El presidente Emmanuel Macron indicó este miércoles que Francia se opondrá “de manera muy firme” a la eventual adopción del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere firmar el sábado en Brasil.
Para la firma del acuerdo, Von der Leyen necesita primero el visto bueno del Consejo de la Unión Europea (UE), pero varios países, entre ellos Francia e Italia, consideran que es prematuro pronunciarse esta semana, ya que no se reúnen las condiciones para proteger a sus agricultores.
“Si hubiera una voluntad de imponerlo por parte de las instancias europeas, Francia se opondría de manera muy firme”, indicó Macron durante una reunión del Consejo de Ministros, según la vocera gubernamental, Maud Bregeon.
Lea más: María Corina Machado abandonó Oslo
Macron se encuentra bajo presión para detener la firma del acuerdo comercial entre la UE y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, del lado del Mercosur, en un contexto de malestar y protestas agrícolas por la gestión de la dermatosis nodular bovina, una enfermedad animal.
“Emmanuel Macron debe poner todo su peso en la balanza para detener la implementación del Mercosur”, le urgió este miércoles el líder parlamentario de Los Republicanos (derecha), Laurent Wauquiez. La clase política francesa es unánime contra el acuerdo en su forma actual.
El líder del primer sindicato agrícola, FNESA, Arnaud Rousseau, le llamó este miércoles a “votar no”, si el acuerdo se somete a votación el jueves, cuando se espera una manifestación de 10.000 agricultores en Bruselas. Si pese a todo, el tratado llegara a firmarse, “llamaremos a movilizarse”, a “bloquear autopistas, a ir a controlar en los puertos las importaciones de mercancías y a alertar a la opinión pública”, advirtió.
Los agricultores franceses temen el impacto de una llegada masiva a Europa de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, vistos como más competitivos por sus normas de producción, a cambio de la exportación de vehículos y maquinaria europea al Mercosur. En concreto, París pide una “cláusula de salvaguardia” en caso de perturbación del mercado, medidas “espejo” para que los productos importados respeten las normas ambientales y sanitarias de la UE y controles sanitarios reforzados.
Fuente: AFP.

