El bazar de Teherán, pulmón económico de Irán, fue escenario este martes pasado de altercados entre manifestantes y policías por primera vez desde el comienzo de las protestas en el país, a finales de diciembre. El movimiento comenzó el 28 de diciembre en la capital antes de extenderse a otras provincias y ha causado al menos 27 muertos, incluidos cinco niños, según un saldo de la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.
“¡Libertad! ¡Libertad!”, gritaban los manifestantes en el Gran Bazar de Teherán, donde decenas de personas fueron dispersadas con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad, según videos difundidos por IHR y otra organización con sede en Estados Unidos, Human Rights Activists News Agency.
Los manifestantes también gritaron “Pahlavi volverá”, en referencia a la dinastía derrocada por la Revolución Islámica de 1979, y “Sayid Ali será derrocado”, según imágenes cuya autenticidad fue verificada por la AFP. Se referían al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
La agencia Fars informó de “concentraciones esporádicas” dispersadas por la policía. Algunas partes del bazar, especialmente el mercado del oro, fueron cerradas “a partir del mediodía” en señal de “protesta contra el aumento del tipo de cambio de las divisas extranjeras y la inestabilidad de los precios”, según Fars.
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Detenciones
Desde el inicio de las protestas, “al menos 27 manifestantes” murieron por disparos u otras formas de violencia a manos de las fuerzas de seguridad en ocho provincias, escribió la organización IHR en su sitio web. Añadió que más de 1.000 personas han sido detenidas. El oeste del país se ve particularmente afectado: las fuerzas de seguridad abrieron fuego el sábado contra manifestantes en el condado de Malekshahi, con un saldo de seis muertos, según IHR.
Al día siguiente, las fuerzas del orden entraron en un hospital de esta provincia para detener a manifestantes heridos. También cerca de Malekshahi, un policía murió por disparos el martes, según la agencia de noticias iraní Fars. Los medios iraníes, que citan fuentes oficiales, dieron cuenta de 13 muertos al décimo día de las protestas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad.
Desafío a Jamenei
La República Islámica se enfrenta a la ola de protestas más grave desde las manifestaciones de 2022-2023, desencadenadas por la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, detenida por presuntamente violar los estrictos códigos de vestimenta para las mujeres.
Las protestas actuales fueron provocadas por el descontento ante el aumento del costo de la vida. El movimiento afecta o ha afectado a por lo menos 45 ciudades, situadas sobre todo en el oeste del país, donde viven minorías de kurdos y luros, según un recuento de la AFP basado en anuncios oficiales y de medios de comunicación.
Las protestas desafían a Jamenei, de 86 años y en el poder desde 1989, y estallan en un momento en que el país está debilitado tras la guerra con Israel en junio y los golpes sufridos por varios de sus aliados regionales. Además, la ONU restableció en septiembre las sanciones por el programa nuclear iraní.
El gobierno anunció el domingo una ayuda mensual equivalente a unos siete dólares por persona, durante cuatro meses, para “reducir la presión económica sobre la población”. Pero la justicia iraní advirtió que no mostraría “ninguna indulgencia” con los alborotadores. Según videos en las redes sociales, muchas personas habrían sido arrestadas, especialmente en la ciudad de Yasuj, en el oeste.
Hospital de Teherán
Un hospital de Teherán fue alcanzado accidentalmente por gases lacrimógenos el martes durante enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden en el décimo día de protestas en Irán, informó la agencia de noticias Isna. Es la primera vez desde el inicio de las manifestaciones, el 28 de diciembre, que se producen choques de este tipo durante el día y en pleno centro de la capital iraní, donde, según la prensa, concentraciones esporádicas sin incidentes graves se han celebrado principalmente de noche.
“Para dispersar a la multitud, se utilizó gas lacrimógeno en el callejón adyacente al hospital” Sina, en el centro de la ciudad, reportó Isna, después de que imágenes se hicieran virales en redes sociales. “El reflejo natural de los manifestantes fue alejarse (del gas)” y “por ello, parte de estas sustancias se dirigió involuntariamente hacia el hospital”, precisó la agencia el martes por la noche, citando un comunicado de la Universidad de Ciencias Médicas de Teherán.
El hospital Sina se encuentra a unos 2 kilómetros en línea recta del Gran Bazar de Teherán, pulmón económico del país y escenario de incidentes el martes entre manifestantes y policías. Las protestas, inicialmente convocadas por comerciantes contra el alto costo de la vida, se han extendido al resto del país bajo otras reivindicaciones políticas y de otros colectivos.
En el oeste de Irán, a varios cientos de kilómetros de Teherán, se han registrado fuertes enfrentamientos en los últimos días. En Malekshahi, un condado de unos 20.000 habitantes donde vive una importante población kurda, murieron al menos un policía y un miembro de las fuerzas de seguridad. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, pidió el lunes que se abra una investigación tras un primer incidente en un hospital en el que, según oenegés, se enfrentaron manifestantes y fuerzas de seguridad.
Trump y Netanyahu
Irán considera como una “amenaza” las declaraciones del presidente estadounidense y del primer ministro israelí sobre las manifestaciones en la República Islámica, y “no tolerará que continúen sin respuesta”, declaró el miércoles el jefe del ejército iraní. “Irán considera la escalada de la retórica enemiga contra la nación iraní como una amenaza y no tolerará que continúe sin respuesta”, afirmó el general Amir Hatami, citado por la agencia Fars.
“Si el enemigo comete un error, responderemos con más firmeza” que, durante la guerra de 12 días de junio contra Israel y Estados Unidos, aseguró Hatami. Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en Irán si el régimen mata a manifestantes antigubernamentales, mientras que el líder israelí, Benjamin Netanyahu, expresó apoyo a las protestas.
“Los estamos observando de cerca. Si empiezan a matar gente como han hecho en el pasado, creo que serán golpeados muy duro por Estados Unidos”, declaró Trump el domingo. Por su parte, Netanyahu afirmó el domingo en consejo de ministros que Israel es “solidario con la lucha del pueblo iraní, con sus aspiraciones a la libertad y a la justicia”.
El lunes, la diplomacia iraní consideró que las declaraciones de Trump y Netanyahu constituyen una “incitación a la violencia” y acusó a Israel de buscar “socavar la unidad nacional” de Irán. La guerra de 12 días fue provocada por un ataque israelí el 13 junio contra instalaciones militares y nucleares en Irán, así como contra zonas pobladas. Estados Unidos intervino brevemente para atacar tres importantes sitios nucleares iraníes.
Fuente: AFP.

