Un grupo de familiares de presos políticos instalaron el lunes un campamento a las afueras de una cárcel para aliviar la larga espera de las excarcelaciones que prometió el gobierno bajo presión de Estados Unidos. Decenas de familias se trasladaron hasta la cárcel del Rodeo I, luego de que el gobierno interino de Delcy Rodríguez anunciara el jueves pasado la liberación de un “número importante” de detenidos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en una operación estadounidense.
Llevan cuatro noches en vela o durmiendo en autos, con frío y sin protección policial en una zona considerada peligrosa. El Ministerio de Servicios Penitenciarios informó que van 116 excarcelados, aunque oenegés y partidos de oposición solo confirmaron hasta ahora 54. Organizaciones de defensa estiman entre 800 y 1.200 detenidos por razones políticas.
En dos hileras unas 15 tiendas de campaña se extienden sobre un plástico negro a pocos pasos del Rodeo I, ubicado en una ciudad dormitorio a una hora de Caracas. Al frente se lee “liberen a todos los presos políticos” en una pancarta. La oenegé Comité por la Libertad de los Presos Políticos entregó las tiendas, así como 25 colchones que se ubican en un área techada con negocios de comida.
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“Agradecemos mucho la ayuda que nos han dado”, dijo a la AFP Delmar Hernández, esposa de un trabajador petrolero acusado de traición. “Saber que la gente te apoya hace la espera menos amarga”. La policía advirtió que desmantelaría cualquier campamento, al tiempo que los vecinos de la zona traen almuerzos, jugos y café. Uno de los vendedores de comida permite a los familiares usar la electricidad. “Se pueden quedar el tiempo que quieran”, les dice la dueña.
La ONG Foro Penal informó de 15 excarcelaciones del Rodeo I en la madrugada del lunes. “No ha salido ni uno solo por esa puerta”, protestó Manuel Mendoza, cuyo hijo fue detenido hace dos años y medio. “Se exige la liberación inmediata de todos los presos políticos, todos, no es justo”, añadió con la voz entrecortada.
Fuente: AFP.
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Venezolanos al límite por ilusiones de hallar vida bajo los escombros
La historia de un niño que estaría atrapado vivo bajo los escombros de un edificio en Venezuela puso al límite los nervios de las víctimas, más de una semana después de los dos terremotos que causaron más de 2.600 muertos y destrucción generalizada. En medio de los restos del edificio Tahití, varios grupos de rescatistas estuvieron el jueves en el lugar para concluir finalmente este viernes que allí no hay más señales de vida.
Los rumores habían encendido la esperanza de salvar aún a alguien más y alimentaron el esfuerzo de los rescatistas que trabajan sin descanso en el estado La Guaira, la zona cero de los sismos. Un socorrista estadounidense confió el jueves a la AFP que desplegaron a sus perros y que intentaron escuchar con un aparato muy agudo para detectar sonidos, sin lograr nada.
Horas después, sin embargo, un voluntario venezolano aseguraba todavía haber oído gritos en la madrugada y dijo a la AFP que los perros rastreadores no ubicaban al niño porque estaba “muy abajo”. Cuando comenzó a correr el rumor, un grupo de militares rodeó el lugar y cerró el acceso a la prensa.
Katherine Lendoiro, quien acompañó en los esfuerzos de rescate a la familia del niño, confirmó este viernes a la AFP que la Unidad Militar de Emergencias de España presentó un informe con los “diferentes tipos de protocolo que aplicó, el resultado dio negativo”.
“Juegan con el dolor”
“Han venido personas a hacer TikTok y eso corrió a nivel mundial”, se lamenta José Francisco Liendo, de 50 años, quien no se ha alejado del lugar en ningún momento, en su intento por recuperar los restos de su padre y su hermana.
Dijeron que “supuestamente hay un niño que está vivo, que el niño respira, después que si el niño orina, después que si tocó (golpeó). Cada vez que entran los excavadores (les preguntan) ‘¿lo viste?’ (y responden) ‘No, no lo he visto, pero está ahí’. No terminan de decir la verdad. O sea, están jugando con el dolor de los familiares”, se indigna Liendo.
Aloa González, de 50 años, también ha pasado noche y día al pie de los escombros, de donde quiere extraer los cuerpos de su hermana y su tía. Está desconsolada por las esperanzas rotas que había despertado con el supuesto hallazgo de un niño vivo.
“Hubo varias versiones con respecto a los sobrevivientes. Primero se dijo que no podían llegar hasta las personas, que no había forma ni manera, que no había cómo pasar”, explica.
Luego, se dijo que “no sabían si era un niño o una niña, un hombre o una mujer. (Decían) que supuestamente había tocado (golpeado), que era 70 % seguro que ahí hay vida”, refiere.
“Los rescatistas se fueron”
Del doble terremoto que sacudió La Guaira y Caracas han sido rescatadas 6.462 personas, la última de ellas el jueves, en lo que se considera una operación prácticamente milagrosa, pues las probabilidades de sobrevivencia comienzan a agotarse al cabo de 72 horas.
Fue el caso de Hernán Gil, guardia de un estacionamiento que resistió casi ocho días bajo los escombros, pero que había sido contactado desde el lunes y se le pudo suministrar agua y oxígeno por tubos.
El gobierno aseguró que los fallecidos serán identificados, y la presidenta interina Delcy Rodríguez descartó que se vaya a recurrir a fosas comunes.
No hay hasta ahora una cifra de personas desaparecidas, aunque Naciones Unidas estimó que podrían llegar hasta 50.000.
Aloa González evoca el momento en que finalmente se dijo que había un niño bajo el edificio Tahití. “Fino (genial) el niño, porque todos hemos trabajado porque el niño sea rescatado. Ahí están mi hermana y mi tía, y si rescatan al niño yo sería la persona más feliz del mundo. Pero luego se fueron todos los rescatistas”, suelta con dureza.
Fuente: AFP.
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La Estatua de la Libertad brilla para celebrar los 250 años de Estados Unidos
Música electrónica y láseres le dieron vida a la Estatua de la Libertad, cuya iluminación se transmitirá este viernes para conmemorar el aniversario 250 de Estados Unidos. El espectáculo en este monumento donado por Francia en 1886 durará 15 minutos y será trasmitido por la cadena ABC.
El cónsul general de Francia en Nueva York, Cedrik Fouriscot, le dijo a la AFP que la elaborada presentación demuestra la “importancia de las alianzas”. “Cuando Francia y Estados Unidos están juntos y crean cosas juntos, como la Estatua de la Libertad o este espectáculo, puede ser algo inolvidable”, dijo Fouriscot.
La Estatua de la Libertad, una escultura revestida de cobre de una mujer en túnica y coronada, sosteniendo una antorcha por encima de su cabeza, está en el puerto de Nueva York y es una de las imágenes más icónicas de la ciudad, visitada por millones de turistas cada año. El evento, financiado por patrocinadores privados, se grabó en la noche del miércoles.
Sofocante ola de calor
Más de 150 millones de personas padecen este viernes temperaturas sofocantes en el este de Estados Unidos, en medio de la celebración del Mundial 2026 y del 250 aniversario de la independencia nacional. Mientras el país celebra un día festivo previo a su Día Nacional, el 4 julio, las autoridades advierten sobre las temperaturas extremas que se esperan en varias ciudades importantes.
Se prevé que la sensación térmica alcance los 40 °C en Boston y Filadelfia, y los 45 °C en Nueva York y la capital, Washington D.C, en el noreste de Estados Unidos.
“Este nivel de calor puede ser mortal para quienes no cuenten con aire acondicionado adecuado y no se mantengan suficientemente hidratados”, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) del estado de Nueva York.
Esta “peligrosa ola de calor sin precedentes” afecta la mitad oriental de Estados Unidos desde mediados de semana y se espera que continúe hasta el sábado, día del 250 aniversario de la declaración de independencia del país.
En Brooklyn, Daniel Jefferson, de 39 años, trabaja descargando cajas de comida en el sótano de un restaurante.
“No habíamos experimentado algo así en Nueva York en mucho tiempo”, declaró el repartidor, quejándose del calor “absolutamente insoportable” que le está “agotando”.
4 de julio en peligro
En Washington D.C. peligra la realización de un gran concierto por la festividad del 4 de julio frente al Capitolio.
El viernes al mediodía una joven sufrió un golpe de calor mientras hacía cola para entrar a una feria organizada para la ocasión en la amplia explanada del Mall. “Ya es la trigésima persona” en ser atendida.
Las piscinas públicas están abarrotadas. “Hace un calor sofocante y no hay adónde ir”, dijo a la AFP Anya Gellerman, de 26 años, mientras hacía cola en una piscina con una nevera portátil en la mano.
Los guardias nacionales desplegados por Donald Trump en la capital patrullan como pueden.
Refugiado a la sombra en un parque, Lee Hernández, un militar puertorriqueño, intentaba refrescarse. Está acostumbrado a temperaturas tropicales, pero esta ola de calor le parece “aún peor”, dice a la AFP. Y los casi “15 kilos” de equipo que lleva en la espalda, entre chaleco antibalas y arma, no ayudan.
Las temperaturas apenas bajaron durante la noche. Se espera que esta ola de calor bata nuevos récords en algunas regiones, según los meteorólogos. Podría afectar la Copa Mundial de la FIFA que se celebra actualmente en Estados Unidos, Canadá y México.
Estadios sin aire acondicionado
Si bien algunos estadios cuentan con techo y aire acondicionado (Atlanta, Dallas, Los Ángeles), otros no, como el de Filadelfia, donde Paraguay y Francia se enfrentarán el sábado en octavos de final.
Antes de eso, las selecciones de Argentina y Cabo Verde podrían sentir los efectos de este calor sofocante en Miami, donde el estadio tiene un gran techo, pero carece de aire acondicionado. A las 18:00 hora local, hora del inicio del partido, se espera que la sensación térmica sea de 38 °C , según los pronósticos.
Problemas en la red eléctrica
Aunque la mayoría de los edificios en Estados Unidos cuentan con sistemas de aire acondicionado y refrigeración, las olas de calor causan más muertes en el país que los huracanes y las inundaciones.
Este episodio preocupa a las autoridades por su duración e intensidad, pero también por las altas temperaturas nocturnas que podrían afectar la salud de las personas vulnerables y dañar la infraestructura.
El jueves, la red eléctrica del estado de Nueva York sufrió problemas, y las autoridades instaron a los residentes a reducir su consumo para evitar cortes de luz.
En todo el mundo, las olas de calor son cada vez más intensas y frecuentes debido al cambio climático, causado principalmente por la quema de combustibles fósiles. El viernes, las autoridades meteorológicas estadounidenses advirtieron la posibilidad de una nueva ola de calor extrema que podría afectar el oeste del país desde mediados de julio.
Fuente: AFP.
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EE. UU. cumple 250 años, entre el Mundial, calor extremo y protagonismo de Trump
Estados Unidos celebra este sábado su 250.º aniversario bajo el protagonismo del presidente Donald Trump, que acusa a “radicales y extremistas” de atacar la identidad del país. Esta histórica conmemoración de la independencia coincide con una brutal ola de calor que ha puesto a unos 160 millones de estadounidenses bajo alertas por temperaturas intensas o extremas.
Una situación que complica o ha causado estragos en decenas de comparsas y fiestas en pueblos y ciudades de gran parte del país, donde el feriado del 4 de julio es uno de los más esperados del año. Por ejemplo, el desfile anual del Día de la Independencia en Washington, programado para la mañana de este sábado, se ha cancelado “debido al calor extremo”, informaron sus organizadores.
El sol abrasador no ha disuadido a Trump, quien ha hecho todo lo posible por acaparar el protagonismo de las celebraciones. El sábado por la noche dará un mitin al estilo de campaña en el National Mall de Washington, acompañado de vuelos de exhibición militar y lo que él ha promocionado como el espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo.
“Va a hacer aproximadamente 107 grados (Fahrenheit, 41 ºC), y voy a ir y voy a pronunciar un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa”, avanzó Trump el miércoles. A última hora del viernes, el presidente visitó el monumento nacional del Monte Rushmore para pronunciar un discurso bajo la mirada de las gigantescas cabezas talladas en granito de cuatro de sus legendarios predecesores.
“La amenaza del comunismo”
Aunque ensalzó el carácter excepcional de Estados Unidos y elogió a quienes antaño dirigieron el país, alertó que la identidad estadounidense se encuentra “bajo un ataque renovado”. Apuntando a “radicales y extremistas” domésticos, denunció que “ahora hay un resurgimiento” de “la amenaza del comunismo” en su territorio.
Es un tema en el que Trump ha insistido en las últimas semanas, justo cuando el ala izquierdista del Partido Demócrata logró varias victorias en las elecciones primarias. El presidente ha presentado el auge de la izquierda de cara a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre como muestra de que los “comunistas” están desatados y suponen una gran “amenaza” para el país.
“En años recientes ha habido un intento innegable de cambiar este carácter excepcional, de arrancarnos el espíritu estadounidense, de alienarnos de nuestra historia”, añadió Trump el viernes. Aunque su lenguaje no llegó al nivel de la retórica más violenta contra los inmigrantes que ha utilizado con regularidad en discursos anteriores, el mensaje fue lo suficientemente claro.
“No tienen que haber nacido acá, pero tienen que amar lo que hemos construido”, dijo. Muchos sospechan que a Trump le gustaría ver su propio rostro tallado en la roca, al considerarse a sí mismo uno de los grandes mandatarios de Estados Unidos. Sus partidarios republicanos presentaron incluso un proyecto de ley para que su figura sea inmortalizada allí junto a las de George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt.
Celebración y reflexión
Para los estadounidenses, las festividades del aniversario ofrecen un momento tanto de reflexión como de celebración. Tras dos siglos y medio de triunfos y tragedias, esclavitud y libertad, guerras civiles y mundiales, las encuestas muestran que la nación está dividida y es pesimista acerca de dónde se encuentra y hacia dónde se dirige.
Un sondeo de la Universidad Quinnipiac publicado el jueves mostró que el 61 % de los estadounidenses piensa que el país no está a la altura de los ideales de la Declaración de Independencia. También es un momento complejo para Trump, a quien sus oponentes demócratas han fustigado por sus políticas migratorias, la riqueza de su familia y sus intentos de ampliar el poder presidencial.
Sus niveles de aprobación rozan mínimos históricos por la guerra en Irán y el aumento del costo de la vida. “Hay demasiada gente que se odia, que roba. No se aman unos a otros”, dijo el artista Johnny Presley, residente en Los Ángeles. “Estoy harto de la forma en que este país trata a la gente. Estoy harto de la forma en que este país trata a sus vecinos extranjeros”, agregó. “Estoy harto de muchas malditas cosas”.
Para otros, como la estadounidense-iraní Karisa Tavassoli, educadora en Atlanta, los fundamentos del sueño americano siguen siendo válidos. “Tengo seguridad, tengo libertad de expresión, tengo libertad de religión, puedo vestirme como quiera como mujer”, dijo a la AFP. “Hay muchos defectos aquí, pero tenemos algo muy especial que vale la pena proteger”.
Fuente: AFP.
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Campaña por Venezuela
La campaña de donación está destinada a los niños huérfanos víctimas del terremoto.
Con el propósito de brindar apoyo a quienes más lo necesitan, Sudameris impulsa una campaña solidaria destinada a recaudar fondos para acompañar a niños que quedaron en situación de orfandad como consecuencia del terremoto en Venezuela, además de contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas.
La iniciativa busca unir a clientes, colaboradores y a la sociedad en general en un mismo gesto de solidaridad. Los fondos recaudados serán destinados a instituciones especializadas que trabajan brindando protección, cuidado y contención a niños que hoy se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.