El director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, afirmó este miércoles que “tendrán lugar” las inspecciones en las instalaciones nucleares de Irán, aunque no ofreció un cronograma específico. La semana pasada, la república islámica y Estados Unidos firmaron un acuerdo preliminar destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio, en el que se menciona la participación de esa agencia de control nuclear de Naciones Unidas en los próximos pasos del programa atómico de Teherán.
Grossi dijo este miércoles a los periodistas durante una visita a Japón que ese pacto establece “explícitamente” que “las actividades nucleares que se llevarán a cabo en relación con las instalaciones de material nuclear serán supervisadas por el OIEA”. “Obviamente, para hacer eso, tendremos que inspeccionar”, precisó el jefe del organismo.
La fecha y el lugar de esas revisiones se están discutiendo y se tomará una decisión pronto “en colaboración y cooperación con el gobierno de Irán”, dijo. “Ya sea que esto ocurra hoy, pasado mañana, en una semana o en 10 días, es importante, pero no esencial. Tendrán lugar”.
Irán ya aseguró el martes que no se permitirá al OIEA inspeccionar las instalaciones nucleares bombardeadas por Estados Unidos e Israel el año pasado, al rechazar la afirmación del vicepresidente JD Vance de que Teherán había acordado permitir el regreso de los inspectores. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ese mismo día que Irán “acordó plena y completamente” permitir el regreso de los revisores nucleares al país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que Irán aceptó “plena y completamente” permitir que los inspectores nucleares regresen al país, y que la Marina estadounidense ya no bloqueará el estrecho de Ormuz. Tras el acuerdo firmado por ambas partes para poner fin a la guerra en Oriente Medio, Washington y Teherán negocian cuestiones cruciales, como el futuro del programa nuclear de la república islámica.
Trump dijo que las conversaciones técnicas, desarrolladas en los últimos días en Suiza, “van bien”. “Irán ha aceptado plena y completamente inspecciones nucleares del más alto nivel durante un largo período de tiempo (¡¡¡Infinito!!!). Esto garantizará la ‘Honestidad Nuclear’”, publicó Trump en su plataforma Truth Social.
“Sobre la base de esta y otras concesiones importantes que está haciendo Irán, he acordado permitir que el estrecho de Ormuz permanezca ABIERTO, sin ningún otro bloqueo naval”, añadió. A pesar de ello, el mandatario aseguró que todos los buques de la flota estadounidense permanecerán en el estrecho, “por si fuera necesario reinstaurar el bloqueo, lo que parece, en estos momentos, muy poco probable”.
El tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía fluvial vital para la exportación de petróleo y gas, ha sido un importante punto de fricción durante la guerra desatada a fines de febrero, que sacudió la economía mundial. Poco antes de la publicación de este mensaje de Trump, Irán afirmó que no tiene intención de permitir que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccione sus principales sitios nucleares bombardeados por fuerzas estadounidenses e israelíes el año pasado.
La magnitud exacta de los daños aún se desconoce y Teherán invoca cuestiones de seguridad para negar el acceso a estas instalaciones.
Preguntado por el desmentido iraní durante una rueda de prensa, el presidente estadounidense reafirmó que los inspectores de la OIEA se desplazarán al terreno “a su debido tiempo”.
“Ellos (los iraníes) se equivocan. Nos lo dijeron en privado, y contamos con un nivel de inspecciones del 100 %. Y si ellos tuvieran razón, cancelaría las reuniones de inmediato”, declaró.
Persiste la duda sobre el estado de las reservas de uranio altamente enriquecido de la República Islámica de Irán, un motivo de choque con Washington. Irán siempre ha negado querer dotarse de la bomba atómica, al tiempo que se mantiene inflexible en su derecho a desarrollar una industria nuclear civil completa.
Donald Trump aseguró este miércoles que ordenó una investigación sobre las principales empresas petroleras debido a los altos precios de la gasolina, en un momento en que el presidente estadounidense enfrenta críticas por el impacto de la guerra en Oriente Medio. Los precios mundiales del petróleo se dispararon después de que Irán bloqueara el flujo de petróleo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel que desataron el conflicto en febrero.
“Las grandes petroleras no están bajando el precio en las gasolineras de manera proporcional a la fuerte caída de los precios que están pagando por el petróleo”, aseguró Trump en su red Truth Social. “¡Esos precios están cayendo en picada! En otras palabras, se está ‘estafando’ a los clientes”, agregó.
Los precios de la gasolina son un tema políticamente sensible en Estados Unidos, donde los vehículos que funcionan con combustibles fósiles son el principal medio de transporte para muchos de sus habitantes.
Trump ha sido objeto de críticas por iniciar la guerra contra Irán y por su impacto en los costos del combustible que pagan millones de estadounidenses, a medida que se acercan las elecciones al Congreso de noviembre.
Lo cuestionan además por invertir miles de millones de dólares de los contribuyentes en la guerra, mientras la inflación se dispara en Estados Unidos.
El presidente ha pronosticado en repetidas ocasiones que los precios del combustible “caerían en picada” una vez que terminara el conflicto.
Sin embargo, los economistas cuestionan esa afirmación y esperan que los precios del petróleo tarden meses en volver a los niveles previos a la guerra.
Teherán y Washington llegaron a un acuerdo inicial que incluye la reanudación del tráfico de petroleros a través de Ormuz, aunque temas como el programa nuclear de Irán siguen siendo objeto de disputa.
Los precios de la gasolina siguen por encima de sus niveles previos al conflicto, pero han bajado desde que se anunció el pacto. El precio promedio de un galón (3,8 litros) de gasolina corriente se situó en 3,93 dólares el martes, según el club automovilístico AAA.
Fuente: AFP.