Hombres armados mataron a nueve personas e hirieron a otras diez en un tiroteo en un bar cerca de Johannesburgo, la capital económica de Sudáfrica, informó este domingo la policía local.
Unos 12 hombres atacaron una taberna en Bekkersdal, una zona de minería de oro a unos 40 kilómetros al suroeste de Johannesburgo poco antes de las 01:00 (23:00 GMT de sábado), dijo el cuerpo armado en un comunicado.
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“Hombres armados desconocidos dispararon al azar a algunas personas, en plena calle”, agregó la Policía. La institución detalló que los atacantes, a bordo de dos vehículos, “abrieron fuego contra los clientes de una taberna y continuaron disparando al azar al huir del sitio”.
La mayoría iban armados con pistolas y uno de ellos portaba un rifle de asalto AK-47, según declaró en el lugar de los hechos el subcomisario de la policía provincial, Fred Kekana, al canal de televisión SABC.
“Al parecer, después de disparar a las víctimas, las registraron. Les robaron sus objetos de valor, en particular sus teléfonos celulares”, precisó. Entre los muertos está el conductor de un servicio de taxi que se encontraba afuera del bar, añadió. La Policía emprendió la búsqueda de los atacantes.
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El tiroteo ocurrió cerca de una taberna informal en Bekkersdal donde se vendía alcohol ilegalmente. Sudáfrica, un país de 63 millones de habitantes, sufre elevadas tasas de criminalidad, incluyendo una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Entre abril y septiembre, aproximadamente 63 personas fueron asesinadas cada día en este país, el más industrializado del continente.
Fuente: AFP
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Incendio en una fábrica de Corea deja 14 muertos y casi 60 heridos
Catorce personas murieron en un incendio en una fábrica de piezas de automóviles en Corea del Sur, que también dejó 59 heridos, informaron las autoridades a la AFP el sábado, actualizando un balance anterior de 11 fallecidos.
En un primer momento, los equipos de bomberos no pudieron entrar en la planta, ubicada en la ciudad central de Daejeon, para buscar sobrevivientes debido al riesgo de colapso del edificio.
El socorro también se vio dificultado por la presencia de sodio almacenado en el lugar, que puede explotar si se manipula de forma inadecuada, según la agencia surcoreana Yonhap.
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Alrededor de 170 trabajadores se encontraban en la planta cuando se declaró el incendio hacia las 4:00 GMT del viernes, según Yonhap. “Podemos confirmar que el número de fallecidos aumentó a 14, y no hay personas reportadas como desaparecidas”, declaró a la AFP un funcionario del Ministerio del Interior encargado de incendios y otros desastres.
Las autoridades no precisaron aún la causa del incendio, que se propagó rápidamente. Un testigo declaró haber escuchado una explosión. En imágenes difundidas por Yonhap, se podía ver a los bomberos lanzando agua sobre el lugar desde grúas, mientras una espesa columna de humo negro cubría el cielo.
El incendio fue extinguido el sábado por la tarde. El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, visitó el lugar y se reunió con las familias de las víctimas, prometiendo brindar pleno apoyo a los afectados y a sus allegados, informó Yonhap.
“El gobierno investigará a fondo la causa del incidente y adoptará medidas fundamentales para evitar tragedias de este tipo”, escribió Lee en X.
Fuente: AFP
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Ecuador inicia fuerte operativo para combatir grupos criminales con apoyo de EE. UU.
Ecuador inicia este domingo en la noche un plan de dos semanas para atacar a las bandas narcotraficantes con apoyo de Estados Unidos y bajo estrictos toques de queda en las regiones más golpeadas por la violencia.
Fiel aliado de Washington, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa implementa desde hace más de dos años una política de mano de hierro contra los carteles de la cocaína, pero las cifras de homicidios, desapariciones, extorsiones y otros delitos no ceden.
Entre el domingo en la noche y el 31 de marzo las fuerzas militares ecuatorianas lanzarán una “ofensiva muy fuerte” con “asesoramiento” de Estados Unidos, anticipó el martes el ministro de Interior, John Reimberg.
Unos 30.000 militares fuertemente armados participan en las operaciones, acompañados de caravanas de camionetas blindadas, motocicletas y helicópteros, según imágenes difundidas por las autoridades.
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El gobierno se ha mantenido hermético sobre el detalle de la misión y si desplegará efectivos estadounidenses en su territorio como ha ocurrido durante el mandato de Noboa. A lo largo de dos semanas los ecuatorianos de las provincias costeras de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro tendrán prohibido salir entre las 23:00 locales (4:00 GMT) y 5:00 (10:00 GMT).
Principal punto de partida
“Estamos en una guerra”, dijo Reimberg: “No se arriesguen, no salgan, quédense en casa”, añadió. Aunque no produce cocaína, Ecuador se ha convertido en el principal punto de partida de la droga que llega a Estados Unidos mientras en sus calles la guerra se ensaña contra la población local.
Vecino de los mayores productores del polvo blanco, Colombia y Perú, el país pasó de ser una isla de paz a tener una de las tasas de homicidio más altas de Latinoamérica: 52 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio del Crimen Organizado.
Durante el toque de queda sólo podrán salir viajeros con tiquete de avión en mano, personal de salud y de emergencias. La medida preocupa a periodistas, transportistas, dueños de restaurantes, bares y otros negocios nocturnos y personas que viven lejos de sus trabajos.
Martha Ladines, de 28 años, es panadera en Guayaquil y no podrá comenzar a tiempo su jornada laboral.“Nos han dicho que esa hora no se recupera porque hay turnos de los otros compañeros, y nos descontarán del sueldo”, dice a la AFP esta madre de dos niños.
“Será duro”
Ecuador forma parte de la alianza de 17 países creada por Donald Trump para combatir al narcotráfico en la región, tras un acuerdo sellado a comienzos de mes en Miami bajo el nombre de “Escudo de las Américas”.
Noboa se alinea con países como El Salvador y Argentina, dispuestos a respaldar la campaña estadounidense para ampliar su influencia en Latinoamérica tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar ordenada por Trump en Venezuela.
Desde hace meses las Fuerzas especiales estadounidenses apoyan a los comandos ecuatorianos en entrenamiento, inteligencia y financiación. El miércoles el gobierno anunció la inauguración de la primera Oficina del FBI en Ecuador.
La semana pasada bombardeó con apoyo de Estados Unidos un campamento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de la guerrilla colombiana de las FARC, que opera en los límites de ambos países.
Esta ofensiva divide a los ecuatorianos, ante denuncias de organismos de derechos humanos sobre excesos de la fuerza pública durante los frecuentes estados de excepción ordenados por Noboa desde que llegó al poder en noviembre de 2023.
El toque de queda “será duro para muchos por el trabajo, pero se necesita para tratar de controlar la inseguridad que vivimos. Ojalá las autoridades hagan un buen operativo táctico y no haya tantos muertos”, dice Luis Villacís, un guardia de seguridad de 58 años.
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Quienes incumplan la medida se exponen a penas de hasta tres años de prisión. Los ecuatorianos votaron “no” al regreso de bases militares extranjeras al país en un referendo promovido por Noboa. Estados Unidos tuvo por una década una instalación de la Fuerza Aérea en Manta, principal puerto pesquero ecuatoriano y un bastión narco.
Fuente: AFP
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Procesan a hombre que habría atacado con azada a una mujer y a su hijo de un año
Ciudad del Este. Agencia Regional.
El fiscal Carlos Antonio Almada, titular de la Unidad Penal Nº 1 de Ciudad del Este, imputó a un hombre de 37 años por el supuesto hecho punible de homicidio doloso en grado de tentativa, por haber atacado presuntamente con una azada a una mujer y a su hijo de un año.
Ocurrió ayer 8 de marzo, alrededor de las 00:30, en un inquilinato del kilómetro 10 Acaray, fracción La Chacra, a aproximadamente 4.000 metros de la ruta PY02 de Ciudad del Este.
De acuerdo al escrito de imputación, la víctima y su hijo se encontraban acostados cuando el presunto agresor ingresó a la habitación del inquilinato portando una azada. Sin mediar palabra, habría golpeado al niño en el abdomen y en el brazo derecho.
La madre intervino para proteger a su hijo, pero también fue violentada por el sujeto, sufriendo múltiples heridas cortantes en la espalda, la cabeza y el hombro izquierdo.
También sufrió la amputación de cuatro dedos de la mano y fracturas abiertas en la falange, el radio y el cúbito del lado izquierdo, según consta en el informe médico. La víctima pidió auxilio a gritos, haciendo que el presunto agresor huyera y se ocultara en otra habitación de la vivienda.
Posteriormente, la propietaria del inmueble y a la vez madre del presunto agresor, alertó a la Policía mediante una llamada telefónica. Agentes del Puesto Policial N.º 12 acudieron al lugar para asistir a las víctimas y recabar los datos preliminares del hecho para luego proceder a la detención del hombre. Se desconoce aún las causas de la tentativa de homicidio.
En base a los elementos iniciales de sospecha, la Fiscalía imputó al supuesto responsable por homicidio doloso en grado de tentativa y solicitó al Juzgado Penal de Garantías la aplicación de la medida cautelar de prisión preventiva, considerando la gravedad del hecho y la alta expectativa de pena.
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#8M: la violencia contra la mujer no termina el día de la agresión
La violencia sexual no termina con la agresión, sino cuando las víctimas encuentran puertas cerradas en el sistema de salud. Así lo advierte Karla Gutiérrez, gestora de Asuntos Humanitarios de Médicos Sin Fronteras (MSF) en México, quien sostiene que la falta de atención médica oportuna y libre de estigma prolonga el sufrimiento de las personas sobrevivientes. Desde su experiencia en proyectos de MSF en México, alerta que miles de víctimas enfrentan barreras para recibir asistencia dentro de las primeras 72 horas, un periodo clave para prevenir infecciones, embarazos no deseados y reducir el impacto del trauma. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la especialista insiste en que garantizar atención digna y permanente es una responsabilidad urgente de los Estados.
Por años he escuchado historias que empiezan con una frase que se repite como un eco: “No sabía a dónde ir” o “tenía mucho miedo de decir lo que me hicieron”.
Como trabajadora humanitaria en Médicos Sin Fronteras (MSF), he acompañado a mujeres, niñas, adolescentes, hombres y personas LGBTQI+ que han sobrevivido a la violencia sexual. He aprendido que la violencia no termina cuando ocurre la agresión: continúa cuando el Estado no garantiza las condiciones y los recursos necesarios para asegurar una atención médica oportuna, integral, de calidad, confidencial y libre de estigma para todas las personas sobrevivientes a este tipo de violencia. Continúa cuando una puerta está cerrada, cuando un servicio no funciona de noche o cuando vives lejos y no tienes un lugar cercano para pedir ayuda. Pasa, a su vez, cuando un servidor público en una ventanilla duda del testimonio, juzga o cuestiona a la persona sobreviviente.
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En América Latina, sobrevivir a una agresión sexual no garantiza recibir atención médica inmediata. Lo vemos en nuestros proyectos en Ciudad de México, Tapachula, en Ciudad Juárez, entre otros. La violencia ocurre en el tránsito migratorio, pero también dentro de las relaciones de pareja, en el núcleo familiar, en espacios cotidianos que deberían ser seguros. No distingue edad, estatus migratorio o situación económica, pero sí hace que las vulnerabilidades de las víctimas sean más profundas y los efectos devastadores. Y cuando el sistema falla, la violencia se prolonga y se hace más intensa. En todos nuestros proyectos activos durante 2025, los equipos de MSF atendieron a mujeres horas, días o meses después de haber sido agredidas, temerosas de solicitar los servicios médicos por miedo a ser señaladas o juzgadas. Vimos a niñas y adolescentes violentadas en espacios donde deberían estar seguras; a mujeres que fueron agredidas una y otra vez por “el amor de su vida”. Hemos acompañado a mujeres que cruzaron fronteras huyendo de situaciones que ponían en riesgo sus vidas en sus lugares de origen y que, adicionalmente, tuvieron que enfrentar múltiples formas de violencia y contextos simultáneos de desprotección. Cada historia es distinta, pero todas comparten algo: la urgencia de ser atendidas.
La importancia de las 72 horas
Existe una ventana crítica de atención después de una agresión sexual. 72 horas que pueden marcar la diferencia entre prevenir o no una infección por VIH y hepatitis (accediendo a profilaxis posexposición), 120 horas que te permitirán acceder o no a anticoncepción de emergencia para evitar un embarazo no deseado, y hasta seis meses para evitar, diagnosticar y curar enfermedades de transmisión sexual como sífilis. Lamentablemente, solo una minoría logra llegar a las atenciones médicas dentro del plazo inicial de 72 horas.
En 2025, en las actividades de MSF que comprendían proyectos también en Reynosa, Matamoros y Coatzacoalcos, además del Centro de Atención Integral (CAI), Tapachula, CDMX y Ciudad Juárez, atendimos a 261 casos de personas sobrevivientes de violencia sexual. Sin embargo, solo 23 casos, es decir, el 8,8%, fueron atendidos durante las 72 horas posteriores a la agresión.
Perder esta ventana no es un descuido individual, es parte de una falla estructural que se demuestra cuando los servicios no están disponibles las 24 horas, cuando no hay personal capacitado, especializado y sensibilizado para atender este tipo de casos o cuando la atención está fragmentada entre salud, protección y justicia.
La violencia sexual es una urgencia médica. Y como toda urgencia, no puede esperar a que amanezca, no puede depender del turno de alguien más, no puede quedar sujeta a prejuicios. La atención oportuna no sólo previene infecciones, enfermedades o embarazos no deseados, sino también reduce el impacto del trauma, evita nuevas formas de violencia y salva vidas.
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Atención digna
Mi trabajo me ha permitido ser testigo de la importancia de una atención digna. Cuando una persona sobreviviente es recibida sin preguntas que juzgan, cuando se le explica cada procedimiento con respeto, cuando puede decidir sobre su propio cuerpo, algo cambia. En medio del dolor, recupera una parte de su autonomía, recupera un poco de poder.
Pero también he visto lo contrario, he visto cómo el estigma hiere por segunda vez, cómo la desconfianza institucional hace que muchas personas nunca regresen a solicitar servicios públicos, cómo el silencio se convierte en la única opción cuando el sistema no escucha, cuando no te quedan alternativas. Los 261 casos detectados por MSF, por supuesto, son tan sólo una fracción de una realidad más amplia, pero revela las fallas que deben ser atendidas con urgencia: acceso tardío a una respuesta médica y brechas en la respuesta institucional.
Este 8 de marzo no quiero hablar solo de cifras, quiero hablar de responsabilidad. Necesitamos que ese garantice una atención médica oportuna en casos de violencia sexual, con servicios disponibles las 24 horas, insumos médicos esenciales asegurados y personal capacitado en protocolos clínicos sensibles, con enfoque centrado en la persona sobreviviente, con una oferta de servicios que responda a las distintas necesidades, realidades y contextos de las personas que se enfrentan a la violencia sexual.
No garantizar una atención eficaz, integral y de calidad también constituye la cadena de violencia que viven las personas sobrevivientes.