El balance de las inundaciones que azotan el sur y el sureste de Asia aumentó considerablemente este viernes y se acerca al umbral de los 400 muertos, con al menos 174 víctimas en Indonesia, 145 en Tailandia y 69 en Sri Lanka.
Las mismas escenas se repiten en los tres países: ciudades bajo el agua, habitantes aislados y fraccionados de tierra provocados por las intensas lluvias que castigan la región desde hace varios días.
En la isla indonesia de Sumatra, las inundaciones y los devastadores de tierra dejaron al menos 174 muertos y 80 desaparecidos, según el balance oficial más reciente.
El jefe de la agencia nacional de gestión de catástrofes (BNPB) advirtió de que el número de muertos podría seguir subiendo, ya que “hay zonas aún inaccesibles, en las que podría haber víctimas”. El balance anterior era de 111 fallecidos.
“La prioridad es evacuar y asistir a la población. Esperamos que el tiempo mejore para enviar un helicóptero”, explicó Ferry Walintukan, portavoz de la policía de Sumatra norte, mientras los accesos por carretera siguen cortados.
En Medan, en el norte de Sumatra, un fotógrafo de la AFP relató que la crecida le alcanzaba la cadera.
Desde Sumatra occidental, Misniati, de 53 años, contó su angustiosa batalla contra la subida del agua para reunirse con su marido.
“Vi la calle inundada. Traté de volver para avisarle, pero el agua ya me alcanzaba la cintura”, dijo a AFP.
Peleó contra la corriente que amenazaba con arrastrarla y llegó a su casa con el agua al pecho. “Pasamos la noche en vela, atentos al nivel del agua”, señaló.
Morgue saturada
En Tailandia, el portavoz gubernamental Siripong Angkasakulkiat informó que el número de fallecidos en las provincias del sur asciende a 145, más de un centenar de ellos en Songkhla. El saldo, que hasta la víspera era de 55 muertos, casi se triplicó en un solo día.
El sur del país es el más castigado. En el distrito de Hat Yai, los habitantes tuvieron que subir a los techos de sus viviendas a la espera de ser rescatados en embarcaciones.
En la provincia de Songkhla, donde se registraron más de cien fallecidos, la morgue de un hospital ya no daba abasto, según sus responsables.
“La morgue está desbordada, necesitamos más capacidad”, declaró a la AFP Charn, un responsable que solo dio su nombre de pila.
El jueves, los vecinos relataron la súbita crecida: “El agua alcanzó el techo del segundo piso”, contó Kamban Wongpanya, de 67 años, evacuado en barco.
Chayaphol Promkleng, comerciante, creyó al inicio que su tienda se salvaría del desastre, pues el agua apenas le llegaba a los tobillos.
Sin embargo, al día siguiente el nivel alcanzaba su cintura y tuvo que huir para salvarse.
Ese mismo viernes, el gobierno suspendió al jefe del distrito de Hat Yai por su deficiente respuesta a la emergencia.
Más al oeste, en Sri Lanka, las autoridades desplegaron al ejército para asistir a las víctimas de las inundaciones y los tamaños de tierra que dejaron 69 muertos y 34 desaparecidos, según un nuevo balance.
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Entre los fallecidos, 26 quedaron sepultados vivos en deslizamientos de tierra en el distrito de Badulla, en el centro del país, según el Centro Nacional de Gestión de Desastres (DMC).
Fuertes precipitaciones continúan cayendo sobre la isla, donde algunas regiones registraron hasta 360 milímetros de lluvia en las últimas 24 horas.
En Malasia, las inundaciones que devastaron amplias zonas del norte del estado de Perlis dejaron dos víctimas mortales.
Fuente: AFP