El dirigente ruso Vladimir Putin “no logró sus objetivos” de guerra ni “quebró a los ucranianos”, declaró este martes el presidente Volodimir Zelensky, justo cuatro años después de que Rusia invadiera su país. Ucrania marca el día con una muestra de solidaridad de sus aliados más firmes, pero sin vislumbrar el fin del conflicto más sangriento de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
"Putin no logró sus objetivos. No quebró a los ucranianos. No ganó esta guerra. Hemos preservado Ucrania y haremos todo lo posible para lograr la paz y para que se haga justicia", declaró Zelenski en un mensaje en video. El presidente ucraniano añadió que su país está preparado para hacer “todo” lo posible para garantizar una paz fuerte y duradera.
Cientos de miles de vidas se han perdido desde que el Kremlin envió tropas a Ucrania el 24 de febrero de 2022, confiado en una victoria rápida y sin esperar la feroz resistencia que encontraría. El impacto mundial del conflicto ha sido inmenso, con un aumento en los gastos de defensa en varios países europeos en anticipo de una posible confrontación con Rusia.
Las negociaciones entre ambos bandos, retomadas el año pasado por impulso de Estados Unidos, no han logrado detener los combates, que han destruido ciudades enteras y forzado a millones de ucranianos a huir de su país. La jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llegó el martes a Kiev para las conmemoraciones.
En un video resumió el objetivo de su visita: “subraya nuestro compromiso duradero con la justa lucha de Ucrania” y enviar “un mensaje claro tanto al pueblo ucraniano como al agresor: No cejaremos hasta que se restablezca la paz. Una paz en los términos de Ucrania”.
Von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, participarán en una reunión por videoconferencia con los aliados de Ucrania, la llamada “Coalición de Voluntarios”, que incluye a Alemania, Francia y el Reino Unido.
Sin visos de salida
Rusia, que ocupa actualmente cerca de 20 % del territorio ucraniano, bombardea a diario áreas civiles e infraestructuras, lo que ha provocado la peor crisis energética desde el inicio de la invasión, agravada por un rudo invierno.
Los aliados occidentales de Kiev han impuesto fuertes sanciones a Moscú, obligando al país a reorientar sus exportaciones petroleras a nuevos mercados, sobre todo en Asia.
Pese al impacto de las sanciones, las fuerzas rusas han avanzado lentamente en los últimos meses, en especial en la región oriental del Donbás, epicentro de combates sangrientos y que Moscú quiere anexar.
En tanto, las negociaciones continúan bajo mediación de Estados Unidos. Zelenski insiste en sus demandas de garantías de seguridad de parte de Washington antes de cualquier acuerdo con Moscú.
Rusia ha rechazado las propuestas ucranianas de enviar fuerzas europeas a Ucrania después de un eventual acuerdo de alto el fuego. El presidente ruso ha advertido incluso que alcanzará sus objetivos por la fuerza si fracasa la diplomacia.
Reconstrucción
La guerra de cuatro años ha devastado a Ucrania, que ya era uno de los países más pobres de Europa. Según un informe conjunto del Banco Mundial, la UE y la ONU, publicado el lunes, el costo de la reconstrucción en la posguerra será de 558.000 millones de dólares en la próxima década.
Rusia justificó el envío de tropas a Ucrania para impedir su ambición de unirse a la OTAN. Estima que el ingreso de Kiev en la Alianza Atlántica amenaza su propia seguridad.
El lunes, durante una ceremonia conmemorativa del Día del Defensor de la Patria, Putin insistió en que sus soldados defienden las “fronteras” de Rusia en Ucrania para asegurar la “paridad estratégica” entre las potencias y combatir por el “futuro” del país.
Ucrania, una exrepública soviética, considera que la guerra es el resurgimiento del imperialismo ruso dirigido a subyugar al pueblo ucraniano.
“Rusia quiere imponer al mundo un modo de vida diferente y cambiar las vidas que los pueblos han elegido para sí mismos”, declaró Zelenski en una entrevista el domingo con la BBC.
Fuente: AFP.

