Ucrania y Rusia mantendrán este miércoles en Ginebra una segunda jornada de diálogos de paz mediados por Estados Unidos, cuyo principal emisario destacó “avances significativos” para terminar el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las conversaciones constituyen el último esfuerzo diplomático para detener los combates, que dejan desde febrero de 2022 cientos de miles de muertos, millones de personas obligadas a huir y gran parte del este y el sur de Ucrania devastados.

Estados Unidos presiona para acabar con la guerra, que dura ya casi cuatro años, pero no ha logrado mediar en un acuerdo entre Moscú y Kiev sobre la cuestión clave del territorio. Dos rondas anteriores de negociaciones en Abu Dabi no lograron avances. Sin embargo, el enviado estadounidense Steve Witkoff, que representa al gobierno de Donald Trump en los diálogos en Suiza, afirmó que los esfuerzos diplomáticos del mandatario republicano supusieron un paso adelante en su intento de poner fin a los enfrentamientos.

“El éxito del presidente Trump en reunir a ambas partes de esta guerra ha tenido avances significativos y estamos orgullosos de trabajar bajo su liderazgo para detener las matanzas en este terrible conflicto”, escribió en X, sin dar detalles. “Ambas partes acordaron informar a sus respectivos líderes y continuar trabajando por un acuerdo”, agregó Witkoff.

En el terreno, los combates continúan. La Fuerza Aérea de Kiev denunció este miércoles que durante la noche previa a la nueva jornada de diálogos Rusia lanzó contra su territorio un misil balístico y 126 drones, de los que derribó un centenar.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ya había cuestionado en su discurso vespertino el martes si Moscú se tomaba en serio la paz, mientras su gobierno, dijo, estaba dispuesto “a avanzar rápidamente hacia un acuerdo digno para poner fin a la guerra”. “¿Qué es lo que quieren?”, preguntó Zelenski, al acusar al Kremlin de dar prioridad a los ataques con misiles sobre la “diplomacia real”.

“Victoria” sin más

El primer día de conversaciones celebrado en Ginebra el martes “duró seis horas” y “fue muy tenso”, dijo a la AFP una fuente cercana a la delegación rusa bajo anonimato. En estos diálogos, el Kremlin volvió a estar representado por el nacionalista y exministro de Cultura Vladimir Medinski como su principal negociador.

El secretario de Seguridad Nacional de Ucrania, Rustem Umiérov, encabeza la delegación de Kiev y, tras la primera jornada, aseguró que las negociaciones van a continuar este miércoles. Agradeció a Washington su mediación y dijo que había informado a los aliados europeos de los resultados de la primera ronda de conversaciones, que, según él, se habían centrado en “cuestiones prácticas y los mecanismos de posibles soluciones” al conflicto.

“He concluido una reunión separada con representantes de Estados Unidos y socios europeos: Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Suiza”, escribió en la plataforma de mensajería Telegram. Trump presionó el lunes a Kiev para que llegara a un acuerdo, al decir que “más les vale sentarse a la mesa, y rápido”.

Zelenski dijo el martes al medio Axios que “no era justo” que el magnate republicano siguiera pidiendo a Ucrania que negociara un acuerdo, y añadió que no se logrará una paz duradera si se le entregaba la “victoria” a Rusia sin más. “Espero que solo sea una táctica y no una decisión”, zanjó.

“Desprecia los esfuerzos de paz”

Incluso antes de que comenzaran los diálogos, Ucrania había acusado a Rusia de socavar los esfuerzos de paz al lanzar 29 misiles y 396 drones en ataques la noche del martes, que según las autoridades causaron la muerte de cuatro personas y cortaron el suministro eléctrico a decenas de miles en el sur.

A última hora del martes, el Estado Mayor de Ucrania afirmó que Moscú lanzó 28 misiles y 109 bombas aéreas guiadas contra su territorio desde el comienzo del día.

Mientras tanto, Rusia acusó a Ucrania de disparar más de 150 drones durante la noche del martes, principalmente sobre las regiones del sur y la península de Crimea, ocupada por Moscú en 2014.

Rusia ocupa alrededor de una quinta parte de Ucrania, incluida Crimea y las zonas que los separatistas respaldados por Moscú habían tomado antes de la invasión de 2022.

Está presionando para obtener el control total de la región oriental ucraniana de Donetsk como parte de cualquier acuerdo, y ha amenazado con tomarla por la fuerza si las negociaciones fracasan. Las fuerzas ucranianas lograron recientemente sus avances más rápidos en dos años y medio, recuperando 201 kilómetros cuadrados la semana pasada, según un análisis de la AFP de los datos del Instituto para el Estudio de la Guerra.

Fuente: AFP.

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