Estados Unidos anunció el domingo una ayuda humanitaria de tres millones de dólares para los cubanos afectados por el huracán Melissa, que devastó varias provincias del este de la isla. “Estados Unidos está coordinando con la Iglesia católica la distribución de 3 millones de dólares en ayuda humanitaria directamente a las personas del este de Cuba más afectadas por la devastación del huracán Melissa”, anunció la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental en X.
Melissa, que a principios de esta semana devastó regiones enteras de Jamaica, azotó el este de Cuba e inundó Haití, dejó cerca de 60 muertos en el Caribe. En Cuba, el gobierno, que evacuó preventivamente a más de 700.000 personas, hasta el momento no ha reportado víctimas. Sin embargo, varias provincias del este sufrieron daños considerables, como derrumbes de casas, cortes de luz y devastación de cosechas.
El viernes, Estados Unidos, que mantiene un embargo económico sobre Cuba desde hace más de seis décadas, declaró que “apoya al valiente pueblo cubano”. El Departamento de Estado afirmó estar “listo para brindar ayuda humanitaria inmediata, tanto directamente como a través de socios locales”, sin la intermediación del gobierno.
“Si fuera sincera voluntad de ese gobierno (de EEUU) de apoyar a nuestro pueblo, habrían levantado sin condiciones el criminal bloqueo y eliminado de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, donde nunca debimos estar”, reaccionó Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba. Y agregó que el ofrecimiento estadounidense “indigna”.
A fines de 2021, Washington volvió a incluir a Cuba en su lista de “patrocinadores del terrorismo”, lo que llevó a un endurecimiento del embargo. El expresidente Joe Biden la retiró una semana antes de dejar la Casa Blanca, pero su sucesor Donald Trump restauró rápidamente la medida.
En el pasado, la Iglesia católica actuó a menudo como mediadora entre los dos adversarios ideológicos.
En el resto del Caribe, Estados Unidos ha movilizado equipos de ayuda humanitaria en la República Dominicana, Jamaica, Bahamas y Haití. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el viernes que Cuba estaba incluida en la iniciativa estadounidense. Venezuela y México ya han enviado ayuda a Cuba, además de las agencias de la ONU.
“Yugo” para Jamaica
Las pérdidas millonarias generadas por el huracán Melissa en Jamaica son un “yugo” que afectará a la economía del país caribeño por varios años, afirmó este domingo en Panamá un alto funcionario de las Naciones Unidas. Melissa, que causó cerca de 60 muertos en el Caribe, devastó regiones enteras de Jamaica e inundó Haití y Cuba durante su recorrido de varios días por la región.
El huracán ha sido el más potente en tocar tierra en 90 años y golpeó Jamaica como un fenómeno de categoría 5, la máxima de la escala Saffir-Simpson, con vientos de unos 300 km/h. Según un balance comunicado el sábado por el primer ministro Andrew Holness, Melissa causó en Jamaica al menos 28 muertos.
“Se estima que Melissa puede llegar a unas pérdidas económicas que son del valor del PIB de Jamaica anual”, dijo Nahuel Arenas, jefe de la oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres para las Américas y el Caribe, con sede en Panamá. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado “a la movilización de recursos masivos para enfrentar las pérdidas y los daños causados por el huracán”, según dijo el domingo su portavoz.
Según el Banco Mundial, el Producto Interno Bruto (PIB) de Jamaica en 2024 fue de casi 20.000 millones de dólares, para un país de 2,8 millones de habitantes. “Esas son las pérdidas que por años y años van a ser un yugo en la economía de todos los jamaicanos”, agregó Arenas en declaraciones a la televisora panameña TVN.
El funcionario de la ONU también destacó que producto del cambio climático una tormenta puede pasar a un huracán de categoría 5 en 24 a 48 horas. Según Arenas, desde el año 2000 se producen unos 90 fenómenos climáticos extremos por año en América Latina y el Caribe.
“Las grandes desigualdades que tenemos en América Latina, el problema de la pobreza, la urbanización no planificada siempre nos llevan a una situación de estar expuestos o estar en situación de vulnerabilidad ante los eventos de origen natural”, señaló Arenas. “Hemos trabajado colectivamente en lograr una reducción en la mortalidad de los desastres, no así en la cantidad de personas que están afectadas y las pérdidas económicas” que generan los eventos climáticos extremos, añadió.
Fuente: AFP.

