron varias fuentes ucranianas, el funcionamiento de algunos terminales Starlink, utilizados para las comunicaciones en el campo de batalla y la interceptación de drones, había sido restringido durante la noche del martes al miércoles sin previo aviso.
“Contamos con la alianza con Estados Unidos, solo queremos ser muy honestos, muy claros, ser aliados firmes”, dijo Zelenski.
Las fuentes ucranianas comentaron que la constelación satelital de comunicaciones corta la señal entre un satélite y una antena si esta última se mueve a más de 160 kilómetros por hora.
Esto significa que los recursos militares móviles ucranianos, como sus drones, pierden la conexión si superan esa velocidad.
Los drones son un arma clave en el conflicto, desatado por la invasión rusa de Ucrania de 2022.
Estas restricciones “complican las misiones de los drones, en especial aquellos de interceptación y ataques de mediano alcance, y reducen la capacidad logística de la línea del frente, reconocimiento y enlaces de comunicaciones”, explicó una fuente del Ministerio de Defensa ucraniano que pidió no ser identificado.
Impacto
En términos de capacidad ofensiva, Starlink era “sumamente efectivo” con ataques contra radares, sistemas de tierra-aire o la defensa de sitios, dijo una fuente europea que pidió reservar su identidad.
“Permite operaciones a muy baja altura, y es controlado por una señal del espacio, lo que evita el horizonte radial y la curvatura terrestre, factores que limitan las señales remotas de control en tierra”, agregó.
No obstante, las restricciones no deberían afectar los ataques ucranianos de largo alcance, en especial contra refinerías en el interior del territorio ruso donde no opera la red de Starlink.
Pero “podría tener un impacto significativo en los ataques de mediano alcance” en la península ucraniana de Crimea, anexada por Rusia en 2014, además de áreas del este de Ucrania ocupadas por Moscú o el mar Negro, comentó Yohann Michel, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y de Defensa, de Lyon.
En tanto, Ucrania enfrenta una carencia de sistemas de defensa aérea al acercarse el invierno, con un esperado aumento en los ataques rusos contra la infraestructura energética del país.
Dependencia “masiva”
“La dependencia ucraniana de Starlink es masiva”, comentó Michel, quien señaló que “la mayoría de las transmisiones ucranianas dependen de ella”.
El asesor tecnológico de Zelenski, Serguii Beskrestnov, comentó en Telegram que SpaceX había “introducido un límite de velocidad para las terminales de Starlink en movimiento”.
Señaló que esta restricción “perturbó numerosas misiones” y dejó a Ucrania sin capacidad de combatir a los drones rusos de alta velocidad.
Según Beskrestnov, Ucrania utiliza Starlink para ayudar a interceptar drones, aunque no está claro exactamente cómo funciona.
No se ha confirmado que las restricciones se deban a las tensiones entre Washington y Kiev, pero analistas contemplan esa posibilidad.
“Nada se puede descartar, desde la presión estadounidense sobre Ucrania por los ataques al suministro de diésel hasta una explicación más mundana, como una actualización de software”, señaló Michel.
Fuente: AFP.
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Ucrania acusa a Rusia de romper la tregua energética tras ataques a la red eléctrica
Ucrania acusó el miércoles a Rusia de incumplir deliberadamente la supuesta tregua energética de Donald Trump y de desaprovechar una oportunidad para aliviar los ataques, tras una nueva oleada de bombardeos mortales en todo el país que también impactaron instalaciones eléctricas críticas. Un alto funcionario ucraniano dijo a la AFP que Estados Unidos está ayudando a Rusia en su guerra contra Ucrania y responsabilizó a Washington por no advertir a Kiev sobre ataques y reducir la velocidad del servicio de internet satelital Starlink, utilizado particularmente para las comunicaciones en el campo de batalla.
“Ya ha habido dos casos en los que los estadounidenses no proporcionaron alertas sobre lanzamientos balísticos rusos (...) Y además de eso han limitado las velocidades de Starlink”, afirmó. Previamente, un asesor del presidente ucraniano Volodimir Zelenski declaró que el funcionamiento de algunos terminales Starlink había sido restringido durante la noche, lo que provocó la “perturbación de varias misiones”.
Sin embargo, un funcionario estadounidense declaró a la AFP bajo condición de anonimato que “Estados Unidos no ha cambiado su política en materia de intercambio de información” con Ucrania. También la portavoz principal de la Comisión Europea, Paula Pinho, afirmó este miércoles a la prensa que la UE no tenía “indicios de que se haya suspendido el intercambio de información de inteligencia con Ucrania” por parte de Washington.
El Kremlin, por su parte, indicó que “está siguiendo todo esto de cerca”, aunque consideró que “todavía es muy pronto para sacar conclusiones generales”.
Según un balance actualizado de las autoridades, al menos cuatro personas murieron en Kiev y otras 25 resultaron heridas, mientras 600.000 personas se quedaron sin electricidad. Otros dos civiles fallecieron en la región de Dnipropetrovsk (centro-este) y un tercero en la de Zaporiyia (sur).
Zelenski denunció en X “una operación de ataques selectivos con misiles balísticos rusos dirigida específicamente contra las infraestructuras energéticas, esas mismas infraestructuras cubiertas por el alto al fuego anunciado por el presidente estadounidense”.
“Esta operación fue completamente deliberada y elocuente por su envergadura: nunca antes Rusia había mostrado un desprecio tan ostentoso hacia Estados Unidos”, arremetió.
Para sorpresa general, Trump anunció el domingo una “tregua energética”, al sostener que Rusia y Ucrania habían acordado poner fin a sus ataques contra centrales eléctricas y refinerías de petróleo.
Sin embargo, Ucrania declaró el lunes que “respondería” si Rusia no respetaba esta tregua energética en invierno, mientras Moscú rechaza confirmar este supuesto cese de los ataques. El Ministerio ruso de Defensa indicó este miércoles que había atacado durante la noche centrales térmicas en Kiev y sus alrededores y en la región de Járkiv, “utilizadas en interés del complejo militar-industrial” de las fuerzas armadas ucranianas.
Sin previo aviso
Un misil ruso impactó la noche del martes contra una central eléctrica en Kiev sin que Ucrania recibiera una alerta temprana de sus aliados occidentales sobre el ataque, indicó Zelenski. El país depende de los servicios de inteligencia militar occidentales, principalmente los estadounidenses, para detectar los ataques de Rusia y apuntar contra objetivos rusos.
“Ataque ruso con misil balístico contra Kiev. Una vez más, ningún aviso previo por parte de nuestros aliados”, señaló Zelenski en Facebook tras precisar que resultó impactada una central termoeléctrica que calificó como una “instalación energética clave de Kiev”.
Periodistas de la AFP en la capital ucraniana reportaron haber oído varias explosiones.
La falta de alertas previas coincide con un repunte de las tensiones entre Zelenski y Trump.
El presidente estadounidense ha arremetido contra su par ucraniano por los ataques contra refinerías rusas, que según él, contribuye al aumento mundial de los precios del combustible. El sábado sugirió que “es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente”.
Paralelamente, Rusia anunció el miércoles haber derribado durante la noche 902 drones ucranianos, de los cuales 180 fueron neutralizados cerca de Moscú.
Los ataques han perturbado gravemente el funcionamiento de los aeropuertos de la capital rusa. Según las autoridades, el de Vnúkovo fue suspendido durante más de ocho horas. La invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, el conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, está provocando un aumento del número de víctimas civiles debido a una escalada de los ataques desde hace meses.
Fuente: AFP.
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Trump anuncia un “cese al fuego energético”, pero los ataques rusos continuaron
Donald Trump sembró confusión el domingo al anunciar un “alto el fuego energético” entre Ucrania y Rusia, que causó el desconcierto de Kiev y el silencio de Moscú, mientras que Londres, París y Ottawa dijeron apoyar este “llamamiento” del presidente estadounidense. Rusia, que lanzó una invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, ha intensificado sus ataques contra infraestructuras energéticas ucranianas en los últimos meses, en tanto Kiev apunta contra refinerías de petróleo de Moscú.
“A partir de ahora, hay un CESE AL FUEGO ENERGÉTICO en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han llegado a un acuerdo. ¡No lo rompan!”, escribió Trump el domingo en su plataforma Truth Social. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aparentemente tomado por sorpresa, dijo al medio estadounidense Axios no tener conocimiento de un acuerdo así, mientras que Moscú no se ha pronunciado por el momento.
“El anuncio de la tregua fue una noticia para mí”, declaró Zelenski, aunque se dijo dispuesto a aceptarlo si Rusia hacía lo mismo. “Estamos esperando detalles claros sobre el diálogo entre Estados Unidos y Rusia. Y que (el presidente ruso Vladimir) Putin haga lo que el presidente Trump ha dicho”, afirmó en su alocución diaria.
Siguen los ataques
Según Zelenski, los ataques rusos continuaron el domingo “con la misma intensidad” a pesar del anuncio de Trump.
“Los rusos bombardearon una planta energética en Kiev”, dijo en redes sociales. También señaló que se registraron ataques en otras instalaciones energéticas de la región oriental de Járkov.
“Y todo esto ocurrió DESPUÉS de que el presidente de Estados Unidos hiciera su comunicado sobre un cese al fuego energético”, puntualizó.
Amplios cortes de electricidad afectaron el domingo a varios barrios de la capital ucraniana y el lunes habrá restricciones de suministro en varias regiones del país debido a los ataques rusos, anunció el operador nacional Ukrenergo.
Tres personas murieron en ataques rusos en Járkov, según el gobierno regional.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que París apoya “sin reservas el llamamiento a una verdadera tregua energética”.
Pero “Rusia sigue rechazándola, intensificando incluso en estas últimas horas sus ataques contra las infraestructuras ucranianas”, observó.
Por su lado, el primer ministro británico Andy Burnham afirmó el domingo que su país respalda un “alto el fuego energético” sostenido en el conflicto entre Kiev y Moscú.
También el primer ministro de Canadá, Mark Carney, dijo que expresó su firme apoyo a una “tregua energética” durante una llamada con Trump. Además, reiteró el pedido de Zelenski a que “cesen de inmediato todos los ataques contra la infraestructura energética y los civiles” por parte de Rusia.
“Nosotros decidimos”
Los ataques ucranianos contra las refinerías rusas, que Kiev califica como represalias justas frente a los bombardeos de Moscú, han indignado a Trump que el viernes hizo un anuncio sobre la compra de diésel ruso, acompañado de una flexibilización de las sanciones estadounidenses sobre Moscú.
Siete senadores de Estados Unidos cuestionaron el domingo la legalidad del acuerdo entre Washington y Moscú sobre el suministro de ese combustible.
“El Congreso prohibió explícitamente las importaciones de energía rusa en 2022”, dice el comunicado conjunto de los senadores.
Tras el alza de los precios del combustible en Estados Unidos desde el inicio de la guerra contra Irán a finales de febrero, el pacto sobre el diésel ruso es visto como una forma de aliviar a los consumidores estadounidenses antes de las elecciones legislativas de noviembre, cuando el partido Republicano de Trump corre el riesgo de perder el control del Congreso.
Trump arremetió de nuevo el sábado contra su par ucraniano y le reclamó elecciones, algo imposible en la situación actual, dado que rige la ley marcial.
“Con todo respeto al presidente Trump, corresponde a nuestra sociedad, a nuestro pueblo, elegir a tal o cual dirigente”, respondió Zelenski en una entrevista emitida el domingo en el canal ABC.
Zelenski dijo varias veces que Ucrania podría organizar elecciones en caso de un alto el fuego de larga duración con Moscú.
“Díganle a Putin que nos conceda dos meses, 60 días de alto el fuego total, 60 días, y organizaremos elecciones”, declaró el domingo al canal ABC.
Rusia ha rechazado en varias ocasiones esta idea con el argumento de que una larga pausa permitiría al ejército ucraniano reforzarse.
Fuente: AFP.
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Rusia acusa de “información falsa” las alertas sobre un segundo caso de peste en Siberia
Rusia cargó el miércoles contra los medios por mencionar un segundo caso sospechoso de peste en Siberia, diciendo que la mayoría de las noticias sobre la situación eran “información falsa”. Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UE han pedido a Rusia que actúe con transparencia en este asunto. La peste es una enfermedad infecciosa causada por bacterias. La variante pulmonar es altamente contagiosa y puede ser mortal si no se trata rápidamente, según la OMS.
El miércoles, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió además que se aclaren “las informaciones aparecidas en los medios de comunicación que señalan que un segundo empleado padece una neumonía de origen indeterminado”. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, ha pedido que solo se dé crédito a las declaraciones de la agencia rusa de salud pública, Rospotrebnadzor.
“Los medios informan mucho, y la inmensa mayoría de lo que los medios están difundiendo respecto a esta situación es información falsa”, dijo Peskov a los periodistas. Peskov también afirmó que “no tenía información” sobre una solicitud formal por parte de Washington para obtener aclaraciones sobre la situación y precisó que Moscú ya había informado a la OMS sobre este tema.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo tener prevista una conversación telefónica “muy pronto” con su homólogo Vladimir Putin para abordar esta situación. Al ser preguntado sobre este tema, Peskov declaró sin embargo que esta conversación “no ha sido objeto de discusiones concretas por el momento”.
Las alarmas se encendieron la semana pasada, cuando trascendió que Daria Shipilova, una trabajadora de 28 años del Instituto de Lucha contra la Peste de Irkutsk, falleció de peste.
El medio ruso People of Baikal, que cita fuentes anónimas cercanas a los servicios de seguridad regionales, afirmó el viernes que la mujer podría haber contraído la peste neumónica a través de un tubo de ensayo roto. Hasta 200 personas con las que tuvo contacto se encuentran en cuarentena, añadió el medio.
“Nadie parece preocuparse”
Aunque la muerte de una empleada de un instituto de lucha contra la peste en Siberia dio la vuelta al mundo, los habitantes de la ciudad rusa donde trabajaba consultados por la AFP se muestran indiferentes: “Nadie parece preocuparse realmente”.
El deceso de esa técnica de laboratorio de 28 años del Instituto de Lucha Contra la Peste de Irkutsk, divulgado el viernes por medios rusos, ha suscitado gran preocupación en Rusia y el extranjero.
“Si fuera realmente grave, creo que ya hubieran cerrado todo”, declaró un hombre que no quiso revelar su nombre. “Tal y como están las cosas, nadie parece preocuparse realmente”.
Otro residente dijo haber pedido a sus padres tomar precauciones, como lavarse las manos, pero que no consideraba la situación como una “amenaza grave”.
La peste es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por bacterias. Puede ser mortal si no se trata rápidamente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Rusia negó el martes la adopción de medidas sanitarias en Siberia tras la muerte de la técnica de laboratorio, y respondió a la oferta de ayuda de Donald Trump con una propuesta de ayudar a combatir epidemias en Estados Unidos.
Canales de Telegram y medios locales reportaron que varios hospitales de Irkutsk habían impuesto una cuarentena de tres semanas.
Situación sanitaria
Por su parte, la agencia de salud aseguró que la situación sanitaria y epidemiológica era estable en la región, así como en las ciudades de Irkutsk y Shélejov. La laboratorista murió en un hospital de Shélejov.
Según el medio Pueblos del Baikal, la técnica Daria Chipilova pudo haber contraído la peste pulmonar tras romperse un tubo de ensayo.
Algunos habitantes de Irkutsk dudan que la técnica de laboratorio haya muerto por la peste.
“No creo que realmente haya sido la peste”, aseguró un hombre que pidió guardar su identidad.
El gobernador regional, Igor Kobzev, afirmó el lunes que los análisis post mortem indicaban que la joven había fallecido a causa de una “neumonía” de origen “indeterminado”.
La agencia de salud señaló el martes que se registran 16.000 casos de infecciones respiratorias virales por semana en la región de Irkutsk, y que en las últimas dos semanas no se había observado ninguna tendencia de aumento en el número de casos.
Por su lado, la OMS consideró el martes que el riesgo era “bajo” para Rusia y “muy bajo” para Europa.
Estados Unidos sigue la situación de cerca. El secretario de Estado Marco Rubio llamó el martes a Rusia a la transparencia y a “compartir más información con el mundo”.
“Lo estamos observando muy de cerca. Acabamos de enterarnos”, declaró el presidente estadounidense Trump, quien ofreció ayudar.
Pero en Irkutsk, la promesa de ayuda estadounidense fue recibida con escepticismo. “Hoy leí que Trump quería ayudar a la ciudad de Irkutsk”, comentó un habitante. “¡Podemos arreglárnoslas solos!”.
Fuente: AFP.