Estados Unidos e Irán acordaron ayer martes un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por el presidente Donald Trump para destruir al país, con Teherán dispuesto a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
Ambas partes dijeron haber ganado el conflicto que empezó hace más de un mes y ha sacudido los mercados financieros del mundo y disparó los precios del petróleo. Trump dijo a la AFP el martes que Estados Unidos obtuvo una “victoria total y completa”.
Irán también dijo que había ganado: “El enemigo sufrió una derrota innegable, histórica y aplastante en su guerra cobarde, ilegal y criminal contra la nación iraní”, dijo en un comunicado el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
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Pakistán, que actúa como mediador, confirmó que Irán acordó un “alto el fuego inmediato”, según su primer ministro, Shehbaz Sharif. Israel expresó su apoyo a la decisión de Trump de suspender los bombardeos a Irán durante dos semanas como parte de un acuerdo de tregua a cambio de la reapertura del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, dijo que el acuerdo “no incluye a Líbano”, país que se vio arrastrado a la guerra después de que el movimiento proiraní Hezbolá lanzara ataques contra Israel. Según las autoridades libanesas más de 1.500 personas han muerto. Previamente, Pakistán había dicho que Beirut sí entraba en el acuerdo.
El uranio
Trump dijo en una breve entrevista telefónica con la AFP que consideraba el cese el fuego como una “victoria total y completa. 100 %. Sin dudas”. El líder estadounidense no dijo si volvería a sus amenazas originales de atacar los puentes y las plantas de energía civiles si el acuerdo fracasa.
“Lo tendrán que ver”, dijo a la AFP. Trump agregó que cree que China ayudó a llevar a Irán a la mesa de negociaciones. “Escuché que sí”, dijo. El canciller iraní, Abbas Araghchi, confirmó un paso seguro durante dos semanas para los barcos a través del estrecho de Ormuz, la vía de salida de una quinta parte del petróleo mundial, que Teherán había cerrado en represalia por la guerra iniciada el 28 de febrero.
“Si se detienen los ataques contra Irán, nuestras poderosas Fuerzas Armadas cesarán sus operaciones defensivas”, dijo Araghchi. Según Irán, el plan incluye el levantamiento de las sanciones de larga data, la garantía del “control” del país sobre el estrecho de Ormuz y la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región.
Además, exige que Washington acepte su programa de enriquecimiento de uranio. “Eso quedará perfectamente controlado o yo no habría llegado a un acuerdo”, respondió sobre lo que ocurrirá con el uranio enriquecido iraní. Tras el anuncio de tregua, la Bolsa de Seúl se disparó más de un 6% y la de Tokio subió más de un 4% este miércoles en la apertura de las operaciones.
Reacción de mercados
El precio del petróleo cayó casi el 18 % después del pronunciamiento de Trump. Los costos en las gasolineras se habían elevado desde el inicio de la guerra para los estadounidenses de a pie, lo que generó una fuerte presión política sobre Trump.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, manifestó su apoyo al alto el fuego y pidió un acuerdo de paz a largo plazo. El jefe de la ONU “hace un llamado a todas las partes en el conflicto actual en Oriente Medio para que cumplan con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y respeten los términos del alto el fuego, con el fin de allanar el camino hacia una paz duradera y global en la región”, dijo su portavoz Stéphane Dujarric en un comunicado.
Trump había fijado para Irán un plazo para abrir el estrecho de Ormuz a las 20:00 de Washington (medianoche GMT), o las 3:30 en Teherán.
Anteriormente había amenazado con destruir todas las centrales eléctricas y los puentes del país de 90 millones de habitantes, lo que supondría un crimen de guerra por tratarse de objetivos de uso principalmente civil. “Una civilización entera morirá esta noche, para nunca volver. No quiero que eso ocurra, pero probablemente sucederá”, había escrito Trump.
Mediación paquistaní
Estados Unidos e Israel atacaron infraestructura clave incluso antes del plazo de Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó ataques contra vías férreas y puentes que, dijo, eran utilizados por la Guardia Revolucionaria.
El ejército israelí también emitió una inusual declaración de lamento tras reconocer que había dañado una sinagoga en Teherán, cuando su objetivo era un alto mando iraní.
Teherán, gobernado por clérigos musulmanes chiitas, alberga alrededor de 100 sinagogas para su minoría judía. Los ataques contra infraestructura reportados el martes por las autoridades iraníes incluyeron un bombardeo estadounidense-israelí contra un puente a las afueras de la ciudad de Qom y otro contra un puente ferroviario en el centro de Irán que dejó dos muertos.
Un acuerdo de paz, si se concretara, dejaría en pie al régimen islámica, pese a las esperanzas de Israel y Estados Unidos de derrocarla. Trump ha alegado que Irán estaba cerca de construir una bomba atómica, una afirmación que no cuenta con el respaldo del organismo nuclear de la ONU ni de la mayoría de los observadores. Irán ha atacado a los Estados árabes del Golfo Pérsico que albergan tropas estadounidenses.
Fuente: AFP