Ninguna infraestructura petrolera resultó dañada en la estratégica isla de Kharg, centro petrolero de Irán situado en el Golfo, como resultado de los ataques estadounidenses, informó el sábado la agencia de noticias Fars. El presidente estadounidense Donald Trump había explicado que las instalaciones militares en la isla habían quedado “completamente destruidas” en los ataques.
Durante este ataque se escucharon 15 explosiones, pero “ninguna infraestructura petrolera resultó dañada”, escribió la agencia Fars, citando fuentes sobre el terreno no identificadas. Las actividades de las compañías petroleras “en la terminal continúan con normalidad”, precisó Ehsan Jahaniyan, vicegobernador de la provincia meridional de Bushehr, citado por la agencia de noticias Irna.
El ataque “no causó víctimas entre el personal militar, los empleados de las compañías ni los residentes de la isla”, añadió. Según Fars, “el enemigo intentó dañar las defensas del ejército, la base naval de Joshan, la torre de control del aeropuerto y el hangar de helicópteros de la Continental Shelf Oil Company”. Kharg, una isla situada a unos 30 kilómetros de la costa, alberga la mayor terminal de exportación de petróleo de Irán, que gestiona alrededor del 90 % de sus exportaciones de crudo, según una nota reciente del banco estadounidense JP Morgan.
La joya de la corona
El presidente Donald Trump afirmó el viernes que las fuerzas armadas de Estados Unidos bombardearon intensamente objetivos militares en Kharg, en Irán, que gestiona casi todas las exportaciones de crudo del país, y amenazó con atacar la infraestructura petrolera de esa isla. Estados Unidos “llevó a cabo uno de los bombardeos más poderosos en la Historia de Oriente Medio, y aniquiló por completo todos los objetivos MILITARES en la joya de la corona de Irán, la isla de Kharg”, dijo Trump en redes sociales.
“He decidido NO demoler la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro, hace algo para interferir con el paso libre y seguro de barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré mi decisión de inmediato”, advirtió. Estados Unidos e Israel se han movido con cautela en torno a la isla, pero reportes de prensa señalan que funcionarios de la administración Trump han dicho que tomar Kharg está sobre la mesa mientras persista la guerra en Oriente Medio.
La isla, situada a unos 30 kilómetros de la costa iraní, gestiona aproximadamente el 90 % de las exportaciones de crudo de Irán, según una reciente nota de JP Morgan. Cualquier movimiento en este pequeño territorio, tendría repercusiones inmediatas.
“Un ataque directo detendría de inmediato la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, lo que probablemente desencadenaría una dura represalia en el estrecho de Ormuz o contra la infraestructura energética regional”, afirmó JP Morgan. Los ataques iraníes prácticamente han paralizado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz -por donde normalmente pasa una quinta parte del crudo y del gas natural licuado del mundo- y también han afectado a la infraestructura petrolera de otros Estados del Golfo Pérsico.
Trump dijo además el viernes que la Marina estadounidense empezaría a escoltar petroleros por el estrecho “muy pronto” para restablecer las exportaciones de petróleo, en medio de sus esfuerzos para contener el fuerte aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos. Kharg experimentó importantes desarrollos durante la expansión petrolera de Irán en las décadas de 1960 y 1970, ya que gran parte de la costa del país es demasiado poco profunda para los grandes superpetroleros.
Fuente: AFP.

