El grupo yihadista Estado Islámico (EI) instó el sábado a sus combatientes a desafiar a las nuevas autoridades sirias en su primer mensaje de audio en dos años. Según su portavoz, Abu Hudhayfah al-Ansari, los miembros del grupo en Siria deben luchar contra el nuevo régimen sirio, y convertir ese combate en su prioridad.
La última intervención del EI fue en enero de 2024, en respuesta a la guerra iniciada por Israel en la Franja de Gaza tras el ataque del 7 de octubre de 2023. En una grabación titulada “Y mátenlos dondequiera que los encuentren”, instó a sus simpatizantes a atacar a la comunidad judía en todo el mundo.
En 2014, el EI se apoderó de vastos territorios en Siria e Irak, cometió masacres y esclavizó mujeres y niñas con fines sexuales. Con el respaldo de una coalición liderada por Estados Unidos, Irak declaró al grupo derrotado en 2017. En Siria, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por los kurdos, derrotaron al EI dos años después.
Sin embargo, la organización mantiene células durmientes en zonas desérticas y lleva a cabo ataques esporádicos. Desde la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, el nuevo presidente islamista de Siria, Ahmad al-Sharaa, quien dirigió Hayat Tahrir al-Sham (HTS), la antigua rama siria de Al-Qaeda, ha buscado distanciarse de su pasado yihadista. El año pasado, Damasco se unió a la coalición internacional contra el EI. En las últimas semanas, el ejército estadounidense ha trasladado a más de 5.700 presuntos detenidos del grupo de Siria a Irak para asegurar su vigilancia.
Las cárceles donde se encontraban anteriormente estaban controladas por las FDS, que se retiraron de algunas de ellas bajo presión del ejército sirio, lo que generó preocupación por posibles fallos de seguridad. Las autoridades también evacuaron el campamento de Al-Hol esta semana hacia otro lugar en el norte de Siria, tras la fuga de miles de familiares de yihadistas extranjeros.
Control de un aeropuerto
Las autoridades sirias tomaron el control del aeropuerto de Qamishli, que estaba en poder de las fuerzas kurdas, como parte de su proceso de integración en el Estado central, anunció ayer sábado la agencia oficial de noticias SANA. La minoría kurda había establecido una zona autónoma en el norte de Siria, pero bajo presión militar de Damasco cedió en febrero varios de sus bastiones a las fuerzas gubernamentales.
El aeropuerto de Qamishli, que los kurdos habían capturado tras la caída del expresidente Bashar al Asad, a fines de 2024, pasa ahora también a estar bajo el control de las autoridades del islamista Ahmed al Sharaa. Funcionarios de la Dirección General de Aviación Civil siria inspeccionaron el sábado las instalaciones y “discutieron sobre los medios para relanzar la actividad” según las normas internacionales vigentes, informó la agencia SANA.
Se trata de “un paso institucional importante en el proceso de unificación de la gestión de los aeropuertos bajo el paraguas del Estado”, declaró en la red social X el director del organismo, Omar al Husari. El aeropuerto de Qamishli, el único del noreste de Siria, sirvió durante años como enlace vital para los habitantes de la región, especialmente durante la guerra civil (2011-2024).
Permaneció bajo control gubernamental y siguió recibiendo vuelos regulares, conectando la ciudad con la capital, Damasco. También fue utilizado como base militar desde noviembre de 2019 por Rusia, aliado clave del expresidente sirio. El aeropuerto dejó de funcionar tras el derrocamiento de Bashar al Asad.
Además de este aeropuerto, los kurdos deben entregar al Estado central los campos petroleros —principal fuente de financiación de la administración autónoma— y los puestos fronterizos que controla.
Fuente: AFP.