La policía iraní prometió ayer lunes clemencia a los manifestantes “engañados” que se sumaron a las protestas antigubernamentales y un funcionario declaró que el acceso a internet volverá gradualmente a la normalidad esta semana tras 11 días de corte. El jefe de la policía nacional prometió castigos más leves a los manifestantes si se entregan en un plazo de tres días, ya que considera que hay personas que fueron engañadas para que se unieran a las protestas.
“Los jóvenes que se involucraron involuntariamente en los disturbios son considerados como individuos que fueron engañados, no soldados enemigos”, y “serán tratados con indulgencia por el sistema de la República Islámica”, declaró Ahmad-Reza Radan a la televisión estatal, añadiendo que tienen “un máximo de tres días” para entregarse.
Por otro lado, el vicepresidente iraní de Ciencia, Tecnología y Economía del Conocimiento, Hossein Afshin, declaró que “Internet volverá gradualmente a la normalidad esta semana”.
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El domingo, el acceso limitado a internet se restableció brevemente para algunos sitios web extranjeros como Google, pero hasta el lunes seguía siendo imposible abrir enlaces desde los resultados de búsqueda.
La República Islámica cortó todas las comunicaciones el 8 de enero, en respuesta a la ola de protestas, que comenzaron luego de manifestaciones por el aumento del costo de la vida y que derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
Los jefes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del país se comprometieron a su vez el lunes a trabajar “sin descanso” para “resolver los problemas económicos y de subsistencia”, según un comunicado conjunto publicado por la televisión estatal.
Pero también “castigarán con firmeza” a los instigadores de “incidentes terroristas”, según una declaración del presidente Masoud Pezeshkian, el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf y el presidente del Poder Judicial Gholamhossein Mohseni Ejei.
Aumento de pena capital
El mundo vivió un “aumento alarmante” del recurso a la pena capital en 2025, denunció ayer lunes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, quien manifestó su preocupación por la situación en Irán, Arabia Saudita y Estados Unidos.
“Aunque la tendencia mundial general sigue evolucionando hacia la abolición universal de la pena de muerte, el número de ejecuciones aumentó considerablemente en 2025, debido principalmente a un incremento significativo en un pequeño número de Estados que la mantienen”, advirtió Volker Türk en un comunicado publicado en Ginebra.
“Mi oficina observó un aumento alarmante en el uso de la pena capital en 2025, en particular en delitos que no cumplen el criterio de ‘delitos más graves’ exigido por el derecho internacional”, declaró.
En Irán, donde al menos 1.500 personas habrían sido ejecutadas en 2025, según Türk, “la magnitud y el ritmo de las ejecuciones apuntan a un recurso sistemático a la pena capital como herramienta de intimidación del Estado”.
En Arabia Saudita, al menos 356 personas, entre ellas dos menores, habrían sido ejecutadas en 2025, lo que “supera el anterior récord de 2024”, indicó.
En Estados Unidos tuvieron lugar 47 ejecuciones en 2025, la cifra más alta en 16 años, detalló el Alto Comisionado.
En el comunicado, Türk mencionó asimismo a Afganistán -donde continuaron las ejecuciones públicas-, Somalia (24 ajusticiados) y Singapur (17).
En cuanto a China y Corea del Norte, “el recurso a la pena de muerte sigue siendo opaco, lo que complica la obtención de cifras precisas”.
También mencionó a Israel, donde existe una propuesta legislativa para instaurar “la pena de muerte a terroristas”, y que está diseñada para aplicarse a palestinos condenados por atentados antiisraelíes. “La pena de muerte no es una herramienta eficaz para combatir la delincuencia y puede conducir a la ejecución de personas inocentes”, insistió Türk.
También hizo un llamado a todos los Estados que mantienen la pena de muerte para que “establezcan una moratoria inmediata de las ejecuciones, conmutando todas las condenas a muerte existentes y avanzando hacia su abolición total”.
Fuente: AFP.

