India probó por primera vez la siembra de nubes sobre su capital, reconocida por sus altos niveles de esmog, en un procedimiento en el que roció un producto químico desde un avión para fomentar la lluvia y eliminar las partículas mortales del aire. La siembra de nubes es la práctica de utilizar aeronaves para lanzar sal o compuestos químicos en el cielo con el fin de inducir las precipitaciones.
Las autoridades de Nueva Delhi, en colaboración con el Instituto Indio de Tecnología de Kanpur, pusieron en marcha una prueba el jueves por la tarde utilizando un avión ligero sobre la zona norte de Burari. “Se realizó un vuelo de prueba (...) en el que se lanzaron bengalas para la siembra de nubes”, declaró el ministro de Delhi, Manjinder Singh Sirsa, en un comunicado el jueves por la noche.
El procedimiento se llevó a cabo “para comprobar las capacidades” y “la coordinación entre todos los organismos involucrados”, añadió. La ministra principal de Delhi, Rekha Gupta, afirmó que “si las condiciones siguen siendo favorables”, la capital “experimentará su primera lluvia artificial el 29 de octubre”.
No se informó qué sustancia química se utilizó en la prueba.
Nueva Delhi y su extensa región metropolitana de 30 millones de habitantes figuran habitualmente entre las capitales más contaminadas del mundo, con un esmog acre que cubre el horizonte cada invierno.
El aire más frío atrapa los contaminantes cerca del suelo, creando una mezcla mortal de emisiones procedentes de la quema de cultivos, las fábricas y el tráfico intenso. Los niveles de PM2,5 —micropartículas cancerígenas lo suficientemente pequeñas como para entrar en el torrente sanguíneo— llegan a veces a superar hasta 60 veces los límites diarios de salud establecidos por la ONU.
Elevada contaminación
Nueva Delhi, la capital de India, se encontraba el lunes envuelta en una densa niebla tóxica, con niveles de contaminación del aire más de 16 veces por encima del máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La zona metropolitana de la ciudad, con más de 30 millones de habitantes, suele figurar entre las capitales más contaminadas del mundo, en especial durante el invierno. El aire fresco atrapa a los contaminantes cerca del suelo, creando una mortal mezcla de emisiones de las quemas agrícolas, fábricas y tráfico pesado.
Pero la contaminación creció también debido a los fuegos artificiales de varios días para conmemorar la fiesta hindú del Diwali, que culmina la noche del lunes. La Corte Suprema alivió este mes una prohibición a los fuegos artificiales para permitir los “fuegos artificiales verdes”, menos contaminantes, durante la fiesta del Diwali.
Los niveles de PM2.5 -micropartículas cancerígenas capaces de entrar al torrente sanguíneo- alcanzaron 248 microgramas por metro cúbico en partes de la ciudad, según la organización de monitoreo IQAir. La gubernamental Comisión de Manejo de la Calidad del Aire dijo que las condiciones empeorarían los próximos días.
Las autoridades municipales han dicho que probarán la “siembra de nubes”, con aviones que inyectan sal o productos químicos en las nubes para inducir la lluvia y limpiar el aire. Un estudio publicado por la revista The Lancet Planetary Health indicó que 3,8 millones de muertes en India entre 2009 y 2019 se debieron a la contaminación del aire.
Fuente: AFP.

