Una periodista china que ya fue encarcelada por informar de la respuesta de las autoridades a la pandemia de covid-19 fue condenada de nuevo, esta vez a cuatro años de prisión, según una oenegé. Zhang Zhan, exabogada de 42 años, fue detenida en agosto de 2024 por “información falsa que causa un grave perjuicio a la imagen nacional”, según RSF.
Fue juzgada el viernes y condenada a cuatro años de prisión, según un comunicado de RSF. Un mensaje publicado en X por Jane Wang, una activista radicada en el Reino Unido que cita “fuentes confiables”, brindó datos similares. Un funcionario del tribunal situado en Shanghái se negó a confirmar esta información.
Siete diplomáticos de países europeos y norteamericanos, que solicitaron asistir al juicio, no pudieron hacerlo argumentando que sus documentos no estaban en regla, constató la AFP. Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China declaró no estar al tanto de la situación cuando se le preguntó al respecto en una rueda de prensa el viernes.
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La periodista fue arrestada “por haber informado sobre violaciones de derechos humanos por parte del régimen chino”, según RSF. En 2020 Zhang Zhan documentó con videos tomados en su teléfono la respuesta china al covid-19 en Wuhan, una ciudad del centro de China y epicentro de la pandemia. Denunciaba que la política sanitaria violaba los derechos humanos.
Posteriormente arrestada, fue condenada a finales de ese mismo año a cuatro años de prisión por “provocación de disturbios”, la terminología utilizada contra los disidentes, antes de ser liberada en mayo de 2024. Grupos de defensa de los derechos informaron en enero que Zhang Zhan había iniciado una huelga de hambre y estaba siendo alimentada por la fuerza.
Fuente: AFP.
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China recuerda al líder comunista Mao Zedong a cincuenta años de su muerte
Cincuenta años después de su muerte, simpatizantes acérrimos del líder comunista chino Mao Zedong hicieron fila este miércoles en su pueblo natal para rendirle homenaje, portando retratos, banderas y enormes ofrendas florales. Mao, fundador de la República Popular China, falleció el 9 de septiembre de 1976, y su vida y legado han sido conmemorados con fervor esta semana por quienes aún lo veneran como un líder visionario.
Mientras China se enfrenta a una desaceleración económica, crece la nostalgia por los ideales igualitarios de Mao, aunque los historiadores también culpan a sus políticas drásticas de una hambruna masiva y de millones de muertes. Los turistas, muchos de ellos estudiantes universitarios, depositaron coronas de crisantemos, botellas de licor chino y cigarrillos a los pies de una estatua de bronce de Mao de 10 metros de altura en la plaza principal de Shaoshan, en la provincia central de Hunan.
Cientos de visitantes se alinearon en filas cuidadosamente organizadas para inclinarse solemnemente y guardar unos segundos de silencio, mientras que otros posaban para tomarse fotos frente al monumento bajo la mirada de la policía. Deng, un turista de 28 años, le dijo a la AFP que siente un gran respeto por él.
“De repente sentí ganas de venir aquí hoy para conmemorarlo, porque el 50.º aniversario es algo que solo ocurre una vez en la vida”, dijo.
La noche anterior, alrededor de 1.000 seguidores, algunos con los trajes cortos estilo túnica que Mao solía usar, celebraron una emotiva ceremonia junto a la estatua.
Entre ellos se veían reliquias de una época pasada: viejos retratos del líder y ejemplares del “Libro Rojo”, una recopilación de sus citas que en su momento fue prácticamente omnipresente en China. “¡Viva el presidente Mao!”, gritaba el grupo una y otra vez, mientras algunos levantaban los puños al aire y entonaban canciones revolucionarias.
Símbolo
Los recuerdos de Mao están omnipresentes en Shaoshan, impulsado a la fama por el hombre que llegaría a ser conocido como el “Gran Timonel”. La ciudad, donde Mao nació en diciembre de 1893, ha sido promocionada por los medios estatales como un destino de “turismo rojo”, parte de la campaña de décadas de Pekín para atraer a turistas fascinados por la historia comunista.
Aunque su legado ha resultado en ocasiones complicado para los líderes centrales del país, Mao sigue siendo un símbolo del Partido Comunista Chino.
Su rostro aparece en los billetes, muchos taxistas chinos cuelgan amuletos de buena suerte con su imagen de los retrovisores y un gran retrato suyo ocupa un lugar destacado con vista a la Plaza de Tiananmén en Pekín.
El mandato de Mao, sin embargo, estuvo marcado por decenas de millones de muertes por hambruna durante la campaña de industrialización conocida como “El Gran Salto Adelante” y por la sangrienta Revolución Cultural que él mismo orquestó, según historiadores. Pero, aunque el partido reconoció esas décadas como un “error”, a Mao todavía se le presenta como un héroe en la narrativa oficial, y los medios estatales lo aclaman como “un gran revolucionario proletario”.
Nostalgia en China
Las banderas carmesíes de la plaza “El Este es Rojo” de Nanjie cuelgan bajo el sofocante calor veraniego, mientras un puñado de turistas toma fotos frente a una estatua blanca del líder histórico Mao Zedong. El Gran Timonel, muerto el 9 de septiembre de 1976, es una figura importante en Nanjie, en la provincia central de Henan, considerada la “última aldea maoista de China”.
La nostalgia de las ideas igualitarias de Mao crece en China, mientras se desvanece el recuerdo de su turbulento mando y el país lidia con la desigualdad y la desaceleración económica.
Mao, quien lideró la revolución comunista de 1949 contra el gobierno nacionalista, impuso una era de propiedad colectiva con la que esperaba impulsar la industria y unir al país, pero sus drásticas políticas también han sido señaladas como causantes de hambrunas y millones de muertes.
El Partido Comunista Chino mantiene a Mao como un héroe revolucionario, aunque reconoció tras su muerte que la devastadora Revolución Cultural fue un “grave error”.
En Nanjie, su imagen aparece por todas partes en murales.
Sus pobladores viven bajo los principios maoístas de propiedad colectiva, mientras el resto del país abandonó ese modelo.
“Yo aún lo venero muchísimo”, comentó Xie Kaiyue, una estudiante local de 22 años.
“Creo que la gente joven de la aldea, y yo misma, no tienen el espíritu fuerte del pasado (...) La gente era más pura”, comentó.
Cerca de allí, carritos eléctricos transportan a los visitantes por edificios de apartamentos cubiertos con consignas socialistas, mientras los guías explican cómo la propiedad cooperativa de las empresas locales financia viviendas gratuitas para los residentes.
Línea de partido
Unos 500 kilómetros al norte, en la aldea montañosa de Dazhai, que Mao promovió como modelo nacional luego de que los pobladores transformaron sus colinas áridas en campos irrigados, los turistas recuerdan cuando el Gran Timonel dominaba la política y la vida social.
“No había suficiente para comer o vestir”, recordó sobre su infancia Li, un turista de 64 de la ciudad de Xi’an.
“Pero todo el país estaba lleno de vigor y había un espíritu de luchar contra cielo, tierra y gente para cambiar cada aspecto de China”, declaró.
Dazhai ahora está repleta de tiendas que venden objetos sobre Mao, como afiches, naipes y vajillas con su imagen, además del “Pequeño libro rojo” de citas suyas.
Aun así, las referencias a los pasajes oscuros de sus décadas de poder absoluto permanecen censuradas.
La Revolución Cultura, instaurada por Mao en 1966, hizo que intelectuales fueran señalados brutalmente como “enemigos de clase” y se cerraran las escuelas, retrasando a China durante años en educación y desarrollo.
La propiedad privada y la tierra fueron colectivizadas, mientras la gestión económica empujó al país a la Gran Hambruna, que según el gobierno mató a 15 millones de personas, aunque historiadores lo calculan en 20 a 43 millones.
“Todo lo que observas en el dominio público (...) es la línea del partido. Nadie se puede desviar de esto”, comentó el académico Xu Chenggang, cuyo padre fue etiquetado de “derechista” durante la Revolución cultural.
El rostro de Mao está impreso en los billetes, su retrato domina la Plaza de Tiananmen y su cuerpo se conserva en un mausoleo.
El debate público se ha visto aún más reducido bajo el actual presidente Xi Jinping, quien advierte contra el “nihilismo histórico” y las narrativas que contradicen la de su partido. “El Partido Comunista le dice a la gente que hubo errores, pero ¿cuál es el significado de ‘error’? Nadie lo sabe”, sostuvo Xu.
Gran figura
La historia edulcorada deja espacio a las interpretaciones idealizadas entre los jóvenes frustrados por las largas jornadas laborales y la intensa competencia en el ámbito educativo y el mercado laboral.
“Actualmente hay una sensación de que la Revolución Cultural fue un período de idealismo, en el que la sociedad se movía por ideales y no por la búsqueda implacable de dinero y bienes materiales”, comentó Kerry Brown, jefe del Lau China Institute de Londres y autor de un libro reciente sobre Mao.
“Esto, por supuesto, es una falsedad total”, aseguró.
Muchos atribuyen a Mao haber sentado las bases para que China se convierta en un país moderno y avanzado tecnológicamente, según Mobo Gao, profesor de estudios chinos de la Universidad de Adelaida.
“Ellos preguntan ¿de dónde salió (la China actual)? Salió del establecimiento de la RPC (República Popular China)”, señaló Gao, quien vivió durante la era de Mao en la provincia rural de Jiangxi.
En Shijiazhuang, una ciudad industrial de 7 millones de habitantes al noreste de Dazhai, Wang Zhihao, de 20 años, y sus compañeros posan frente a una estatua gigante de Mao frente al gobierno municipal. “Admiramos y veneramos mucho al presidente Mao. Es una gran figura”, comentó Wang, mientras pobladores ancianos entonaban canciones del Partido Comunista. “Él encabezó la fundación de la Nueva China”.
Fuente: AFP.
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Fallido debut del gigante chino de la moda rápida en la bolsa de Hong Kong
El gigante de la moda rápida Shein se desplomó este martes un 10 % en su tan esperado debut bursátil en Hong Kong, tras recaudar 1.700 millones de dólares estadounidenses en una oferta pública inicial de gran repercusión mediática. Conocida por sus precios ultrabajos y su ropa de producción rápida, la compañía de origen chino había visto frustrados sus planes de cotizar en Nueva York y Londres por dificultades regulatorias. Finalmente, obtuvo en julio la aprobación de Pekín para su ingreso a Hong Kong.
No obstante, la acción de Shein cayó hasta un mínimo de 43,72 dólares hongkoneses (5,5 dólares estadounidenses) poco después de la apertura, frente a su precio de salida de 48,56 dólares hongkoneses. Esta cotización sitúa la valoración de la compañía en alrededor de 26.300 millones de dólares, por debajo de los casi 100.000 millones de dólares alcanzados durante las rondas de financiamiento privado en 2022.
Shein ha dicho que los recursos recaudados se utilizarán para desarrollar sus capacidades tecnológicas e impulsar su presencia internacional, de gran peso en Europa y América Latina. Este minorista en línea trasladó su sede a Singapur entre 2021 y 2022, una medida que, según los analistas, tenía como objetivo evitar el creciente escrutinio global sobre las empresas chinas.
Su base de clientes europeos aumentó a 156 millones de usuarios mensuales promedio a finales de 2025, lo que convirtió a Shein en una de las plataformas de comercio electrónico más grandes del continente, junto con la china AliExpress (193 millones de usuarios) y Amazon (alrededor de 180 millones).
La empresa ha sido objeto de escrutinio por su impacto ambiental y por acusaciones de violaciones de derechos humanos en sus cadenas de suministro, además de enfrentar una competencia cada vez mayor por parte de empresas de bajo costo como Temu y AliExpress. Su presidente ejecutivo, Donald Tang, aseguró a la AFP el año pasado que la empresa tiene “tolerancia cero” con el trabajo forzado.
Desaceleración del crecimiento
La analista de Morningstar, Lorraine Tan, señaló en una nota de agosto que el crecimiento de los ingresos de Shein “se ha alineado con el ritmo observado en la industria de la moda rápida, por debajo del 10 % en 2025”. Agregó que la caída en la valoración “refleja ese descenso en el interés de los inversionistas por las acciones de Shein”.
La empresa fue pionera en un modelo formidable que es difícil de replicar, dijo Ken Pucker, experto en moda sostenible de la Universidad de Tufts. Añadió que, sin embargo, su crecimiento sin precedentes también trajo consigo desafíos como “nuevos impuestos y aranceles, sostenibilidad comprometida, prácticas de privacidad y derechos de autor, y competencia”.
“El momento no es ideal, dada la desaceleración del crecimiento de la empresa. Dicho esto, ha estado intentando salir a bolsa durante unos cinco años, y supongo que muchos de sus inversionistas estaban ansiosos por cobrar sus ganancias”, consideró.
“Vientos en contra”
En 2025, Shein reportó una utilidad neta anual de 2.060 millones de dólares, pero registró una pérdida trimestral de 99 millones de dólares cuando Estados Unidos eliminó una exención de aranceles para paquetes pequeños. En una medida similar, la Unión Europea impuso el mes pasado un gravamen de 3 euros (3,50 dólares) por artículo para paquetes con un valor inferior a 150 euros.
Además, a partir del martes, Francia impondrá un cargo a los artículos de moda ultrarrápida que podría alcanzar casi 20 euros por prenda, ya que el gobierno tiene en la mira a las principales plataformas asiáticas, incluida Shein. La empresa enfrenta “vientos en contra” a medida que las autoridades de Estados Unidos y Europa, sus mercados más grandes, eliminan las exenciones para paquetes pequeños que impulsaron su rápido crecimiento, dijo a la AFP el analista de comercio electrónico Juozas Kaziukenas.
“El futuro cercano de Shein estará marcado por un crecimiento negativo”, afirmó Kaziukenas. El minorista necesita un “cambio de motor en pleno vuelo” para reconstruir su cadena de suministro con fuentes de inventario diversificadas, más allá de los envíos directos desde China, agregó.
Fuente: AFP.
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El devastador deslave entre Nepal y China superó los 1.000 muertos
El balance provisional del devastador deslave ocurrido la semana pasada en el Himalaya superó este martes la barrera de los 1.000 muertos, mientras los equipos de rescate siguen buscando entre el barro y los escombros a posibles supervivientes. Casi 4.500 personas siguen desaparecidas en Nepal y en la región autónoma china del Tíbet, seis días después del gigantesco alud que arrasó la región tras el derrumbe de un glaciar.
Aunque las esperanzas de encontrar supervivientes disminuyen con el paso de los días, los equipos de rescate continúan explorando en el lado nepalí varios túneles en los que podrían haberse refugiado un centenar de obreros, empleados en las obras de varias represas. Con ayuda de explosivos, equipos de perforación y excavadoras, los rescatistas lograron abrirse paso hasta varios de ellos, pero hasta ahora solo han conseguido extraer algunos cadáveres.
“Concentramos nuestros esfuerzos en estos túneles, nuestro trabajo continúa”, declaró el martes a la AFP un portavoz del ejército, Raja Ram Basnet. Especialistas llegados de India, China y Corea del Sur acudieron en apoyo de los equipos nepaleses que trabajan desde hace varios días. En el distrito de Nuwakot, a lo largo del valle devastado por el deslave, los equipos de rescate siguen retirando los escombros de los pueblos sepultados bajo el barro.
En el lado chino, más de 2.000 socorristas también están movilizados en busca de supervivientes o para restablecer las comunicaciones en las zonas siniestradas, informó la agencia de noticias Xinhua. Sus esfuerzos se concentran en reabrir la carretera hacia el puesto fronterizo chino-nepalí de Gyirong.
Según su último balance, todavía muy provisional, las autoridades de los dos países han contabilizado un total de 1.003 muertos: 987 en Nepal y 16 en China. Con todas las morgues desbordadas de cadáveres, las autoridades nepalesas autorizaron el domingo, por razones sanitarias, el entierro de las primeras víctimas, sin esperar a su identificación formal.
Buscando a los desaparecidos
En China también se celebraron ceremonias el martes en el distrito de Gyirong. Rescatistas, responsables locales y habitantes guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas, según Xinhua.
En India, las autoridades del estado de Uttar Pradesh anunciaron haber recuperado 17 cadáveres a varias decenas de kilómetros aguas abajo del lugar de la catástrofe. Su identificación está en curso.
En total hay hasta ahora 4.462 desaparecidos: 3.916 en Nepal y 546 en el Tíbet. Entre ellos figuran cientos de turistas, peregrinos u obreros extranjeros: 583 en Nepal, procedentes de más de 30 países, y 261 en China, de 23 países.
Solo en Nepal, un total de 639 personas empleadas en centrales hidroeléctricas o en obras de represas están desaparecidas.
En Katmandú, la capital nepalí, las familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos acuden a colgar sus fotografías en un muro del hospital universitario, su última esperanza de obtener información sobre su suerte.
Debu Sapkota, un conductor de 58 años, acudió a colocar las fotos de su suegra, de 83 años, y de su nieta, desaparecidas en la ciudad de Trishuli Bazaar.
“Estoy aquí con la esperanza de encontrar sus cuerpos”, contó a la AFP, convencido de que no sobrevivieron. Un testigo le aseguró que “las dos fueron arrastradas”. Los independentistas tibetanos acusan ahora a China de minimizar deliberadamente el balance de la catástrofe en su territorio. Pekín denunció en respuesta una “campaña maliciosa de difamación y sensacionalismo”.
Fuente: AFP.
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Aumentan a 633 muertos y buscan a 3.000 desaparecidos por alud en Nepal y China
Los equipos de rescate en Nepal y China siguen luchando este sábado por localizar a miles de personas luego del mortífero alud que arrasó a mitad de semana una zona fronteriza del Himalaya y engulló pueblos enteros. El número de desaparecidos se elevó a casi 3.000, según las cifras oficiales de ambos países, mientras que ya han sido recuperados 633 cadáveres. Los reportes hablan también de fallecidos posiblemente arrastrados río abajo a lugares tan distantes como India.
Los equipos de rescate trabajan en condiciones extremadamente difíciles debido al espeso lodo que cubre las zonas afectadas. Kawan Koirala, miembro del Equipo de Respuesta a Desastres de Nepal, explicó que las labores de búsqueda avanzan con dificultad. “La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos (...) pueden ver el barro”, declaró a la AFP, visiblemente agotado tras una jornada de trabajo de 18 horas.
“También es muy traumático para mí. Es la primera vez que veo algo así. Hay barro por todas partes. Antes habíamos tenido inundaciones en Nepal, pero no como esta”, añadió. El miércoles, una inmensa pared de lodo atribuida al colapso de un glaciar sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en la región autónoma china del Tíbet.
Aunque la causa exacta del colapso no está clara, el cambio climático está provocando el derretimiento de glaciares en todo el mundo, aumentando el riesgo de este tipo de desastres.
Búsqueda desesperada de familiares
En una zona donde se desarrollan grandes proyectos de infraestructura energética, la autoridad de desastres nepalí sumó 933 trabajadores a su lista de personas desaparecidas.
Esta lista ya incluía a decenas de excursionistas y peregrinos que se dirigían al monte sagrado tibetano de Kailash.
Quienes lograron salir con vida dicen que lo han perdido todo y ahora enfrentan una espera angustiante para conocer el destino de sus seres queridos desaparecidos, así como la perspectiva de reconstruir sus vidas desde cero.
“Todos los asentamientos cercanos al río fueron arrasados. No queda nada”, aseguró a la AFP el sobreviviente Buddhi Ram Dangol.
En una base del ejército en Bidur, utilizada como centro de operaciones de rescate, los familiares se agolpaban alrededor de listas de sobrevivientes pegadas en una pared.
“Vine hasta aquí en búsqueda de mi hijo”, dijo Kalka Sharda.
“Era trabajador de la central hidroeléctrica, pero no encuentro su nombre y las autoridades no dicen nada”.
Una de las principales misiones de rescate se concentra en una central hidroeléctrica, donde un centenar de personas permanecen atrapadas en un túnel desde el desastre.
La oficina del primer ministro nepalí informó de que los equipos de emergencia habían comenzado a “retirar lodo y escombros” para despejar la entrada al túnel y facilitar el acceso a los sobrevivientes.
Además, una unidad india especializada en rescates en túneles llegó a la zona para colaborar en las operaciones.
Un trauma “enorme”
A la búsqueda de los desaparecidos se han sumado los temores de nuevas inundaciones en las zonas afectadas debido a la formación de enormes masas de agua represadas.
Además, en algunas zonas afectadas, la devastación generalizada hace que se estén agotando los suministros de comida y agua potable.
El balance provisional de la catástrofe asciende ya a 633 fallecidos, de los cuales 626 fueron registrados solo en Nepal.
Hay también 2.426 personas, entre ellas cientos de extranjeros, con las que se ha perdido contacto en territorio nepalí.
En el Tíbet, al que los periodistas extranjeros no tienen acceso en su mayor parte, los medios estatales comunicaron este sábado un saldo actualizado de siete fallecidos y 554 desaparecidos.
Las autoridades también indicaron que habían evacuado a 555 turistas varados y a 499 residentes chinos de esa región autónoma.
En India, el gobierno informó que recuperó siete cuerpos de los ríos que fluyen desde Nepal, que se cree que son víctimas de los deslaves.
El trauma causado por la catástrofe es “enorme”, ya que se estima que hasta 93.000 personas pudieron resultar afectadas, aseguró la Cruz Roja, que prevé que el número de muertos siga aumentando.
Costosa reconstrucción
Entre los desaparecidos en la frontera se encuentran decenas de devotos hindúes de todo el mundo, ya que muchos se dirigían en peregrinación al monte Kailash, en el Tíbet.
Sivaranjani Muthunathan viajaba en autobús con 56 personas hacia la frontera china cuando quedaron atrapados en lo que creyeron que era un atasco.
“De repente hubo niebla, humo, algo que parecía envolvernos”, contó Muthunathan, de 46 años, a la AFP el viernes.
Mostró un video que grabó con su teléfono en el que se veía un torrente que se abalanzaba hacia ella. El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, estimó que la reconstrucción de las regiones e infraestructuras devastada costará “varios miles de millones de dólares”.
Fuente: AFP.