Estados Unidos instó el martes a todas las partes en Madagascar a encontrar una solución pacífica que respete el orden constitucional después de que una unidad militar tomara el poder del país. “Instamos a todas las partes a buscar una solución pacífica en línea con el orden constitucional”, dijo un portavoz del Departamento de Estado.
La unidad militar CAPSAT anunció que tomó el control del país después de que los parlamentarios votaran para destituir al presidente Andry Rajoelina. El movimiento se produce tras semanas de protestas contra el gobierno provocadas por la escasez de electricidad y agua.
Según la ley de Estados Unidos, Washington está obligado a cortar la ayuda a los países si determina que se han producido golpes militares, aunque la administración del presidente Donald Trump ya ha reducido la asistencia estadounidense en todo el mundo. Estados Unidos proporcionó alrededor de 32 millones de dólares a Madagascar en el año fiscal que terminó el mes pasado, especialmente en áreas de la salud, según datos oficiales.
Parlamento disuelto
El presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, disolvió el martes por decreto la Asamblea Nacional antes de una votación promovida por la oposición para destituirlo del cargo, en medio de una crisis política en el país insular. El mandatario ha enfrentado más de dos semanas de protestas callejeras encabezadas por jóvenes manifestantes furiosos con la élite gobernante. El decreto de disolución del Parlamento “entrará en vigor inmediatamente después de su publicación en transmisión de radio y/o televisión”, indicó la Presidencia en Facebook.
La víspera, en una declaración desde un lugar desconocido, el presidente descartó renunciar y llamó a “respetar la Constitución”. Fue su primera aparición desde que el fin de semana pasado un contingente militar se sumó a las protestas. En otra publicación en redes sociales, Rajoelina defendió la disolución del Parlamento como una forma de “restablecer el orden en el seno de nuestra nación y reforzar la democracia”.
Las protestas comenzaron por los cortes de agua y de electricidad, aunque poco a poco fueron incluyendo denuncias contra la corrupción, los responsables políticos y la falta de oportunidades en el país. Soldados se unieron el sábado a los manifestantes y pidieron a las fuerzas de seguridad que rechazaran “las órdenes de disparar” contra la población.
Rajoelina, ex alcalde de la capital Antananarivo, fue electo en 2018 y reelecto en 2023 por un nuevo quinquenio, en una votación boicoteada por la oposición. Sus rivales buscan destituirlo por supuesta dejación de funciones ante informes de que había abandonado el país. Pero Rajoelina aseguró el lunes que estaba refugiado en un “lugar seguro” que no reveló, tras denunciar supuestos atentados contra su vida.
Fuente: AFP.

