Una oenegé con sede en Estados Unidos declaró el lunes que confirmó la muerte de casi 6.000 personas en las manifestaciones duramente reprimidas que sacudieron Irán a principios de mes, y añadió que investiga miles de casos más. Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA, por sus siglas en inglés), 5.848 personas fueron asesinadas, entre ellas 5.520 manifestantes, 77 menores, 209 miembros de las fuerzas de seguridad y 42 transeúntes.
La ONG añadió que está investigando otras 17.091 posibles muertes. El gobierno comunicó el miércoles 3.117 muertos, pero las organizaciones de defensa de los derechos humanos estiman que la cifra podría ser mucho mayor. Verificar estos datos tiene sus dificultades debido al bloqueo de Internet impuesto por las autoridades. Las oenegés creen que se impuso para ocultar la magnitud de la represión.
Las manifestaciones empezaron a finales de diciembre en contra del costo de la vida, pero derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979. HRANA también informó la detención de al menos 41.283 personas.
La ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, confirmó a su vez la muerte de 3.428 manifestantes, aunque teme que la cifra real alcance los 25.000 muertos. Por su parte, el canal opositor Iran International, con sede en el extranjero, afirma que fueron abatidas más de 36.500 personas, citando documentos clasificados y fuentes de seguridad.
Fuente: AFP.
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Presidente de Irán: “Es mejor que terminemos la guerra ahora”
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijo este viernes que es el momento adecuado de poner fin a casi seis meses de guerra con Estados Unidos, aprovechando que Teherán está en posición ventajosa respecto a Washington. Las negociaciones entre estos enemigos de larga data siguen en suspenso, y la situación también continúa estancada en el terreno, donde Irán mantiene parcialmente cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y Estados Unidos persiste en su contra-bloqueo naval a la república islámica.
“Es mejor que terminemos la guerra ahora que estamos en posición de fuerza y dignidad”, declaró Pezeshkian en una reunión con personal médico. “El mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta y ha atacado nuestros colegios, hospitales e infraestructuras, violando todas las normas”, agregó.
El dirigente también defendió el memorando de entendimiento que firmó con Estados Unidos en junio para poner fin a la guerra en Oriente Medio, asegurando que no es una derrota para Teherán. “No pueden encontrar ni una sola cláusula en este acuerdo que indique una capitulación. Todos los compromisos se refieren a la otra parte”, afirmó.
En busca del colapso iraní
Sus declaraciones se producen semanas después de que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, anunciase que había aprobado el acuerdo para poner fin a la guerra a pesar de tener “opiniones diferentes”. Legisladores de línea dura en el Parlamento iraní criticaron al gobierno por el acuerdo, acusándolo de hacer concesiones a Estados Unidos, especialmente respecto a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Según reportes de medios estadounidenses, la Armada de Estados Unidos ha estado organizando y protegiendo convoyes secretos de petroleros a través del sector sur del paso, lo que habría permitido exportar entre cinco y diez millones de barriles de petróleo al día.
Por su parte, Estados Unidos anunció el jueves nuevas sanciones que, según el secretario del Tesoro Scott Bessent, harán “colapsar” el régimen iraní. El funcionario tiene previsto detallarlas el lunes.
La cancillería iraní acusó a Washington de “terrorismo económico” y “crímenes contra la humanidad”.
Los comentarios de Bessent pusieron de relieve cómo la administración Trump está pasando a ejercer presión económica, en lugar de militar, sobre Teherán, a medida que se prolonga la impopular guerra del presidente estadounidense. La guerra entre Irán y Estados Unidos estalló el 28 de febrero con los ataques estadounidenses-israelíes contra la república islámica, que desencadenaron un conflicto regional.
Sanciones para “distraer”
Washington había instado a otros gobiernos, incluido China, a unir esfuerzos para aislar la economía iraní. Preguntado sobre las amenazas del presidente Donald Trump, un portavoz de la cancillería china, Lin Jian, declaró a la prensa el viernes que “las sanciones y las presiones no permitirán resolver el problema”.
“China anima a todas las partes implicadas a tomar medidas responsables, y a arreglar el problema por las vías política y diplomática”, añadió. China es un importante socio económico de Irán. Antes de la guerra en Oriente Medio, la potencia asiática compraba más del 80% de las exportaciones de petróleo iraní, según la firma de análisis Kpler.
El presidente chino, Xi Jinping, tiene previsto ir a la Casa Blanca el 24 de septiembre, momento en el que sin duda se abordará el tema de Irán, tal y como ocurrió cuando Trump viajó a Pekín para asistir a una cumbre en mayo. Bessent señaló que el plan de intensificar las sanciones económicas contra Irán significa que es menos probable que Washington tenga que volver a emprender operaciones militares de gran envergadura contra el país.
Otros altos cargos iraníes también criticaron el plan de sanciones estadounidenses. El anuncio no sirve más que para “distraer de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y unos intereses al alza”, escribió el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, en X.
Fuente: AFP.
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Irán amenaza a los países del Golfo que colaboren con el ejército estadounidense
Irán amenazó el miércoles a los países del Golfo que presten cualquier tipo de apoyo al ejército estadounidense, horas después de que Emiratos Árabes Unidos suspendiera sus intercambios comerciales con Teherán en un contexto regional cada vez más candente. “Queremos advertir: toda asistencia o facilitación prestada al ejército agresor estadounidense equivale a una participación en las operaciones militares estadounidenses”, afirmó el general Ali Abdollahi, jefe de las Fuerzas Armadas, en un comunicado difundido por la agencia Mehr.
La guerra en Oriente Medio estalló el 28 de febrero con una campaña de bombardeos israelíes y estadounidenses contra Irán. Teherán respondió con ataques a las monarquías árabes del Golfo, aliadas de Washington, que albergan bases militares norteamericanas. “Parece improbable que un número tan elevado de aviones militares, en particular aviones cisterna, se encuentre en bases regionales sin el conocimiento de los países anfitriones”, declaró el general iraní.
Esta advertencia se produjo en momentos en que el portaaviones USS George Washington está siendo desplegado de nuevo en Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln. Los países del Golfo “que han publicado declaraciones afirmando que no autorizarían a Estados Unidos a utilizar su territorio contra Irán deben saber que estamos perfectamente al corriente”, aseguró el jefe de las fuerzas armadas iraníes.
Pese a una disminución de las hostilidades desde los primeros bombardeos israelíoestadounidenses y las represalias iraníes, las tensiones en la región siguen siendo elevadas después de casi seis meses de guerra. Los Emiratos Árabes Unidos acusaron el martes a Irán de haber lanzado dos misiles balísticos, caídos en el mar, que apuntaban a “la navegación marítima”.
Acto seguido, la diplomacia emiratí anunció en X la suspensión hasta nuevo aviso de “los intercambios comerciales” y las “transacciones financieras” con Irán. Irán negó haber lanzado misiles en el Golfo, y rechazó “categóricamente” las acusaciones emiratíes.
Sin diálogo
“No hay en este momento ninguna conversación ni discusión en curso ni programada con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente en vigor y efectivo. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas marinas han sido retiradas o detonadas”, escribió por su parte el presidente estadounidense en su red Truth Social.
La declaración va a contracorriente de la del emisario y yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, quien el lunes habló de conversaciones “muy positivas y animadas” con Irán.
Según una fuente estadounidense contactada por la AFP, estos intercambios han sido suspendidos, y Trump ha pedido a sus equipos que no reanuden el diálogo mientras Teherán no se acerque a las posiciones estadounidenses.
Las autoridades iraníes apenas han enviado señales en ese sentido.
El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró el martes que el estrecho no se abriría mientras Washington no cumpla con sus compromisos previstos en un protocolo de acuerdo firmado en junio.
Este texto acordó sesenta días de tregua para negociar una solución diplomática duradera, pero acaba de expirar sin arrojar ningún resultado tangible.
El negociador iraní citó entre las condiciones de su país “el levantamiento del bloqueo naval (estadounidense), el desbloqueo de los activos (iraníes) congelados, el levantamiento del embargo petrolero” contra Irán, así como “el fin de las operaciones militares en todos los frentes”.
Trump plantea ahora la idea de convertir Ormuz en un “territorio estadounidense”, y el martes publicó en su red Truth Social un mapa que presenta así el estrecho.
Pese a las afirmaciones del dirigente republicano, el tráfico en la zona sigue siendo muy débil en comparación con sus niveles anteriores al conflicto.
Catar, uno de los mediadores entre Teherán y Washington, afirmó el martes que un acuerdo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz “facilitaría” la reanudación de las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Fuente: AFP.
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Emiratos suspende intercambio comercial con Irán tras disparo de dos misiles
Emiratos Árabes Unidos suspendió el martes todos los intercambios comerciales y financieros con Irán, tras acusarlo de lanzar dos misiles balísticos contra embarcaciones en el Golfo, una acusación que Teherán desmintió. “A la luz de las escaladas regionales (...) se suspendieron hasta nuevo aviso todos los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Irán”, declaró Afra Al Hameli, directora de comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Emiratos.
Teherán, a través del portavoz del ministerio de Exteriores, Esmail Baqai, “rechazó categóricamente la afirmación de Emiratos Árabes Unidos de que Irán había lanzado un misil hacia ese país”. No obstante, el Ministerio de Defensa emiratí dijo en X que “los análisis realizados han demostrado que los dos misiles balísticos detectados procedían de Irán”.
Ese ministerio afirmó en un primer momento que los misiles habían tenido como objetivo el territorio, antes de precisar que “apuntaban a la navegación marítima”. Según esta fuente, “el primer misil cayó fuera de las aguas territoriales, mientras que el segundo cayó en aguas territoriales”.
La alerta a la población fue la primera desde julio, cuando se había enviado un mensaje de advertencia por un ataque que finalmente no alcanzó el territorio. Otra falsa alarma también se había activado en junio. El portavoz iraní consideró que las acusaciones emiratíes eran “perjudiciales” para la confianza regional y los esfuerzos en favor de la seguridad.
Emiratos Árabes Unidos constituye un importante eje financiero y comercial en el Golfo. El país, que alberga una importante comunidad iraní, figuraba antes del inicio de la guerra entre los principales socios de Irán en estos ámbitos.
Pero durante la primera fase de la guerra en Oriente Medio, desencadenada el 28 de febrero por bombardeos israeloestadounidenses sobre Irán, Teherán lanzó cerca de 3.000 ataques contra los Emiratos, convirtiendo a este país en su principal objetivo de represalias.
El martes, el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que el estrecho de Ormuz, crucial para el transporte marítimo emiratí, permanecería cerrado mientras Washington no cumpla con los compromisos del protocolo de acuerdo de junio, que cayó en julio. Petroleros de la compañía pública emiratí Adnoc fueron atacados en varias ocasiones en las últimas semanas.
Fuente: AFP.
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Irán condiciona apertura de Ormuz a que EE. UU. cumpla con todas sus exigencias
El estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla con sus compromisos en virtud del protocolo de acuerdo firmado en junio, anunció el martes el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf. Esta vía marítima estratégica, bloqueada por Teherán, “no se abrirá hasta que se implementen los compromisos estadounidenses estipulados en el protocolo de acuerdo (...)”, declaró Qalibaf, quien también es presidente del Parlamento.
En su discurso transmitido por la televisión estatal, el jefe negociador cita como condiciones “el levantamiento del bloqueo naval (estadounidense), la descongelación de los activos (iraníes), el levantamiento del embargo petrolero”, así como “el fin de las operaciones militares en todos los frentes”.
La guerra entre Irán y Estados Unidos estalló el 28 de febrero con los ataques estadounidenses-israelíes contra la república islámica, que desencadenaron un conflicto regional. Aunque Washington y Teherán firmaron una tregua el 8 de abril, persisten los enfrentamientos esporádicos y la tensión, especialmente en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Irán mantiene desde el inicio del conflicto el control del estrecho, una vía marítima vital para la energía mundial, y exige a los buques solicitar permiso de paso y pagar tarifas por servicios de tránsito, una medida a la que se oponen Estados Unidos y otros países de la región.
Irán y Omán, en la otra orilla del estrecho, llevan semanas debatiendo el futuro de la navegación a través del Ormuz.
Según Teherán, las coordenadas geográficas de la ruta por las que se permitirá la navegación ya han sido acordadas entre ambos.
El lunes, Irán afirmó que las conversaciones “continúan de forma seria” y que se están intercambiando puntos de vista sobre el texto de una “declaración conjunta”. El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con bombardear Omán si este “se interpone” en un acuerdo con Irán sobre Ormuz.
También instó a Irán a rendirse en esta guerra que, sumada al encarecimiento del petróleo, se está convirtiendo en una carga política para el magnate republicano. Durante su discurso, Qalibaf declaró que Irán estaba “listo para infligir una derrota aún más aplastante al enemigo, proporcional a sus acciones y avances”.
Fuente: AFP.