La Cruz Roja entregó a Israel los restos de tres rehenes secuestrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y llevados a Gaza, anunció este domingo la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado. Los féretros de los rehenes, ya en manos del ejército israelí y de los servicios de inteligencia interior (el Shin Bet), “serán trasladados a Israel, donde serán acogidos durante una ceremonia militar”, apuntó la oficina de Netanyahu.
Luego serán analizados en el Instituto Nacional de Medicina Forense, para ser identificados, precisó la fuente. Previamente, el ejército israelí había indicado en un comunicado que los cuerpos habían sido entregados a la Cruz Roja. “Según la información de la Cruz Roja, les entregaron tres ataúdes de rehenes muertos y ahora están siendo llevados a las tropas (del ejército israelí) en la Franja de Gaza”, explicó.
Horas antes, el brazo armado de Hamás, las Brigadas Ezedin al Qasam, habían anunciado la entrega de “los cuerpos de tres soldados israelíes capturados” y que habían sido hallados este domingo “en el camino de uno de los túneles del sur de la Franja de Gaza”. Hasta este domingo, Hamás había devuelto los restos de 17 de los 28 cuerpos que seguían en Gaza y que debían haber sido entregados al principio de la tregua. Según explicó el grupo, localizar los cadáveres está siendo una tarea “compleja y difícil”, en un territorio devastado reducido a ruinas. Los sucesivos retrasos en la entrega de los cuerpos causaron enfado en el Ejecutivo israelí.
Ataques contra Hezbolá
Israel amenazó el domingo con intensificar sus ataques en Líbano contra Hezbolá, al que acusó de intentar rearmarse, e instó a Beirut a cumplir sus compromisos de desarmar al grupo. A pesar del acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024 con el movimiento proiraní, Israel continúa atacando regularmente bastiones de Hezbolá en Líbano y el sábado mató a cuatro personas que describió como miembros de una fuerza de élite de ese grupo.
“El compromiso del gobierno libanés de desarmar a Hezbolá y expulsarlo del sur de Líbano debe cumplirse plenamente”, declaró inicialmente el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y añadió que el grupo está “jugando con fuego” y que “el presidente libanés está dilatando el proceso”.
En reunión semanal del gabinete el domingo, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Hezbolá estaba intentando “rearmarse”. “Esperamos que el gobierno libanés cumpla con su promesa de desarmar a Hezbolá, pero es evidente que ejerceremos nuestro derecho a la legítima defensa, tal como se acordó en los términos del alto el fuego” añadió.
Miles de israelíes que viven cerca de la frontera norte se vieron obligados a evacuar sus hogares durante meses después de que Hezbolá abriera un frente contra Israel tras la guerra que comenzó en Gaza en octubre de 2023.
Tras dos meses de guerra abierta, Hezbolá quedó gravemente debilitado e incluso perdió a su líder histórico, Hasán Nasralá, abatido en un ataque aéreo israelí a Beirut en septiembre de 2024. Desde entonces, Estados Unidos ha aumentado la presión sobre las autoridades libanesas para que desarmen al grupo, un plan al que Hezbolá y sus aliados se oponen, citando, entre otras cosas, la continua presencia israelí en el sur de Líbano.
La intensificación de los ataques israelíes provocó que el presidente libanés, Joseph Aoun, ordenara al ejército hacer frente a las incursiones. Aoun había solicitado negociaciones con Israel a mediados de octubre, y el viernes, acusó a Israel de responder a su oferta de diálogo intensificando sus ataques.
Fuente: AFP.

