León XIV visitó el puerto de Beirut donde ocurrió la explosión de 2020
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Más de 120.000 personas asistirán este martes a la misa del papa León XIV en Beirut, en el último día de su visita a Líbano, en el que también irá al sitio de la enorme explosión de 2020 en el puerto de la capital. El pontífice estadounidense y peruano llegó el domingo desde Turquía en su primer viaje al exterior como líder de la Iglesia católica, con un mensaje de esperanza para los jóvenes libaneses, quienes han perdido la fe en su atribulado país.
Su llegada trajo alivio a una nación golpeada por la guerra del movimiento islamista Hezbolá e Israel el año pasado, que muchos temen que pueda reanudarse. Yasmine Chidiac, quien esperaba ver al papa el lunes, comentó: “Nos devolvió la sonrisa a nuestros rostros”. Más de 120.000 personas se registraron para asistir a la misa cerca del malecón de Beirut.
Antes de dirigirse al puerto, escenario de la masiva explosión que devastó la capital y mató a más de 220 personas, el papa visitará un hospital psiquiátrico administrado por monjas. Posteriormente realizará una oración en silencio en el sitio de la detonación y rendirá homenaje a los familiares de las víctimas y sobrevivientes que aún reclaman justicia.
El desastre ocurrido el 4 de agosto de 2020 fue una de las peores explosiones no nucleares del mundo y devastó gran parte de Beirut. Las autoridades dicen que la explosión fue causada por un incendio en una bodega donde se almacenaban toneladas de fertilizantes de nitrato de amonio.
Las investigaciones no han avanzado, pues figuras políticas han bloqueado el trabajo del juez independiente a cargo del caso.
León XIV llamó el lunes a los dirigentes cristianos y musulmanes congregados en una reunión interreligiosa a combatir la intolerancia y la violencia. Fue recibido por miles de jóvenes libaneses en Bkerke, sede de la Iglesia maronita, donde los instó a construir “un futuro de paz y desarrollo”. “Ustedes tienen el entusiasmo necesario para cambiar el curso de la historia”, declaró a unos 15.000 jóvenes.
El papa León XIV fue recibido con fervor por miles de jóvenes en Líbano este lunes pasado en un acto en el que llamó a “construir un futuro de paz y desarrollo”, pese a la crisis que atraviesa el país. Miles de personas se agolparon en las calles, con banderas del Vaticano, para ver pasar al pontífice peruano-estadounidense, en un ambiente festivo, con vítores y arroz en señal de celebración, pese a la lluvia.
En el segundo día de su visita, León XIV se desplazó a Bkerké, al norte de Beirut, para un encuentro con la juventud, que congregó a cerca de 15.000 personas, según los organizadores. El pontífice instó a los presentes a “construir un futuro de paz y desarrollo”, tras escuchar los testimonios de varios jóvenes que relataron las dificultades que enfrentan en un país marcado por la crisis económica y que se recupera de la última guerra con Israel.
“Ustedes tienen el entusiasmo necesario para cambiar el curso de la historia”, afirmó. “¡Jóvenes del Líbano, crezcan fuertes como los cedros y hagan que el mundo florezca con esperanza!”.
Stéphanie Nasr, de 25 años, afirmó estar “muy emocionada” por el mensaje del papa. “Es un mensaje de paz, pero también un reconocimiento de toda la resiliencia que hemos mostrado y la solidaridad que Líbano y los jóvenes mostrarnos en los últimos años”, declaró la joven a AFP.
Un mensaje contra la intolerancia
Más temprano, León XIV instó a los líderes de distintas comunidades religiosas libanesas, reunidos en el centro de Beirut, a combatir la intolerancia y la violencia en este país multiconfesional. “Ustedes están llamados a ser constructores de paz: a enfrentarse a la intolerancia, a superar la violencia y a desterrar la exclusión”, declaró el papa en este país profundamente dividido.
Uno tras otro, los representantes de las doce comunidades cristianas y las cuatro musulmanas se sucedieron para subrayar la importancia de la convivencia en Líbano, que sufrió una larga guerra civil (1975-1990).
El papa inició la jornada con una visita al monasterio de Annaya, en las montañas del norte de Beirut, que alberga la tumba de Chárbel Makhlouf, un monje maronita canonizado en 1977 y reconocido por unir a cristianos, musulmanes y drusos.
“Para el mundo, pedimos paz. Especialmente la imploramos para Líbano y para todo Oriente Medio”, dijo desde el interior del monasterio de piedra, iluminado con velas.
La llegada del pontífice despertó un gran entusiasmo en la población libanesa, que vive con el temor de un nuevo conflicto abierto con Israel.
A pesar de la tregua de noviembre de 2024 en su guerra contra el movimiento islamista proiraní Hezbolá, Israel ha intensificado sus ataques en Líbano en las últimas semanas.
Con motivo de la visita de León XIV, que llegó desde Turquía el domingo en el marco de su primer viaje al extranjero como papa, las autoridades decretaron festivos los días 1 y 2 de diciembre.
Después de su paso por el monasterio de Annaya, el pontífice se dirigió al santuario de Harissa, también en el norte de Beirut, donde una gigantesca estatua de Nuestra Señora del Líbano domina el Mediterráneo desde una colina escarpada.
Allí pronunció un discurso en francés ante cientos de obispos, sacerdotes y religiosos, en medio de una nube de teléfonos y gritos de “¡Viva il papa!”.
León XIV invitó a los libaneses a “seguir esperando y trabajando, incluso cuando (...) alrededor retumba el ruido de las armas y las exigencias propias de la vida cotidiana se convierten en un desafío”.
“Hemos vivido casi dos años y medio de guerra, pero nunca sin esperanza”, afirmó a AFP el padre Tony Elias, de 43 años, sacerdote maronita del pueblo de Rmeich, muy cerca de la frontera con Israel.
Además de la guerra entre Israel y Hezbolá, Líbano ha enfrentado una sucesión de crisis desde 2019, incluido un colapso económico que agravó la pobreza y una devastadora explosión en 2020 en el puerto de Beirut.
León XIV pidió el domingo a los libaneses que “se queden” en su país, donde el derrumbe económico provocó una emigración masiva. Aunque no hay cifras oficiales, el centro de investigación independiente Al-Doualiya estima que 800.000 libaneses emigraron entre 2012 y 2024. La población actual se estima en 5,8 millones de habitantes, de los cuales más de un millón son refugiados sirios.
León XIV llegará a la Argentina el 8 de noviembre en “visita apostólica”. Después de 39 años llegará un papa a este país. Impulsor permanente de la paz, el pontífice desde su juventud misiona en procura del bien común, de la cultura del encuentro y exhorta a que las IA se desarrollen con profundo respeto de la dignidad humana
Confirman “visita apostólica” del papa León XIV a la Argentina. Gran expectativa
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: AFP / Gentileza
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei. En lo que va de su apostolado ha expresado preocupación por humanizar las nuevas tecnologías, y manifestado su compromiso eclesial con los derechos humanos, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
León XIV (70), el papa que hasta el 8 de mayo de 2025 fue el cardenal Robert Prevost, norteamericano de Chicago, llegará a la Argentina el próximo domingo 8 de noviembre cuando los relojes marquen cuatro y media de la tarde y, en ese país, permanecerá hasta dos horas después del mediodía del miércoles 11.
Sesenta y nueve horas con treinta minutos para desarrollar una apretada agenda en la capital argentina, en la provincia de Córdoba (700 kilómetros al oeste de Buenos Aires y poco más de 1.200 al sudoeste de mi querida Asunción) y en un par de localidades de la provincia bonaerense.
El anuncio formal desde la Ciudad del Vaticano –pese a que el viaje, como posibilidad, desde largo tiempo se barajaba– tiene alto impacto. Desde el lunes pasado, cuando simultáneamente se anunció en Roma y en Buenos Aires, supera las expectativas. Algunas y algunos que aseguran saber todo y un poco más desconciertan.
“No sé nada”, dicen una y otra vez. El colega Fernando Bravo (82) le pregunta al cardenal Ángel Sixto Rossi (68), jesuita, arzobispo de Córdoba. “Viene a traer ese mensaje que está en el evangelio y no es exclusivo”, responde el religioso. Describe al pontífice: “León es un hombre manso, que inspira paz. No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el papa Francisco (1936-2025) que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso y creo que quizás los argentinos necesitamos mansedumbre. (Porque este) Es un momento de profunda contemplación de la dignidad humana (y su llegada) es una posibilidad para reforzar nuestras convicciones sobre el valor de cada persona”.
“No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida”, expresa el cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba
¿INCOMODIDAD?
Un alto porcentaje de la sociedad argentina cree que la catequesis papal incomodará al gobierno del presidente Javier Milei (55). El prelado se adelanta a la pregunta: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida; (porque nosotros, las y los religiosos en la Argentina) sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
La comunicación oficial vaticana claramente consignó en el momento del anuncio que la de León XIV es una “visita apostólica”. Los objetivos que procura alcanzar aquí el obispo de Roma y sumo pontífice de la Iglesia católica son, por sobre todo, pastorales, espirituales y en su transcurso peregrinará como misionero. En esos tres puntos están y estarán sus prioridades.
FM, un teólogo con alto reconocimiento académico que quiere preservar su identidad “porque no deseo que nadie piense que busco promocionarme a la sombra del viaje papal”, está convencido que “este papa estadounidense que se forjó pastoralmente en las periferias sudamericanas procurará confirmar en la fe a la feligresía católica, predicará la paz, la esperanza y abogará por los sectores sociales vulnerables”.
¿Por qué no lo haría? Alguna vez explicó ante el Colegio Cardenalicio cuando fue elegido –cuando dejó de ser Robert Prevost– que desde ese momento sería León XIV para homenajear a su antecesor León XIII (pontífice entre 1878 y 1903). Simbolismos. Aquel predecesor, el 15 de mayo 1891, hizo pública su carta encíclica llamada Rerum Novarum (Cosas Nuevas, en español). De aquel texto emerge la que se conoce como doctrina social de la Iglesia (DSI). Eran tiempos de Revolución Industrial.
DEFENSA DE LOS DERECHOS
De allí que Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci (1810-1903) –don Vincenzo, como se lo mencionó hasta que fue elegido papa– entendió que era el momento para exhortar en defensa de quienes trabajan; de abogar por la justicia social; de proteger las conquistas laborales y abogar por la creación de nuevos derechos ante los desafiantes desarrollos tecnológicos epocales.
Trescientos setenta y dos días después –15 de mayo de 2026– cuando se cumplieron ciento treinta y cinco años desde Rerum Novarum, León XIV, el papa que en pocos días trajinará la Argentina firmó su primera carta encíclica, Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad, en español).
En ella hace foco sobre las inteligencias artificiales y, como en aquel texto del 1891, también mira, profundiza, reflexiona y pide a la comunidad global que observe las nuevas tecnologías y, desde esa perspectiva desafiante, recuerda el compromiso eclesial con los derechos humanos, con la justicia social, con el trabajo y con la dignidad humana.
El programa oficial precisa que ochenta minutos después de pisar suelo argentino el papa visitará al presidente Milei en la Casa Rosada (sede del Gobierno nacional). Según lo previsto por los protocolos, los saludos no se extenderán por mucho tiempo. Para las 18:30 se anuncia otra actividad en el Palacio Libertad a menos de quinientos metros de la Rosada.
MISTERIO SOBRE LA AGENDA
Más allá de los saludos y de las presentaciones de rigor, el gran interrogante es el de tratar de dilucidar sobre qué temas hablarán el jefe de Estado anfitrión y el pontífice. Ninguna de las fuentes –religiosas, laicas vinculadas con la Iglesia católica, diplomáticas, políticas– quisieron arriesgarse a imaginar siquiera cómo construirán la agenda dialógica entre ambos líderes.
Tres de esos informantes, dos de ellos prelados, uno de los cuales reside desde tres décadas en Roma, con el compromiso de este corresponsal de “in corde tuo serva” (guardar en el corazón) sus identidades, señalan que “León –la voz que más se escuchó en los últimos tiempos en favor de la paz y para advertir sobre los desarrollos tecnológicos más avanzados– llegará al Río de la Plata después tres sucesos políticos relevantes con efectos de alcance global”.
Los consultados describen: “Las presidenciales en Brasil (4 de octubre), primera potencia en Latinoamérica y, para muchos analistas, séptima economía del mundo; las parlamentarias en Israel (27 de octubre); y, las de medio término en Estados Unidos (3 de noviembre)”. ¿Y esos son temas para una visita apostólica? “¿Por qué no?”, coinciden nuevamente y guardan silencio.
Tal vez acierten, pienso. La relación bilateral argentino-brasileña está en un punto muy bajo y, en el plano global, Argentina aparece firme y acríticamente alineada con la Casa Blanca e Israel. Aunque los tiempos protocolares no son generosos, la doctrina social de la Iglesia (DSI) será un eje inevitable. En el Vaticano conocen y analizan los datos oficiales que emiten los países que visita o visitará el Pontífice.
Sobre la visita de León XIV: “No hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”, sostiene el canciller Pablo Quirno
ESTADÍSTICAS
Argentina reportó unas pocas horas atrás que registra 32,2 % de pobreza y 7,5 % de indigencia en los primeros seis meses de 2026. Acerca de esos indicadores, el Observatorio de la Deuda Social (ODS) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que lidera el académico Agustín Salvia, en la mañana del viernes último explicó que “frente al segundo semestre de 2025 (los valores gubernamentales difundidos) implican un aumento de 4,1 y 1,8 puntos porcentuales”.
Precisa luego que “un nivel de pobreza en torno a 32,3 % sería similar –aunque incluso algo superior– al del primer semestre de 2025 (31,6 %)”, pero aquel indicador “formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025”. Por el contrario, la actualización que publicó el gubernamental Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) “se construye sobre una secuencia ascendente” que se verifica desde setiembre del año pasado.
Ante la evidencia científica, las fuentes consultadas señalan que “pobreza e indigencia crecen y, desde esa perspectiva, la Iglesia recuerda que san Juan Pablo II, durante su pontificado, en SRS 42 (Sollicitudo rei sociales - Preocupación por los problemas sociales) nos recordó que la DSI se fundamenta en la dignidad del hombre haciendo opción preferente por el pobre”.
IMPORTANCIA SOCIAL
Por cierto, no son pareceres para dejar que caigan en el olvido. ¿Es socialmente importante el catolicismo en la Argentina? Según el Censo Nacional de 1960, el 90 % de la población de entonces era católica. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en la Argentina, un estudio cuyos resultados distribuyó semanas atrás la Universidad de Buenos Aires (UBA), revela que el 57 % de las personas consultadas para esa compulsa responden ser católicas.
Juan Cruz Esquivel, director del trabajo, sin embargo, sostiene que, si bien “el catolicismo continúa siendo mayoritario, pierde centralidad como matriz dominante”. En el mismo contexto, la investigación da cuenta de que “la población sin filiación religiosa se consolida como segundo grupo en magnitud” e interpreta que “el cambio religioso está fuertemente impulsado por un proceso de reemplazo generacional”; que “las formas de creer varían según el nivel educativo” de las personas consultadas y que, en línea con lo consignado, “el campo religioso argentino se vuelve más plural, fragmentado y diverso”.
De dicho estudio se desprende que “el segundo grupo en magnitud (detrás de quienes aseguran ser católicos y católicas) es el que reúne a la población sin filiación religiosa” que alcanza al 22,4 %. Esta tendencia, para los analistas de los datos de campo recolectados, “confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa”, aunque que el dato “no implica necesariamente ausencia de religiosidad” porque “una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”.
Señala el reporte luego que “este fenómeno se aproxima a lo que la sociología denomina ‘creer sin pertenecer’, porque la religiosidad persiste (pero) desvinculada de instituciones formales”. Destaca después que “el campo evangélico, por su parte, consolida su posición como segunda identidad religiosa organizada” porque alcanza al 17,4 %. Un total de 22,4 % de las personas que aceptaron responder a las y los pesquisantes, cuando Barómetro les preguntó “¿cuál es su religión?”, dijeron no tener ninguna (13,2 %), ser agnósticas (4,8 %) y ateas (4,4 %), testigos de Jehová / mormona (0,5%); umbanda / africanista (0,5 %); islam / musulmana (0,3 %); Judía (0,2 %); y, “otra” –sin especificar cuál– 1 %.
PÉRDIDA DE PESO RELATIVO
Con el análisis de esos datos, estiman que las “tendencias en el largo plazo” permitirán verificar un “descenso sostenido del catolicismo”, porque “pierde peso relativo en todas las mediciones”; un “crecimiento del mundo evangélico”, que exhibe una “expansión gradual pero constante” en el tiempo; y un “aumento de los sin filiación religiosa”, lo que destaca “la intensidad del incremento (de esa tendencia que) le permitió posicionarse en el segundo lugar (que hoy se verifica) a partir de 2019”.
En medio siglo, la preminencia católica en el estudio mencionado aparece como decreciente. “Estas tendencias configuran un escenario de creciente pluralización del campo religioso”, sostiene Barómetro y aporta cinco conclusiones. 1) Fin de la hegemonía católica; 2) Consolidación de la pluralización (de las religiones y creencias); 3) Centralidad del cambio generacional (las nuevas generaciones impulsan la transformación del mapa religioso); 4) Desinstitucionalización de las creencias (porque crecen las formas de religiosidad desvinculadas de instituciones); y, 5) Segmentación social del fenómeno religioso (que se distribuye según condiciones sociales y niveles educativos). [https://creencias.com.ar/recursos/serie-ocrear-n-1-barometro-de-las-religiones-y-las-creencias-en-argentina/].
León XIV es el segundo papa que viaja a la Argentina. El primero en la historia fue Juan Pablo II (1920-2005), que llegó hasta aquí para protagonizar dos “visitas apostólicas”. La primera entre los días 11 y 12 de junio de 1982. Permaneció solo treinta horas. Fue recibido por el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri (1926-2003). Desde 2 de abril, Argentina estaba en guerra con el Reino Unido de la Gran Bretaña, después de la recuperación de las Islas Malvinas ocupadas por la fuerza por Inglaterra en 1833.
MISIÓN
El pontífice remarcó al llegar que su visita estaba “por encima de toda intencionalidad política” y categorizó su actividad –estrictamente religiosa– como “un encuentro del padre en la fe con los hijos que sufren” por la guerra “para pedir por la paz”. Cuando regresó, el 6 de abril de 1987, fue marcadamente diferente. Lo recibió un presidente democráticamente elegido, Raúl Alfonsín (1927-2009). Transitó Buenos Aires y una decena de provincias.
En la capital argentina –el 11 de abril– lideró el tercer Encuentro Mundial de la Juventud que, por primera vez, se concretó fuera de Roma. “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado…”, dijo enfáticamente entonces para destacar el carácter de su misión. Apostólica y pastoral.
Treinta y nueve años pasaron hasta hoy. Doce de ellos con Francisco –el papa argentino, el primero sudamericano, el del “fin del mundo”– que, pese a ello, nunca regresó a su tierra natal, aunque realizó cuarenta y siete viajes apostólicos; y visitó sesenta y seis países. Entre ellos, Brasil, Bolivia, Paraguay, Cuba, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Canadá, Perú y Panamá. Hasta aquí, no llegó.
León arribará desde Uruguay y, desde aquí, viajará a Perú. Allí vivió desde cuando promediaba la década de los años 80 en el siglo pasado. En 2014, el papa Francisco lo creó obispo en la diócesis de Chiclayo, departamento septentrional de Lambayeque. En 2015 adoptó la ciudadanía peruana.
SEMBRANDO ESPERANZAS
“Conoce en profundidad de pobrezas, indigencias, discriminaciones, exclusiones, pueblos originarios, autoritarismos, amenazas y se especializa en sembrar esperanzas”, dice en confidencia un prelado emérito quebrantado en su salud que asegura conocerlo. Los ministros argentinos de Seguridad y de Relaciones Exteriores –Alejandra Monteoliva (56) y Pablo Quirno (60), respectivamente– estiman que siete millones de personas se movilizarán y participarán de su peregrinaje.
Se decretarán feriados nacionales, provinciales y asuetos. El visitante oficiará no menos de cuatro misas con pretensiones multitudinarias. Se reunirá con trabajadores, empresarios, personas encarceladas. Protagonizará diálogos interreligiosos, recorrerá establecimientos de salud. Agenda de alta intensidad.
Aquí hay cautelas, prudencias y opiniones que suenan a eventuales desencuentros entre las y los anfitriones con el papa visitante. El canciller Quirno, pese a ello, sostiene que “no hay absolutamente ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia”.
Jorge García Cuerva (58), arzobispo de Buenos Aires, por su parte, reconoce que “es verdad que hay muchas diferencias y (enfatiza en que) no está mal reconocerlas”. En ese contexto, sin embargo, asegura creer que “nos tiene que dar mucha paz el saber que hay temas en los que no coincidimos”.
“Hay muchas diferencias y no está mal reconocerlas”, precisa Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires
Cientos de miles de personas asistieron ayer sábado a una misa gigante en los emblemáticos Campos Elíseos de París, punto álgido de la visita del papa León XIV a una Francia laica donde aumentan los bautismos entre jóvenes y adultos.
Un entusiasmo popular acompaña la primera visita de un pontífice a París desde Benedicto XVI en 2008. El fervor por el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo se vio de nuevo este sábado, cuando recorrió a bordo de su papamóvil los Campos Elíseos.
El viaje llega en un momento decisivo para la Iglesia en Francia, país oficialmente laico, donde los bautismos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años.
Un artesano trabaja en la mano de una escultura del papa León XIV durante su elaboración en un taller del distrito de Carabayllo, en las afueras del norte de Lima, el 25 de septiembre de 2026. Foto: Ernesto Benavides/AFP
Perú prepara un monumento de 14 metros para recibir al papa León XIV
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Una gigantesca escultura en arcilla de la cabeza del papa León XIV emerge en un taller del norte de Lima, antes de la visita del pontífice en noviembre a Perú. El escultor y sus ayudantes parecen miniaturas conforme avanzan en el monumento de 14 metros en honor al papa nacionalizado peruano. Trabajada sobre estructuras metálicas, la estatua será inaugurada antes de que el jefe de la Iglesia católica llegue entre el 11 y el 16 de noviembre a Perú, en su primer retorno al país donde sirvió por dos décadas.
Rafael Gutiérrez, artista de 42 años, lidera los trabajos en su modesto taller en el populoso distrito de Carabayllo. Pule con una esponja amarilla los rasgos de la cabeza rojiza, que asegura que pesa más de una tonelada. Otro artesano aumenta arcilla para dar forma a los dedos de las enormes manos.
“Todos los días en la mañana siempre con el personal damos una pequeña oración para que nos dé la fuerza y poder llegar al final del trabajo”, dice Gutiérrez a la AFP. El monumento será instalado en un parque del Callao, puerto vecino a Lima, luego de ser recubierto con espuma de poliuretano y fibra de vidrio. Un acabado de polvo de mármol le dará el toque final.
Otros ayudantes arman con andamios una estructura de unos cuatro pisos donde montarán por partes la réplica a escala de León XIV. En total ocho personas participan en la obra.
“Estamos agradecidos que el papa nos haya bendecido para hacerle su imagen”, comenta Lener Mendoza, un obrero de 48 años.
La municipalidad del Callao impulsa el proyecto como homenaje a los vínculos del papa con esa ciudad, donde fue administrador apostólico de la diócesis local entre 2020 y 2021, durante la pandemia.
Como la estatua será instalada a pocos metros del océano Pacífico, fue diseñada para resistir la humedad y vientos de hasta 120 kilómetros por hora.
“Siendo católico, hacer al papa Robert Prevost para mí es algo único por (...) lo que él representa, la fe católica”, dice Gutiérrez, que afirma que recurrió a la inteligencia artificial y a un modelo 3D para concebir la obra.
De pie sobre un pedestal de concreto, la estatua representará al sacerdote nacido en Chicago, Estados Unidos, con los brazos abiertos, su larga túnica papal y un crufijo que cuelga de su cuello.
León XIV vivió unos 20 años en Perú, país que pisó por primera vez en 1985 y donde se le espera con fervor. Sus principales paradas serán en las ciudades de Lima y Chiclayo, de la que fue obispo. Su visita es la primera de un papa al Perú desde la llegada de Francisco en 2018. Arribará para cerrar una gira, su primera por Latinoamérica, que incluirá también a Uruguay y Argentina.
El papa León XIV saluda a la multitud desde el papamóvil mientras recorre la avenida de los Campos Elíseos camino a la plaza de la Concordia, en el centro de París, el 26 de septiembre de 2026. Foto: Alberto Pizzoli/AFP
Histórica misa del papa León XIV ante 700.000 fieles en los Campos Elíseos de París
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El papa León XIV empezó a oficiar este sábado una misa multitudinaria en los Campos Elíseos de París ante 700.000 personas, entre ellas políticos franceses, después de llamar a “convivir con dignidad y paz” durante un encuentro con migrantes. El pontífice estadounidense-peruano descendió la famosa avenida de los Campos Elíseos de París desde el Arco del Triunfo a bordo de su papamóvil, que se detuvo durante el camino para bendecir a bebés, mientras el público aplaudía y agitaba banderas del Vaticano.
La primera visita de un papa a París desde Benedicto XVI en 2008 está acompañada de un amplio entusiasmo popular en este país oficialmente laico, donde los bautizos de adolescentes y adultos progresaron en los últimos cinco años (21.386 este año) pese a que la práctica religiosa retrocede de forma general.
“¡El papa es la estrella!”, aseguró Virginie Courtot, una mujer de 51 años que acudió acompañada de su familia. “Es el papa que necesitamos en la época actual (...) y después de las graves crisis que ha atravesado la Iglesia, puede relanzar la práctica aún más”. El fervor por León XIV se sentía en la plaza de la Concordia y en los Campos Elíseos momentos antes del inicio de la misa, el punto álgido de su primera visita de cuatro días a Francia. Unos 700.000 fieles estaban presentes, según el Vaticano.
Marie Besnier, de 38 años, fue una de las afortunadas en seguir la misa a pocos metros del pontífice. Esta profesora llegó a las 09H00 de la mañana desde la región de Chartres junto a sus tres hijos de 5, 8 y 11 años, que esperan por el suelo pintando dibujos del papa.
“Estamos impresionados y les decía a los niños que tenían que saborearlo porque no vivirán algo así dos veces en su vida”, explicó a AFP la mujer, que espera que el líder de 1.400 millones de católicos en el mundo traiga “un mensaje de paz, un mensaje de unión”, “sobre todo antes de la elección” presidencial francesa en 2027.
A siete meses de estos comicios cruciales, varios de los candidatos estaban en la misa, como la ultraderechista Marine Le Pen o el centroderechista Edouard Philippe, pero no así el actual presidente, Emmanuel Macron, cuyo mandato termina en mayo.
“Dignidad y paz”
Cuando los partidos ultraderechistas progresan en Europa con un discurso antiinmigración, León XIV decidió visitar la Casa Bakhita, una asociación católica de ayuda a migrantes donde escuchó el testimonio de exiliados de Afganistán y Nigeria.
“Me alegra comenzar con ustedes este segundo día en París, en esta casa que es testimonio para toda la ciudad de que es posible encontrarnos y convivir con dignidad y paz”, subrayó este nieto de inmigrantes y de orígenes cosmopolitas.
El nombre de esta casa, fundada en 2017 tras el llamado del papa Francisco a “acoger, proteger e integrar” a los extranjeros, homenajea a Josefina Bakhita, una esclava sudanesa que se convirtió en religiosa y luego fue canonizada.
“Santa Bakhita nos invita a ver a quienes son invisibilizados, a liberar a quienes la economía y la cultura reducen hoy a la esclavitud”, agregó. Para los responsables del centro, la visita era un “mensaje”, cuando la inmigración promete ser uno de los temas claves de la presidencial, que Le Pen lidera en los sondeos.
“Son muchas más las personas que están a favor de la acogida de los migrantes y (...) de esta civilización del amor” de la que habla el papa, subrayó Marcela Villalobos, coordinadora de las Capellanías Católicas de la Migración de la Iglesia francesa.
Desde su elección como papa en mayo de 2025, Robert Francis Prevost suele llamar a defender la dignidad de las personas exiliadas y de los refugiados, y no duda en criticar la política migratoria del presidente estadounidense, Donald Trump.
Lourdes y Metz
Tras la misa multitudinaria, León XIV volará al santuario de Lourdes, en el sur del país, que recibe tres millones de visitantes cada año y donde el domingo se reunirá en privado con víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia.
El pontífice concluirá su viaje el lunes en Metz, con un discurso sobre la paz y la Unión Europea, pero los mensajes más importantes los dio nada más llegar a Francia.
Ante las autoridades francesas, abordó el viernes sin rodeos la laicidad -que “no consiste en excluir a la religión del espacio público”-, los peligros de la inteligencia artificial y condenó “la oferta de una muerte programada”, en una crítica velada al gobierno francés. Francia aprobó en julio el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos. Esta visita moviliza un fuerte dispositivo de 15.000 policías y gendarmes y costará 27 millones de euros (unos 30 millones de dólares).