Las primeras celebraciones de Año Nuevo comenzaron este miércoles en Australia y otros países del Pacífico, que dijeron adiós a un convulso 2025 marcado por conflictos como el de Gaza y el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
El año que termina fue además uno de los más cálidos jamás registrados, con temperaturas sofocantes que avivaron incendios forestales en Europa y provocaron sequías en África y lluvias devastadoras en el sudeste asiático.
Naciones del Pacífico como Kiribati y Samoa fueron las primeras en brindar por el 2026, seguidas de Nueva Zelanda, cuya capital Wellington se iluminó con fuegos artificiales.
En Sídney, la autoproclamada “capital mundial del Año Nuevo”, los preparativos de la Nochevieja han tenido, sin embargo, un sabor amargo.
Hace apenas dos semanas, dos hombres irrumpieron en una fiesta judía en la popular playa de Bondi y mataron a 15 personas, la masacre más grave en el país en tres décadas.
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Una hora antes de medianoche, las fiestas se pararon para un minuto de silencio mientras el puente de la bahía de Sídney se iluminaba de blanco como símbolo de paz.
“La alegría que solemos sentir al comienzo de un nuevo año se ve atenuada por la tristeza del antiguo”, afirmó el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en un mensaje de vídeo.
Aun así, cientos de miles de espectadores abarrotaron el puerto de Sídney para observar las nueve toneladas de pirotecnia que se lanzaron a partir de medianoche.
“Los fuegos artificiales siempre han estado en mi lista de cosas que hacer antes de morir y estoy muy feliz de estar aquí”, dijo Susana Suisuikli, una turista inglesa.
Las celebraciones se esperan con ansias también en la deslumbrante Nueva York o en las frías calles de Escocia con el festival Hogmanay.
Pero será la playa brasileña de Copacabana la que verá la mayor fiesta de Año Nuevo del planeta con la llegada prevista de 2,5 millones de personas.
El evento contará con conciertos en tres escenarios, encabezados por el legendario Gilberto Gil, y un show con 1.200 drones, además del tradicional espectáculo de pirotecnia.
Robots espectaculares
El 2025 también fue testigo de la moda global de las muñecas Labubu, del espectacular robo de joyas en el Louvre de París o del esperadísimo regreso del grupo de K-pop BTS.
En este año murieron la zoóloga británica Jane Goodall, el papa argentino Francisco (sustituido por León XIV, estadounidense nacionalizado peruano) y el activista de ultraderecha estadounidense Charlie Kirk, víctima de un asesinato que dejó al descubierto profundas divisiones políticas.
El regreso en enero al poder del presidente estadounidense Trump también marcó la agenda internacional, comenzando con una ofensiva arancelaria que sumió a los mercados en el caos.
“Nuestro país está más ‘caliente’ que nunca. ¿No es estupendo tener una FRONTERA FUERTE, sin inflación, un ejército poderoso y una gran economía? ¡Feliz Año Nuevo!”, dijo el martes en su plataforma Truth Social.
Tras dos años de guerra en Gaza, la presión estadounidense ayudó a lograr un frágil alto al fuego entre Israel y el grupo palestino Hamás, aunque los habitantes siguen tratando de sobrevivir en ese territorio en ruinas.
“Esperamos que esta pesadilla termine en 2026”, dijo Hanaa Abu Amra, desplazada en Ciudad de Gaza. “Lo mínimo que podemos pedir es una vida normal: que se restablezca la electricidad, que las calles vuelvan a la normalidad”.
Bajo la mano de Trump, Washington también ha aumentado su presencia militar en el Caribe, con numerosos ataques contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes y bloqueó a los petroleros sancionados que entran o salen de Venezuela, en una escalada sin precedentes con Caracas.
Además, las redadas migratorias del republicano han golpeado duramente a Latinoamérica, donde millones de personas dependen de las remesas para capotear la pobreza.
Fuente: AFP
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