Hombres armados secuestraron a nueve fieles de un templo católico, donde oraban la noche del domingo en el turbulento centro de Nigeria, informó la policía. El hecho ocurrió en el estado de Benue, parte del llamado Cinturón Central de Nigeria, donde se registran enfrentamientos por tenencia de tierra entre agricultores y pastores, así como secuestros para cobrar rescate por parte de grupos armados.
El ataque más reciente se da tras una serie de secuestros masivos en Nigeria que generaron cuestionamientos internacionales sobre la situación de seguridad del país. “Nueve personas fueron secuestradas por hombres armados durante una vigilia nocturna cuando los fieles oraban en la iglesia católica St. John” en la zona de Ado, indicó a la AFP la portavoz policial Udeme Edet.
Semanas atrás, decenas de fieles fueron plagiados de tres iglesias durante las misas dominicales en el estado norcentral de Kaduna. Todos fueron liberados posteriormente. Nigeria se divide entre el sur de mayoría cristiana y el norte de mayoría musulmana, y está plagado por conflictos que, según expertos, cobran vidas de cristianos y musulmanes por igual. El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó atacar objetivos del grupo Estado Islámico en el noroeste de Nigeria, a los que acuso de asesinar cristianos.
Cristianos liberados
Un grupo de 89 cristianos secuestrados desde mediados de enero tras un ataque de bandas armadas contra tres iglesias en Nigeria fue liberado este jueves. Los fieles, vestidos con camisetas naranjas, llegaron en un autobús escoltado por las fuerzas de seguridad y fueron acogidos por el gobernador del estado de Kaduna, Uba Sani.
La autoridad de este estado del norte de Nigeria afirmó que en total 183 personas fueron secuestradas, 11 lograron escapar y 83 regresaron hace unos días. El secuestro masivo tuvo lugar el 18 de enero durante un ataque contra iglesias durante la misa dominical en una zona remota del estado de Kaduna.
Las circunstancias de la liberación no fueron reveladas. El pago de rescates es ilegal en Nigeria, pero hay sospechas de que el gobierno recurre habitualmente a esta práctica. La semana pasada, un líder tradicional informó que la mitad de los secuestrados en realidad lograron huir durante el ataque y se escondieron en otras aldeas. El país más poblado de África experimentó un resurgimiento de los secuestros masivos desde noviembre. Estados Unidos acusó al país de ser incapaz de frenar esta violencia.
El presidente estadounidense Donald Trump acusó a finales de 2025 a los grupos armados nigerianos de perseguir a los cristianos, a quienes describió como víctimas de “genocidio”. A finales de diciembre Estados Unidos lanzó ataques en el estado de Sokoto, en el noroeste, contra objetivos del grupo yihadista Estado Islámico. La ola de secuestros de finales del año pasado llevó al presidente nigeriano, Bola Tinubu, a declarar el estado de emergencia de seguridad nacional y a lanzar una campaña de reclutamiento de soldados y policías para combatir la inseguridad.
Fuente: AFP.

