Más de 10.000 personas se albergaron el lunes en escuelas y centros de evacuación en Filipinas, ante las intensas lluvias y ráfagas de viento provocadas por el supertifón Ragasa que arremetieron contra el norte del país archipiélago. Se prevé que el ciclón, que se intensifica rápidamente, toque tierra en las escasamente pobladas islas filipinas de Batanes o Babuyan la tarde del lunes, según la agencia meteorológica nacional.
A las 11:00 locales del lunes (3:00 GMT), los vientos soplaban a 215 kilómetros por hora en el centro de la tormenta, con ráfagas que alcanzaban los 265 km/h, según el servicio meteorológico nacional de Filipinas. “Me desperté por el fuerte viento. Estaba golpeando las ventanas y sonaba como una máquina encendida”, relató Tirso Tugago, poblador de la localidad costera de Appari, en la provincia norteña de Cagayan.
Este profesor de 45 años agregó que “desde mi casa veo las grandes olas chocando en la costa. Rezo para que todos estén a salvo”. “Estamos experimentando fuertes vientos en el norte de Cagayan”, dijo a la AFP el jefe del servicio de emergencias de esa provincia filipina, Rueli Rapsing, quien aseguró que se han preparado para “lo peor”.
“Como el supertifón atravesará Calayan, estamos muy enfocados en esa zona”, agregó sobre esa ciudad en el norte de la provincia. Filipinas ordenó evacuaciones en el norte del país el domingo. Tanto oficinas como escuelas permanecerán cerradas el lunes en la región de Manila y en 29 provincias.
Las autoridades locales “no deben perder tiempo en retirar a las familias de las zonas de peligro”, dijo en un comunicado el secretario del Interior, Jonvic Remulla. El especialista climático filipino John Grender Almario declaró el domingo a periodistas que se esperan “inundaciones y deslizamientos severos” al norte de la isla principal de Luzon, donde se ubica la capital Manila. Miles de personas protestaron el domingo en la capital filipina por un escándalo de corrupción con proyectos para contener las inundaciones.
En Taiwán se realizaron evacuaciones a escala pequeña en zonas montañosas cerca de Pingtung, indicó a la AFP James Wu, un funcionario de los bomberos locales. “Lo que más nos preocupa es que el daño puede ser similar al que provocó el tifón Koinu hace dos años”, agregó Wu en referencia a una tormenta que derribó el tendido eléctrico y arrancó techos en la zona.
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Hong Kong cancela vuelos
La aerolínea hongkonesa Cathay Pacific anunció este lunes que prevé cancelar más de 500 vuelos ante la llegada del supertifón Ragasa, que ha obligado a las autoridades del sur de China a preparar evacuaciones. El martes, a partir de las 18:00 locales (10:00 GMT) “los vuelos de Cathay Pacific que llegan y salen del aeropuerto internacional de Hong Kong dejarán de operar hasta el jueves”, indicó una portavoz de la aerolínea en una conferencia de prensa.
“Actualmente se prevé la cancelación de más de 500 vuelos”, agregó la portavoz. La ciudad de Shenzhen, en el sur de China, planea evacuar a 400.000 personas ante la llegada del supertifón, informaron las autoridades en la cuenta de WeChat de Gestión de Emergencias de la urbe. Ragasa está cruzando actualmente el estrecho de Luzón, entre el sur de Taiwán y el norte de Filipinas, y se prevé que azote Hong Kong y el sur de China el martes.
El lunes a las 11:00 (3:00 GMT), se registraron vientos máximos sostenidos de 215 km/h en el corazón de la tormenta, con ráfagas de hasta 265 km/h a medida que se desplazaba hacia el oeste, en dirección a las islas Babuyan, según el servicio meteorológico nacional de Filipinas. Las autoridades dijeron que tenían previsto apilar sacos de arena e instalar barreras contra inundaciones en algunas localidades costeras de la ciudad. La Secretaría de Educación anunció el lunes que todas las escuelas permanecerán cerradas el martes y el miércoles.
Fuente: AFP.

