La inflación en Brasil aumentó ligeramente en diciembre y concluyó 2025 en 4,26 % para el período de 12 meses, dentro del rango de tolerancia de las autoridades, según datos oficiales divulgados este viernes. El resultado marca una desaceleración respecto al 4,83 % de 2024 y se ubica por debajo del techo de la meta oficial de 4,5 %.

El dato supone un alivio para el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien enfrentó durante gran parte del año críticas por el alza del costo de vida. Se trata del quinto menor resultado del índice de precios al consumo (IPCA) en los últimos 31 años, señaló el instituto de estadística IBGE en un comunicado.

Antes de este, estuvieron el de 1998 (1,65 %), 2017 (2,95 %), 2006 (3,14 %) y 2018 (3,75 %). El dato está ligeramente por debajo de las proyecciones del mercado, que esperaba que se ubicara en 4,31 %, según el último boletín Focus publicado por Banco Central de Brasil. El índice de diciembre fue de 0,33 %, por encima del 0,18 % de noviembre pero inferior al 0,52 % del mismo mes de 2024.

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Incidencia en tasas de interés

La desaceleración de la inflación de 2025 se explica principalmente por la caída de los precios de los alimentos básicos, gracias a una mayor oferta tras las dificultades climáticas que afectaron las cosechas en 2024. “Los precios de los productos alimenticios subieron 2,95 % en 2025, por debajo del resultado de 2024, cuando registraron un alza de 7,69 %”, detalló Fernando Gonçalves, gerente de investigación del IBGE.

Las tarifas de energía eléctrica residencial ejercieron presión al alza por reajustes que encarecieron las facturas de los consumidores. El dato positivo podría abrir la puerta a una flexibilización de la estricta política monetaria del Banco Central.

Brasil mantiene una de las tasas de interés más altas del mundo, en 15 %, lo que encarece el crédito y desalienta el consumo y la inversión. Lula ha criticado repetidamente al Banco Central por mantener tasas elevadas, con el argumento de que frenan el crecimiento económico del país.

La economía brasileña estuvo condicionada en 2025 por fuertes tensiones comerciales con Estados Unidos. El presidente Donald Trump impuso en agosto aranceles de hasta 50 % a productos brasileños, aunque posteriormente el gobierno de Lula logró negociar exenciones para varios rubros. Brasil celebrará elecciones presidenciales en octubre de 2026 y el mandatario izquierdista no ha ocultado su intención de presentarse a un cuarto mandato.

Fuente: AFP.

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