Bill Gates admitió haber cometido “un grave error” al relacionarse con Jeffrey Epstein, y le dijo a los empleados de su fundación benéfica que sí tuvo aventuras con dos mujeres rusas, pero negó cualquier relación con los crímenes del financiero y delincuente sexual convicto.
El cofundador de Microsoft es una de las figuras más destacadas que aparecen en los documentos del archivo Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se revelan amistades cercanas, acuerdos financieros ilícitos y fotos privadas.
En una asamblea general de empleados de la Fundación Gates realizada el martes, y cuya grabación fue revisada por The Wall Street Journal, Gates lamentó que su relación con Epstein hubiera afectado el trabajo de su organización filantrópica.
“Fue un gran error pasar tiempo con Epstein” y organizar reuniones entre ejecutivos de la fundación y el financiero, dijo Gates. En un borrador de un correo publicado por el Departamento de Justicia, Epstein aseguró que Gates mantuvo relaciones extramatrimoniales. Escribió que su relación con Gates iba desde “ayudar a Bill a conseguir drogas para lidiar con las consecuencias de haber tenido sexo con chicas rusas, hasta facilitar sus citas ilícitas con mujeres casadas”.
Gates, de 70 años, reconoció en la asamblea dos aventuras. “Sí tuve aventuras amorosas; una con una jugadora rusa de bridge, a quien conocí en eventos de bridge, y otra con una física nuclear rusa, a quien conocí en actividades de negocios”, aseguró.
Pero negó cualquier relación con víctimas de Epstein, quien fue hallado muerto en una cárcel de Nueva York en 2019, cuando esperaba para ser juzgado por tráfico sexual de menores de edad. “No hice nada ilícito. No vi nada ilícito”, dijo Gates en la asamblea. El empresario tecnológico dijo que su relación con Epstein empezó en 2011, tres años después de que el financiero se declarara culpable de solicitar a una menor para prostitución.
“Saber lo que sé ahora lo hace, saben, 100 veces peor, no solo en términos de sus delitos en el pasado, sino que ahora está claro que había una conducta indebida continua”, dijo Gates al personal. “Bill habló con franqueza, abordó varias preguntas en detalle, y asumió la responsabilidad de sus acciones”, declaró la Fundación Gates en un comunicado enviado a la AFP.
Fuente: AFP.
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Buffett rompe con Gates y el caso Epstein pone fin a una alianza que canalizó más de USD 47.000 millones
Warren Buffett decidió excluir a la Fundación Gates del destino de sus futuras donaciones, una medida que marca un giro histórico en la filantropía mundial. El distanciamiento coincide con la controversia generada por los vínculos que Bill Gates mantuvo con Jeffrey Epstein y reabre el debate sobre el peso de la reputación en el mundo de los grandes negocios.
Cuando la reputación vale más que el dinero. En los mercados financieros existe un principio que los grandes inversores conocen bien: el capital perdido puede recuperarse, pero la confianza suele ser mucho más difícil de reconstruir. Esa lógica parece haber guiado la última decisión de Warren Buffett, quien resolvió apartar definitivamente a la Fundación Gates del destino de la mayor parte de su fortuna.
El anuncio supone un cambio de enorme magnitud. Durante casi veinte años, la organización creada por Bill Gates fue la principal receptora de las donaciones del legendario inversor. Ahora, Buffett decidió que el resto de sus acciones de Berkshire Hathaway será distribuido exclusivamente entre cuatro fundaciones administradas por sus hijos, cerrando así una etapa que redefinió la filantropía privada a escala global.
La decisión adquiere mayor relevancia porque coincide con la creciente controversia en torno a los contactos que Bill Gates mantuvo años atrás con el financista Jeffrey Epstein, fallecido en prisión mientras enfrentaba acusaciones por una extensa red de explotación sexual.
Una señal que va más allá de la filantropía. Buffett no formuló acusaciones contra Gates ni cuestionó el trabajo realizado por la fundación. Sin embargo, el momento elegido para modificar el destino de sus donaciones fue interpretado como una clara toma de distancia frente al deterioro reputacional que rodea al fundador de Microsoft.
En las últimas semanas trascendió que el inversor optó por suspender nuevos aportes mientras observaba la evolución de las investigaciones y las explicaciones públicas ofrecidas por Gates respecto a su relación con Epstein. Finalmente, el anuncio de esta semana terminó despejando cualquier duda sobre el futuro de ese vínculo: la Fundación Gates dejó de formar parte de su plan sucesorio.
Con esta decisión, Buffett también confirmó que antes de finalizar 2034 transferirá la totalidad de las acciones de Berkshire Hathaway que aún conserva a las fundaciones dirigidas por sus hijos, excluyendo definitivamente a la institución que durante años administró buena parte de sus aportes filantrópicos.
Una amistad que hizo historia. La relación entre Warren Buffett y Bill Gates comenzó en la década de 1990, cuando ambos descubrieron afinidades que trascendían el mundo empresarial. A partir de entonces construyeron una estrecha amistad y una visión compartida sobre el destino que debían tener las grandes fortunas.
En 2006, Buffett sorprendió al anunciar que destinaría progresivamente la mayor parte de su patrimonio a la Fundación Bill & Melinda Gates, convencido de que contaba con la estructura necesaria para generar un impacto global en salud, educación y desarrollo.
Desde entonces, la organización recibió más de USD 47.000 millones en acciones de Berkshire Hathaway, convirtiéndose en una de las mayores receptoras de donaciones privadas de todos los tiempos.
La cooperación entre ambos alcanzó otro hito en 2010 con la creación de The Giving Pledge, iniciativa mediante la cual cientos de multimillonarios se comprometieron públicamente a donar la mayor parte de su riqueza con fines sociales.
Durante años, Buffett y Gates fueron considerados el rostro más visible del llamado “capitalismo filantrópico”.
El factor Epstein. Jeffrey Epstein fue condenado por delitos sexuales y murió en 2019 mientras permanecía detenido en una cárcel de Nueva York.
Aunque Bill Gates nunca fue acusado de participar en esos crímenes, sus reuniones con Epstein generaron fuertes cuestionamientos públicos cuando salieron a la luz.
El propio Gates reconoció posteriormente que haber mantenido encuentros con el financista fue un error de criterio. Más recientemente, durante una comparecencia ante legisladores estadounidenses, sostuvo que en aquel momento no comprendía la verdadera dimensión de los delitos atribuidos a Epstein y aseguró que nunca presenció actividades ilegales.
Sin embargo, el episodio continuó proyectando una sombra sobre su imagen pública y sobre la institución que lleva su nombre.
En un contexto donde la transparencia y la gobernanza ocupan un lugar central en la evaluación de organizaciones sin fines de lucro, el costo reputacional terminó convirtiéndose en un elemento imposible de ignorar.
Dos patrimonios que marcaron una época. La ruptura involucra a dos de las mayores fortunas del planeta. De acuerdo con las estimaciones más recientes, Warren Buffett posee un patrimonio cercano a USD 147.000 millones, mientras que Bill Gates conserva una riqueza estimada en torno a USD 124.000 millones, pese a haber destinado una parte significativa de su fortuna a proyectos filantrópicos.
Entre ambos concentran activos superiores a USD 270.000 millones, una magnitud comparable al producto interno bruto de varios países.
El mensaje para el mundo corporativo. La decisión de Buffett trasciende ampliamente el ámbito de la beneficencia.
En momentos en que las empresas destinan crecientes recursos a fortalecer sus políticas de cumplimiento, ética y gobierno corporativo, el inversor parece haber enviado una señal contundente: el destino de un patrimonio también depende de la confianza que inspire quien lo administra.
Para el mercado, el episodio constituye un recordatorio de que la reputación dejó de ser un concepto intangible para convertirse en un activo económico con capacidad de influir en inversiones, alianzas estratégicas y decisiones patrimoniales de miles de millones de dólares.
La histórica sociedad entre Buffett y Gates impulsó campañas sanitarias, programas educativos y proyectos de desarrollo en decenas de países. Su distanciamiento, sin embargo, demuestra que incluso las alianzas más sólidas pueden resquebrajarse cuando la credibilidad entra en juego.
Más allá del impacto personal entre dos de los empresarios más influyentes del último medio siglo, el episodio deja una conclusión que el mundo financiero conoce desde hace tiempo: las grandes fortunas pueden multiplicarse, pero la confianza sigue siendo el activo más difícil de recuperar.
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Bill Gates recibió amenazas “veladas” de Epstein por sus aventuras extramatrimoniales
Bill Gates dijo a miembros del Congreso de Estados Unidos que había recibido amenazas “veladas” del difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein por sus relaciones extramatrimoniales, según una transcripción de su testimonio hecha pública el martes. El cofundador de Microsoft declaró a puerta cerrada el 10 de junio ante el comité de Supervisión de la Cámara de Representantes sobre su amistad con el financiero estadounidense, quien falleció en prisión en 2019 mientras esperaba ser juzgado por delitos sexuales. En 2008 había sido condenado por solicitar servicios de prostitución a una menor.
Según la transcripción divulgada por el comité, Gates habló de amenazas “veladas” por parte de Epstein y dijo que éste pareció querer aprovechar su conocimiento de sus aventuras extramatrimoniales para obligarlo a permanecer en su círculo, cuando él ya se estaba distanciando. “No fui chantajeado, pero, ya sabes, al leer estos correos electrónicos, parece que las ideas del señor Epstein iban en esa dirección”, señaló Gates, refiriéndose a los documentos del caso Epstein publicados en enero por el Departamento de Justicia.
“Nunca me envió nada que yo calificara de chantaje”, prosiguió Gates, ante nuevas preguntas. Pero Gates añadió que le pareció que, a través de borradores de correos electrónicos, Epstein “estaba, en cierto modo, ensayando cómo él mismo, o alguien a quien él instruyera, podría optar por chantajearme, pero ninguno de esos mensajes me fue enviado jamás”.
Gates, de 70 años, ya había hecho públicas declaraciones ese mismo día, en las que afirmaba que nunca había tenido conocimiento del comportamiento delictivo de Epstein y que “nunca había victimizado a nadie”.
A finales de febrero, Gates declaró a The Wall Street Journal que sus vínculos con Epstein habían sido un grave error. También admitió haber mantenido relaciones extramatrimoniales con dos mujeres, aunque cualquier implicación en las actividades del financiero.
Gates sostiene que su relación con Epstein comenzó en 2011, tres años después de que este último se declarara culpable de delitos de prostitución de menores.
También reconoció que estaba al corriente de los problemas legales de Epstein, pero que le habían dicho que Epstein era alguien capaz de recaudar miles de millones de dólares para la salud mundial, un tema en el que Gates estaba profundamente involucrado. Al conocerlo, “sabía que había sido condenado”, dijo Gates a los legisladores. “Sabía que se trataba de algo de naturaleza sexual, pero no intenté saber más, aunque probablemente debería haberlo hecho”.
Fuente: AFP.
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Jeffrey Epstein estuvo en Colombia en 2002 durante el gobierno de Pastrana
La autoridad migratoria colombiana reveló ayer martes que el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein estuvo en Colombia en 2002 durante el gobierno del expresidente Andrés Pastrana. Además, la pareja y cómplice de Epstein, Ghislaine Maxwell, estuvo en el país en 2007, según ese departamento. Migración Colombia acató la orden de un tribunal de Cundinamarca (centro) y compartió la información disponible sobre las entradas y salidas de la pareja de depredadores sexuales con el medio Casa Macondo.
Según el portal, Epstein salió del aeropuerto El Dorado de Bogotá hacia Miami el 20 de julio de 2002, aunque no hay registro de su entrada. Se desconoce cuántos días pasó y qué hizo en Colombia el señalado líder de la red internacional de tráfico sexual de mujeres y menores de edad. Maxwell ingresó al país el 19 de marzo de 2007 y salió tres días después rumbo a Panamá, según los datos compartidos por Casa Macondo.
“Migración Colombia confirma que Epstein estuvo en Colombia durante el gobierno de Andrés Pastrana”, dijo en X el presidente izquierdista Gustavo Petro. En archivos publicados por la justicia estadounidense en enero sobre el caso Epstein aparece el exmandatario colombiano Andrés Pastrana (1998-2002). El expresidente de derecha ha reconocido que se reunió con Epstein y Maxwell, pero dice que las reuniones con el empresario financiero y su socia fueron de caracter formal.
No se conocen pruebas de que Pastrana se reuniera con Epstein en 2002. Medios locales difundieron fotografías en las que se ve a Maxwell y a Pastrana vestidos con uniformes de la Fuerza Aérea Colombiana en 2002, aunque no hay registros migratorios de ese viaje.
Maxwell, condenada a 20 años de prisión en Estados Unidos por explotación sexual de menores, declaró ante el Departamento de Justicia que estuvo en Colombia ese año.
“Viajé a lugares con Pastrana. Uno fue Colombia, y Epstein estaba presente”, dijo durante una entrevista en 2025, según su transcripción desclasificada. “Soy piloto de helicóptero y Andrés también. Nos hicimos amigos y piloteé un Blackhawk en Colombia”, agregó.
Pastrana también figura como pasajero en vuelos privados de Epstein y en correos electrónicos que sugieren una relación cercana con él y Maxwell. Epstein tenía vínculos de larga data con las élites políticas y empresariales del mundo. En 2008 se declaró culpable de solicitar servicios de prostitución a una menor y murió en prisión en 2019 mientras esperaba juicio en otro caso acusado de explotación sexual.
Fuente: AFP.
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Crisis política en Reino Unido: nuevo escándalo sacude al gobierno laborista
La presión sobre el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, se intensificó este viernes tras nuevos llamamientos a su dimisión, luego de ser acusado de haber mentido al Parlamento a raíz de recientes revelaciones sobre el proceso de nombramiento del exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson.
El jefe de Gobierno se encuentra en una posición comprometida desde hace meses debido a su decisión de designar en Washington al exministro laborista Mandelson, a quien posteriormente destituyó en septiembre pasado, tras acusarlo de haber “mentido de manera reiterada” sobre sus vínculos con el fallecido criminal sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
Según reveló el diario The Guardian, el Ministerio de Relaciones Exteriores había habilitado a Mandelson para el cargo en enero de 2025, pese a un dictamen desfavorable del organismo encargado de verificar sus antecedentes, lo que profundizó la controversia.
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Ante los reclamos de explicaciones, Starmer ha guardado silencio hasta el momento, aunque este viernes dispuso la destitución del principal funcionario de los servicios diplomáticos, Olly Robbins, asesor clave del Foreign Office, según confirmó su jefe de gabinete, Darren Jones.
Desde el entorno gubernamental se admitió que responsables del Foreign Office decidieron actuar “en contra de la recomendación” del organismo evaluador. No obstante, un portavoz del primer ministro aseguró que ningún miembro del gobierno tenía conocimiento de estos elementos antes del inicio de la semana.
El mandatario tiene previsto comparecer ante el Parlamento el próximo lunes para dar explicaciones, en medio de un escenario en el que se multiplican las exigencias de renuncia.
La líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, cuestionó con dureza al primer ministro en la red social X, denunciando una “deshonestidad deliberada” y afirmando que “es hora de que dimita”.
En el sistema político británico, realizar declaraciones engañosas ante el Parlamento constituye una falta grave, lo que agrava el impacto del caso en la credibilidad del Gobierno.
Starmer ha sostenido reiteradamente que desconocía el alcance de los vínculos entre Mandelson y Epstein. Sin embargo, documentos oficiales divulgados en marzo indican que fue advertido previamente de que el nombramiento representaba un “riesgo”.
El informe interno elaborado a finales de 2024, que contenía dicha advertencia, forma parte de una serie de documentos publicados sobre el controvertido proceso de designación diplomática.
Esta nueva crisis política se produce mientras el primer ministro participa este viernes en París en una reunión internacional sobre la circulación en el estrecho de Ormuz, afectada por el conflicto en Oriente Medio.
En paralelo, la popularidad de Starmer ha caído en las encuestas desde su llegada al poder en julio de 2024, en un contexto en el que deberá enfrentar en mayo las elecciones municipales británicas, consideradas clave para medir el respaldo a su gestión.
Fuente: Con texto de AFP