Corea del Norte denunció el domingo la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de su acérrimo enemigo Estados Unidos como una “grave violación de la soberanía”, informó la prensa estatal. El Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano “denuncia enérgicamente el acto hegemónico cometido por Estados Unidos en Venezuela como la más grave violación de la soberanía”, afirmó un portavoz de esa cartera en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA. “El incidente es otro ejemplo que confirma una vez más la naturaleza deshonesta y brutal de Estados Unidos”, añadió.
El líder norcoreano Kim Jong Un supervisó el domingo el lanzamiento de misiles hipersónicos, un ejercicio que consideró necesario debido a “la reciente crisis geopolítica”, una aparente referencia al ataque estadounidense en Venezuela, informó el lunes la prensa estatal.
La agencia estatal KCNA confirmó el primer lanzamiento de misiles de 2026, que incluyó un nuevo sistema armamentista “de vanguardia” que utiliza misiles hipersónicos. Kim aplaudió el lanzamiento del domingo y declaró que “recientemente se han logrado importantes avances para poner nuestras fuerzas nucleares sobre una base práctica y prepararlas para una guerra real”.
“Por qué es necesario queda ejemplificado por la reciente crisis geopolítica y los complicados acontecimientos internacionales”, agregó el líder norcoreano citado por KCNA. El comentario pareció una referencia al ataque estadounidense en Venezuela, que Pyongyang denunció como una “grave violación de la soberanía”.
La acción es un escenario de pesadilla para las autoridades norcoreanas, que han acusado a Washington de buscar removerlas del poder. Corea del Norte ha justificado sus programas nucleares y de misiles como un mecanismo de disuasión contra los supuestos planes estadounidenses.
El ejército surcoreano reportó el domingo el lanzamiento de “varios proyectiles, aparentemente misiles balísticos”. KCNA no precisó cuántos misiles fueron lanzados el domingo, pero indicó que “alcanzaron objetivos a 1.000 kilómetros de distancia”, en el mar de Japón.
Fuente: AFP.

