La seguridad en el estado mexicano de Sinaloa (noroeste) fue reforzada ayer jueves con 1.600 militares luego de que dos diputados locales fueron atacados a balazos y diez trabajadores de una mina canadiense fueron secuestrados. Los uniformados fueron desplegados prácticamente cuando la presidenta Claudia Sheinbaum sostenía una llamada telefónica con su par estadounidense, Donald Trump, para hablar de seguridad y comercio.

Este distrito mexicano, donde en noviembre pasado ya estaban desplegados unos 11.000 elementos federales, es sacudido desde 2024 por secuestros cotidianos, robos y asesinatos por las disputas entre facciones del poderoso cártel de Sinaloa. El miércoles, los diputados locales Sergio Torres y Elizabeth Montoya fueron atacados a balazos a plena luz del día cuando salían de la sede del Congreso en Culiacán, la capital del estado.

El legislador, de 59 años, se encuentra reportado como “delicado” en terapia intensiva y su compañera, de 55, perdió un ojo, informó este jueves su partido, Movimiento Ciudadano. Por otro lado, también el miércoles, la minera canadiense Vizsla Silver denunció que diez de sus trabajadores fueron secuestrados el pasado viernes por desconocidos armados en La Concordia, municipio del sur de Sinaloa donde tiene un complejo.

Sheinbaum, que ha rechazado los amagos de Washington de “atacar por tierra” a los narcotraficantes mexicanos, dijo brevemente en su rueda de prensa matutina que en su conversación telefónica con Trump ambos coincidieron en que van “muy bien” en materia de seguridad.

Sinaloa es considerado uno de los cinco estados más violentos de México, sobre todo desde que en 2024 se desató una guerra intestina en el cártel de Sinaloa tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de sus líderes históricos, quien con engaños fue llevado a Estados Unidos por un hijo de su exsocio Joaquín el “Chapo” Guzmán. Las pugnas dejan más de 1.700 personas asesinadas y casi 2.000 desaparecidos, según autoridades.

Secuestro en una mina canadiense

Diez trabajadores de un proyecto propiedad de la minera canadiense Vizsla Silver fueron secuestrados por desconocidos en el estado mexicano de Sinaloa (noroeste), denunció ayer miércoles la empresa y una agrupación de ingenieros. Los hechos, que son investigados por las autoridades locales, ocurrieron el pasado viernes en el sur de ese distrito golpeado por una ola de violencia desde 2024 por las pugnas internas del poderoso cartel de Sinaloa.

“Las autoridades locales ya han sido informadas” y los equipos de gestión de crisis “ya fueron activados”, señala un breve informe divulgado en el portal de la firma canadiense. Como medida de precaución, “algunas actividades en el complejo y en sus cercanías han sido temporalmente suspendidas”, añadió.

Las víctimas laboran en el complejo de Pánuco, una comunidad de unos 350 habitantes localizada en el municipio de La Concordia. La AIMMGM, una asociación mexicana que reúne a agrupaciones del sector de la minería, expresó su preocupación por el secuestro de los diez trabajadores y llamó a las autoridades a que “realicen las acciones necesarias que permitan su regreso con bien”.

Según versiones de medios locales, que citan a familiares, los trabajadores estaban en la vivienda en la que se alojaban cuando, la madrugada del viernes, fueron sustraídos por la fuerza por hombres armados. Las autoridades no precisaron la nacionalidad de las víctimas, pero la prensa señala que la mayoría provienen del vecino estado de Sonora (noroeste).

Este distrito mexicano es sacudido por asesinatos y secuestros cotidianos en el marco de las pugnas internas del cartel de Sinaloa, que dejan más de 1.700 personas asesinadas y casi 2.000 desaparecidos.

Masacre en campo de fútbol

Tres personas fueron capturadas por su presunta relación con el ataque armado en una cancha de fútbol de aficionados que dejó 11 muertos en un poblado del centro de México, informaron ayer miércoles autoridades. El pasado domingo, al término de un partido de una liga de barrio de una comunidad de Salamanca, en el estado de Guanajuato, un comando armado abrió fuego contra los asistentes. Autoridades creen que se trató de un ajuste de cuentas del crimen organizado.

La Secretaría de Seguridad estatal informó el miércoles en un comunicado que estas capturas fueron “resultado de diversos operativos coordinados y focalizados”. La dependencia declinó precisar la identidad de los detenidos y los cargos que se les imputan, a fin de mantener la reserva de las investigaciones.

El ataque ocurrió cuando familias enteras compartían después de un partido de una liga de aficionados de la comunidad Loma de Flores, de unos 2.000 habitantes. Entre las víctimas figuran cinco guardias de seguridad que trabajaban desarmados, se encargaban de mantener el orden y revisaban que no se ingresaran armas.

Según las primeras investigaciones, estos guardias habrían sido el blanco de la agresión, pues trabajaban en una empresa presuntamente ligada al poderoso Cartel Jalisco Nuega Generación (CJNG). Los atacantes serían del cartel Santa Rosa de Lima, cuya base de operaciones es el estado de Guanajuato, y el cual libra una disputa con el CJNG.

Fuente: AFP.

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