El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el martes un bloqueo naval de los “buques petroleros sancionados” que salgan o se dirijan a Venezuela, en una nueva escalada de su campaña de presión sobre Caracas. “Hoy ordeno un bloqueo total y completo de todos los petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, días después de que fuerzas estadounidenses incautaran un petrolero frente a la costa venezolana.

Trump también dijo que la flota estadounidense concentrada en el Caribe “solo seguirá creciendo” hasta que Venezuela devuelva “a los Estados Unidos de América todo el petróleo, la tierra y otros activos que anteriormente nos robaron”. En su mensaje, el republicano justificó el bloqueo al afirmar que “el régimen venezolano había sido designado como una organización terrorista internacional” por su administración.

Venezuela calificó de “irracional” y de “grotesca amenaza” el bloqueo anunciado por Trump. “El presidente de los Estados Unidos pretende imponer de manera absolutamente irracional un supuesto bloqueo militar naval a Venezuela con el objetivo de robarse las riquezas que pertenecen a nuestra Patria”, afirmó el gobierno venezolano en un comunicado emitido la noche del martes.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Lea más: RAE añade al diccionario loguearse, streaming y hashtag

Washington sacudió al mercado petrolero el pasado 10 de diciembre al asaltar y decomisar un buque cisterna que estaba sancionado por el Departamento del Tesoro, y que acababa de salir de Venezuela cargado de petróleo.

Estados Unidos se quedó con el buque y el crudo, lo que fue calificado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro de “robo descarado”. Paralelamente, Washington anunció sanciones contra seis empresas del sector de transporte de crudo y seis buques cisterna.

Aislada internacionalmente, Venezuela se ve obligada a utilizar esos buques “fantasma”, que cargan crudo venezolano a un precio muy inferior al del mercado, para poder colocarlo esquivando las sanciones financieras en su contra. Actualmente Caracas produce unos 930.000 barriles diarios, y la mayor parte de sus exportaciones van a parar a China.

Estados Unidos tiene desplegada una gran flotilla en el Caribe y el Pacífico, encabezada por el portaaviones “USS Gerald Ford”, el mayor del mundo. Un bloqueo de sus puertos al tráfico petrolero significaría enormes dificultades para el régimen, coinciden los analistas.

Lea también: Miss Universo cierra oficina en México por “ataques políticos”

“Significativo”

La inclusión de esas navieras y buques directamente en una lista de sanciones “es un escalamiento muy significativo”, declaró a la AFP Francisco Monaldi, director del Programa de Energía de América Latina del Instituto Baker (Texas), cuando se produjo ese anuncio.

Esos seis buques se hallaban en puertos venezolanos cuando se conoció la medida, detalló el experto. “Están esperando a que [cada buque] salga del país para detenerlo”, explicó.

“Eso, combinado con que quizás algunos barcos literalmente dicen ‘no vuelvo a Venezuela’, pueden llevar a que haya una caída tanto del precio como del volumen exportado. Si además cae la exportación, el problema que tiene Venezuela es que no tiene mucha capacidad de almacenar crudo. Entonces, tiene que parar la producción o cerrar cierta parte de la producción”, explicó.

“El régimen ilegítimo de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos petrolíferos robados para financiarse, el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”, acusó Trump en su mensaje en Truth Social. El buque decomisado estaba relacionado con Irán y Hezbolá, según Estados Unidos. Maduro, que rechaza de plano las acusaciones de narcotráfico, acusa a Trump de querer apoderarse de las riquezas naturales del país.

El caso Chevron

La relación entre Washington y Caracas es ambigua en cuanto a petróleo se refiere, puesto que el gobierno Trump renovó, aunque con cambios, la licencia que el anterior gobierno de Joe Biden había concedido a la petrolera Chevron para operar en el país sudamericano, que cuenta con enormes reservas de crudo y gas.

Chevron extrae y vende el crudo venezolano gracias a ese acuerdo, con lo que parte de la producción venezolana escapa a las sanciones.

“Las operaciones de Chevron en Venezuela continúan sin interrupciones y en pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables a su negocio, así como de los regímenes de sanciones previstos por el gobierno de Estados Unidos”, explicó un portavoz de la petrolera, Bill Turenne, en un correo electrónico enviado a la AFP.

Chevron representa el 10 % de la producción nacional venezolana, gracias a una empresa mixta con la petrolera estatal PDVSA.

Pero tras los cambios en su licencia introducidos por el gobierno Trump, Chevron ahora solo puede exportar el 50 % que le corresponde de esa “joint venture”. El otro 50 % Venezuela tiene que tratar de exportarlo por su propia cuenta.

Alerta sobre tráfico aéreo

Estados Unidos renovó el martes la alerta para las aerolíneas que operan en el espacio aéreo venezolano, un día después de tres ataques consecutivos contra presuntos narcotraficantes en el marco de la ofensiva estadounidense antidrogas en el Pacífico y el Caribe. En el Congreso, senadores y representantes sometieron el martes a altos funcionarios de seguridad nacional del presidente Donald Trump a un intenso interrogatorio sobre los ataques que se llevan a cabo desde hace más de tres meses contra embarcaciones en la zona, y hacen temer una escalada militar con Venezuela.

El gobierno de Trump acusa al presidente Nicolás Maduro de liderar el presunto “cartel de los Soles”, al que declaró una organización “narcoterrorista” el mes pasado, y ha ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a su captura.

El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, dijo por su parte el martes que que apoya “cualquier situación que termine con una dictadura” al responder si está de acuerdo con una intervención militar en Venezuela, tras reunirse con el mandatario argentino Javier Milei en Buenos Aires.

“Actuar con cautela”

La Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense instó a las aeronaves a “actuar con cautela” en el cielo venezolano debido al “empeoramiento de la situación de seguridad y el aumento de la actividad militar”, la misma formulación utilizada en una advertencia previa emitida el mes pasado.

La nueva advertencia se produjo días después de que un piloto de la aerolínea JetBlue dijera que su aeronave estuvo cerca de chocar con un avión cisterna de la Fuerza Aérea estadounidense cerca de Venezuela, un incidente reportado a las autoridades.

La aerolínea panameña Copa anunció este martes que extendió hasta el 15 de enero la suspensión de sus vuelos desde y hacia Caracas.

El lunes el Pentágono dijo que había atacado otras tres embarcaciones presuntamente cargadas de drogas en el Pacífico oriental, una operación que acabó con la vida de ocho personas consideradas “narcoterroristas”. Estados Unidos no ha ofrecido pruebas de estos señalamientos.

Washington asegura que esta campaña militar sin precedentes, protagonizada por más de una docena de buques liderados por el portaaviones “USS Gerald Ford”, así como decenas de aviones caza, busca poner fin al narcotráfico en la región.

La administración Trump declaró asimismo este martes al colombiano Clan del Golfo, oficialmente en negociaciones de paz con el gobierno de Gustavo Petro, como una “organización terrorista”.

El lunes Trump había decretado que el fentanilo, el potente opiáceo que ha causado centenares de miles de víctimas en los últimos años en Estados Unidos, es un “arma de destrucción masiva”, lo que podría apuntar a respaldar legalmente futuras acciones militares de más calado.

“Con las manos vacías”

La campaña estadounidense en el Pacífico y el Caribe ha dejado al menos 26 embarcaciones destruidas y 95 muertos, según cifras del ejército estadounidense.

Los ataques han generado inquietud dentro y fuera de Estados Unidos.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el de Estado, Marco Rubio, acudieron al Congreso para dar explicaciones a puerta cerrada ante los legisladores, a los que informaron de “lo que está pasando y lo que va a venir”, en palabras del jefe de la diplomacia estadounidense a periodistas.

“El gobierno vino a esta sesión informativa con las manos vacías (...) y si no pueden ser transparentes sobre esto, ¿cómo se puede confiar en su transparencia sobre todos los demás asuntos que agitan el Caribe?”, afirmó el senador demócrata Chuck Schumer.

Rubio dijo que el Pentágono permitiría a los miembros de los Comités de las Fuerzas Armadas de ambas cámaras ver un video a finales de esta semana del primer ataque, el 2 de septiembre.

Ese ataque fue polémico porque consistió en dos impactos sucesivos contra una presunta narcolancha, el segundo para acabar con dos sobrevivientes. En total murieron 11 personas.

Más allá de los ataques contra embarcaciones, el gobierno de Trump ha incrementado en los últimos meses la presión sobre Maduro, que según Caracas apuntan a derrocarlo y hacerse con las riquezas naturales de Venezuela.

Washington incautó la semana pasada un buque con petróleo venezolano e impuso nuevas sanciones a familiares de Maduro y aliados empresariales.

Venezuela denunció este martes el “robo” del petrolero ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Por la noche, Trump anunció el bloqueo de “petroleros sancionados” que lleguen o salgan de Venezuela. Trump ha declarado que “los días de Maduro están contados” y se ha negado a descartar una invasión terrestre al país sudamericano.

Fuente: AFP.

Déjanos tus comentarios en Voiz