Un hecho estremecedor sacudió a Campo Grande, Misiones, cuando una mujer de 63 años se prendió fuego dentro de una comisaría. Los efectivos intervinieron de inmediato, lograron sofocar las llamas y la trasladaron de urgencia al Hospital SAMIC de Oberá, donde permanece en estado delicado, con respirador mecánico y quemaduras en aproximadamente el 35 % del cuerpo, principalmente en el rostro.
En el lugar se incautaron un encendedor, alcohol y una mochila, mientras el episodio continúa bajo investigación.
Más allá del impacto del caso, especialistas y servicios de emergencia insisten en subrayar un punto crítico que suele generar confusión en situaciones límite: no es correcto usar un extintor para apagar el fuego en una persona.
Aunque la reacción parezca lógica, los extintores están diseñados para incendios de materiales y ambientes, no para cuerpos humanos. Su descarga puede agravar las lesiones y comprometer la vida.
Te puede interesar: La Secretaría de Deportes prepara el ciclo Verano Deportivo
¿Por qué un extintor no es la opción adecuada?
- Daño químico y mecánico: los extintores de polvo químico, CO₂ o espuma pueden provocar lesiones respiratorias severas, asfixia, quemaduras químicas y daño ocular.
- Impacto térmico: el CO₂ sale a muy baja temperatura y puede causar congelación en la piel ya dañada.
- Dispersión del fuego: la presión del chorro puede avivar o extender las llamas sobre la ropa.
¿Qué hacer ante una persona en llamas?
Las recomendaciones internacionales de primeros auxilios son claras y simples:
- Detener el movimiento: pedirle que se detenga. Correr alimenta el fuego.
- Tirarse al suelo: rodar para sofocar las llamas. La regla es “detenerse, tirarse y rodar”.
- Cubrir con telas gruesas: usar mantas, abrigos o ropa pesada para cortar el oxígeno al fuego, comenzando por la cabeza y bajando.
- Retirar fuentes de ignición solo si es seguro hacerlo.
- Atención médica inmediata: una vez apagado el fuego, no aplicar cremas ni romper ampollas. Cubrir suavemente y trasladar de urgencia a un centro de salud.
El dramático episodio ocurrido en Misiones vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la capacitación básica en primeros auxilios y de conocer protocolos correctos en emergencias. En segundos se decide una vida. Saber qué no hacer es tan crucial como saber cómo actuar.
Leé más: La familia de la perrita Canela dice que no hubo intención de dañarla

