El presidente estadounidense, Donald Trump, presentará su nuevo “Consejo de Paz” y se reunirá con el mandatario de Ucrania en Davos este jueves, intentando apuntalar su imagen de pacificador un día después de retirar sus amenazas contra Groenlandia.

Trump anunció repentinamente el miércoles que ya no impondrá aranceles contra Europa y descartó una acción militar para arrebatar a Dinamarca esa isla ártica rica en minerales, lo que calmó en parte una crisis que ha sacudido la reunión del Foro Económico Mundial en esa lujosa estación de esquí suiza.

En su segundo día en la cumbre de las élites mundiales, el republicano tratará de promover el “Consejo de Paz”, su cuestionado organismo para resolver conflictos internacionales, con una ceremonia de firma de los estatutos.

La recién creada junta tendrá una membresía permanente que costará 1.000 millones de dólares y a ella Trump ha invitado a líderes como el ruso Vladimir Putin, el israelí Benjamin Netanyahu y el húngaro Viktor Orbán. Presidentes latinoamericanos como el argentino Javier Milei, el paraguayo Santiago Peña y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva han dicho que también fueron convocados.

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“Creo que es el mejor consejo que se ha formado jamás”, dijo Trump el miércoles al reunirse con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, otro de los líderes que aceptó integrar el organismo.

Su puesta en marcha se produce en un contexto de frustración por parte del presidente estadounidense al no haber conseguido el Premio Nobel de la Paz, pese a su afirmación de haber puesto fin a ocho conflictos. El galardón recayó, en cambio, en la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien incluso le regaló su medalla.

Aunque en un principio su objetivo era supervisar la reconstrucción de Gaza tras la guerra entre el grupo islamista Hamás e Israel, los estatutos del consejo no limitan su función al territorio palestino y han suscitado la preocupación de que Trump quiera que rivalice con la ONU.

Los principales aliados de Estados Unidos, entre ellos Francia y Reino Unido, han expresado su escepticismo, pero otros se han sumado, especialmente en Oriente Medio, donde Arabia Saudita y Catar, países cercanos a Trump, han aceptado participar.

Hasta ahora, se han comprometido unos 35 líderes mundiales de los 50 convidados, informó el miércoles a la prensa un alto funcionario estadounidense. Trump dijo el miércoles que Putin acertó unirse al consejo, a pesar de que el Kremlin había dicho que todavía estaba estudiando la oferta.

“Marco de un futuro acuerdo”

La inclusión del presidente ruso ha causado especial preocupación entre los aliados de Washington, pero particularmente en Ucrania, que busca poner fin a la invasión de Moscú que dura ya casi cuatro años.

Trump dijo que tenía previsto mantener conversaciones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, tras el evento del “Consejo de Paz”, mientras continúan las difíciles negociaciones para un alto el fuego.

El miércoles, en un foro en Davos, Trump dijo que Rusia y Ucrania serían “estúpidos” si no llegaran a un acuerdo de paz.

Trump repitió su frecuente afirmación de que Putin y Zelenski están cerca de alcanzar un pacto, aunque ha oscilado entre culpar a uno y a otro por la falta de una tregua.

“Creo que ahora se encuentran en un punto en el que pueden reunirse y llegar a un acuerdo. Y si no lo hacen, son estúpidos, y eso se aplica a ambos”, lanzó el presidente estadounidense.

Trump se ha mostrado desde hace tiempo escéptico con respecto al apoyo de Estados Unidos a Ucrania y afirma que ahora le corresponde a la OTAN y a Europa respaldar a Kiev. Pero su creencia de que tiene una conexión personal con Putin no ha puesto fin a la guerra hasta ahora.

El emisario estadounidense Steve Witkoff viajará a Moscú desde Davos con el yerno de Trump, Jared Kushner, y mantendrá conversaciones con Putin el jueves.

Mientras tanto, Zelenski ha expresado su temor de que la presión de Trump para apoderarse de Groenlandia pueda desviar la atención de la invasión de Rusia a su país.

Sin embargo, Trump afirmó el miércoles por la noche que había alcanzado un “marco para un futuro acuerdo” tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y que, por lo tanto, desistirá de los aranceles que estaban previstos para el 1 de febrero contra varios países europeos opuestos a sus pretensiones.

Trump insiste en que esa vasta isla es “vital” para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN contra China y Rusia, a medida que el Ártico se derrite y las superpotencias compiten por una ventaja estratégica en esta región.

¿De qué se trata?

Donald Trump quiere crear un “Consejo de Paz” a su medida para la resolución de conflictos en todo el mundo, que sus críticos afirman busca rivalizar con la ONU y cuya carta fundacional podría ser firmada el jueves en Davos. Una fuente cercana al presidente estadounidense informó que Trump va a presentar la carta fundacional de este “Consejo” para firmarla al margen del Foro Económico Mundial de Davos. Aproximadamente 35 dirigentes ya acordaron respaldar la iniciativa cuya carta entrará en vigor una vez que al menos tres Estados la hayan firmado.

La Casa Blanca había anunciado que, en el marco del plan para poner fin a la guerra en el territorio palestino de la Franja de Gaza, se formaría un “Consejo de Paz” presidido por Trump.

Pero el borrador revela una iniciativa y un mandato mucho más amplios que la cuestión de Gaza únicamente, y que se perfila como un organismo sustituto de la ONU.

Esta iniciativa “no es un plan de la ONU”, declaró un portavoz de Naciones Unidas en Ginebra el martes y reiteró que el plan de Trump fue “autorizado por el Consejo de Seguridad únicamente para su labor en Gaza”.

La misión

“El Consejo de Paz es una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos”, afirma el preámbulo de sus estatutos que critica a los “enfoques e instituciones que han fracasado con demasiada frecuencia”, en una clara alusión a la ONU.

Trump todopoderoso

Trump será el primer presidente del Consejo de Paz, cuyas facultades son muy amplias: solo él está autorizado a invitar a otros jefes de Estado y de gobierno a unirse y puede revocar su participación, salvo en caso de “veto por una mayoría de dos tercios de los Estados miembros”.

La junta ejecutiva, encabezada por Trump, tendrá siete miembros, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, su yerno Jared Kushner y el ex primer ministro británico Tony Blair.

Cuota de inscripción

El texto especifica que cada Estado miembro ejercerá un mandato de hasta tres años a partir de la fecha de entrada en vigor de la Carta, renovable por el presidente.

Esta duración de mandato no se aplica a los Estados miembros que aporten más de 1.000 millones de dólares al Consejo de Paz durante el primer año posterior a la entrada en vigor de la Carta.

¿Quiénes han dicho que sí?

En Hungría, el primer ministro Viktor Orbán aceptó la invitación de su aliado Trump para convertirse en miembro fundador. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aceptó formar parte del consejo, al igual que el presidente argentino Javier Milei, el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, y la presidenta de Kosovo, Vjosa Osmai.

La diplomacia saudita anunció la “decisión conjunta” de los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia, Catar, Egipto, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Indonesia y Pakistán de unirse al organismo.

También participarán el monarca de Baréin, Hamad bin Isa Al Jalifa, el el rey Mohammed VI de Marruecos se unirá como “miembro fundador”, y los presidentes de Kazajistán, Kasym Jomart Tokáyev, y Azerbaiyán, Ilham Aliyev.

¿Qué países se negaron?

Noruega, Francia y Ucrania, cuyo presidente, Volodimir Zelenski, “no prevé” participar junto a Rusia.

¿Quiénes se reservan su respuesta?

Rusia afirmó que quería “aclarar todos los matices” de la invitación con Washington antes de tomar una decisión, y el presidente Vladimir Putin anunció este miércoles que ordenó a su diplomacia que “estudie” el tema.

China no indicó si la aceptó, aunque afirmó que “defiende firmemente el sistema internacional con las Naciones Unidas como eje central”.

El Reino Unido desea examinar las “modalidades” de la invitación, Alemania expresó la necesidad de “coordinarse” con sus socios, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reserva su respuesta, como el primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic, que desea más tiempo, mientras la ministra canadiense de Relaciones Exteriores, Anita Anand, declaró que se está “examinando la situación”.

El papa León XIV recibió una invitación y Pietro Parolin, segundo al mando del Vaticano, declaró: “Estamos considerando qué hacer”.

Otros países invitados

Italia, Suecia, Finlandia, Albania, Grecia, Eslovenia, Polonia, Bulgaria, Brasil, Paraguay, India y Corea del Sur, también figuran entre los invitados.

Fuente: AFP.

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