Un operador de la banda criminal venezolana Tren de Aragua, acusado de varios feminicidios entre otros delitos, fue detenido en México junto a dos de sus colaboradores directos, informó este sábado las autoridades.
Estados Unidos incluyó en febrero en su lista de organizaciones terroristas extranjeras a este grupo criminal transnacional especializado en secuestros, extorsiones y asesinatos.
El detenido, identificado como Nelson Arturo N, está señalado como “líder y principal operador en México” de esta banda, además de estar vinculado con delitos de “trata de personas, venta de narcóticos, homicidio, secuestro y extorsión”, según un comunicado conjunto de las autoridades.
A Nelson “se le considera autor intelectual y material de diversos feminicidios”, destacó por su parte el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en su cuenta de X.
Los detenidos operaban en los estados centrales de Puebla, Morelos, Estado de México y en diversas alcaldías de la capital, añadió García.
Nelson Arturo N, de 29 años y cuya nacionalidad no fue precisada, era buscado además por delitos contra la salud y asociación delictiva.
Al momento de la detención, los tres individuos portaban más de 150 dosis de diversas drogas.
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Fuente: AFP
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Venezuela: operación militar antimafias deja pueblos y minas fantasmas
Una escuela vacía con cuadernos aún abiertos sobre las mesas, un bar desierto con su mesa de billar y minas artesanales a cielo abierto sin actividad. Una gran operación militar en el sur de Venezuela contra grupos criminales deja pueblos y minas fantasmas de donde todos huyen. Venezuela, con las mayores reservas de petróleo del mundo, dispone también de oro, diamantes, bauxita, coltán y tierras raras, en especial en un territorio bautizado como el Arco Minero, controlado en gran parte por bandas armadas o guerrillas.
El ejército se desplegó la semana pasada alrededor de Las Claritas, en una zona de explotación aurífera del estado de Bolívar (sureste) en manos de dos jefes mediáticos, Juancho y Johan Petrica, este último uno de los fundadores de la temible pandilla venezolana Tren de Aragua, según fuentes locales. El jueves de la semana pasada, periodistas de la AFP vieron allí una decena de vehículos militares y agentes armados con ametralladoras y armas automáticas. También había vehículos del Sebin (servicio de inteligencia).
Apenas un día después, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la muerte de Niño Guerrero, jefe del Tren de Aragua, en una operación militar realizada en coordinación con Venezuela en el estado de Bolívar, sin precisar el lugar exacto. La operación ocurre cinco meses después de la captura de Nicolás Maduro y tras pocas semanas de aprobarse, bajo presión de Estados Unidos, una nueva ley de minería destinada a atraer inversores privados y, sobre todo, extranjeros.
El lunes “venía por aquí caminando y me pasó un grillo silbando por las orejas y cuando escuché me dije eso son los ninjas”, bromea José Guzmán, minero artesanal de 68 años, que sigue trabajando para pagarse “un plato de espaguetis y mortadela” al día.
“Le dije a la gente que nos están atacando y hubo una explosión y después a poco rato como a los dos segundos, fueron dos más”, relata.
Según una decena de testimonios recogidos por la AFP, el ejército lanzó tres bombas desde helicópteros. Dos helicópteros volaban a baja altura ese día.
ONGs venezolanas denuncian enfrentamientos. Las autoridades, y en particular la presidenta interina Delcy Rodríguez, en el cargo desde la captura de Maduro en enero, guardan silencio sobre la operación.
“Espero que no vuelvan”
Muchos trabajadores saludan la acción militar. “No se imaginan el maltrato (infligido por los tipos) a la población. Era un régimen de terror. Tenías que pagar y pagar una y otra vez. Los que no pagaban, eran ¡fuera! o peor”, dice un minero artesanal bajo condición de anonimato. “Había malandros armados por todas partes. Espero que el ejército haga operaciones en tierra y ¡Bam-Bam!”, añade.
Un mototaxista que transporta material para un minero afirma que su uniforme de trabajo tenía que pagárselo a los mafiosos en 200 dólares. “Teníamos que pagar un gramo de oro (120 dólares) cada semana. Cuando pagas tanto, nunca descansas. Espero que no vuelvan para que podamos vivir con dignidad. Es todo lo que pedimos”, confía.
En Brisas de Cuyuní, un área con kilómetros y kilómetros de minas, no se respira riqueza. En una zona deforestada, la pista de tierra serpentea entre los campamentos. Hay casas de madera cubiertas con plásticos y también balsas donde los mineros sacan el barro con largas mangueras.
El barro se mezcla con detergente en polvo y luego baja por unos toboganes cubiertos de alfombras que absorben el mineral y que serán “lavadas” con agua y mercurio para extraer el oro.
Los toboganes, a veces inmensos, dan la impresión de que ha comenzado la construcción de decenas de puentes sobre lagos.
Con la intervención del ejército, “esto prácticamente está abandonado”, afirma Antonio Figuera, de 47 años, minero artesanal mientras barre un antiguo café. Es “prácticamente un pueblo fantasma”.
El lugar estaba lleno de pequeños comercios. Luego del despliegue militar “se lo llevaron todo, todos los bienes de valor”.
Ahora es un ir y venir de motos que transportan a veces a tres adultos y un niño, o cargadas de bultos.
Un hombre en una moto arrastra un techo de zinc colocado sobre una llanta vieja para no dañarlo. Otros arrastran largos tubos que se mueven por la carretera.
“Nos quedamos aquí porque no queremos que nos saqueen”, afirman dos mujeres de un pequeño restaurante. Este flagelo ya ha comenzado.
Francisco, su esposa y su hija trabajan para tratar de recuperar algo de oro. “No tengo ni un dólar. Nada de ahorros. Tengo que pagar un transporte para la familia y nuestras cosas. Espero que tengamos suerte”, se consuela frente a un montón de barro.
“Si nos vamos a la ciudad, el hambre nos va a matar”, dice por su parte Rafael, minero artesanal de 53 años.
Alexis Pérez, de 52 años, aguarda aburrido junto a la balsa donde vive y trabaja. “Esperando a ver qué dice el gobierno, si nos van a dejar trabajar o si ellos van a tomar de una buena vez esta zona”.
Se prevé que el gobierno otorgue nuevas licencias a multinacionales. Tres grandes empresas operaban aquí en los años 2000, antes de que el presidente Hugo Chávez suprimiera las concesiones.
Mientras tanto, Alexis permite una visita a su “morada”, donde suele pasar dos semanas antes de regresar a Las Claritas con su familia: una cama de madera bajo un mosquitero colocada sobre la tierra convertida en barro por la lluvia, una mesa artesanal con un cepillo de dientes y unas tijeras.
Afuera, dos botas de caucho colocadas al revés sobre unos trozos de madera “para que no se metan las culebras”. Por lo general trabaja unas 12 horas por día y le da para “medio mantenerse”. “La vida de mina es dura, es trabajo duro, hay peligro” cuenta. Pero existe “la esperanza de agarrar algo”.
Fuente: AFP.
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Murió Niño Guerrero, el hombre que convirtió una cárcel en el cuartel general del Tren de Aragua
El líder de la organización criminal Tren de Aragua, Niño Guerrero, prófugo de la justicia y abatido en una operación estadounidense en Venezuela anunciada el viernes, tejió su poder en una cárcel venezolana, desde donde expandió su influencia a varios países.
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, murió a los 42 años en el sur de Venezuela, informaron el presidente Donald Trump y autoridades venezolanas.
Nacido en la ciudad de Maracay, a unos 100 kilómetros de Caracas, era apenas un adolescente sin terminar el bachillerato cuando inició sus actividades delictivas. Para 2010 ya había cometido robos, asesinatos y secuestros. Cayó entonces en la cárcel de Tocorón, en el estado Aragua, de donde escapó, pero dos años después fue recapturado.
A partir de entonces, empezó a construir el Tren de Aragua, que se convertiría en uno de los grupos criminales más poderosos de América Latina. En 2025, el gobierno de Trump la declaró “organización terrorista”.
Era “un tipo de gran inteligencia criminal”, explicó a la AFP Luis Izquiel, abogado y profesor de criminología de la Universidad Central de Venezuela.
El académico atribuyó el liderazgo de Guerrero “no tanto por su ferocidad, ni por su inhumanidad en el accionar delictivo, sino porque era un individuo con un cerebro criminal que logró expandir los tentáculos del Tren de Aragua y fortalecerlos”.
Piscina, zoológico y discoteca
En la prisión de Tocorón, donde construyó una base de operaciones llena de lujos, Niño Guerrero se convirtió en un “pran”, acrónimo de “peso rematado, asesino nato” que usan los delincuentes para describir al líder de una pandilla, señaló Izquiel.
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Vivía en una casa de dos pisos dentro del penal donde recibía todo tipo de visitantes. Tenía piscina, campo de béisbol, discoteca, restaurantes y hasta un zoológico, según documentó Ronna Rísquez, autora del libro “El Tren Aragua: la banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina”.
Guerrero imponía su ley dentro y fuera de la cárcel, manejaba armas y dinero y se le atribuyen crímenes atroces en varios países, como Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Bolivia.
Se fugó de Tocorón en 2023, cuando el gobierno venezolano realizó varios operativos para terminar con los “pranes”, especialmente en esa cárcel.
En 2025 fue inculpado por un tribunal de Nueva York junto con otros 69 presuntos miembros del Tren de Aragua por haber ordenado, dirigido y facilitado actos de terrorismo y violencia en Estados Unidos.
Washington ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por cualquier información que llevara a su captura.
Ataque rápido y letal
El paradero de Guerrero se desconocía oficialmente hasta este viernes, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que había muerto en “un ataque rápido y letal” llevado a cabo por fuerzas estadounidenses, en una operación “coordinada estrechamente” en Venezuela.
Trump difundió en redes sociales un video de 10 segundos que muestra una vista aérea de una edificación rodeada de vegetación antes de que se produjera una explosión, que levantó una gran nube de humo.
Las autoridades venezolanas confirmaron poco después que Guerrero había sido “neutralizado” en el selvático estado Bolívar en “enfrentamientos con integrantes” de “estructuras de delincuencia organizada que operaban en la zona.
Para Izquiel se trata de una excelente noticia para los países donde opera el Tren de Aragua, porque Guerrero era un jefe vertical. “Es un duro golpe”, apuntó.
El Tren de Aragua, formado en 2014 y con operativa en ocho países sudamericanos según información de inteligencia, es diferente a otras organizaciones criminales en las que el cabecilla muerto es sustituido rápidamente por segundos mandos.
Estados Unidos señala como lugarteniente de Guerrero a Johan Petrica, viejo compañero en Tocorón, como la conexión del Tren de Aragua en Bolívar, una rica zona minera. También identifica a Juancho, un excapataz de minas legales de origen colombiano, que tenía liderazgo entre los trabajadores y que luego se convirtió en un “pran”.
Ambos operaban en La Claritas, donde hay importantes yacimientos de oro y donde el gobierno venezolano desplegó esta semana un importante operativo militar.
Fuente: AFP
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Trump confirma muerte del líder del Tren de Aragua en una operación militar
El jefe de la banda criminal de origen venezolano Tren de Aragua, el Niño Guerrero, fue abatido en una operación militar estadounidense realizada en coordinación con las autoridades de Venezuela, anunciaron Washington y Caracas anoche.
"Bajo mis órdenes, el Comando Sur de Estados Unidos realizó un ataque rápido y letal para eliminar al Niño Guerrero, del tristemente conocido Tren de Aragua", escribió el presidente Donald Trump en su red Truth Social. El mandatario afirmó que la operación se llevó a cabo en "estrecha cooperación con nuestros amigos en Venezuela, con los cuales estamos trabajando muy bien".
Venezuela confirmó poco después que Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, había sido “neutralizado” y que hubo “enfrentamientos” con integrantes de “estructuras de delincuencia organizada”. El Niño Guerrero fue abatido en el marco de una “operación combinada” con Estados Unidos que se realizó en el estado Bolívar, al sureste del país, dice un comunicado del ministerio de Comunicaciones venezolano.
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“Contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia”, agregó la cartera. Estados Unidos realizó en enero una incursión militar en Caracas y capturó al mandatario izquierdista Nicolás Maduro, actualmente detenido en Nueva York acusado de narcotráfico. Desde entonces, la exvicepresidenta Delcy Rodríguez gobierna como presidenta interina, bajo la presión de Washington.
“Santuario”
“Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen un santuario en Venezuela ni en ninguna otra parte“, aseguró Trump en su plataforma. El mensaje del mandatario va acompañado de un video de 10 segundos que muestra una vista aérea de un edificio rodeado de vegetación antes de que se produzca una explosión, que levanta una nube de humo.
No se distingue claramente a ninguna persona en las imágenes. El lunes, el ejército venezolano se desplegó en una zona de explotación aurífera del estado Bolívar bajo control de dos jefes criminales, Juancho y Johan Petrica, este último uno de los fundadores del Tren de Aragua, de acuerdo con fuentes locales. Según una decena de testimonios recogidos por la AFP en la zona, el ejército lanzó tres bombas desde helicópteros. Dos helicópteros volaban a baja altura el jueves.
“Organización terrorista”
Estados Unidos designó al Tren de Aragua como “organización terrorista” en enero de 2025, apenas regresó Trump a la presidencia. La banda criminal opera en varios países de América Latina. El Tren de Aragua surgió en la cárcel de Tocorón, en el estado de Aragua (centro-norte) en 2014. Se dedica a la extorsión, el sicariato, el narcotráfico, la prostitución, la trata de personas y hasta la minería ilegal, aunque también ha emprendido en algunos negocios legales.
El Departamento de Estado estadounidense ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares por información que permitiera detener o condenar al jefe del Tren de Aragua. Estados Unidos también le impuso sanciones económicas en julio de 2025, junto a otros cabecillas de su organización.
En diciembre, fiscales federales de Nueva York presentaron cargos contra 70 miembros del Tren de Aragua, incluido el Niño Guerrero, por asociación ilícita, tráfico de drogas y armas de fuego. “Guerrero Flores ha sido el cerebro detrás de la evolución del Tren de Aragua, que pasó de ser una banda carcelaria venezolana a convertirse en una organización terrorista trasnacional”, declaró el fiscal federal Jay Clayton cuando se anunció la acusación formal.
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Tras ocupar militarmente en septiembre de 2023 el penal de Tocorón, el gobierno de Maduro anunció que había “desmantelado totalmente” esa banda. El Niño Guerrero era entonces prófugo de la justicia. Según el centro de análisis Insight Crime, “Niño Guerrero”, que tendría 42 años, convirtió el grupo “en lo que es hoy durante su encarcelamiento en Tocorón”.
Bajo su liderazgo, Tocorón “se convirtió en una de las prisiones más notorias del país, en gran parte debido a la política no oficial del gobierno venezolano de entregar el control de algunas prisiones (...) a jefes criminales conocidos como pranes”. “Esta libertad y los ingresos delictivos de la pandilla permitieron la construcción de un zoológico, una piscina, un parque infantil, un restaurante y un club nocturno dentro de la cárcel”, según un informe de Insight Crime de 2025.
Fuente: AFP
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Detienen a agente del grupo Lince y dos sujetos por intento de abigeato en Cordillera
La Policía Nacional capturó a tres personas que estaban a punto de concretar un hecho de abigeato en Valenzuela, departamento de Cordillera, entre ellas se encontraba un agente del grupo Lince que ya fue apartado del cargo. Todos ya están bajo disposición del Ministerio Público.
Según el reporte policial, el hecho se registró esta semana luego de que vecinos de Valenzuela alertaran a las autoridades sobre un grupo de personas ajenas a la comunidad que realizaba pesquisas en la zona. Estos sujetos se desplazaban a bordo de un vehículo que fue incautado.
“Realmente recibimos ese informe de que un personal de nuestras filas estaba involucrado en un intento de abigeato. Es una pena y en este momento el proceso está siguiendo su curso, estamos impulsando el proceso administrativo. Desde la institución tenemos tolerancia cero”, expresó el comisario Gustavo Ruiz Díaz, jefe del grupo Lince, en “Dos en la Ciudad” de canal Gen y Universo 970/Nación Media.
Afirmó que se trata de Cristian David Paredes González, de 26 años, quien prestaba servicio en la Regional de Villa Hayes, quien en sus horas libres se dedicaba a cometer hechos punibles. Buscan que se de una sanción ejemplar y no van a tolerar este tipo de hechos.
“Nos apena mucho porque siempre trabajamos en la formación y seguimiento del personal. Los buenos policías vamos a seguir haciendo nuestra tarea y transparentar la institución siempre. El Ministerio Público está llevando el caso y por su parte, la Dirección de Justicia Policial con Asuntos Internos realiza su investigación”, puntualizó.
Agregó que se trata de una falta grave y en caso de que sea comprobado el hecho punible será apartado del cargo. Paredes fue detenido junto con otras dos personas. Se incautó una piola, machetillos, serrucho, taladro, bolsas, linternas, balanza de peso, gancho metalico, guantes y un vehículo que ya fue identificado en otros hechos.