El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abogado este martes pasado por castigar los casos de homicidio en Washington D.C. con la pena de muerte, abolida desde hace décadas en la jurisdicción de la capital estadounidense, en el marco de su campaña de las últimas semanas para luchar contra una supuesta grave delincuencia. “Si alguien asesina a alguien en la capital, pena de muerte”, ha declarado durante una reunión que ha mantenido este martes con su gabinete ante la presencia de periodistas.
El inquilino de la Casa Blanca ha insistido en que “buscaremos” la pena capital para todo aquel que comete un homicidio, alegando que se trata de “una medida preventiva muy fuerte”. “Todos los que la han escuchado (la medida) están de acuerdo”, ha asegurado, si bien ha reconocido que “no sé si estemos preparados para ello en este país”.
Con todo, ha señalado que “no tenemos otra opción” que recuperar la pena de muerte, en un paso más de su plan para reducir la criminalidad en Washington D.C., pese a que hace apenas unos días aseguró que era una “ciudad segura” gracias al despliegue de la Guardia Nacional y la Policía Federal (FBI). En cuanto al resto de estados, el mandatario estadounidense ha señalado que serán estos quienes “tendrán que tomar su propia decisión”.
Fuente: Europa Press.
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Trump advierte a Canadá
- AFP.
El gobierno de Donald Trump advirtió ayer domingo que Canadá sería “insensato” si pensara que puede ganar una guerra comercial con Estados Unidos, y pronosticó un impacto “devastador” para su vecino del norte.
Las negociaciones entre Washington y Ottawa fracasaron a última hora del viernes, lo que provocó la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre productos canadienses valorados en unos 20.000 millones de dólares, 5,5 % de las exportaciones totales de Canadá hacia su vecino.
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Trump da la salida de insólita carrera de IndyCar en las calles de Washington
El presidente estadounidense, Donald Trump, recorrió este domingo el circuito automovilístico instalado en las calles de Washington y agitó la bandera verde de salida de una carrera en la que el español Alex Palou puede asegurar su quinto título de la serie IndyCar. Esta insólita prueba, bautizada como Gran Premio Freedom 250, es otro de los eventos deportivos que el mandatario incluyó en los festejos por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
El presidente y la primera dama, Melania Trump, tuvieron una vista privilegiada del espectáculo, mientras los monoplazas rugían antes de competir frente a monumentos icónicos de la capital estadounidense a velocidades de hasta 298 km/h. “Ha resultado ser más grande de lo que jamás creímos posible”, dijo Trump a la cadena Fox. “El circuito es maravilloso. Quiero que todos estén seguros y que la gente se divierta”.
Trump saludó al propietario de la serie IndyCar, Roger Penske, y a los siete ganadores de su cita más emblemática, las 500 Millas de Indianápolis, presentes entre los 25 pilotos en pista antes de que comenzara esta carrera de 147 vueltas. “Buena suerte, háganlo bien, diviértanse”, les dijo el presidente, de 80 años.
Antes del Gran Premio, Trump se subió a bordo de su limusina blindada, conocida como La Bestia, para un recorrido a baja velocidad por este trazado que serpentea puntos como el Monumento a Washington, los Archivos Nacionales y museos del Smithsonian, incluida la National Gallery of Art.
“El presidente quiso hacer esto. Es un gran aficionado. Queríamos formar parte del 250 aniversario”, dijo Penske. “Esto es realmente el resultado de nuestro equipo intentando llevarlo al siguiente nivel. Es una carrera icónica”. En los prolegómenos también hubo vuelos de exhibición y se cerró el tráfico aéreo en el cercano Aeropuerto Nacional Reagan.
Con miles de aficionados en las calles, la carrera arrancó después de que Trump ondeara la bandera verde en la línea de salida frente al edificio del Capitolio de Estados Unidos. El presidente republicano se ha reservado el protagonismo de estos espectáculos deportivos organizados para celebrar la firma de la Declaración de Independencia, el 4 de julio de 1776, incluida una cartelera de artes marciales mixtas celebrada en junio en los jardines de la Casa Blanca.
Palou por quinta corona
Partiendo desde la pole, Alex Palou tenía su primera oportunidad este domingo de asegurar sun cuarto título consecutivo de la IndyCar, y quinto en total de la principal categoría del automovilismo estadounidense de velocidad. “Es increíble”, dijo Palou sobre el evento. “Sin duda superó todas mis expectativas”, aseguró el piloto del equipo Chip Ganassi Racing, líder de la clasificación general y ganador de seis carreras en 2026.
Más allá de la pugna por el título, sus rivales estadounidenses tenían un especial interés en conquistar la insólita carrera en la capital del país. “Estoy emocionado de manejar por estas calles increíbles”, dijo Kirkwood, segundo de la clasificación general. “Es un gran momento como estadounidense poder manejar por Washington DC. Es un evento que Estados Unidos está organizando y es algo muy especial”.
“No sé si alguna vez volveremos a correr alrededor de la capital del país, así que el hecho de que lo estemos haciendo es todo un espectáculo”, dijo su compatriota Josef Newgarden. IndyCar y Penske Racing han sufragado gran parte de los 35 millones de dólares que cuesta organizar el gran premio, con el apoyo de patrocinadores, para aumentar la atención sobre una categoría conocida sobre todo por las 500 Millas de Indianápolis. “Esto es unas 500 Millas de Indianápolis en un circuito urbano”, lo describió el neozelandés Scott McLaughlin.
Fuente: AFP.
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El presidente iraní reconoce que el país atravesaba “numerosas dificultades”
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció el domingo que el país atravesaba “numerosas dificultades”, justo cuando Estados Unidos busca aumentar la presión sobre Teherán con una nueva andanada de sanciones económicas. Casi seis meses después del inicio de la guerra entre ambos, Estados Unidos anunció esta semana una campaña de sanciones y aislamiento de Irán que llevará, según Washington, a “hacer colapsar al régimen”.
En un discurso este domingo difundido por la televisión estatal, Pezeshkian respondió al proyecto estadounidense. “Estamos inmersos en una guerra total en los planos económico, militar y de seguridad. Él [el presidente estadounidense Donald Trump] afirma sin rodeos que impone a Irán las sanciones más contundentes o más temibles”, declaró.
“Soy consciente de que nuestra sociedad atraviesa actualmente numerosas dificultades. Hacemos todo lo posible para evitar que la situación se agrave”, agregó. “Nos esforzamos de todo corazón por superar la inflación, los problemas de subsistencia, el desempleo y garantizar el futuro del pueblo, para que pueda vivir con dignidad y orgullo”, insistió Pezeshkian.
En los últimos años, el gobierno iraní se ha enfrentado a varias oleadas de manifestaciones, desencadenadas a menudo por el deterioro de la situación económica, la inflación y la caída del poder adquisitivo.
A finales de diciembre, unas manifestaciones contra el aumento del coste de vida evolucionaron rápidamente en un vasto movimiento de contestación contra el poder. Las autoridades reportaron más de 3.000 muertos en esas protestas y los atribuyeron a “actos terroristas” orquestados por Estados Unidos e Israel. Oenegés con sede en el extranjero denuncian una represión de los manifestantes que habría dejado miles de muertos.
Amenaza a otros países
Irán advirtió el sábado que considerará “enemigo” a cualquier país que participe en la aplicación de sanciones económicas contra la república islámica, según un alto funcionario iraní citado por la televisión estatal. Estas declaraciones ocurren después de que Washington anunció un reforzamiento de las sanciones económicas destinadas a aumentar la presión sobre Teherán.
“Advertimos a todos los países (...) no se unan a la guerra económica que libra Estados Unidos. Cualquier país que participe en la imposición de restricciones económicas contra nosotros será considerado un enemigo”, declaró Mohsen Rezai, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Si esos países “se negaran a distanciarse” de Estados Unidos, “Irán atacará sus intereses”, añadió.
“Aún no hemos atacado ningún interés económico estadounidense. Hasta ahora, solo hemos atacado bases militares, pero si pretenden imponernos sanciones económicas, Estados Unidos posee petróleo y empresas económicas en Irán y otros lugares, y las atacaremos”, continuó Rezai.
Si Donald Trump “toma medidas” contra Irán, “nuestra confrontación será como un terremoto”, amenazó.
La cancillería iraní acusó el jueves a Estados Unidos de “terrorismo económico” después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmara que Washington lograría “provocar el derrumbe” del gobierno iraní con sus nuevas sanciones.
Bessent tiene previsto ofrecer una rueda de prensa el lunes sobre cómo Estados Unidos pretende aumentar aún más la presión, casi seis meses después del inicio de la guerra, desencadenada por un ataque combinado de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Washington ha instado a otros gobiernos, incluido Pekín, a participar en los esfuerzos para aislar la economía iraní.
China, un socio económico estratégico para Irán, ha criticado esta iniciativa, argumentando que “las sanciones y la presión” estadounidenses no resolverán el conflicto en Oriente Medio.
Entre los principales socios comerciales de Irán se encuentra también Emiratos Árabes Unidos, que anunció el martes la suspensión de todas las transacciones comerciales y financieras bilaterales hasta nuevo aviso.
Chile cerrará embajada
El gobierno de Chile anunció el sábado que cerrará la embajada en Irán a fines de agosto, por razones económicas y de seguridad, pero sin romper relaciones con la república islámica. El país de Medio Oriente está en guerra desde el 28 de febrero, cuando ataques estadounidenses-israelíes desencadenaron un conflicto regional. En respuesta, Irán atacó a Israel y bases en países aliados de Estados Unidos.
En un comunicado, la cancillería chilena anunció el cierre de la embajada en Teherán por un “reordenamiento operativo” para orientar mejor “los recursos disponibles” y por “factores de seguridad en Medio Oriente”.
El gobierno del ultraderechista José Antonio Kast aclaró que el cierre no implica el cese de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que datan de 1942.
Luego de su ascenso a la presidencia, en marzo, Kast ha buscado estrechar vínculos con Estados Unidos, que igualmente le ha aplicado aranceles de hasta un 12 %.
El mandatario chileno emitió un comunicado en el que afirmó que su país “siempre debe ser aliado de las naciones que promueven la libertad y la democracia” y condenó “los ataques indiscriminados del régimen iraní a distintos países de la región”.
Fuente: AFP.
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EE. UU. autoriza importación de 300.000 t de carne en un intento de frenar la suba de precios
El presidente Donald Trump anunció ayer viernes que Estados Unidos permitirá la importación, libre de aranceles, de hasta 300.000 toneladas de carne para moler durante los próximos 90 días, en un intento por reducir los precios para los consumidores.
El poder adquisitivo es una de las principales preocupaciones de los estadounidenses de cara a las elecciones legislativas de medio término de noviembre. El mandatario no precisó de qué países provendrán las importaciones, pero señaló que la carne será vendida con una rebaja de 25 % sobre los precios de mercado.
“Mientras trabajamos por reconstruir este (stock de) ganado y ayudamos a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá la importación de hasta 300.000 toneladas de producto destinado a carne molida sin arancel fuera de cuota”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
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En el país de las hamburguesas, la carne de res es uno de los productos cuyos precios más atormentan a los consumidores. En mayo, había que pagar 15% más que el año anterior para comprar un bistec, según las cifras oficiales de inflación.
Esta medida “reducirá los precios para los estadounidenses”, celebró Trump. A finales de julio, el Departamento de Agricultura anunció la próxima reanudación de la importación de ganado mexicano, más de un año después de su suspensión debido a un desacuerdo en torno a la lucha contra un parásito.
México exportó algo más de un millón de cabezas de ganado a Estados Unidos en 2024, según estimaciones de ambos gobiernos.
Causa y consecuencia
Estados Unidos se encuentra entre los mayores consumidores de carne de res del mundo, con algo más de 23 kg por habitante en 2025, según datos de la OCDE.
Pero los precios de la carne bovina se han disparado desde la pandemia de covid-19, pasando de menos de 4 dólares la libra (algo menos de 500 g) a comienzos de 2021 a casi 6,90 dólares en julio de este año, de acuerdo con datos de la Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central). En un año, el aumento ronda el 10 %.
Los precios reflejan las tensiones sobre la oferta, con un stock ganadero en su nivel más bajo desde la década de 1950, pero también por un incremento de los costos, en particular de la energía, los insumos y el transporte, que pesan sobre las finanzas de los agricultores estadounidenses.
Se suman a este diagnóstico las consecuencias de los fenómenos climáticos, con una sequía persistente en los últimos años en los principales estados productores de Estados Unidos que complica la alimentación de los animales.
Control extranjero
Ya a comienzos de año, Trump también había firmado un decreto que favorecía la entrada de más carne vacuna argentina a Estados Unidos, aumentando los cupos de importación sin arancel.
“Todos queremos precios más bajos en los alimentos, pero como he dicho durante meses, no podemos hacerlo a expensas de los productores estadounidenses. Inundar el mercado con carne extranjera daña nuestra industria ganadera”, cuestionó la senadora Deb Fischer, republicana como Trump.
La Asociación Nacional de Ganaderos de Bovinos estadounidense, un grupo de comercio, también manifestó su reparo.
“Inundar el mercado con carne subvencionada por el gobierno, por debajo del precio del mercado, no es el camino para recomponer el ganado estadounidense”, dijo su director ejecutivo, Colin Woodall. “El anuncio de hoy y otras intervenciones en el mercado arrojaron agua fría sobre la posibilidad de aumentar el stock ganadero y sacrifican la estabilidad de largo plazo en favor de mensajes de corto plazo”. Ante las críticas, Trump insistió en que lograría que los precios de la carne bajaran porque “eso es lo que quieren los votantes, y lo que yo quiero”.
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Ante el impacto inflacionario de los aranceles adicionales generalizados, principal arma económica de Trump, Washington también había anulado las tasas que afectaban a cierto número de productos agrícolas procedentes de Brasil, como la carne de res, el café y los tomates.
Pero fue sobre todo hacia los gigantes de la carne que Trump intensificó la presión, desde hace varios meses, acusándolos de prácticas anticompetitivas que perjudican tanto a los ganaderos como a los consumidores estadounidenses.
Fuente: AFP