Un día después de la inesperada confesión del biatleta noruego Sturla Holm Laegreid de una infidelidad conyugal justo tras ganar un bronce olímpico, su exnovia afirmó que le resultaba “difícil perdonarle”. Ante la perplejidad general, el deportista, justo tras quedar tercero en la prueba de 20 km de biatlón el martes en Antholz (norte de Italia), declaró ante el micrófono de la televisión NRK de su país, que emitía en directo su reacción, que estaba destruido anímicamente por una reciente ruptura amorosa, motivada por una infidelidad suya.
“Hay alguien que, quizás, no esté delante del televisor hoy. Hace seis meses conocí al amor de mi vida, la más guapa y la mejor persona del mundo. Y hace tres meses cometí el mayor error de mi vida, siéndole infiel", dijo el biatleta de 28 años. El miércoles, su exnovia, cuyo nombre no fue publicado, reaccionó en declaraciones al diario noruego Verdens Gang (VG). “Es difícil perdonarle. Incluso aunque haya hecho una declaración de amor delante de todo el planeta”, escribió esta mujer en un mensaje de texto telefónico al diario.
“No he elegido estar en esta posición y es doloroso para mí encontrarme en ella”, precisó. Noruega fue la triunfadora en esa prueba del biatlón del martes ya que el oro fue para Johan-Olav Botn. Laegreid deseó “no haber estropeado el día de Johan” con su confesión pública.
“Fue quizás muy egoísta por mi parte conceder esa entrevista. Realmente, no estoy aquí mentalmente”, dijo a los periodistas. La exestrella del biatlón noruego Johannes Thingnes Boe estimó que las palabras de Laegreid sobre su infidelidad habían llegado “en un mal momento y en un mal lugar”.
Fuente: AFP.
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La fiscalía noruega pidió 7 años de cárcel para el hijo de princesa heredera
La fiscalía noruega solicitó el miércoles una pena de siete años y siete meses de cárcel para Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, por violaciones y agresiones a cuatro mujeres. “La violación puede dejar secuelas duraderas y destruir vidas”, argumentó el fiscal Sturla Henriksbø en el penúltimo día del juicio en el tribunal de Oslo. “Puede ser algo que la víctima lleve consigo toda su vida”, justificó.
Høiby, hijo de una relación de su madre anterior al matrimonio con el príncipe heredero Haakon, compareció bajo custodia en este proceso por 40 cargos que acarrean una pena total de 16 años de cárcel. El joven de 29 años reconoce algunos hechos, pero niega las acusaciones más graves, sobre todo las presuntas violaciones cometidas contra cuatro mujeres que no estaban en condiciones de oponerse.
Vestido con pantalones vaqueros y un polo azul de manga corta que dejaba al descubierto sus brazos tatuados, Høiby, que no pertenece formalmente a la casa real, no reflejó emociones al escuchar la pena solicitada contra él. El caso contribuyó a empañar gravemente la imagen de la casa real de Noruega.
Todo empezó el 4 de agosto de 2024, cuando la policía detuvo a Høiby por sospechas de haber agredido a su pareja la noche anterior. Tras confiscar teléfonos y ordenadores, la policía encontró películas y vídeos que documentaban posibles delitos por los que fue acusado.
“Con derecho a todo”
Las cuatro presuntas víctimas de agresiones sexuales no se dieron cuenta de que habían sido víctimas de violación hasta más tarde, cuando la policía les mostró las imágenes y les explicó su carácter potencialmente delictivo.
Las presuntas violaciones se habrían cometido todas tras noches de fiesta, durante las cuales Høiby habría consumido alcohol y estupefacientes, y después de relaciones sexuales consentidas.
Una de esas violaciones habría tenido lugar en el sótano de la residencia del príncipe Haakon y de la princesa Mette-Marit mientras la pareja se encontraba en casa.
En su alegato, el fiscal Henriksbø describió a Høiby como alguien “que se cree con derecho a todo” y poco preocupado por consultar a sus parejas sexuales “cuando ellas se han quedado dormidas mientras él quiere más”.
En el proceso, Høiby afirmó que todas las relaciones sexuales fueron consentidas y que no tenía la costumbre de mantener relaciones con personas dormidas.
En cuanto a las agresiones que habría infligido a mujeres, el fiscal lo describió como un hombre “presa de arrebatos de ira, celoso y que, sobre todo cuando está bajo los efectos (de sustancias), puede perder el control”.
“Puede perder el control, gritar, lanzar teléfonos, incluso cuchillos, dar puñetazos en las paredes. Y hemos oído hablar de estrangulamientos, golpes y escupitajos”, relató el fiscal.
“Marius Borg Høiby no es un monstruo. Ninguno de nosotros lo es. Todos somos seres humanos, con cosas buenas y malas. No debe ser juzgado por quién es, sino por lo que ha hecho”, reforzó.
El viernes, el hijo de la princesa rompió a llorar al evocar la “presión mediática” que, según él, lo ha “borrado como persona”. “Ya no soy Marius; soy un monstruo. Me he convertido en el blanco del odio de toda Noruega”, lamentó.
Høiby también es acusado de haber transportado 3,5 kg de marihuana, amenazas, ruptura de prohibiciones de contacto, daños a la propiedad, vulneración de la intimidad de la vida privada e infracciones de tránsito.
El joven alto, rubio y con barbilla incipiente pasó gran parte del juicio sin moverse de su asiento, dibujando, masticando chicle o consumiendo tabaco de mascar. Tras la fiscalía, les tocará hablar a los representantes de las denunciantes, y luego la última palabra la tendrá la defensa, el jueves. No se espera el veredicto hasta dentro de varias semanas, o incluso meses.
Fuente: AFP.
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La noruega “Valor sentimental” dejó sin Óscar a Brasil
El drama familiar noruego “Valor sentimental”, una historia agridulce sobre un padre ausente y envejecido que busca el perdón de sus hijas, ganó ayer domingo el Óscar a la mejor película internacional. La cinta llegó a la 98.ª edición de los Premios de la Academia con nueve nominaciones, un logro inusual para una producción extranjera, compitiendo incluso a mejor película y mejor dirección.
“Nunca estuve más orgulloso por un elenco como el que tuve”, dijo al recibir la estatuilla su director, Joachim Trier, quien también agradeció a su familia. “Siento que represento al cine global”, agregó el cineasta, que aplaudió a sus contendores en la categoría. “Valor sentimental” presenta a Gustav Borg, un famoso director de cine interpretado por el sueco Stellan Skarsgard, quien reaparece en el funeral de su exesposa y en la vida de sus hijas tras años de distancia.
De improviso, le ofrece un protagónico en su nueva película a la mayor, la emergente actriz de teatro Nora (Renate Reinsve). Lo que sigue en esta producción es una dolorosa autopsia de los traumas y secretos familiares entre un padre ausente, que intenta redimirse, y dos hermanas unidas, pero con diferentes perspectivas.
Como muestra de la brecha que los separa, Borg escribe una escena de suicidio para Nora, sin saber que su hija, cuyo éxito como actriz de teatro apenas oculta sus demonios internos, intentó una vez quitarse la vida. En un cambio de roles, la hermana menor, Agnes, interpretada por Inga Ibsdotter Lilleaas, se convierte en el pilar de la familia.
“Ellos mismos”
“Suena cursi, pero lloré mucho durante el rodaje de esta película porque me emocionaron mucho los actores”, contó Trier a la AFP el año pasado.
“Conozco a los actores, son mis amigos. Sé que eran mitad personajes y mitad ellos mismos”, afirmó el realizador, que coescribió el filme con su acostumbrado colaborador, Eskil Vogt.
Casi unánime, la crítica elogió una actuación formidable.
Tanto Skarsgard como Lilleaas fueron nominados al Óscar a mejor actor y mejor actriz de reparto, mientras que Reinsve, que ganó el premio de Cannes en 2021 por la anterior película de Trier, “La peor persona del mundo”, fue nominada a mejor actriz. La estadounidense Elle Fanning también fue nominada en la misma categoría que Lilleaas, al interpretar a una estrella de Hollywood que llega a trabajar en la película de Borg después de que Nora rechaza el papel escrito para ella.
Batalla emocional
La hermosa y antigua casa de madera de estilo escandinavo en Oslo donde se rodó esta cinta es en sí misma un personaje de la historia, que lleva en sus paredes el peso emocional de varias generaciones. Es el lugar donde la madre de Borg se ahorcó cuando él era niño, la casa de la que huyó tras su divorcio y, finalmente, el sitio donde planea rodar su nueva película tras la muerte de su exmujer.
También es el escenario de las intensas batallas emocionales entre él y sus hijas. “La casa es testigo de lo que no se dijo”, explicó Trier a la revista Script Magazine. El filme recibió en su estreno en el Festival de Cannes en mayo una extraordinaria ovación de 19 minutos y ganó el segundo galardón más importante.
Además de sus nueve nominaciones a los Óscar, la cinta también fue candidata a ocho Globos de Oro, aunque solo Skarsgard se llevó un premio, y a ocho BAFTA, en los que ganó el de mejor película en lengua no inglesa. Este domingo, “Valor sentimental” finalmente superó en los máximos galardones del séptimo arte a la brasileña “El agente secreto”, la francesa “Un simple accidente”, la española “Sirat. Trance en el desierto” y la tunecina “La voz de Hind Rajab”.
“Había visto las películas de Joachim y me preguntaba: ¿cuándo me va a llamar?”, confesó Skarsgard el año pasado en Cannes. “Pensaba que él podía sacar de mí algo que otros no podían”, agregó.
A pesar de su éxito internacional, la sexta cinta de Trier no fue un éxito entre todos los críticos noruegos.
Algunos la consideraron demasiado pulida, demasiado egocéntrica debido a su trama ambientada en el mundo del cine y demasiado estética para que el espectador medio pudiera identificarse con ella. No obstante, incluso antes de que Hollywood diera su opinión, “Valor sentimental” batió todos los récords de taquilla para una película noruega.
Fuente: AFP.
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Descalifican a atleta ucraniano por casco con imágenes de deportistas fallecidos
El deportista ucraniano Vladislav Heraskevich, que quería usar un casco con imágenes de deportistas fallecidos durante el conflicto con Rusia, fue descalificado este jueves de las pruebas de skeleton de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, informó el Comité Olímpico Internacional (COI). “Ha sido descalificado”, confirmó un portavoz del Comité Olímpico Ucraniano.
En un comunicado, el organismo internacional afirmó que el competidor “no podrá participar” en los Juegos Olímpicos de Invierno “tras negarse a cumplir las directrices del COI sobre la expresión de los atletas”. El COI había propuesto el martes al ucraniano llevar un brazalete negro en lugar del casco, como medida excepcional ante su caso.
“Esta mañana, a su llegada a las instalaciones de la competición, Heraskevich se reunió con la presidenta del COI, Kirsty Coventry, que le explicó por una última vez la postura del COI. Como en las reuniones anteriores, él se negó a cambiar la suya”, argumentó la instancia olímpica en un largo texto explicativo.
En esas condiciones, “se tomó la decisión por parte de los jueces de la Federación Internacional (de Bobsleigh y Skeleton, IBSF), basándose en el hecho de que el casco que quería llevar no se ajusta a la reglamentación”, añade el comunicado.
“El COI decidió por ello, con pesar, retirarle su acreditación para los Juegos Olímpicos de 2026. A pesar de las numerosas conversaciones y discusiones en persona con Heraskevich (...) no quiso llegar a un punto de encuentro”, añadió el COI.
El abanderado de Ucrania en estos Juegos Olímpicos participó el lunes y el miércoles en los entrenamientos con un casco gris llevando las imágenes serigrafiadas de varios de sus compatriotas fallecidos en la guerra.
El presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, había aplaudido su iniciativa.
“Su casco lleva los retratos de nuestros deportistas caídos a manos de Rusia. El patinador artístico Dmytro Sharpar, caído en combate cerca de Bajmut; Yevhen Malyshev, biatleta de 19 años, caído a manos de los ocupantes cerca de Járkov; y otros atletas ucranianos cuyas vidas fueron arrebatadas por la guerra librada por Rusia”, enfatizó Zelenski el lunes en Telegram.
Fuente: AFP.
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“Casco memorial” de atleta ucraniano causa polémica en Juegos Olímpicos de Invierno
Insistiendo en su intención de lucir en su competición de los Juegos Olímpicos de Invierno un casco con fotos de varios deportistas de su país víctimas de la invasión rusa, el abanderado de Ucrania desafió el martes al Comité Olímpico Internacional (COI), que únicamente le autoriza a llevar un brazalete negro.
¿Dónde termina el luto y comienza una proclama política? El Comité Olímpico Internacional (COI) pensaba haber trazado una fina línea y había aceptado que el abanderado de Ucrania en los Juegos de Invierno compitiera en el skeleton con un brazalete negro por esos compañeros muertos en la guerra con Rusia.
“Consideramos que es un buen compromiso”, explicó a la prensa Mark Adams, el portavoz de la instancia olímpica, que había rechazado antes que el mismo deportista luciera el casco con las fotografías. El caso de Vladyslav Heraskevych volvió a poner a la organización con sede en Lausana ante uno de sus retos más antiguos: conciliar la neutralidad política y tener en cuenta las solicitudes individuales de los deportistas.
Originario de Kiev, este competidor de skeleton participó el lunes en el entrenamiento en Cortina d’Ampezzo con un casco donde se mostraban imágenes serigrafiadas de compatriotas muertos en la guerra, antes de anunciar que los organizadores le impedían seguir luciéndolo.
“Esta decisión me rompe el corazón. Siento que el Comité Olímpico Internacional (COI) está traicionando a los deportistas que formaron parte del movimiento olímpico al no permitirles ser homenajeados donde nunca más podrán competir”, escribió después en Instagram.
Apoyo de Zelenski
De manera inmediata, recibió el apoyo del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. “Su casco lleva los retratos de nuestros deportistas caídos a manos de Rusia. El patinador artístico Dmytro Sharpar, caído en combate cerca de Bajmut; Yevhen Malyshev, biatleta de 19 años, caído a manos de los ocupantes cerca de Járkov; y otros atletas ucranianos cuyas vidas fueron arrebatadas por la guerra librada por Rusia”, enfatizó Zelenski en Telegram.
Para el jefe de Estado, Heraskevych “recordó al mundo el precio de nuestra lucha. Esa verdad no puede ser molesta, inapropiada o calificada de ‘manifestación política durante un evento deportivo’”.
Desde hace décadas, el COI prohíbe en el artículo 50 de su Carta Olímpica toda forma de “propaganda política, religiosa o racial” en los lugares de competición, en la Villa Olímpica o en las ceremonias de entrega de medallas.
“Ese casco contraviene las directivas”, mantuvo ayer martes Mark Adams, recordando que el objetivo de las mismas es proteger a los Juegos Olímpicos “de todos los tipos de interferencias” para que “todos los deportistas puedan concentrarse en su rendimiento”.
Pero la organización mantuvo el lunes “una reunión informal” con el entrenador de Vladislav Heraskevych “y con su entorno”, y afirmó haber “tenido en cuenta desde el principio la situación del deporte ucraniano desde la invasión rusa”.
“Lo usaré”
“Comprendo plenamente el deseo de los deportistas de recordar a amigos y compañeros de equipo que han perdido la vida en este conflicto y en otros conflictos en el mundo”, insistió Mark Adams.
Por ello, Vladislav Heraskevych podrá “llevar un brazalete negro durante la competición”, “sin texto”, “para proceder a esta conmemoración”, precisó el portavoz del COI. Los participantes en los Juegos son libres plenamente para expresarse “en conferencia de prensa, a la salida de la competición en la zona mixta” o en las redes sociales.
Pero el deportista aseguró horas después de las palabras de Adams que está decidido a competir con su “casco memorial”, según la expresión de su entrenador. “Lo he utilizado en los entrenos (...) y lo usaré el día de la carrera”, aseguró el piloto de skeleton, cuyas pruebas comienzan el jueves.
La pelota está ahora sobre el tejado del COI, que es consciente de que una descalificación del deportista por este motivo desencadenaría una enorme tormenta. Según un conteo transmitido por el ministro ucraniano de Deportes, Matviy Bidnyi, a la AFP, “más de 650 deportistas y entrenadores” ucranianos han muerto debido a la invasión rusa desde febrero de 2022.
Fuente: AFP.