El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este viernes que estudia una “toma de control amistosa” de Cuba, en momentos en que Washington presiona a la isla comunista.
“El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró el presidente estadounidense a la prensa al salir de la Casa Blanca para un viaje a Texas.
El secretario de Estado Marco Rubio declaró el miércoles que Cuba necesitaba un “cambio radical”, poco después de que Estados Unidos flexibilizara sus restricciones a las exportaciones de petróleo a la isla, que atraviesa una grave crisis económica, por “razones humanitarias”.
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Estados Unidos ha impuesto un bloqueo energético a Cuba desde enero, alegando la “amenaza excepcional” que la isla comunista, ubicada a solo 150 km de la costa de Florida, representa para la seguridad nacional estadounidense.
Rubio formuló esas declaraciones en una cumbre de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom) en el archipiélago de San Cristóbal y Nieves.
Según el Miami Herald, al margen de ese encuentro funcionarios estadounidenses cercanos al secretario de Estado se reunieron el miércoles con Raúl Rodríguez Castro, nieto del exlíder cubano Raúl Castro.
Rodríguez Castro no ocupa ningún cargo oficial en el gobierno cubano, pero es considerado una figura influyente en la isla.
El medio de comunicación Axios ya había informado la semana pasada que Rubio, nacido en Estados Unidos pero de padres cubanos, había estado en contacto con Rodríguez Castro.
Fuente: AFP
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EE. UU. pide cambio “drástico” en Cuba al suavizar el veto petrolero
Washington suavizó ayer miércoles su veto a las exportaciones de petróleo venezolano a Cuba, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la isla debe cambiar “drásticamente” y culpó a sus dirigentes de la crisis económica y energética que sufre la nación caribeña. Rubio, un cubano-estadounidense siempre crítico con el gobierno de La Habana, asistió a una cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM) para abordar la situación en Cuba y también en Venezuela.
Durante el encuentro celebrado en la nación insular de San Cristóbal y Nieves, Rubio escuchó cómo varios dirigentes expresaban su preocupación por el riesgo de que la situación en Cuba perjudique a toda la región. Sobre Venezuela, Rubio defendió la operación militar estadounidense que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero en Caracas.
Tras la caída del mandatario venezolano, Estados Unidos bloqueó rápidamente las exportaciones de petróleo del país sudamericano a Cuba, que dependía de su aliado para casi la mitad de sus necesidades. Esta medida provocó una escasez de combustible en la isla, lo que agravó los apagones con los que la población lleva tiempo conviviendo.
El Departamento del Tesoro anunció ayer miércoles que Estados Unidos permitiría las exportaciones de petróleo venezolano al sector privado cubano tanto para uso comercial como humanitario. Rubio advirtió, sin embargo, que las sanciones serían restablecidas si el petróleo termina en manos del gobierno o los militares, que dominan la economía de esta nación comunista.
“Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar drásticamente porque es su única oportunidad para mejorar la calidad de vida de su pueblo”, declaró Rubio a la prensa. “Si (las autoridades cubanas) quieren llevar a cabo esas reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente a los Estados Unidos les encantaría ver eso”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense. Rubio describió la crisis en Cuba como posiblemente la peor desde la revolución de Fidel Castro en 1959, pero afirmó que las autoridades eran las únicas responsables de esa situación.
Voluntad de estabilidad
Rubio habló poco después de que Cuba anunciara que había matado a cuatro personas a bordo de una lancha rápida matriculada en Florida. El secretario de Estado dijo que su país estaba estudiando lo ocurrido y que respondería “en consecuencia”. Varios líderes caribeños mostraron su temor a que la crisis cubana perjudique al conjunto de la región.
“El sufrimiento humanitario no beneficia a nadie”, afirmó el martes el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness. “Una crisis prolongada en Cuba no se quedará confinada a Cuba”. Una idea compartida por el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, quien declaró: “Una Cuba desestabilizada nos desestabilizará a todos”.
Canadá, que se ha desmarcado de su vecino del sur al mantener relaciones cordiales con La Habana, anunció una ayuda de ocho millones de dólares canadienses (5,8 millones de dólares) para Cuba, que sufre apagones continuos y una grave escasez de combustible.
Elecciones “democráticas”
En la cumbre del CARICOM, Rubio defendió la operación contra Maduro con el argumento de que Venezuela logró avances “sustanciales” desde entonces. “Venezuela está mejor hoy de lo que estaba hace ocho semanas”, aseguró. Según él, Venezuela ha entrado en una nueva etapa en la que es necesario celebrar “elecciones justas y democráticas”, aunque no precisó ningún calendario.
“Nuestra prioridad inicial tras la captura de Maduro fue garantizar que no hubiera inestabilidad, que no hubiera una migración masiva y que no hubiera un desbordamiento de violencia, y creemos que lo hemos logrado”, afirmó Rubio. Estados Unidos, que en su día defendió a la oposición democrática de Venezuela, ha trabajado desde la caída de Maduro con la presidenta interina Delcy Rodríguez, exvicepresidenta del líder izquierdista.
Trump ha expresado su satisfacción con Rodríguez, incluyendo la bienvenida que esta ha dado a las compañías petroleras estadounidenses, aunque ha amenazado con recurrir a la violencia si no cumple sus órdenes. Rubio se reunió por separado en la cumbre con el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aime. Un consejo presidencial de transición creado hace casi dos años traspasó el poder a Fils-Aime este mes con el apoyo de Estados Unidos, tras no haber logrado frenar la violencia de las pandillas que controlan gran parte del país ni celebrar elecciones.
Intento de “infiltración”
Cuba denunció el miércoles un intento de infiltración con “fines terroristas” tras matar en aguas territoriales de la isla a cuatro personas que viajaban en una lancha con matrícula estadounidense, que según La Habana iban armadas. Otros seis ocupantes de la embarcación resultaron heridos en un intercambio de disparos con guardias fronterizos cubanos, según el gobierno.
“Se ha podido establecer que la lancha rápida neutralizada, con matrícula de Florida FL7726SH, transportaba 10 personas armadas, que, según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”, informó en un comunicado el Ministerio del Interior.
En la lancha fueron hallados “fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”, precisa la nota. El incidente se produjo a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara (centro de Cuba). Un buque de guardacostas se acercó para pedir la identificación de la lancha estadounidense y desde la embarcación “se abrió fuego contra los efectivos cubanos”.
Los miembros del grupo armado son “cubanos residentes en Estados Unidos”, la mayoría “con un historial conocido de actividad delictiva y violenta”, precisó el Ministerio del Interior. Dos de los ocupantes de la lancha figuran en la lista de personas “sometidas a investigaciones penales” y que son buscadas por las autoridades cubanas por “su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión” de “actos de terrorismo” en Cuba o en otros países, precisa la nota.
Las autoridades informaron además que detuvieron a otro cubano que había viajado antes desde Estados Unidos a la isla para facilitar la operación, quien confesó “sus acciones”. En el enfrentamiento también resultó herido el comandante de la embarcación cubana, informaron las autoridades.
Reformas “drásticas”
Este incidente se produce mientras el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, participa en una cumbre de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe en San Cristóbal y Nieves. “A medida que recopilemos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia”, declaró el secretario de Estado durante una conferencia de prensa en Basaterre.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación judicial. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos atraviesan un nuevo auge de tensión desde la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses a comienzos de enero y la interrupción, por parte de Caracas y bajo presión de Washington, de los envíos de petróleo a Cuba.
Estados Unidos, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en la isla de 9,6 millones de habitantes, aplica una política de máxima presión sobre La Habana, alegando la “amenaza excepcional” que representaría para la seguridad nacional estadounidense este país situado a solo 150 km de las costas de Florida.
El miércoles, Washington confirmó que ha flexibilizado por motivos humanitarios las restricciones a la exportación de petróleo a Cuba, que sufre una grave escasez de combustible, permitiendo que el petróleo de origen venezolano pueda ser revendido al sector privado cubano, con la condición de que las transacciones no beneficien al poder, sino “al pueblo” de la isla.
Marco Rubio advirtió que se volverían a imponer restricciones a estas importaciones si La Habana violaba “el espíritu” de esta flexibilización. También instó a Cuba a llevar a cabo “reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente a los Estados Unidos les encantaría ver eso”, declaró.
Fuente: AFP.
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Tensión en el Caribe: guardacostas de Cuba abaten a cuatro tripulantes de lancha con matrícula de EE. UU.
Cuatro personas a bordo de una lancha con matrícula de Florida fueron abatidas este miércoles durante un “enfrentamiento” con guardacostas cubanos en aguas territoriales de la isla, informó el Ministerio del Interior.
En el “enfrentamiento”, que ocurre en un contexto de fuerte tensión entre Estados Unidos y Cuba, “cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes fueron evacuados y recibieron asistencia médica”, señala el comunicado oficial.
La información divulgada no precisa la nacionalidad de las personas a bordo de la lancha estadounidense.
En el incidente también resultó herido el comandante del buque cubano, en el que viajaban cinco guardafronteras, según la misma fuente.
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Cuba y Estados Unidos atraviesan un repunte de tensiones desde la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses a comienzos de enero y la suspensión por parte de Caracas, bajo presión de Washington, de los envíos de petróleo hacia la isla comunista.
Según el comunicado, el miércoles por la mañana “se detectó una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida, Estados Unidos”, a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara (centro).
Cuando el buque de guardacostas de la isla se acercó para su identificación, “desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos”, precisa el comunicado.
Las autoridades informaron que “prosiguen” las investigaciones para el “total” esclarecimiento de los hechos.
Estados Unidos, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en la isla de 9,6 millones de habitantes, aplica una política de máxima presión sobre La Habana, invocando la “amenaza excepcional” que supondría para la seguridad nacional estadounidense el país insular situado a solo 150 km de las costas de Florida.
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Rubio acude a la cumbre del Caribe para pedir un frente unido ante Venezuela y Cuba
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, participará el miércoles en una cumbre de naciones caribeñas para pedir una postura común sobre Venezuela y mantener la presión sobre Cuba.
Rubio representará a Estados Unidos en la cumbre de la Comunidad Caribeña (CARICOM) que se celebra esta semana en la pequeña nación insular de San Cristóbal y Nieves.
Rubio defenderá las prioridades del presidente estadounidense, Donald Trump, como combatir la inmigración ilegal, dijo el lunes el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
El secretario “reafirmará el compromiso de Estados Unidos de trabajar con los Estados miembros de CARICOM para aumentar la estabilidad y la prosperidad en nuestro hemisferio”, explicó Pigott en un comunicado.
La operación militar estadounidense que capturó al líder venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero fue recibida con cautela en la región caribeña.
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Desde entonces, Trump ha impuesto a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, una política de apertura del sector petrolero, junto a ciertas concesiones políticas, como una amnistía de presos.
La mayoría de los Estados caribeños se han mostrado reservados en sus reacciones públicas, aunque Trinidad y Tobago dio apoyo logístico a la operación, además de respaldar abiertamente los ataques militares que Estados Unidos inició en la zona contra presuntos narcotraficantes en septiembre.
Esos ataques han causado al menos 150 muertos. Este lunes el Pentágono anunció la destrucción de otra lancha, una operación en la que murieron tres personas.
Reacias ante presión sobre La Habana
Venezuela era vista desde hace años por la mayoría de vecinos caribeños como una fuente de inestabilidad a medida que millones de personas huían de su economía en ruinas.
Las naciones de la comunidad caribeña son más reacias en cambio a colaborar con la presión de Estados Unidos sobre Cuba, que no es miembro del bloque, pero mantiene relaciones de larga fecha con muchos de sus integrantes.
La isla enfrenta una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
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Rubio, un exsenador de orígenes cubanos, buscar derrocar el gobierno comunista que gobierna la isla desde la revolución de 1959. El secretario de Estado mantiene contactos directos con el régimen, según ha declarado el presidente Donald Trump.
Según el medio estadounidense Axios, el jefe de la diplomacia estadounidense negocia con un nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció el lunes desde Ginebra la voluntad estadounidense de querer una “catástrofe humanitaria” en la isla.
En la reunión del año pasado de la CARICOM en Jamaica, el grueso de países miembros hicieron oídos sordos a la petición de Rubio de prescindir de médicos cubanos, una fuente clave de divisas para La Habana.
Guatemala sí secundó ese llamado de Rubio para poner fin a un programa que ha sido denunciado en Washington como trabajo forzado.
La cumbre de CARICOM también abordará la persistente crisis en Haití, un país empobrecido y asolado por la violencia, donde un consejo de transición traspasó recientemente el poder al primer ministro respaldado por Estados Unidos tras fracasar en el control de las bandas armadas, y sin perspectiva real de celebración de elecciones.
- Fuente: AFP
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Trump anuncia otro arancel tras revés en Corte Suprema
- AFP
Desafiante, el presidente Donald Trump anunció ayer viernes un nuevo arancel general del 10 % tras una sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos que juzgó que había excedido su autoridad al imponer derechos aduaneros como si fuera una emergencia nacional.
El Gobierno recurrirá ahora a otras leyes, principalmente el código comercial aprobado en 1974, para seguir gravando a todas las importaciones, dijo Trump unas horas después del revés de la Corte, de mayoría conservadora.
Trump se declaró “profundamente decepcionado” por la sentencia, y acusó directamente a algunos magistrados de la Corte de estar sometidos a “intereses extranjeros”.
El republicano, que ha basado gran parte de su política exterior en una serie de aranceles variables a su antojo, reconoció sin embargo que no está claro si deberá reembolsar el dinero recaudado hasta ahora, del orden de 140.000 millones de dólares en 2025, según especialistas.
Ese aspecto “no fue abordado por la Corte"”, lamentó Trump ante los periodistas, y ahora los litigios ante los tribunales podrían durar “años”.
El juez Brett Kavanaugh, que disintió de la opinión mayoritaria (6 contra 3) de la Corte, advirtió que este proceso legal podría ser un “desbarajuste”.
Abanderado del lema “Estados Unidos primero”, Trump no reconoció ningún error o precipitación al utilizar el arma de los aranceles, que la Corte Suprema recordó que está en manos del Congreso.
El error ha sido de los seis magistrados que votaron en contra, por motivos “políticamente correctos”, aseveró.
SIN AUTORIZACIÓN
En estos momentos Estados Unidos aplica una tasa arancelaria media del 16,8 %. La Corte Suprema decidió que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 “no autoriza al presidente a imponer aranceles”.
Esta decisión se refiere a los derechos de aduana presentados como “recíprocos” por Donald Trump, pero no a los aplicados a sectores específicos como automóvil, acero o aluminio.