El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, continúa este domingo su gira por Europa con visitas a dos países dirigidos por aliados de Donald Trump, Eslovaquia y Hungría, tras su llamamiento a los europeos para que defiendan la civilización occidental.
En Múnich (Alemania), durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa “fuerte”.
En Bratislava, en una visita relámpago de pocas horas este domingo, Rubio tiene previsto reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que el presidente estadounidense.
Tras aquel encuentro en Florida, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios “extremadamente importantes” sobre energía nuclear.
Te puede interesar: Oliver Gayet: “Paraguay puede convertirse en un polo turístico gastronómico”
Reunión con Orbán
El secretario de Estado estadounidense viajará después a Budapest para mantener reuniones el lunes con las autoridades húngaras, entre ellas el primer ministro Viktor Orbán.
Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de “hombre fuerte y poderoso”, con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril.
Orbán afronta su mayor desafío desde su regreso al poder en 2010, y su partido, Fidesz, va por detrás del partido opositor TISZA en los sondeos previos a los comicios.
En un discurso el sábado, Orbán se comprometió a continuar su ofensiva contra las “pseudoorganizaciones civiles, los periodistas, los jueces y los políticos comprados”, en una línea similar a la que sigue Trump en Estados Unidos.
El primer ministro húngaro también manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la llamada Junta de Paz promovida por el presidente estadounidense.
Orbán es muy cercano a la administración Trump por su política migratoria desde la crisis de los refugiados sirios hace diez años.
Cuestión energética
Durante una visita de Orbán a la Casa Blanca el año pasado, Hungría también obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses sobre las importaciones de petróleo y gas rusos.
El anterior presidente demócrata, Joe Biden, mantenía relaciones mucho más hostiles con Orbán, a quien acusaba de “tender hacia la dictadura”, especialmente por silenciar a los medios independientes y hacer campaña contra los derechos LGTB+.
Leé también: Cinco países acusan a Rusia de envenenar a Navalni con “toxina” de rana
Según los responsables estadounidenses, la energía será un tema central de las visitas de Rubio.
Tanto Eslovaquia como Hungría son países de Europa Central sin litoral, con estrechos vínculos con Rusia y que siguen dependiendo de los combustibles fósiles rusos a pesar de las sanciones derivadas de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Fuente: AFP