El ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, reclamó este miércoles un cese “completo” de las hostilidades en Oriente Medio y pidió a Estados Unidos e Irán reabrir “lo antes posible” el estrecho de Ormuz, tras reunirse en Pekín con su homólogo iraní, Abás Araqchi. “China considera que hay que lograr sin demora un cese completo de los combates, que es aún más inaceptable relanzar las hostilidades, y que es esencial seguir negociando”, declaró Wang Yi, citado en un comunicado publicado por su oficina.
Igualmente, "China espera que las partes respondan lo antes posible al llamado urgente de la comunidad internacional a una reanudación normal y segura del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz", apostilló el ministro. China se ha visto directamente concernida por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Más de la mitad de sus importaciones marítimas de crudo procede de Oriente Medio y transita por ese estrecho, según la consultora Kpler.
En represalia por la campaña israeloestadounidense, Irán prácticamente bloqueó Ormuz. Pero la obstrucción es doble, ya que desde mediados de abril Estados Unidos aplica un bloqueo naval a los puertos iraníes, una medida que de momento continuará, dijo el martes el presidente Donald Trump.
El canciller chino se refirió igualmente al contencioso en torno al programa nuclear iraní, que según Israel y Estados Unidos tiene la ambición de dotar a la república islámica de una bomba atómica, cosa que Teherán niega. “China aplaude el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares, y considera que Irán tiene el derecho legítimo de utilizar pacíficamente la energía nuclear”, es decir con fines civiles, añadió Wang.
Pekín ha actuado discretamente para intentar resolver la crisis desatada en Oriente Medio con la ofensiva israeloestadounidense contra Irán, iniciada el 28 de febrero. Su diplomacia influyó en el frágil alto el fuego en vigor entre Washington y Teherán desde el 8 de abril. China “desempeñará un papel más importante en el restablecimiento de la paz y la calma en Oriente Medio”, prometió el canciller.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suspendió el martes la operación de escolta de barcos a través del estrecho de Ormuz, vigente desde hacía un día, con el objetivo de lograr un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero por la ofensiva israeloestadounidense contra Irán, Teherán controla esa vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos.
En un intento de encontrar una salida a esta situación, que hace subir los precios del petróleo, Washington impuso el 13 de abril un bloqueo de los puertos iraníes y lanzó el lunes la operación “Proyecto Libertad” para permitir que cientos de barcos bloqueados en el Golfo pudieran franquear el estrecho.
“Teniendo en cuenta el enorme éxito militar” y los “grandes avances logrados hacia un acuerdo completo y definitivo con los líderes iraníes, el “‘Proyecto Libertad’ se pausará por un corto período de tiempo para ver si el acuerdo puede o no ser finalizado y firmado”, escribió el martes Trump en su red social Truth Social.
Precisó que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes -que entró en vigor el 13 de abril- se mantenía, y que esta pausa se había decidido tras “la solicitud de Pakistán y otros países”.
Más temprano el martes, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, aseguró que la fase ofensiva contra Teherán había concluido.
“La operación -Epic Fury- ha terminado, tal como el presidente informó al Congreso. Hemos concluido esa fase”, afirmó Marco Rubio durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, al utilizar el nombre en clave que Estados Unidos le dio a sus operaciones contra Irán.
Pero el ejército estadounidense afirmó estar preparado para reanudar sus operaciones de combate en caso de una respuesta iraní a las escoltas en Ormuz.
“Ningún adversario debería confundir nuestra contención actual con una falta de determinación”, dijo el jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine.
Por su parte, el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, viajará a China el miércoles, donde se reunirá con su homólogo chino para discutir, entre otros temas, la guerra en Oriente Medio.
Esta visita se produce antes de la de Trump a Pekín, prevista para el 14 y 15 de mayo, donde se reunirá con su par Xi Jinping.
El lunes, Irán lanzó misiles y drones contra buques militares estadounidenses, según el mando estadounidense para la región (Centcom).
También fue señalado de haber disparado contra Emiratos Árabes Unidos, en el primer ataque contra un país del Golfo desde la tregua, acusación que un alto responsable militar iraní desmintió el martes por la noche.
“Las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán no han llevado a cabo ninguna operación de misiles ni de drones contra Emiratos Árabes Unidos en los últimos días”, afirmó el portavoz del cuartel general del mando de las fuerzas armadas, Khatam Al Anbiya, citado por la televisión estatal.
Previamente, Emiratos Árabes informó haber activado de nuevo sus defensas aéreas para interceptar misiles y drones lanzados, según ellos, desde Irán.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con una “respuesta contundente” si cualquier barco se desvía de la ruta demarcada por la república islámica en Ormuz.
Estados Unidos no puede “dejar que Irán bloquee una vía de navegación internacional”, insistió el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth.
En un comunicado, Rubio anunció el martes que Estados Unidos propondrá una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU para “defender la libertad de navegación y asegurar el estrecho de Ormuz”.
El principal negociador iraní, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó por su parte a Estados Unidos y a sus aliados de “poner en peligro” el transporte marítimo.
El Centcom aseguró, pese a los desmentidos iraníes, que dos buques mercantes con pabellón estadounidense cruzaron el lunes el estrecho de Ormuz escoltados por militares.
El gigante danés del transporte Maersk anunció que uno de sus barcos pudo atravesar el estrecho el lunes “acompañado de medios militares estadounidenses”, atrapado en el Golfo desde el inicio de la guerra.
También en este caso, Teherán negó cualquier daño a sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que se dirigían a la costa iraní desde Omán.
Hasta ahora los intentos de reanudar las conversaciones entre Irán y Estados Unidos han fracasado, pese a un primer encuentro directo entre las partes en Pakistán el 11 de abril. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró el martes que su país está “dispuesto a cualquier diálogo”, pero “nunca ha cedido ni cederá jamás a la fuerza”.
Fuente: AFP.