Mia Bannister, madre del fallecido Ollie Hughes, de 14 años, mostrando un tatuaje dedicado a su hijo durante una entrevista en Sydney. Foto: Saeed Khan/AFP
El dolor de una madre australiana convertido en lucha contra el acceso infantil a redes
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La piel de Mia Bannister está tatuada en homenaje a su hijo Ollie. Su suicidio tras sufrir acoso en línea empujó a esta madre australiana a luchar por la primera ley del mundo para prohibir las redes sociales a los niños. A partir del 10 de diciembre, los menores de 16 años en Australia no podrán acceder a Facebook, Instagram, Reddit o TikTok. Las empresas se exponen a multas de 32 millones de dólares si no velan por su cumplimiento.
Si esa ley hubiera estado en vigor hace un año, puede que Ollie todavía estuviera vivo, lamenta Mia. “Era mi mejor amigo”, explica con la mirada fija en el contorno tatuado en negro de una madre que sostiene un corazón roto de color rojo. “Era mi mundo”. Ollie sufrió acoso en línea y tenía acceso al contenido de aplicaciones como TikTok, Snapchat o YouTube que fomentaban la anorexia, contra la que también luchaba.
Su madre recuerda con nitidez su mata de rizos rojos, su ingenio y el brillo de sus ojos, que se fue apagando con el avance del trastorno alimenticio. La primera vez que Ollie enfermó, recurrió a las redes sociales. Mia no tenía ni idea del impacto que eso iba a tener.
“Era madre soltera, trabajando a jornada completa, intentando mantener un techo sobre nuestras cabezas, sin realmente entender ni en qué plataformas está ni cómo funcionan”, explica. Para ella, la responsabilidad es de los gigantes tecnológicas: “Son sus plataformas y su contenido sin filtro y descontrolado”. Cuando los padres dan a su hijo un teléfono, le dan “la peor arma que podríamos entregarles”, asegura.
Un 97 % de los adolescentes encuestados por Mission Australia dijeron usar redes sociales a diario. Casi la mitad pasaban tres horas o más en línea.
Quienes no superaban las tres horas mostraban un mejor bienestar y conexión social, concluyó este estudio en más de 10.000 personas de entre 15 y 19 años.
El gobierno australiano confía que la ley no echará a los niños del mundo digital, sino que cambiará la forma en que pasan el tiempo en línea.
Pero existen grandes dudas sobre cómo se garantizará la implementación y cómo las plataformas verificarán la edad del usuario.
Las empresas tecnológicas criticaron el texto y lamentan que es demasiado vago.
Las autoridades excluyeron de la prohibición a diez plataformas como Pinterest, Roblox, LEGO Play o Whatsapp, pero se reservan el derecho a hacerlo más adelante.
Algunos expertos temen que esta regulación prive a los jóvenes de oportunidades y lastre el desarrollo de sus competencias digitales.
“No creo que este sea el enfoque correcto para la seguridad en línea”, opina Catherine Page Jeffery, profesora de medios y comunicaciones en la Universidad de Sídney.
“En vez de vetar a los jóvenes, preferiría ver que se imponen más obligaciones de seguridad en estas plataformas” que, en muchos casos, “no se han diseñado para niños”, afirma.
Para muchos jóvenes, las redes sociales pueden ser fundamentales para formar su identidad y desarrollar habilidades.
Desde la pandemia del covid-19 y con la ayuda de su madre, Ava Chanel Jones, de 12 años, usa Instagram para documentar sus actividades como animadora, bailarina, modelo y promotora de marcas.
Tiene más de 11.400 seguidores, suficientes para recibir unos ingresos mensuales de Meta, para obtener gratuitamente productos de marcas e incluso para lanzar su propia línea de ropa.
Ava usa la plataforma para comunicarse con amigos, pero no con desconocidos, cuyos mensajes entran a una carpeta escondida controlada por su madre.
“Soy su madre. Es mi responsabilidad protegerla lo mejor que puedo cuando está en redes sociales”, afirma Zoe.
Para la madre, esta actividad en línea está favoreciendo el desarrollo de las habilidades de Ava. “Estoy orgullosa de ella”, asegura.
A partir del 10 de diciembre, Ava puede verse privada de Instagram. Las plataformas tienen la opción de crear opciones específicas para gestionar las cuentas de los influentes.
Zoe, la madre, ha cambiado algunos parámetros de la cuenta con la esperanza de que siga funcionando.
Pero, como muchos otros, está confundida sobre cómo se desplegará e implementará la ley.
La comisionada australiana de seguridad digital, Julie Inman Grant, admite que no hay una solución rápida, pero está convencida de que la restricción es una herramienta “realmente potente” para frenar el acoso y el daño en línea.
Llega tarde para Mia, que canaliza su dolor explicando la historia de Ollie a través de su organización benéfica.
Con ello busca crear conciencia sobre los trastornos alimentarios en los niños y sobre cómo funcionará la ley sobre las redes sociales. “Lo hago por él y lo hago por todos los demás niños que hay ahí fuera: los niños perdidos y los que todos vamos a salvar”, afirma.
Barak Obama (65). El 4 de noviembre de 2008 fue electo presidente de los Estados Unidos. “Yes, we can” fue el lema que envió a millones por SMS. Con el que produjo sentido para que la ciudadanía lo llevara a la Casa Blanca
Obama, Brexit y Lula. Claramente, en las redes también se hace política
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Los ecosistemas digitales, como las inteligencias artificiales y la informática cuántica, fueron, son y serán como la humanidad en su conjunto. No son buenas ni malas. No pueden ser distintas y, en las redes, también se hace política.
En algún momento del atardecer del 4 de noviembre de 2008, en los Estados Unidos el candidato a presidente de ese país por el Partido Republicano, senador John McCain (1936-2018), supo que fue derrotado por el –también senador– Barak Obama (65), postulante por el Partido Demócrata.
McCain, veterano de Vietnam, ex-POW (Prisionero of War) entre 1967 y 1973, después que el avión que piloteaba fuera derribado y años después condecorado como “héroe de guerra” por el Congreso, supo aquella tarde aciaga que tres palabras –apenas nueve caracteres– que decían, una y otra vez, “Yes, we can” (Sí, podemos), enviadas en SMS (Short Message Service) por Obama, dieron por tierra con su profundo deseo de ser habitante de la Casa Blanca durante cuatro años.
Pese a su disgusto –hombre de honor– públicamente expresó su admiración por el triunfador. McCain destacó públicamente que admiraba profundamente a Obama por “haber inspirado esperanza a millones de estadounidenses que antes creían erróneamente que tenían poco en juego o poca influencia en la elección de nuestro gobierno”. Inmediatamente, exhortó a sus votantes para que dejaran atrás las diferencias y brindaran a quien sería jefe de Estado desde el 20 de enero de 2009 “toda su buena voluntad y esfuerzo sincero” en pos de los Estados Unidos. Fue palabra de John McCain, después de la derrota.
Más tarde, retornó al Senado, en Capitol Hill, donde trabajó como servidor público hasta expirar. Sobre un total de 131,3 millones de votantes (61,6 % del total empadronado), Obama logró que 69.498.516 (52,93 %) lo votaran. Por su parte, en McCain confiaron 59.948.323 (45,65 %).
EL BREXIT
Es historia. En el atardecer de un día agitado, el 23 de junio de 2016, apenas poco más de una década de Obama presidente, en la tan maltratada aldea global supimos que la ciudadanía del Reino Unido de la Gran Bretaña (UK) decidió el Brexit (acrónimo en inglés de Britain Exit). Salir de la Unión Europea (UE).
Sobre un total de 46.501.241 votantes, de los cuales 33.578.016 (72,2 %) concurrieron a votar. Por “abandonar la UE” se expresaron 17.410.742 (51,9 %) personas, en tanto que por “permanecer” lo hicieron 16.141.241 (48,1 %). El entonces primer ministro, David Cameron (60), convocó para ese referéndum que no aparecía como riesgoso. Tenía la más profunda convicción de que las y los ciudadanos se expresarían mayoritariamente por permanecer en el bloque. Ese era también su deseo. Su partido, el Conservador, se pronunció por la neutralidad. Los opositores, el Unionista Democrático, la Voz Unionista y el Partido de la Independencia se opusieron. El resto del espectro político lo acompañó.
Las encuestas, con solo una excepción, proyectaban triunfo de la opción “permanecer”. No fue así. Derrotado, Cameron dimitió. Poco tiempo después se hizo público que Facebook, junto con la consultora Cambridge Analytica y algunas otras empresas recolectoras de datos personales en las redes –sin contar con la aprobación de millones de usuarios que no se sabían espiados– diseñaron y emitieron mensajes masivos (por qué no categorizarlos como SPAM) para operar sobre las voluntades humanas en favor de la salida de la UE.
La novedad escandalizó. Mucho más cuando quien por entonces era el director de investigación de Cambridge Analytica, Christofer Wylie, declaró ante el Parlamento británico y luego ante diario El País que “el Brexit no hubiera sido posible sin el uso de tácticas de manipulación de datos”. ¡Escándalo! De tan alto impacto global fue lo sucedido que hasta Mark Elliot Zuckerberg (42), como consecuencia de esa operación de espionaje y manipulación ciudadana con fines políticos, tuvo que comparecer ante una comisión del Congreso norteamericano.
Facebook, propiedad de Mark Zuckerberg, recopiló datos de millones de usuarios que luego fueron manipulados a través de mensajes segmentados. “El Brexit no hubiera sido posible sin el uso de tácticas de manipulación de datos”, denunció Christofer Wylie, exdirector de Investigación de Cambridge Analytica
EL BALOTAJE
Es historia. Una semana atrás, en el sur del llamado Sur Global, seis mil quinientos sesenta y cuatro días después de aquel 4 de noviembre de 2008, en el atardecer del 25 de octubre de 2026, también cuando la jornada electoral finalizaba, el senador de la República Federativa del Brasil Flavio Nantes Bolsonaro (45) supo que con frases muy breves que llegaron una y otra vez al teléfono de cada ciudadana o ciudadano, su sueño de ocupar el despacho principal del Palacio de Planalto, en Brasilia, se le escurrió como agua entre los dedos.
Sobre un total de 128,23 millones de sufragantes, Luiz Inácio Lula da Silva (81) logró que 64.256.232 (51,79 %) lo votaran. Por su parte, en Bolsonaro confiaron 59.826.041 (48,21 %). Aunque inconclusa (o, en desarrollo, como se suele categorizar por estos tiempos a lo que sucede y no deja de suceder) es historia. Reciente, pero… es historia. Y miles de microhistorias –verdaderas y/o falsas, también “en desarrollo”– que inevitablemente y en algún momento conoceremos en su totalidad.
André y Scott podrían ser solo dos nombres que, a no dudarlo, son los que llevan millones de personas en el mundo, por cierto. Sin embargo, entre 2008 y este 2026 que corre tan de prisa, se encuentran –convergen– coinciden, acuerdan y hasta desacuerdan. Cada uno a su manera y con sus culturas a cuestas. Es muy probable que no se conozcan personalmente. Que no se hayan visto nunca. Pero, desde algún momento de sus vidas son consultores en comunicación política. Y, en ese contexto, quiero creer que André (Luiz Gaspar) Janones (42) y Scott Goodstein (52), a lo largo del tiempo y, especialmente, entre comunicólogos profesionales y consultores especializados en comunicación política, serán mencionados como los que planificaron y gestionaron para que Luiz Inácio Lula da Silva y Barak Obama, cada uno en su momento histórico, lograran ser electos para ser presidentes en Brasil y en los Estados Unidos, respectivamente.
Veamos. En 2006, los ecosistemas digitales tenían un desarrollo sorprendente por entonces, pero a la luz de lo que es poco tiempo después aquello era el paleolítico. Y, entre quienes se aventuraban en esos territorios desconocidos, estaba el joven Scott Goodstein, quien como director Externo On Line de la campaña Obama America 2008 creó estrategias novedosas con las que intervino en las incipientes redes sociales y comunicaciones móviles de entonces.
RESULTADO EXCEPCIONAL
El resultado fue excepcional, hasta aquel momento. La participación electoral alcanzó alto nivel de concurrencia a las urnas. Los celus eran analógicos. Pero, aun así, el lema y mensaje de Obama, senador y candidato presidencial –“Yes, we can”– a través de millones de SMS le fue entregado a otros tantos millones de ciudadanas y ciudadanos que esa misma frase la escucharon de boca del postulante, cuando las pronunciara durante las primarias del Partido Demócrata en New Hampshire.
Todos y todas, cuando lo leían, sabían que votándolo apuntaban a superar el “cinismo político”; la “división”; la “duda”; para transformar “la frustración colectiva en un movimiento de esperanza y cambio social”. Sencillo, contundente, inspirador para “millones de estadounidenses”, como destacó su adversario por aquellos días y admirador después, el republicano conservador John McCain, condecorado con la Medalla de Oro del Congreso por su heroísmo en Vietnam.
Es historia. Y Goodstein, con sus ideas y propuestas –a su manera– con sus acciones novedosísimas de comunicación política avanzó en la democratización exitosa de esa no territorialidad todavía inexplorada que se desarrolla en los ecosistemas. “La política también es sentimientos”, recuerdo me dijo en alguna de nuestras enriquecedoras y extensas charlas el querido amigo-hermano, colega periodista y maestro Augusto dos Santos (66).
André Janones, desde la medianoche del domingo anterior, crece como sujeto noticiable con el más alto reconocimiento. “Soy mariscal en el ejército del general Janones”, dijo Lula, el presidente en ejercicio y reelecto de Brasil que el próximo 5 de enero iniciará su cuarto mandato no consecutivo como jefe de Estado de ese país que –también el año próximo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI)– será la octava economía del mundo, por encima de Italia y Rusia. Lula gobernará hasta 2031.
MILLENNIAL PREMATURO
Y Janones es –tal vez– el más relevante jugador en la marcha exitosa hacia el balotaje que, finalmente, lo habilitó para ello. Como Scott Goodstein lo hiciera con Obama en 2008 en los Estados Unidos. Abogado, milita en el PT (Partido de los Trabajadores) desde 2003. Hombre de sólidas convicciones, en 2012 se alejó del PT con críticas públicas. Sin ser “nativo digital”, André, nacido en 1984, bien puede ser categorizado como “Xenial”, esa microgeneración transicional que la sociología constituye entre la Generación X y los millennials.
Sin temor a la imprecisión, se lo podría llamar “millennial prematuro” que transitó una infancia analógica y, desde la pubertad, trashuma los ecosistemas digitales. ¿Adoptivo digital? ¡Me gusta! ¿Por qué no?, me pregunto como “baby boomer temprano” nacido en 1951. Pero el caso es que, desde la territorialidad de ese NO territorio (al que también suelo llamar “realidad mixta”), André desde 2018 es diputado por Minas Gerais.
Fue reelegido en 2022 y el 4 de octubre último. La digitalidad es parte de la NO territorialidad que habita. Y allí también se hace política. Janones aceptó ese escenario que le planteó el Partido Liberal que lideraba hasta su fuga de Brasil Flavio Bolsonaro para batirse con las derechas. Y allí volcó todas sus experiencias. Las mismas a las que se refiere, cuenta y reseña en “Janonismo cultural”, el libro que publicó en 2023. “Não é a Chapeuzinho Vermelho”, respondió con audio a través de Signal –otra plataforma de mensajería– un bien querido amigo brasileño desde mis tiempos periodísticos en Gazeta Mercantil, cuya identidad mantendré en el anonimato cuando sencillamente le pedí que me hablara de André. Sé que no lo es ni pretendo que lo sea.
De hecho, el Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño desde el inicio de la campaña marcó tan celosamente sus acciones en red como bien podrían haberlo hecho Cafú o Dani Alves, cuando vistieron “a verde-amarela”. Porque sus adversarios y adversarias lo denunciaron y señalaron por desinformar y desarrollar acciones coordinadas de acoso digital. Por ello, en algún momento su canal en Whatsapp fue formalmente dado de baja y luego –apelaciones mediante– restablecido.
El Exército de Lula, en el inicio, solo reclutó 50 mil seguidores. Desde la madrugada del 5 de octubre hasta la medianoche del 24 pasado sus huestes sumaron 11 millones de adhesiones. ¡Joder! Con ese respaldo popular no dudó en denunciar a X y Meta (Mark Zuckerberg) de sesgar a través de Meta la información electoral del PT (Lula) en beneficio del Partido Liberal (Flavio).
En EE. UU., en 2008, Scott Goodstein planificó y gestionó comunicación política en las redes para que Barak Obama fuera presidente. En 2026, en Brasil, André Janones trabajó intensamente en el ecosistema digital para que Lula da Silva fuera reelectotidad
¡ALTO IMPACTO!
Meta y X lo negaron, aunque reconocieron algunos fallos técnicos que podrían haber generado inconvenientes como los denunciados. Pero, pese a esas negativas, no pudieron evitar que los senadores Jeanne Shaheen, Tim Kaine y Peter Welch, en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano se hicieran eco de esas denuncias. Pidieron formalmente explicaciones al secretario de Estado Marco Rubio. “Esta fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión que vino desde afuera a través de las plataformas digitales”, denunció Lula en San Pablo en la madrugada del 26 de octubre, cuando saboreaba la victoria. “Quiero agradecer a Janones, nuestro general, que tuvo un papel exponencial en esta campaña para levantar diariamente la moral de nuestra tropa”, destacó inmediatamente después.
“Yes, we can”, recordé. Brexit también es un recuerdo fuerte. Gestionar en la territorialidad NO territorial de los ecosistemas también importa el derecho humano de elegir y/o ser elegido. No habrá marcha atrás ni involuciones. Dicen dos de mis más respetados maestros. “La comunicación no solo es una cuestión de ideologías. También es una cuestión de culturas” (don Jesús Martín-Barbero 1937/2021).
“La política también es sentimientos”, dice Dos Santos. Los ecosistemas digitales, como las inteligencias artificiales (IA) y la informática cuántica, fueron, son y serán como la humanidad en su conjunto. No son buenas ni malas. No pueden ser distintas y, en las redes, también se hace política.
El 5G puede conectar hasta cinco millones de dispositivos por kilómetro cuadrado, una capacidad que favorece el desarrollo de soluciones digitales y ciudades inteligentes. Foto: Ilustrativa
5G acelera su expansión y alcanza a 3 millones de paraguayos
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Con una inversión de USD 35 millones en cinco años, el despliegue de la nueva tecnología llegará a más de 100 sitios operativos al cierre de 2026 con presencia en 27 ciudades y 10 departamentos.
La conectividad de quinta generación comienza a ampliar su alcance en Paraguay, con nuevas oportunidades para la actividad económica y el desarrollo de servicios digitales. A un año de su lanzamiento, la red 5G de Claro ya llega a 27 ciudades y 10 departamentos, con una cobertura potencial de más de 3 millones de personas.
El despliegue superó las expectativas previstas para su primera etapa y apunta a cerrar 2026 con más de 100 sitios operativos. El avance forma parte de un plan de inversión de USD 35 millones durante los cinco años de vigencia de la licencia para operar esta tecnología.
Inversión y expansión territorial. El proyecto comenzó en 2025 con 12 localidades estratégicas, seleccionadas por su concentración de usuarios y demanda de tráfico de datos. Desde entonces, la expansión avanzó hacia otras ciudades, priorizando los principales centros urbanos y comerciales, además de puntos estratégicos del interior.
Según explicó Alfredo Alcaraz, director general de Claro Paraguay, el despliegue requirió una planificación enfocada en las necesidades de conectividad. Durante el primer año, el 60 % de los esfuerzos se concentró en zonas de alta demanda, como ejes corporativos, centros comerciales, universidades y hospitales, mientras que el 40 % se destinó a reforzar puntos clave del interior.
Alfredo Alcaraz, director general de Claro junto con Joshua Duerksen, piloto destacado del automovilismo paraguayo. Foto: Emilio Bazán
La expansión continuará de manera progresiva hacia más distritos y departamentos, a medida que avance el despliegue de infraestructura.
Más capacidad para la economía digital. Más allá de la velocidad, una de las principales ventajas del 5G es su capacidad para conectar simultáneamente una mayor cantidad de dispositivos y reducir los tiempos de respuesta de la red.
De acuerdo con los datos presentados durante la conferencia, la velocidad máxima teórica puede alcanzar los 20.000 Mbps, frente a los 1.000 Mbps de la tecnología 4G. La latencia, que mide el tiempo de respuesta, puede reducirse a un milisegundo, una característica relevante para aplicaciones que necesitan operar en tiempo real.
El equipo de Claro en Paraguay destacó la presencia en 27 ciudades y 10 departamentos, con una cobertura potencial que alcanza a más de 3 millones de personas. Foto: Emilio Bazán
La capacidad de conexión también aumenta considerablemente. El 5G puede admitir hasta cinco millones de dispositivos por kilómetro cuadrado, frente a los 100.000 que permite la generación anterior. Esto amplía las posibilidades para el desarrollo de ciudades inteligentes y soluciones vinculadas al internet de las cosas.
Para sectores como la salud, la industria y la logística, estas prestaciones pueden facilitar la incorporación de herramientas digitales y nuevas aplicaciones, con potencial para mejorar procesos y fortalecer la competitividad.
Un mercado en transformación. Las proyecciones internacionales anticipan que la adopción de esta tecnología continuará creciendo. Para 2030, se estima que habrá 38,5 millones de conexiones de internet de las cosas, que el 54 % de los celulares conectados tendrá acceso a 5G y que el 60 % de las conexiones móviles de América Latina utilizará esta tecnología.
Para 2030, se estima que el 60 % de las conexiones móviles de América Latina utilizará tecnología 5G. Foto: Emilio Bazán
Asimismo, los estudios mencionados durante la presentación proyectan una reducción de hasta el 90 % en el consumo de energía de la red, a medida que aumenten la cobertura y la cantidad de sitios.
En Paraguay, el desafío será sostener la expansión de la infraestructura y extender gradualmente el acceso a más localidades. El primer año marca el inicio de un proceso que puede acompañar la transformación digital de empresas, servicios y actividades productivas.
Snapchat enfrenta histórico juicio por adicción de menores a las redes sociales
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La plataforma de mensajería Snapchat tendrá que defenderse por primera vez ante un jurado frente a acusaciones de adicción a las redes sociales entre los jóvenes, junto con Instagram (Meta), en un nuevo juicio que se inicia este miércoles en Los Ángeles.
En los últimos años se han presentado miles de demandas en juzgados locales, estatales y federales en todo Estados Unidos, con diversas acusaciones sobre supuestos daños a niños y adolescentes causados por las plataformas.
La selección de los jurados empieza el miércoles y las vistas, que deben seguir hasta el 4 de noviembre, están previstas hasta mediados de diciembre. Snap, matriz de Snapchat, y Meta aún pueden optar por llegar a un acuerdo antes del veredicto.
Se espera que los responsables de Meta y de Snap, Mark Zuckerberg y Evan Spiegel, suban al estrado a mediados de noviembre, al igual que el jefe de Instagram, Adam Mosseri, según los abogados de las demandantes.
Estas acusan a las plataformas de haber sido diseñadas para volverlas dependientes, a costa de depresión, ansiedad, trastornos alimentarios y autolesiones. S.J., de 16 años, de Illinois, llegó a un acuerdo con Meta y solo continúa su demanda contra Snap; K.D.B., de 18 años, de Misisipi, se dirige contra ambos grupos.
Un juez estatal de California consolidó ambos casos en un solo juicio. Sus casos deben servir de referencia para resolver miles de demandas agrupadas ante la justicia en ese estado. En marzo, el primer jurado de Los Ángeles concedió 6 millones de dólares a una joven de 20 años, conocida con las siglas K.G.M., al considerar que la negligencia de Meta y YouTube era en parte responsable de sus trastornos. Un jurado de Nuevo México ya había declarado anteriormente responsable al gigante de las redes sociales por daños a menores, lo que llevó a una sanción combinada de 942 millones de dólares.
Y en agosto, Meta aceptó pagar más de 18.000 millones de dólares en multas, además de realizar cambios en Instagram y Facebook para los adolescentes, mediante un acuerdo con 52 fiscales generales varios días después de iniciado un juicio en California. Parte de ese acuerdo dependía de que YouTube y TikTok realizaran cambios similares en sus propios productos, como limitar el tiempo de pantalla diario.
El equipo de Audimedia cumple 13 años en Paraguay con una propuesta que integra monitoreo de medios, auditoría publicitaria y analítica de datos. Foto: Gentileza
Audimedia, 13 años transformando datos en decisiones de negocios
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Desde su llegada al mercado paraguayo en 2013, la firma evolucionó del monitoreo y la auditoría tradicional de medios hacia soluciones tecnológicas de inteligencia de negocios.
De la información a la estrategia. En un mercado donde las marcas necesitan conocer qué se dice de ellas, dónde aparecen y qué impacto generan sus acciones, contar con información precisa se vuelve fundamental. En ese escenario, Audimedia cumple 13 años en Paraguay, consolidando una evolución que combina conocimiento del mercado local, tecnología propia y analítica de datos.
Fundada en octubre de 2013, la compañía desarrolló una arquitectura tecnológica capaz de procesar y estructurar información de medios gráficos, digitales, radiales y televisivos, además de publicidad exterior o out of home (OOH).
Estas herramientas permiten a las organizaciones controlar sus inversiones publicitarias, verificar el cumplimiento de las pautas contratadas y medir la presencia de sus marcas en distintos canales. “El propósito es transformar datos dispersos en indicadores útiles para optimizar presupuestos y respaldar decisiones estratégicas”, destacó Alejandro Sciscioli, gerente general de Audimedia.
Iván Martí, CEO de Audimedia junto con Alejandro Sciscioli, Gerente General de la firma. Foto: Gentileza
Monitorear noticias y cuidar la reputación. En 2018, Audimedia amplió sus servicios con el monitoreo de noticias. Su propuesta de clipping va más allá de recopilar apariciones en medios, ya que incorpora análisis cuantitativos y cualitativos de la cobertura en prensa escrita, portales digitales, radio y televisión.
Mediante paneles analíticos centralizados, los clientes pueden conocer el alcance de las publicaciones, evaluar el tono de las menciones e identificar conceptos asociados a su imagen. De acuerdo con el gerente, dicha información contribuye a medir la efectividad de las acciones de comunicación y detectar posibles riesgos reputacionales.
Sus soluciones de monitoreo de noticias permiten analizar la cobertura mediática y evaluar el tono de las menciones sobre empresas y marcas. Foto: Gentileza
A esto se suma el social listening, una herramienta que permite analizar conversaciones en redes sociales y plataformas digitales para identificar tendencias, conocer la percepción del público, detectar influenciadores y observar la actividad de la competencia.
Tecnología para decidir mejor. “Hoy, además de entregar datos de lo que ocurre en los medios, procesamos esa data con tecnología propia para transformarla en inteligencia de negocios pura”, explicó Alejandro Sciscioli.
Según el ejecutivo, la propuesta busca brindar a directores, agencias y marcas información confiable y en tiempo real para optimizar sus presupuestos publicitarios, mitigar riesgos y gestionar su reputación.
Al cumplir 13 años, la firma reafirma su apuesta por la innovación continua, con soluciones que acompañan a las empresas en un entorno donde medir resultados, interpretar audiencias y anticipar tendencias resulta cada vez más relevante para competir.