El estrecho de Ormuz, una ruta de navegación crucial por la que solía transitar la quinta parte de los hidrocarburos mundiales, se encuentra prácticamente paralizado por la guerra en Oriente Medio. El conflicto estalló el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel comenzaron a bombardear Irán, que en represalia ataca intereses estadounidenses en la región y restringe el acceso al estrecho. Estas son los principales datos y cifras del bloqueo:
21 incidentes de seguridad
Desde el 1 de marzo de 2026, 21 buques comerciales, incluidos diez petroleros, han sido atacados o han notificado incidentes en el golfo, el estrecho de Ormuz o el golfo de Omán, según la agencia británica de seguridad marítima UKMTO.
Si se incluyen otros tipos de buques, hay que sumar cuatro ataques reivindicados por la Guardia Revolucionaria iraní pero que no fueron confirmados por las autoridades internacionales.
Ocho marinos fallecidos
Desde que comenzó el conflicto, al menos ocho marinos o trabajadores portuarios han muerto en incidentes en la región, según la Organización Marítima Internacional (OMI). Otros cuatro siguen desaparecidos y diez resultaron heridos.
Caída del 97 % del transporte marítimo
El tráfico a través del estrecho ha caído un 97 % respecto a antes de la guerra, según un análisis del grupo de inteligencia marina Windward. El estrecho registra normalmente unos 120 tránsitos diarios, pero solo hubo 77 en las dos semanas siguientes al estallido del conflicto, según la publicación especializada del sector naviero Lloyd’s List.
20.000 marinos atrapados
Unos 20.000 marinos están afectados por el bloqueo, según la OMI. A ello hay que sumar pasajeros de cruceros, trabajadores portuarios y personal de instalaciones en alta mar. La OMI estima que al menos 3.000 buques se encuentran en la zona, incluyendo dos tercios de “grandes buques comerciales dedicados al comercio internacional”.
El combustible para barcos sube un 87 %
Según un informe del banco HSBC del 14 de marzo, los precios del combustible para barcos subieron un 87 % desde el inicio de la guerra, un nivel que no se veía desde 2022, cuando Rusia lanzó su invasión de Ucrania.
Fuente: AFP.
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Estrecho de Ormuz: las rutas alternativas son insuficientes ante demanda petrolera
El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra en Medio Oriente el 20 % de las exportaciones mundiales de petróleo, empuja a los Estados de la región a buscar vías alternativas para vender su crudo y a los países consumidores, otras fuentes de suministro. Entre las fuentes alternativas figuran algunos países de América Latina, una región que destaca por su menor exposición al conflicto y por contar con exportadores netos de energía, donde sus principales economías podrían beneficiarse de precios más altos.
"Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU) pueden redirigir parte de su producción de petróleo crudo hacia terminales situados fuera del Golfo“, señala la Agencia Internacional de la Energía (AIE). “Estas medidas permiten compensar las pérdidas de flujo de crudo que transitaba por el estrecho de Ormuz”, indica su informe mensual, publicado tras el inicio de la guerra.
Sin embargo, estas rutas alternativas “ayudan, pero siguen siendo insuficientes”, subraya la consultora Kpler. Cerca de 20 millones de barriles diarios (mb/d), es decir, aproximadamente el 20 % del consumo mundial de petróleo, transitan normalmente por el estrecho de Ormuz, con destino principalmente a China, India, Corea del Sur y Japón.
Según la AIE, unos 350 petroleros, cargados o en lastre, se encuentran actualmente inmovilizados allí. Irán considera que los barcos de Estados Unidos y sus aliados son “objetivos legítimos”. Solo unos 80 buques han podido cruzar el estrecho desde el inicio de la guerra.
La opción de los oleoductos
En un estudio publicado el 9 de marzo, el banco Standard Chartered indica que Kuwait, Catar, Baréin e Irak exportan prácticamente la totalidad de su crudo a través del estrecho, mientras que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos disponen de una capacidad parcial mediante oleoductos para evitar el transporte por barco.
En Arabia Saudita, esto se realiza a través del oleoducto que conecta Abqaiq, cerca del Golfo, con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. El reino wahabí registró así el 9 de marzo un récord de exportaciones diarias desde sus puertos occidentales: 5,9 mb/d, frente a una media de 1,7 en 2025, según la AIE.
Los EAU, por su parte, hacen transitar el crudo por el puerto de Fujairah, en el golfo de Omán, para evitar el estrecho de Ormuz, pero las cantidades adicionales son reducidas. Ambos países disponen de una capacidad de transporte adicional que puede alcanzar los 5,5 millones de barriles diarios (mb/d), destaca la AIE.
Pero “pese a los cargamentos récord en Fujairah y Yanbu, las exportaciones efectivas de Oriente Medio siguen representando alrededor de un tercio de su nivel normal”, señala Kpler. Los ataques iraníes con drones y misiles constituyen un riesgo permanente para estos emplazamientos.
América Latina al margen
En este contexto mundial, América Latina luce como la menos expuesta a los impactos de la guerra, indica un informe de Capital Economics, la firma global de análisis macroeconómico. Al contrario que en Europa y Asia, donde dependen de la importación de energía de Oriente Medio, la mayoría de los principales países latinoamericanos son exportadores netos de energía, “por lo que los precios más altos de la energía mejorarán sus términos de intercambio, aumentarán los ingresos por exportaciones y respaldarán sus posiciones comerciales”, afirmó Capital Economics.
Gran parte de los países latinoamericanos dependen más de la energía hidroeléctrica, eólica y solar, y en las dos últimas semanas tras el inicio de la guerra, sus monedas, en general, se han mantenido mejor que en otras economías emergentes, en comparación con los importadores netos de energía de Asia y Europa.
“Todo esto sugiere que América Latina podría resultar más resiliente que otras economías emergentes ante el actual shock energético, y que aquellos países con posiciones de exportadores netos de energía podrían incluso salir beneficiados en términos netos”, precisó el informe al referirse particularmente a Colombia, Brasil, Argentina, Ecuador, Venezuela y Guyana.
Compras a larga distancia
En cuanto a las exportaciones de petróleo ruso, cuyas infraestructuras son atacadas regularmente por Ucrania, siguen siendo insuficientes a pesar de su levantamiento parcial por parte de Estados Unidos de las sanciones. “Aunque la demanda de petróleo ruso podría aumentar debido a las importantes perturbaciones en los suministros procedentes de Oriente Medio, nuestras previsiones para el país siguen sin cambios por el momento, con una producción media de 9,3 mb/d para el resto de 2026”, señala la AIE.
En estas condiciones, Kpler estima que “las refinerías asiáticas deberían intensificar sus compras de cargamentos de larga distancia procedentes de la cuenca atlántica”, es decir, de Estados Unidos, África Occidental y América Latina, “ya que no parece contemplarse una reapertura rápida del tráfico en el estrecho de Ormuz”.
Pero estas rutas comerciales son más largas y requieren más buques, cuando el mercado mundial de petroleros ya está tensionado. Antes de la guerra, “preveíamos un precio medio del Brent de 60 dólares por barril en 2026, ya que el mercado se enfrentaba un importante excedente”, señala el centro de estudio Rystad Energy, al advertir que ahora, desde el 28 de febrero, el precio del petróleo ha fluctuado entre 80 y 120 dólares.
Fuente: AFP.
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Las defensas láser se aceleran con el auge de drones en las guerras
El aumento del uso de drones en conflictos en todo el mundo, vistos con mayor crudeza en Ucrania y Medio Oriente, acelerará la carrera por el desarrollo de sistemas láser superpotentes que puedan derribar estos dispositivos mucho más baratos que las tradicionales armas de defensa. Se trata de un asunto crítico para los gobiernos bajo esta amenaza. Los drones son de fácil acceso, de bajo costo y capaces de una destrucción desproporcionada, y para combatirlos por lo general se requieren misiles de alta tecnología muy costosos.
Actualmente, las armas de energía directa (DEWs, directed energy weapons) montadas en barcos o en vehículos blindados pueden disparar un rayo electromagnético de alta concentración y apuntar a blancos que están incluso a 20 kilómetros de distancia. “Estos sistemas han hecho un gran progreso en los últimos 10 a 15 años”, dijo Iain Boyd, director del Centro para Iniciativas de Seguridad Nacional en la Universidad de Colorado.
Rusia utiliza varias versiones contra drones de Ucrania, que prueba a su vez su propio sistema, mientras Israel ha desplegado la tecnología Rayo de Hierro de la empresa Rafael contra drones lanzados desde Líbano por militantes del grupo proiraní Hezbolá. Sin embargo, el ejército de Israel dijo la semana pasada al medio The Jerusalem Post que el Rayo de Hierro no estaba siendo desplegado en la actual guerra contra Irán, al señalar que no estaba listo para el uso regular.
China presentó su sistema LY-1 en septiembre, Reino Unido y Francia desarrollan sus propias versiones, y Estados Unidos empezó a equipar en especial naves de guerra con los sistemas Helios de Lockheed-Martin, y el LWSD de Northrop Grumman. “Hemos mostrado que esta tecnología tiene una amplia aplicación incluyendo operaciones militares y para la defensa del territorio nacional”, dijo Northrop a la AFP en una declaración.
¿Centavos por disparo?
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo hace poco que “la tecnología láser que tenemos ahora es increíble” y podría ser pronto el reemplazo de misiles interceptores Patriot contra la amenaza de los drones.
Esto sería música para los oídos de los encargados de planes militares que usan el costoso Patriot y sistemas similares en los que un solo misil puede valer millones de dólares para derribar drones de solo algunos miles.
Un alto oficial del programa DragonFire de Reino Unido estima el costo de cada disparo con esta tecnología en unas 10 libras (13 dólares).
“El costo de disparar un láser o microondas es realmente el costo de la electricidad”, dijo a la AFP un experto en el diseño de los sistemas DEW bajo condición de anonimato.
Luego de que la inversión inicial está hecha “va a ser algo de solo peniques por tiro”, dijo el diseñador.
A ese precio, ni siquiera los drones Shahed iraníes cuyo costo estimado es de 20.000 dólares por unidad, o los drones interceptores desarrollados por Ucrania con valores desde los 700 dólares, pueden competir.
Otra ventaja de este sistema es que no requiere de una plataforma de lanzamiento, la capacidad de modular la intensidad del rayo y su ilimitada “munición”. Miles de millones de dólares se han invertido en esta tecnología y en 2018 la Marina estadounidense ordenó dos prototipos DEW por cerca de 75 millones de dólares cada uno.
Limitaciones
Pero los desafíos para conseguir que los láseres se utilicen más ampliamente en la lucha contra los drones son abrumadores. “Uno es tan solo apuntar, la capacidad de apuntar, de verdad necesitas mantener el punto del láser en la misma área para que haga efecto”, dijo Boyd de la Universidad de Colorado. “Si está moviéndose por todo el dron o algo así, no va a hacer nada”, agrega.
Los sistemas láser también son menos efectivos en un clima nublado, y también pueden ser un riesgo para otra aeronave en el área. En febrero, la agencia que regula la aviación estadounidense (FAA) cerró el espacio aéreo cercano a El Paso, en Texas, luego de que el ejército derribara por error un dron del gobierno con un láser cerca de la frontera con México.
Fuente: AFP.
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Compañía en Texas ofrece búnkeres antibombas para el jardín
Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio, el teléfono en el negocio de Ron Hubbard no ha dejado de sonar. “¿Quiere un refugio antibombas o uno para tornados?”, pregunta el empresario. “Antibombas”, responde el cliente desde Florida, sureste de Estados Unidos. Es sábado por la mañana en Sulphur Springs, una ciudad rural al noreste de Dallas, en Texas. Allí funciona Atlas Survival Shelters, la compañía de Hubbard. Desde su escritorio ha atendido llamadas de Catar, Pakistán y Dubái. En este último lugar, un cliente quiere un refugio para resistir cinco años.
“Hemos visto un gran aumento desde la guerra en Irán, principalmente de las naciones del Golfo, Baréin, Catar, Kuwait, en los Emiratos Árabes Unidos“, explica Hubbard, de 63 años, a la AFP. “Irónicamente, abrimos nuestras oficinas en Dubái el 26 de febrero, 48 horas antes de que comenzara la guerra, por lo que nuestro tiempo fue bueno para responder a la demanda”, agrega.
Aunque el presidente Donald Trump asegura que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán serán breves, con los bombardeos constantes y las respuestas de Teherán en la región muchas personas dicen “ojalá tuviera un refugio antiaéreo”, asegura Hubbard.
“Así que el respeto y la demanda del producto están realmente en su punto más alto en este momento, como nunca lo había visto antes”, sostiene. Para atender al mercado extranjero, Atlas concede licencias de su tecnología a compañías en distintos países y, cuando se cierra un contrato, parte de su personal viaja desde Estados Unidos para supervisar la obra, lo que abarata costos.
Clientes de alto perfil
Pero la demanda no solo viene de países en riesgo inmediato. También crece en Estados Unidos. En el patio de la fábrica, una veintena de refugios -similares a contenedores de acero- están listos para ser enviados a clientes de distintas partes del país. Otros 40 pedidos siguen en la línea de producción.
“Espero que mis ventas [globales] superen probablemente las de los tres años anteriores en los próximos dos meses”, comenta Hubbard. La persona que llamó de Florida quiere un refugio para 10 personas. Hubbard codifica los nombres de sus clientes, por confidencialidad, y en muchos casos estos se comunican a través de sus abogados.
Sin embargo, algunos compradores de alto perfil sí han hecho públicas sus adquisiciones. Actualmente Hubbard trabaja en un búnker para el exluchador e influenciador Andrew Tate. En el pasado construyó otro para uno de los desafíos virales del youtuber y filántropo MrBeast.
También apareció en 2021 en un programa de TV de la celebridad y empresaria Kim Kardashian, para quien construyó un refugio que se instaló en California. Y, según Hubbard, el magnate tecnológico Mark Zuckerberg también le encargó un diseño, que fue ensamblado por un contratista local.
Cómo funciona
Un refugio básico, pensado para que cuatro personas permanezcan hasta una semana bajo tierra en el jardín de su casa y que resista bombardeos y radiación, cuesta unos 25.000 dólares. Los más sofisticados, diseñados para permanecer años, pueden superar varios millones de dólares, dependiendo del alimento, la energía y el agua que almacenen.
“Depende de si se están preparando para el fin del mundo o el Armagedón o si se están preparando para una lluvia de misiles como lo han hecho la mayoría de los israelíes”, detalla. Hubbard dice que hace refugios para todos los casos. Las estructuras pueden construirse de concreto directamente en el terreno, o fabricarse de metal en la planta de Texas y luego llevarse al cliente.
“Un refugio contra la lluvia radiactiva solo necesita un metro de profundidad. Lo que te protege de la radiación no es el refugio en sí, sino la tierra y el hormigón que tienes encima”, explica. “Pero me gusta estar lo más profundo posible, y voy a dos o tres metros bajo tierra, por si hubiera fuego de artillería”, agrega.
Los refugios tienen una puerta principal que cierra herméticamente y una cámara de desinfección donde las personas pueden ducharse si han estado en un ambiente contaminado. Dependiendo del presupuesto, el interior es similar a un departamento: sala con TV, dormitorio, cocina, lavadero, baño. Hay quienes incluyen un almacén de armas. La idea es que esté conectado a una fuente de energía, tenga baterías de respaldo, almacene y filtre agua y cuente con señal inalámbrica.
Si la electricidad falla, el sistema de ventilación del búnker puede operarse manualmente con una manivela, como los autos antiguos. “Aquellos que decían: estos estadounidenses locos comprándose refugios antibombas, ya no lo dicen más”, dice Hubbard. “Nadie piensa que alguien esté loco porque necesita un refugio antiaéreo, especialmente con el futuro del mundo, que no se ve bien”.
Fuente: AFP.
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Francia y otros cinco países podrían contribuir a la seguridad en el estrecho de Ormuz
Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos condenaron ayer jueves las represalias iraníes contra infraestructuras energéticas en el Golfo, y dijeron que están dispuestos a contribuir a la seguridad en el estrecho de Ormuz, cerrado de facto por Teherán. El presidente francés, Emmanuel Macron, mencionó incluso la posibilidad de una “futura misión” de escolta, en el marco de la ONU, al término de una cumbre europea en Bruselas.
"Pedimos una moratoria inmediata y general sobre los ataques a infraestructuras civiles, en particular las instalaciones petroleras y de gas“, indicaron los seis países en un comunicado. “Nos declaramos dispuestos a contribuir a los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad del paso por el estrecho” de Ormuz, añadieron.
Por su parte, Macron reiteró que “Francia estaba dispuesta, junto con otras naciones, a asumir la responsabilidad de un sistema de escolta de buques en el estrecho, en el marco de una misión que no tiene por objeto ser una acción de fuerza”. “Por el contrario, no participaremos en ninguna apertura por la fuerza del estrecho en el contexto de las operaciones bélicas y los bombardeos en curso”, insistió.
Antes de la guerra, por Ormuz circulaba el 20 % del petróleo y el gas natural licuado a nivel mundial. Su cierre por parte de Irán, en represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero, ha dificultado el aprovisionamiento y elevado el precio del barril de crudo por encima de los 110 dólares.
El miércoles, el ejército israelí atacó el gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar. Es la reserva de gas conocida más grande del mundo y abastece cerca del 70 % del gas natural doméstico de la república islámica.
En represalia, Irán atacó Ras Lafan, en Catar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo. También hubo ataques ayer jueves contra dos refinerías de petróleo en Kuwait y contra una instalación petrolera en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, utilizada por Arabia Saudita para exportar crudo para evitar el estrecho de Ormuz.
ONU pide “corredor seguro”
La Organización Marítima Internacional (OMI), dependiente de la ONU, solicitó el jueves la creación de un “corredor seguro” de navegación en el Golfo, para evacuar embarcaciones bloqueadas, condenando el cierre del estrecho de Ormuz por Irán, en una declaración adoptada por sus miembros. Tras dos días de una reunión de emergencia en Londres, convocada por la guerra en Oriente Medio, la OMI indicó que ese corredor debe establecerse como “una medida provisional y urgente”.
La agencia de la ONU, responsable de regular la seguridad de la navegación internacional, añadió que el corredor debe “facilitar la evacuación de los buques mercantes desde las áreas de alto riesgo y afectadas hacia un lugar seguro”. El secretario general de la OMI, el panameño Arsenio Domínguez, afirmó tras la reunión que el “corredor humanitario” permitiría “evacuar los barcos en el Golfo a través del estrecho de Ormuz”.
La OMI, agencia de la ONU encargada de la seguridad en el mar, estima que 20.000 marinos se encuentran en 3.200 barcos cerca del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el transporte de hidrocarburos, bloqueado por Irán en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes.
Tras dos jornadas de debates, los 40 países miembros de su órgano ejecutivo, el consejo de la OMI, llegaron a un acuerdo sobre varias propuestas para mejorar la navegación alrededor del estrecho y la situación de los marinos bloqueados.
Las medidas, adoptadas por consenso, no son, sin embargo, vinculantes. La iniciativa de la OMI fue aplaudida el miércoles por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, pidió en varias ocasiones a los países de la OTAN y a China enviar medios militares para escoltar los barcos.
Justo antes de este llamado a la creación de un corredor marítimo, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón habían expresado en un comunicado conjunto su disposición “a contribuir a los esfuerzos apropiados para garantizar la seguridad del tránsito por el estrecho”.
La casi paralización, por parte de Irán, del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado, provocó un fuerte aumento del precio de los hidrocarburos, con un impacto económico mundial.
Los países del consejo de la OMI condenaron, además, “con firmeza los ataques inaceptables perpetrados por Irán contra Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Catar y Jordania, los cuales atentan contra el derecho internacional”. “El texto es parcial, injusto, inexacto y jurídicamente deficiente. Condena al Estado víctima, mientras silencia la agresión ilegal que es el origen de la situación actual”, sostuvo la delegación iraní durante la sesión.
Fuente: AFP.