Frontera Colombia-Venezuela, entre la confusión y la esperanza de los venezolanos
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Sobre un puente en la frontera de Colombia y Venezuela reina la confusión y la esperanza de los venezolanos tras la caída de Nicolás Maduro, mientras un batallón de periodistas del mundo entero lucha por cruzar para narrar una historia sin desenlace claro. “¡Gracias por contar todo de Venezuela, no se vayan!”, les gritan a los comunicadores algunos venezolanos que cruzan el Puente Internacional Simón Bolívar desde San Antonio del Táchira hasta el poblado colombiano Villa del Rosario.
La calurosa frontera está atiborrada de periodistas que desde el domingo aterrizaron en Cúcuta desde Polonia, Francia, Canadá, Estados Unidos y Argentina, entre colaboradores locales para medios de China, Irán y Turquía. Algunos aguardan el momento oportuno para cruzar, pero las esperanzas de llegar a Caracas se desvanecen con el paso de los días y el aumento de la tensión.
Estudios de televisión improvisados bajo carpas y un enjambre de cables, micrófonos y trípodes de medios se suman a un paisaje con tres tanques que desplegó el ejército colombiano en la entrada del puente.
Todo gira alrededor del ataque de Estados Unidos el sábado de madrugada, que terminó con la captura en Caracas y detención en Nueva York del presidente depuesto Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
“Vinimos acá sabiendo que cruzar la frontera iba a ser prácticamente imposible”, cuenta a la AFP el reportero del canal Chilevisión Roberto Cox, quien en diciembre terminó retenido durante seis horas junto a su equipo en otro puente fronterizo y aunque fue liberado perdió todo recuerdo de sus fotos personales en el celular.
“No hay que pasar hasta que no lo permitan las autoridades”, advierte Cox en estos días en que algunos periodistas que se han lanzado a la aventura de ingresar de alguna manera. Algunos han sido retenidos por la Guardia Nacional de Venezuela que exige visa de trabajo incluso a los periodistas venezolanos.
Otros comunicadores han intentado sin éxito pedir visa en el consulado venezolano en Cúcuta y aunque en un principio pensaron ingresar tras una apertura de fronteras amplia, las esperanzas se marchitan.
El sindicato venezolano de prensa reportó la detención y posterior liberación de 16 periodistas y trabajadores de medios durante la instalación del nuevo Parlamento el lunes.
“¡Vamos a salir de las tinieblas!”
“Vinimos para pasar Navidad y hacer algunos trámites de documentos y todavía como que no lo podemos creer”, cuenta Evelyn Cárdenas, una arquitecta de 57 años, oriunda de la ciudad venezolana de San Cristóbal que vive en Chile hace nueve años.
Cárdenas arrastraba una maleta grande seguida por su esposo. Tan pronto cruzó la línea fronteriza quiso hablar soltando un suspiro: “Todos los venezolanos están felices, pero no podemos expresarlo abiertamente”, “lo puedo decir ahora porque ya pasé el puente”.
Ahora planea tomar un bus y luego un avión hacia Santiago. “Tenemos la convicción de que ahora sí va a pasar algo positivo para nuestro país. ¡Por fin vamos a salir de las tinieblas!”, añadió. Quienes viven en Venezuela y pasan frecuentemente a Cúcuta a comprar a precios más económicos evitaron opinar por miedo. “Ahí adentro está raro”, dijo más de uno.
“Veneyork”
Walter Monsalve, profesor de 55 años en ambos lados de la frontera dijo sentirse aún “en shock”. “Nunca debió haber pasado así, sea por lo que sea, que se le meten a la casa de uno” de otro país, dijo a la AFP al contar que entre sus vecinos y familia aún hay mucha confusión y expectativa sobre el desenlace.
Trump dijo que detrás el derrocamiento de Maduro está el objetivo esencial de mantener el control sobre el petróleo de Venezuela, que cuenta con las mayores reservas del mundo.
“Lo que están haciendo ahora es viendo de qué agarran”, dice Monsalve. “No sé para qué está la ONU, están esos organismos internacionales que no paran estas situaciones”.
Poco después pasa Kayleig Jiménez, estudiante y trabajadora en Táchira de 16 años, que se dice todavía incrédula y asegura que su mayor esperanza es que regresen tantos familiares y amigos que huyeron.
Ahora “somos Veneyork”, soltó riéndose sobre las declaraciones de Trump en las que aseguró que mantendrá un control sobre el país.
Colombia: bombardeo militar contra disidencia de FARC deja cuatro muertos
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Un bombardeo ordenado por el presidente derechista Abelardo de la Espriella contra un campamento guerrillero dejó cuatro muertos, entre ellos una adolescente, en una zona de Colombia fronteriza con Venezuela, informó el lunes el ministro de Defensa, Jorge Mora. El operativo contra rebeldes bajo el mando de alias Calarcá tuvo lugar en la madrugada del domingo en el Catatumbo (noreste), una región plagada de narcocultivos limítrofe con Venezuela.
Se trata del cuarto bombardeo en dos meses del mandatario derechista, que promueve una política de mano dura contra el crimen con el apoyo de Estados Unidos. Los ataques acumulan 46 muertos en total, incluidos siete menores. “El balance operacional reporta cuatro integrantes de esta estructura muertos en desarrollo de operaciones militares, tres de sexo masculino y uno más de sexo femenino” de 16 años, dijo Mora en un video difundido por medios locales, en el que condenó el reclutamiento de menores por parte de los rebeldes.
El ministro agregó que la ofensiva dejó tres militares “gravemente afectados producto de un campo minado”. Imágenes compartidas en redes sociales y medios locales muestran humo y vegetación calcinada en una zona montañosa, fruto de la operación conjunta de la fuerza aérea y el ejército.
La disidencia de las extintas FARC comandada por alias Calarcá tiene fuerte presencia en el Catatumbo, donde se disputa a muerte con la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) las lucrativas rentas del narcotráfico y la minería ilegal.
En enero de 2025, enfrentamientos entre los disidentes de las FARC y el ELN dejaron más de un centenar de muertos y decenas de miles de desplazados en el Catatumbo, sumido en una grave crisis humanitaria.
En la región también son habituales los secuestros y la extorsión, fuentes de financiamiento de los fortalecidos grupos ilegales.
Este es el segundo bombardeo del gobierno en la zona con miles de hectáreas de cultivos ilícitos. El primero fue contra el ELN.
En septiembre, una jueza ordenó al gobierno “precaución reforzada” cuando haya indicios de presencia de menores reclutados en campamentos guerrilleros. En medio de la peor ola de violencia de los últimos años en Colombia, De la Espriella ofrece “cárcel o tumba” a los insurgentes y ha reactivado sus extradiciones masivas a Estados Unidos.
Venezuela acusa a Uruguay de “intromisión inadmisible” por críticas a su Gobierno
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Venezuela acusó el lunes al canciller de Uruguay de incurrir en una “intromisión inadmisible” luego que el diplomático descartara retomar la relación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez por considerar a la mandataria “ilegítima”. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, dijo durante una entrevista divulgada el sábado por el medio brasileño Folha que su gobierno “de ninguna manera” restablecerá relaciones con Venezuela, rotas hace dos años.
Lubetkin consideró que nada cambió después de la captura del mandatario Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense en enero y de la juramentación de su entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, como presidenta interina. En 2024 “hubo elecciones que cuestionamos. De ellas surgió un presidente que ahora, además de todo, está preso en Estados Unidos, y de ese presidente surge una presidenta tan ilegítima como él”, subrayó el canciller uruguayo en una entrevista realizada en Nueva York, indicó el diario brasileño.
“La solución para Venezuela es muy clara: que haya elecciones, que alguien gane, que un tribunal independiente confirme que María o José ganó y, 15 minutos después, estableceremos relaciones diplomáticas con el legítimo ganador de una elección democrática”, sostuvo el uruguayo.
El canciller venezolano, Félix Plasencia, rechazó las declaraciones en un mensaje publicado en la red social X. “Venezuela rechaza las visiones vetustas y arrogantes que irrespetan la soberanía y la autodeterminación de los pueblos”, indicó. Estas “declaraciones y posturas de este tenor constituyen una intromisión inadmisible”, añadió Plasencia.
Uruguay y Venezuela rompieron relaciones en 2024 tras la controvertida reelección de Maduro para un tercer mandato consecutivo. Los comicios estuvieron marcados por denuncias de fraude desde la oposición liderada por la premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quien reivindicó el triunfo de su candidato. La proclamación del mandatario desató masivas protestas que dejaron 28 muertos y más de 2.400 detenidos en medio de una ola de represión.
La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
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Embajador Carlos José Fleitas
Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
Para el Paraguay la solución final significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia consolidó el dominio sobre el sector noroccidental
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.
Texto del laudo arbitral del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera entre Paraguay y Bolivia
Buscan a conductor paraguayo que arrolló y mató a un hombre en silla de ruedas en Posadas
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La Policía de Misiones, Argentina y de Paraguay, trabajan en conjunto para localizar un automóvil blanco con patente paraguaya que arrolló y mató a un hombre que estaba en silla de ruedas en Posadas. El conductor huyó y los investigadores sospechan que cruzó la frontera hacia Encarnación inmediatamente después del hecho.
El terrible suceso se registró durante la noche del pasado miércoles, en la esquina de las avenidas Marconi y Mariano Moreno. En este punto de la ciudad el fallecido, identificado como Plácido Facundo Martínez, que se movilizaba en silla de ruedas, acostumbraba a pedir ayuda monetaria a los conductores que circulan por la zona.
En vídeos socializados por las autoridades se puede ver que el hombre estaba en medio de la avenida pidieron dinero, pero en un momento dado un automóvil de color blanco, en vez de detener la marcha aceleró y chocó a Plácido, quien fue despedido para luego quedar tendido en la capa asfáltica.
Tras analizar las imágenes de las cámaras de seguridad, se pudo constatar que el automóvil tenía chapa paraguaya como lo indicaron los testigos. Los investigadores del vecino país presumen que luego de cometer el percance el conductor continuó su marcha sin detenerse y cruzó la frontera hacia Encarnación.
Hoy, agentes de Inteligencia de Frontera de la Policía de Misiones trabajan junto a la Policía Nacional de Paraguay para establecer la identidad y dar con el conductor. Así también, continúan analizando las imágenes de videovigilancia para conocer la ruta que tomó el automóvil y recabando testimonios de las personas que se encontraban en el lugar al momento del accidente.