El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el lunes que México dejará de suministrar petróleo a Cuba, luego de firmar la semana pasada un decreto que amenaza con imponer aranceles adicionales a cualquier país que suministre crudo a la isla. Cuba, bajo embargo económico de Estados Unidos desde hace más de seis décadas, está sumida en una grave crisis económica, la peor desde la implosión del bloque soviético en 1991. Cuba “es una nación fallida. México va a dejar de enviarles petróleo”, dijo el lunes Trump a periodistas en la Casa Blanca.

La economía cubana sobrevivió durante los últimos años gracias al petróleo barato que le proporcionaba Venezuela. Pero dejó de recibirlo luego de la caída hace un mes del mandatario venezolano Nicolás Maduro, en el poder desde 2013, en una operación de fuerzas estadounidenses. El fin del suministro de crudo mexicano a Cuba profundizaría significativamente la crisis económica de la isla, marcada por la escasez y los prolongados apagones.

Trump firmó el 28 de enero una orden ejecutiva en la que amenaza con imponer aranceles a los países que le vendan crudo a la isla, al considerar que representa una “amenaza excepcional” a la seguridad nacional estadounidense. El decreto, en la práctica, obliga a los socios de Cuba a elegir entre comerciar con la mayor economía del mundo o con una isla empobrecida de 11 millones de habitantes.

México, cuyo mayor socio comercial es Estados Unidos, se ha mostrado reacio a cortar los envíos, y su presidenta Claudia Sheinbaum reconoce que no quiere poner a su país en riesgo en materia de aranceles. La mandataria mexicana advirtió sobre “una crisis humanitaria de gran alcance” en Cuba y anunció el envío de ayuda humanitaria esta semana. Pero también dijo que no descuidará las implicancias que el decreto de Washington pueda tener para México.

“Intercambio de mensajes”

Trump reiteró el lunes que su gobierno mantenía conversaciones con los dirigentes de Cuba. “Creo que estamos bastante cerca [de un acuerdo], pero ahora mismo estamos tratando con los líderes cubanos”, dijo en el Despacho Oval, sin dar más detalles. El domingo había declarado en su residencia en Mar-a-Lago que estaba hablando “con los más altos responsables” de la isla.

Un alto diplomático cubano señaló el lunes a la AFP que había contactos entre ambos países, pero no conversaciones formales. “No existe un diálogo específicamente en estos momentos, pero sí ha habido intercambio de mensajes”, dijo el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío.

“Sí es verdad que ha habido comunicaciones entre los dos gobiernos”, apuntó. Cuba enfrenta desde hace seis años una severa crisis económica debido a los efectos combinados del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, vigentes desde 1962, la baja productividad de su economía centralizada y el colapso del turismo.

A esta situación se suma el impacto del parón en el suministro de petróleo venezolano, lo que ha dejado a la isla comunista aún más vulnerable y ha profundizado la escasez de combustible y los apagones que en La Habana ya superan las 10 horas.

La Habana acusa a Washington de querer “asfixiar” su economía.

“Nos va a obligar a transitar por un periodo muy difícil que reclamará de nosotros un alto grado de creatividad, de estoicismo, de austeridad”, dijo el vicecanciller cubano. Sin embargo, subrayó que el país se ha venido “preparando” para escenarios que podrían “venir con el actual gobierno de Estados Unidos” y que “no es algo que nos agarra desprevenidos”.

Fuerte caída del turismo en 2025

El turismo en Cuba sufrió una fuerte caída en 2025 al cerrar el año con 1,8 millones de visitantes, muy por debajo de la meta del gobierno de 2,6 millones, según las últimas cifras oficiales. El turismo es una de las principales fuentes de divisas de la isla, que enfrenta su peor crisis económica en más de tres décadas.

Las cifras divulgadas el domingo por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) muestran un desplome del 17,8% del turismo respecto a 2024, cuando el país recibió 2,2 millones de visitantes. “Se sabía que sucedería”, comentó el economista cubano Pedro Monreal en su cuenta en X. El 2025 “fue un año terrible para el turismo internacional en Cuba”.

Los visitantes históricos a Cuba redujeron sus viajes en 2025: los de Canadá (-12,4%), los cubanos residentes en el exterior, en su mayoría radicados en Estados Unidos (-22,6%), los provenientes de Rusia (-29%) y los de Alemania (-50,5%). Cubanos dueños de negocios relacionados con el turismo deploran la caída de visitantes.

“Estamos atravesando una situación súper mala”, declaró a la AFP Raúl Bahamonde, que tiene dos casas de renta en La Habana. “He bajado en un 75% los precios para poder lograr alguna reserva”, añadió el hombre, que se mostró pesimista sobre el futuro del negocio.

“Ya no quieren venir”

En el valle de Viñales, en el extremo más occidental de Cuba, Luis Orlando Deulofeu, otro cubano dedicado al arrendamiento privado a turistas asegura que el 2025 “fue duro” y que ya siente en su negocio el impacto de las crecientes tensiones entre Washington y La Habana. “Tengo cancelaciones de turistas estadounidenses que ya no quieren venir”, acota.

Varios países han emitido advertencias para viajeros con destino a Cuba, principalmente por la crisis económica y sanitaria. Canadá, España y Reino Unido instaron a sus ciudadanos a extremar precauciones si planean viajar a Cuba. Argentina, cuyo presidente Javier Milei es uno de los mayores aliados de Washington en Latinoamérica, recomendó el viernes a sus ciudadanos evitar desplazarse a la isla debido a fallas en los servicios públicos y la escasez de suministros sanitarios.

Cuba, bajo embargo estadounidense desde 1962, atraviesa una severa crisis económica marcada por la escasez y los prolongados apagones, resultado del endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, la baja productividad de su economía centralizada y la caída del turismo.

Esto se agrava por el impacto del corte de suministro de petróleo venezolano tras la operación militar estadounidense que concluyó con la captura el 3 de enero del mandatario Nicolás Maduro, principal aliado de la isla, lo que ha dejado a Cuba aún más vulnerable y ha profundizado la escasez de combustible y los apagones.

En un aumento de la presión sobre la isla, el presidente estadounidense Donald Trump firmó la semana pasada un decreto con miras a imponer aranceles a países que suministren crudo a Cuba, al considerar que la isla es una “amenaza excepcional” para Estados Unidos. A diferencia de otros destinos del Caribe, el turismo en Cuba sigue sin recuperarse del impacto de la pandemia y el incremento de la presión estadounidense durante el primer mandato de Trump (2017-2021).

Fuente: AFP.

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