Autoridades mexicanas reportaron ayer jueves el hallazgo de 48 bolsas con restos humanos en una fosa clandestina en un suburbio de Guadalajara, la capital del estado de Jalisco (oeste), informó la fiscalía local. Los trabajos de búsqueda continuarán, por lo que la dependencia declinó estimar un probable número de víctimas. Además, los restos deben ser analizados.

“Necesitamos que se avance en el tema forense para poder decirles este número de bolsas a cuántas víctimas equivalen”, dijo Blanca Trujillo, vicefiscal estatal de personas desaparecidas en una rueda de prensa. La fosa clandestina fue localizada hace cuatro semanas por un colectivo de búsqueda de personas en un predio baldío de Zapopan, un vasto municipio periférico que es parte del área metropolitana de Guadalajara.

Desde esa fecha, autoridades han trabajado en la recuperación de los restos con apoyo de miembros del colectivo Guerreros Buscadores. En el primer reporte oficial de las labores de búsqueda, Trujillo detalló que cuentan con el apoyo de la Comisión Nacional de Búsqueda de personas y que debido a la amplitud del terreno requieren el uso de maquinaria pesada. El hallazgo de esta fosa se suma a decenas de casos similares en Jalisco, el estado más golpeado por la crisis de desaparición de personas que afecta a México y que suma más de 127.000 víctimas.

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La gran mayoría de desapariciones se han dado en el marco de la escalada de violencia que sacude a México desde diciembre de 2006, cuando el gobierno federal lanzó un operativo militar antidrogas. En junio pasado, expertos forenses localizaron los restos de 34 personas enterrados cerca de una zona habitacional de Zapopan.

Según datos oficiales, Jalisco suma más de 15.900 desparecidos, un saldo que expertos atribuyen a la actividad del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los más violentos y poderosos del país. En febrero pasado, el gobierno de Estados Unidos designó al CJNG como “organización terrorista extranjera”, tras señalarlo como uno de los principales responsables del tráfico de fentanilo, un opioide sintético que ha provocado la muerte de miles de estadounidenses.

Asesinan a empresario

Un hombre dedicado al comercio en el sector de los cítricos en el estado mexicano de Veracruz (este) fue asesinado ayer jueves, informaron autoridades, el segundo crimen de un empresario del ramo esta semana en el país. El delito se registró en Álamo Temapache horas antes de que la presidenta Claudia Sheinbaum llegara a este municipio, uno de los más afectadas por las intensas lluvias registradas hace dos semanas y que dejaron al menos 78 muertos en el centro y este del país.

La víctima es Javier Vargas Arias, comerciante de cítricos, una de las principales actividades económicas de la región y con un mercado internacional. La secretaría de seguridad federal informó en un boletín que “estableció comunicación inmediata con la fiscalía” de Veracruz y designó un equipo “para colaborar en las investigaciones” y “detener a los responsables”.

El pasado lunes fue encontrado el cuerpo sin vida de Bernardo Bravo Manríquez, líder de los productores de limón del estado de Michoacán (oeste) y quien había denunciado extorsiones del crimen organizado a su gremio. Las bandas dedicadas al narcotráfico han extendido sus actividades a la extorsión de empresarios, agricultores y comerciantes grandes y pequeños. Los productores o comerciantes de alimentos son obligados a pagar una especie de “cuota” para que los criminales les permitan realizar sus actividades.

Búsqueda de desaparecidos

Activistas, bomberos, autoridades y expertos forenses participaron ayer jueves en la búsqueda de restos humanos en una amplia zona boscosa de Ciudad de México donde según denuncias están enterradas más de un centenar de personas desaparecidas. La cita fue en el Ajusco, cerro de origen volcánico en el sur de la capital mexicana.

“Como es una zona sola, es por eso que a la gente (presuntos criminales) se les da la facilidad de venir a tirar los cuerpos”, dijo a la AFP Araceli Olmedo Cruz, de 40 años quien busca a su hijo Benjamín, quien fue visto por última vez en un barrio cercano en abril de 2024. Los colectivos que participaron en esta buscada estiman que en la zona puede haber entre 130 y 150 cuerpos de enterrados u ocultos.

Se estima que en México hay más de 127.000 desaparecidos, la gran mayoría en medio de la violencia desatada luego de que en 2006 el gobierno lanzó un operativo militar antidrogas. Arnulfo García busca a su mamá, Plácida, de quien justo hace un año no sabe nada, pero tiene la esperanza de que siga viva.

“Habíamos buscado en zonas urbanas de la ciudad, pegamos carteles”, dijo al explicar que decidió acudir a los trabajos en Ajusco para ayudar y tratar de contactar a autoridades que lo apoyen para localizar a su mamá. Las jornadas de búsqueda fueron anunciadas por distintos medios y se prolongarán hasta el 31 de octubre.

Aunque en Ciudad de México no se han reportado hallazgos semejantes a las fosas clandestinas localizadas en distintos estados, algunas con más de cien cuerpos, en los últimos años se han multiplicado las denuncias de que el Ajusco es utilizado para ocultar cadáveres.

La búsqueda, en la que participaron 430 personas, se realizó por sectores bajo la guía de personal que conoce la zona y con la presencia de elementos armados de la fiscalía capitalina. Las madres escarbaban el terreno con horquillas y palas mientras otros con machetes y hasta maquinaria pesada cortaban la maleza. El pasado 21 de octubre, el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada alertó que en México se están produciendo “desapariciones sistemáticas”.

Fuente: AFP.