Un grupo de asaltantes robó este lunes objetos de una casa incautada al uruguayo Sebastián Marset, uno de los narcotraficantes más buscados en Sudamérica que fue capturado recientemente en Bolivia y enviado a Estados Unidos, informó la Fiscalía este lunes.
Marset, de 34 años, era uno de los capos de la droga más buscados del Cono Sur. Fue capturado el 13 de marzo en Santa Cruz, en el este del país, y expulsado ese mismo día a Estados Unidos. Las autoridades norteamericanas señalan que lideró una red que movió al menos 16 toneladas de cocaína, por lo que será juzgado en un tribunal federal.
En Santa Cruz, donde fijó su base de operaciones, se le incautaron 16 aeronaves y cinco inmuebles. En uno de los predios irrumpieron “cinco personas extranjeras” con armas de fuego, según el Ministerio Público.
Dos policías que custodiaban el bien fueron esposados por los asaltantes. Los delincuentes ingresaron a una habitación y sustrajeron “objetos que aún se encuentran en investigación”, dijo a la prensa el fiscal Franz Delgadillo, sin ofrecer detalles.
Tampoco informó si eran allegados al narco uruguayo. Marset estaba prófugo desde 2023 y circulaba también por Venezuela, Paraguay y Brasil antes de ser detenido. En la justicia boliviana tiene seis casos judiciales pendientes por narcotráfico, lavado de dinero y otros delitos, según la Fiscalía.
Fuente: AFP.
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Exministra de Abdo admitió filtraciones que evitaron la captura de Marset en Paraguay
La exministra de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, Zully Rolón, admitió que ocurrieron filtraciones en el caso A Ultranza Py que habrían evitado la captura de Sebastián Marset en Paraguay. La Nación/Nación Media publica este martes que la gestión abdista tenía informes sobre el uruguayo desde 2019, tolerando que se instalara en el país y fortaleciera su estructura criminal.
“El tema de las filtraciones, de las que se hablaba, en el caso de A Ultranza en especial, nosotros tomamos conocimiento de eso en el 2021 cuando tuvimos el informe de Europol, pero sí en verdad existen (las filtraciones) y eso está en el informe que se remitió al fiscal de la causa, que hubo conversaciones hacia el año 2020 donde nombran a un jefe de la Senad, de un departamento de inteligencia técnica”, dijo la exministra, este martes, en conversación con la 1020 AM.
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Gobierno Abdo sabía de Marset y la ruta de la droga, pero liberó territorio
El 6 de noviembre de 2019, un año y siete meses después de su primer arribo a nuestro país, la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Sebastián Marset que se instalaba en el país y fortalecía su estructura, con la anuencia del gobierno anterior.
Los datos consignados en los informes de inteligencia, incluso los testimonios de quienes estuvieron a la cabeza de los organismos antinarcóticos y de seguridad en el gobierno de Mario Abdo Benítez, dejan evidencias de que Paraguay tenía todas las condiciones de caerle a la estructura narco que montó Sebastián Marset, a la que consiguió integrar varias otras organizaciones criminales conformadas, preexistentes.
El informe de inteligencia de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) que, luego sufrió varias filtraciones ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Marset, a partir de varios indicios preliminares al año y siete meses de que este arribara por primera vez a nuestro país.
El primer ingreso de Marset a Paraguay fue el 8 de abril de 2018, en noviembre de 2019, SIU ya tenía indicios de la conducta delictiva del uruguayo en el marco del caso que inicialmente denominaron ARAI, pesquisa que detonó en el desmantelamiento de la gigantesca estructura narco que conocemos como A Ultranza Py. Más de 100 allanamientos en simultáneo fueron liderados por la Fiscalía paraguaya, el 22 de febrero de 2022.
Pese a los datos ya manejados por los agentes especializados que, incluso comprometía una cooperación internacional mediante la DEA, el gobierno de Abdo a través del Departamento de Identificaciones expedía cédulas paraguayas a la familia de Marset en 2020 y en 2021 al mismo uruguayo. Cabe subrayar que Arnaldo Giuzzio era ministro del Interior en ese tiempo y el mismo estaba en conocimiento de las pesquisas y los indicios manejados por SIU sobre el mencionado Marset.
Marset se iba afincando, en paralelo, las investigaciones iban avanzando, pese a la serie de filtraciones desde la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con Zully Rolón a la cabeza de esta institución. Giuzzio hizo lo suyo, con el desmantelamiento de los puestos de control en los puertos, mediante una resolución en mayo de 2020.
El 4 de mayo de 2021 se inicia otro operativo denominado Smart, en alusión al nombre de Sebastián Marset, trabajo desarrollado en instancias policiales de tres países (Paraguay, Brasil y Argentina). Aquí surge otra conexión reveladora para lo que fue la desidia del gobierno Abdo.
La Policía Nacional descubre la vinculación en el operativo Smart entre Marset y Lindomar Reges Furtado, este último con nexos vinculado a Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, ambos considerados narcos de la pesada en el Brasil.
Lindomar poseía 68 causas abiertas en Brasil y junto con Marcus Vinicius eran dos sindicados narcos de mucho interés para el vecino país. En nuestro país ya con pedidos de informes e intercambio de datos, los brasileños eran perfectos fantasmas en los reportes de Senad y hasta lograron escapar por “negligencia” en un operativo del ente antinarcótico, bajo la administración de Rolón.
SABÍAN TODO
El 9 de agosto de 2022, en una audiencia convocada por la Comisión Bicameral de Investigación de Hechos Punibles de Lavado de Dinero, Giuzzio había declarado que el Chaco era una ruta aérea cautiva del narcotráfico, con pistas de aterrizaje al servicio del ilícito e incluyó a Concepción y la zona Sur del país. Giuzzio incluso habló de lo sensible que son los puertos para la narco exportación. Sin embargo, él mismo había levantado los controles de esos sitios. Habló de la necesidad de mayor inversión y que se tenía intención de pedir la aprobación de una inversión de entre unos USD 150 millones para compra de radares, reparaciones de aviones, pero ahí quedó.
“Dentro de ese paquete estaba la posibilidad de hacer una especie de “overhauling” a los Tucano actuales en una primera etapa, reformarlos a nuevos, son aviones Tucano de fabricación brasileña, tecnología conocida por nuestros pilotos, y que pueden ser rápidamente entregadas a nuestro país. Y en una segunda etapa ver ya la adquisición de Super Tucano”, había mencionado Giuzzio ante la bicameral dejando evidencia que, mientras se paseaban con sindicados narco, también postergaron inversiones que eran clave en el combate al crimen organizado.
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Caso Marset: un análisis sobre la criminalidad en contexto regional
En la edición de esta semana del “Expresso”, Augusto dos Santos comparte un diálogo con el sociólogo Carlos Peris, con quien abordan el caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado en Bolivia y extraditado a EE. UU. Desde una mirada analítica, el académico reflexiona sobre el origen social del conocido delincuente y cómo su caso expone una ruta de la cocaína y el papel que tiene el Paraguay dentro de ese negocio ilegal.
- Fotos: Cristóbal Núñez
ADS–¿Cómo se puede entender ese itinerario que existe cuando un jugador de fútbol n se convierte en capo mafioso? ¿Qué es lo que pasa en medio de eso?
CP–Hay diferentes tipos de explicaciones. Una es su propia explicación biográfica, dónde nace, en qué barrio, el contexto que tiene. Estamos hablando que Sebastián Marset nace en el año 1991, en un barrio en Montevideo que se llama Piedras Blancas, que es, por decir de una manera más fácil, un barrio bastante marginal, donde las opciones de progreso son, según dicen, o tenés que ser un jugador de fútbol o te tenés que dedicar a algún tipo de ilegalidad. Entonces, en el caso de Marset, nosotros vemos que él fue las dos cosas. Fue un jugador de fútbol con una carrera muy trunca, porque nunca llega a tener una gran repercusión, pero con su estancia en la cárcel, que comienza a partir del año 2014, hace la red de contactos, que en definitiva le permiten hacer ese enorme tráfico de drogas, utilizando como principal canal la hidrovía.
El año pasado nosotros hicimos un trabajo de campo con colegas en Montevideo, en lo que era el barrio de Marset. Y todas las personas de su barrio a él le tienen como un ídolo. Lo cual es un denominador común en diferentes tipos de sentidos. En el sentido de cuando el contexto es marginal, cuando el contexto tiene pocas opciones de progreso social, los modelos alternativos que muchas veces caen en cuestiones ilegales, tienen un gran éxito en la población. Además, están los modelos de fama rápida. El jugador de fútbol es un modelo de fama rápida. A lo mejor, no se necesitan muchos estudios, no se necesita mucha preparación, simplemente ser bueno con el manejo de la pelota, parece fácil, pero no es fácil. Entonces, en el caso de Marset, a él le tienen como una especie de ídolo por dos motivos: primero porque pudo salir del barrio, ese es un modelo, la persona que, en definitiva, pudo superar este ciclo, estas barreras de pobreza en las que de generación en generación está metido un tipo de población. Pero además, es un modelo en el sentido que hoy la cultura narco es una cultura que se impone más en esos tipos de sectores, donde las oportunidades no son muchas, y él, al intentar ser un jugador de fútbol que no tuvo mucha repercusión, consigue un modelo exitoso que, en este caso, fue de capo narco.
–¿Es un modelo de réplica, eso de salir de estos sitios marginales y proyectarse en este negocio?
–Sí. De hecho, es hasta esperable que ocurran esos tipos de fenómenos en contextos sociales muy adversos. ¿A qué me refiero con contextos sociales muy adversos? Falta de oportunidades para el desarrollo, no solamente personal, sino del núcleo societal, como podríamos llamar a la familia de cada uno. Estamos hablando de generación en generación, donde la pobreza hasta pareciera que se pasa, de una forma generacional: abuelos pobres, padres pobres, hijos pobres. Cuando alguien consigue romper eso, ya sea por la fama rápida o por un error en el sistema, y por eso es que estoy utilizando la palabra error en el sistema, que a través del sacrificio legal uno consigue salir, o está el otro tipo, que ya vendría a ser el ilegal, los modelos de tipos de ilegalidades, el gran ladrón, el gran contrabandista, el gran narcotraficante, es hasta normal que ocurra eso. No es una justificación, pero es a lo mejor entender un poquitito más, cómo ciertos contextos tan adversos sí generan ese modelo.
–¿Cómo es que Paraguay forma parte de este juego?
–Paraguay aparece en este juego de lo que podríamos decir el nuevo narcotráfico por un contexto histórico, es decir, estamos hablando que en el Paraguay desde la década de los 40 ya está instalado el narcotráfico, y es un narcotráfico que va creciendo en complejidad, década por década, de manera sostenible; es decir, hay un contexto histórico propenso a decir: “el Paraguay es un país importante”. La segunda cuestión es geográfica: la posición en la hidrovía, pero también la posición territorial dentro del continente, incluso, al ser la conexión entre los países andinos y los países como Uruguay o Argentina, que tienen un acceso directo al mar Atlántico a través de sus puertos, le ubican al Paraguay, digamos, en una posición céntrica, en la que fácilmente puede ser un hub, un centro de operaciones. Y a eso también le tenemos que sumar la cuestión de ciertas complicidades, ciertas facilidades, que permiten que puedan tener cabida los narcotraficantes y el negocio de los narcotraficantes en este país ¿A qué me refiero con las facilidades? Tenemos unas fronteras muy porosas, en las que es fácil entrar y salir, hay mucha complicidad históricamente de agentes de la legalidad. No solo me refiero al oficial que está haciendo un puesto de control en una frontera, sino me refiero, a lo mejor, al oficial que hace el puesto de control de los camiones en las rutas, me estoy refiriendo al que vigila en el puerto, al fiscal, a los jueces. En definitiva, hay todo un sistema que permite eso. Además, el Paraguay tiene otra gran característica que lo hace muy atrayente para que se convierta en un centro del narcotráfico, que es uno de los pocos países que te permite cometer la ilegalidad y limpiar tu dinero dentro del propio territorio en el cual estás. Entiéndase, la ilegalidad o los diferentes tipos de ilegalidades están en todo, es decir, no hay ningún país que no tenga ilegalidades, pero, por lo general, en otros tipos de países, como Argentina, como España, como Estados Unidos, como Inglaterra, como Brasil, tienen que sacar el dinero sucio producto de esa ilegalidad y meter en lo que se llaman los paraísos fiscales. En Paraguay no. Porque hay ciertos mecanismos que no están controlados, y esos ciertos mecanismos que no están controlados son propicios para el lavado de dinero. Entiéndase: estaciones de servicio, universidades, la construcción de grandes edificios de departamentos, entonces, como vienen con la figura de inversión, los rastreos que se le puede hacer al dinero no son tan exigentes, como sí podrían ser otras actividades propias del lavado.
–¿Marset ya era jugador de fútbol cuando va a prisión en Uruguay?
–Él ya era jugador de fútbol, pero como no tuvo mucha cabida dentro de lo que fue el fútbol en el Uruguay es que él empieza no siendo un traficante de cocaína, sino siendo un traficante de marihuana. Hasta podríamos decir un traficante de muy poca monta. A él se le agarra con 1.000 kilos de marihuana, que para lo que son los volúmenes de marihuana, honestamente, es muy poco. Pero una vez que entra en la cárcel y sale en el año 2018, él crea la red de contactos y esa red es lo que a él le permite hacer la unión entre Bolivia, de donde conseguía la cocaína, Paraguay, como un centro de distribución y de lavado de dinero, y los puertos de Montevideo como la salida, que luego iba a los puertos europeos, donde el receptor era la mafia italiana.
–¿Él viene a Paraguay de jugador?
–Viene, digamos, con la fachada de jugador, pero también de empresario. Incluso ahí uno puede ver perfectamente la perversidad del sistema, él ya viene con un pasaporte paraguayo. Al tiempo que él está acá ya empieza a montar sus primeras empresas, tenía empresas importadoras de autos, también un mecanismo de lavado de dinero que está tipificado, tiene un montón de empresas, y empieza a hacer las alianzas que están supuestamente indicadas con políticos locales. Incluso crean una empresa de herrería ¿Y por qué crean una empresa de herrería? Porque ellos se dieron cuenta de que si podían controlar el negocio en todos los sentidos, iban a tener más ganancia. Entonces, vos tenés la cocaína que la traés de Bolivia y que la ponés en los depósitos que estaban en campos de ganadería de empresas de ganadería que tenían ellos. Ahí ya tenés lo primero: ellos tenían sus propias empresas de ganadería. Luego, tenían sus propias empresas de transporte. Eso se tiene que meter en los containers. Y en un principio ese servicio de containers era contratado, pero bien te cuenta la causa A Ultranza PY, que después ellos tienen su propia empresa de herrería, en la que ellos mismos ya se encargaban de armar los propios containers, que eran los que salían, es decir, tuvieron un control del negocio en todos los aspectos, no dejaban nada prácticamente a terceros. Es decir, ellos tenían el dominio en todo, en toda la cadena de distribución.
–¿Qué rol juega la hidrovía dentro de todo este sistema?
–Es el rol fundamental. Por los destinos que hoy en día tiene la droga que gobierna al mundo Estamos hablando de la cocaína. ¿Por qué? Porque la cocaína es fácil de transportar. Es más fácil mover una tonelada de cocaína que una tonelada de marihuana, aunque parezca lo mismo, pero el valor de venta de la cocaína es 20 veces más que en el lugar del cual sale. Acá no estamos hablando de kilos, estamos hablando de toneladas, de 18, 20, 22. Y la única manera que salga una cantidad tan grande como esa es a través de la hidrovía, en nuestro caso que no tenemos acceso al mar directamente. Entonces, ahí es cuando volvemos otra vez a ese punto, si la legalidad crea los caminos para que existan los mecanismos de lavado de dinero. La propia lógica del comercio crea también los caminos para que se establezcan estas rutas en el que la droga que la cocaína se mueva por los canales, se mueva por la hidrovía y se mueva por el mar.
–¿Qué organización montó Marset desde Paraguay para el mundo?
–Antes de Marset ya se tenían informes fiscales que decían que había una alta cantidad de cocaína que entraba a Paraguay. Los informes fiscales decían que entraba principalmente del Perú. Marset viene a mostrarnos que la cocaína que él metía, y que, en definitiva, él multiplicaba acá también, no era una cocaína del Perú, sino que era una cocaína de Bolivia. Es decir, el punto desde el cual se mandaba la cocaína era de Bolivia. Acá, luego hacía un gran hub.
–Se producía en Bolivia ¿Qué pasaba después de producirse?
–Después de producirse, a través de camiones, pero también a través de avionetas, con pistas clandestinas, es que llegaban al territorio chaqueño ¿Por qué al territorio chaqueño? Porque, bueno, geográficamente está más cerca con Bolivia, pero al ser un territorio menos poblado, en el que incluso hasta los propios dueños de las estancias de ganadería, como hay grandes extensiones de tierra, te dicen “yo te puedo controlar un 10 % o 20 % de lo que es mi tierra. El otro 50, el otro 40, yo no sé qué puede llegar a pasar”. Viene acá (la cocaína), pero eso se tiene que armar en los containers ¿Y qué necesitan? Necesitan de depósitos ¿Dónde estaban los depósitos? Los depósitos estaban ya en los terrenos de ganadería, a lo mejor que ya no más tanto en Alto Paraguay, sino que ya estaban más cerca del río Paraguay. Es decir, mientras que más se acerca, más llegan a donde ellos desean llegar, que vendría a ser el río con acceso a la hidrovía.
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Fiscal general pide reciprocidad internacional en caso de Marset
Rolón recordó que Marset cuenta con causas abiertas en Paraguay, como A Ultranza Py.
El fiscal general del Estado (FGE), Emiliano Rolón, señaló que la perspectiva es de realizar un exhorto de reciprocidad internacional con el caso de Sebastián Marset, detenido el pasado 13 de marzo en Bolivia y trasladado a Estados Unidos, donde fue acusado formalmente por un tribunal.
Rolón recordó que Marset cuenta con causas abiertas en Paraguay, como A Ultranza Py, y otras que están siendo investigadas. “Nosotros tenemos un expediente formado en el país y otros más en investigación, eso quiere decir que, definitivamente, de hecho lo estamos haciendo, hoy se ve la perspectiva de un exhorto que es también nuestro deber impulsar”, refirió Rolón en conversación con los medios de comunicación en Paraguarí, al acompañar la inauguración de la sede del Colegio de Policía.
Mencionó que todo dependerá de las autoridades internacionales con el intercambio de información. “Sabemos que la prioridad en la investigación, porque hay una acusación fiscal ya en Estados Unidos, será esa. Probablemente, todo esto depende de la reciprocidad internacional, tenemos que estar a lo que ellos dispongan también sobre el caso”, expresó el titular del Ministerio Público.
Con relación a la información provenida de las autoridades de Bolivia, señaló que, “en su momento, los acontecimientos ocurrieron muy repentinamente, prácticamente se lo detuvo. En ese momento se hizo lugar a la expulsión y posteriormente ya recibimos la comunicación oficial que ya fue rumbo a Estados Unidos, hasta ahí tenemos la información de ese seguimiento”.
Con respecto al caso del asesinato del fiscal Marcelo Pecci y la supuesta vinculación de Marset, Rolón sostuvo que “todos los hilos de la investigación están instalados, este es simplemente un escenario nuevo, hoy está privado de su libertad y desde ese marco, examinar cuáles son los mejores cursos de acción”.