La organización especializada en ciberseguridad Netblocks anunció el sábado que detectó una “muy leve” reactivación del tráfico de internet en Irán, tras más de 200 horas de un apagón vinculado a la represión de las manifestaciones contra el gobierno.

El movimiento de protesta empezó el 28 de diciembre en Teherán en contra del costo de la vida y se extendió a otras zonas del país para reclamar la caída del sistema clerical que dirige la República Islámica desde la revolución de 1979.

“Las mediciones muestran un aumento muy leve de la conectividad en Irán esta mañana (del sábado), tras superar las 200 horas”, aseguró Netblocks en sus redes sociales. Sin embargo, “la conectividad general se mantiene en torno al 2 % de los niveles habituales y no hay signos de una recuperación significativa”, añadió la oenegé.

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Según grupos de defensa de los derechos humanos, el corte de internet, en vigor desde el 8 de enero, ha tenido como objetivo ocultar el alcance real de la opresión de las protestas, que deja al menos 3.428 muertos desde el inicio de las movilizaciones en diciembre, según Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.

Evitar el espacio aéreo

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) recomendó ayer viernes a las compañías aéreas evitar el espacio aéreo de Irán por eventuales bombardeos y el estado de alerta reforzado de las fuerzas armadas iraníes.

La agencia recomienda en un comunicado a las compañías no “operar en el espacio aéreo de Irán” en “todas las altitudes”

Cita en especial la situación actual y la probabilidad de una acción militar de Estados Unidos, lo que puso a las fuerzas de defensa aérea iraníes en “estado de alerta reforzada”.

“La presencia y la utilización posible de una vasta gama de armamentos y sistemas de defensa aérea, que se añade a respuestas estatales imprevisibles y la activación potencial de sistemas SAM (misiles tierra-aire NDLR), crean un riesgo elevado para los vuelos civiles”, subraya la AESA.

Manifestaciones relacionadas con el costo de la vida se iniciaron en Irán el 28 de diciembre, convirtiéndose luego en un movimiento de protesta contra el poder, de los más importantes desde la proclamación de la república islámica en 1979.

Al menos 3.428 manifestantes murieron, según el último balance de la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, que registra más de 10.000 detenciones.

Hasta el miércoles Estados Unidos amenazaba con una intervención militar si el país no renunciaba a ejecutar a los manifestantes detenidos.

Advertido por los aliados del Golfo de los riesgos de repercusiones en la región, Estados Unidos matizó, aunque señaló que “todas las opciones seguían en la mesa”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo “gracias” el viernes al gobierno iraní por haber anulado “todos los ahorcamientos previstos” de manifestantes, luego de amenazar a Teherán con “serias consecuencias” si continúa la represión de las manifestaciones.

Fuente: AFP.

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